miércoles, 25 de febrero de 2015

Corruptos y cachondos

Ya hablamos en su día en este blog de la contundente intervención de Jaume Reixach en la Comisión Pujol. Hoy vuelve a hacerlo Joan Boada, profesor de Historia de un instituto y antiguo parlamentario por ICV, con un no menos contundente artículo del que entresacamos unos párrafos:

Joada Boada«He seguido con interés las sesiones de la comisión del Parlament de Cataluña sobre el caso Pujol. Ha sido una agradable sorpresa ver cómo los comparecientes se sueltan de la lengua y hablan con total tranquilidad de los años de plomo de la corrupción que hemos sufrido en Cataluña durante los Gobiernos de CiU.

El testimonio del periodista Jaume Reixac es un ejemplo. En 17 minutos hizo una explicación clara de la corrupción sistemática organizada por el régimen pujolista con la colaboración de elementos de la justicia, de la empresa (sobre todo constructores), del periodismo y de las finanzas. Explicó cómo la familia Pujol obtenía grandes beneficios cobrando mordidas de todas las obras que, desde los años 80, llevó a cabo el Gobierno de la Generalitat. 
Todos los constructores pasaban, según él, por las oficinas regentadas por Jordi Pujol Ferrusola y por Jordi Puig, hermano del consejero Felip Puig, para pagar el correspondiente porcentaje de la obra, que ingresaban en la banca andorrana.

En cualquier otro país, con un mínimo de decencia democrática, no se aceptarían las palabras del presidente Mas afirmando que él no sabía nada de nada. ¿Ustedes creen posible que Mas no sepa nada sobre el dinero que tenía su padre en Liechtenstein, evitando así, pagar los impuestos en Cataluña? ¿Es posible que no sepa nada de los trapicheos de Prenafeta, que fue su patrón y mentor? ¿Ni de Jordi Pujol Ferrusola, amigo íntimo, y de su presunta trama de corrupción para enriquecerse y subvencionar a CDC?

¿No había hablado nunca con Pujol padre, sobre los problemas que les acarreaban su mujer e hijos con su actividad cleptómana, y que molestaba a algunos secretarios generales del Govern? ¿Y cuando estaba en Menorca de vacaciones con el señor Millet y sus compinches, no intuía nada de la actividad corrupta de los gestores del Palau de la Música? 
Si Artur Mas tuviera un poco de decencia, tendría que haber dimitido avergonzado».

Y refiriéndose a los hijos de Pujol, Oleguer y Jordi, hace la siguiente advertencia:
'Tal como están las cosas, yo los vigilaría de cerca, no sea que algún día nos levantemos con la noticia de que han huido lejos, quizás a nuestras antípodas'. 

2 comentarios:

  1. ¡Cuanta indecencia!
    El Tapir

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  2. ¡Qué forma de reirse de los panolis de la comisión y de todos nosotros! Seis horas me pasé pegada al sillón hipnotizada por la desvergüenza más absoluta que han visto mis ojos en directo.
    nvts

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