domingo, 10 de diciembre de 2017

Madrid, Juan Gris y el "Anís del Mono"

Ya de vuelta a Barcelona, huyendo de la borrasca "Ana" como del diablo, le quedan a Gran Uribe ecos de su 'escapada' a Madrid, en la que no tuvo apenas tiempo de acudir a la entrada de la cárcel de Estremera para dar apoyo al candidato Junqueras, que parece ser que pasará estas santas fiestas rezando por Cataluña en la capilla del penal.

Pero disfrutó, y mucho, del ambiente de Madrit —si excluimos el infierno de la M-30—, esa maldita ciudad que es nuestra bestia negra, y de la exposición de los cubistas de la colección de Telefónica, en la que le gustaron muy especialmente las obras expuestas de Juan Gris (1887-1927). Ya saben que G.U. es un fervoroso juangrisiano.

Homenaje a "Anís del Mono" (Badalona)
Se trata de un pintor que siempre quedó un poco a la sombra, salvo para sus colegas cubistas, que lo tenían en gran estima. En la tienda del Reina Sofía no había ningún libro que tratara sobre su obra (hay muchos, pero descatalogados), aunque de Picasso te los  encontrabas a decenas, pero eso seguramente es porque el Guernica está ahora allí y constituye un poco su buque insignia.

Pero, buscando en su 'biblioteca particular', G.U (un tipo contumaz, a veces) ha encontrado uno de Editorial Polígrafa que tenía olvidado, con texto de José Antonio Gaya Nuño, un sujeto bastante pelmazo pero muy entendido, que estudia a fondo a ese personaje y su obra, con una gran documentación gráfica. En él ha aprendido muchas cosas que desconocía absolutamente.

El hombre se fue a París en 1906 para eludir la mili, con ganas de vivir el ambiente artístico y huyendo de unos presuntos problemas sexuales que Rafael Alberti cita en su "Arboleda perdida", publicitando confidencias que le suministró ("sobre todo no se lo digas a nadie") Daniel Vázquez Díaz, el gran introductor de Gris en París. No las reproducimos aquí porque no es nuestra 'línea 'editorial'. En cuanto a lo de la mili, es algo que lo convirtió en prófugo y ya nunca pudo volver a España, como Fuigdemont.



El caso es que hablábamos ayer del collage, de las texturas y degradados que empleaban esos pintores cubistas y, como muestra, un botón. Vean la pintura "La bouteille d´anis", en la que Juan Gris engancha la etiqueta de "Anís del Mono" y la rodea de delicadas texturas degradadas, además de los rombos que evocan los propios de la botella.

Se trataba y se trata de un anís fabricado en Badalona, población que le ha dedicado (a ese anís, que no a Gris) una escultura junto a la playa, a pesar de que no haya pasado todavía por el 'catalanizador de cognoms' para convertirse en "Anís del Mico". La pueden ver más arriba. Si esa empresa emigrara a causa del procés... a ver qué hacía el Ay Untamiento con ese monumento. ¿Fundirlo, tal vez?

 Juan Gris, La bouteille d´anis (1914)
Juan Gris; detalle del collage de La bouteille d´anis (1914)
[Clic para ampliar]

Y precisamente una copa (o dos) de ese delicioso elixir (en su versión "seco") es la panacea que ha utilizado hoy G.U. para puentear el catarro que lleva encima, que puede agravarse cuando llegue la anunciada ciclogénesis "Ana".

sábado, 9 de diciembre de 2017

Gran Uribe ha vuelto a Barcelona

"Bon dia" desde la habitación del hotel de Madrit (9/12/2017) / [granuribe50]
"Bon dia". Así escribía Fuigdemont el lunes siguiente a aquel viernes en el que, declarada y suspendida la independencia por el 155, nadie sabía a qué atenerse, inmersos todos en un acojono general. Pero el susodicho les tranquilizó a todos ese viernes ordenándoles: "dilluns tots aquí, a treballar". Y el lunes publicó una foto del cielo desde su despacho y un "Bon dia", como si estuviera allí, mientras zampaba chocolate ya en Bruselas.

Ahora Gran Uribe escribe "Bon dia", con una foto de lo que se veía desde la ventana del hotel, pero lo cierto es que ya está en Barcelona, para 'disfrutar' de nuevo del procés hasta su habitual viaje navideño a Ibiza, donde tiene algunos asuntos que rematar.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Los cubistas en el Reina Sofía

El museo Reina Sofía, inaugurado en 1992, está ubicado en un edificio un poco deprimente y escasamente inspirado, no en vano fue creado en el XVIII para ejercer de Hospital General de Madrid y diseñado por un ingeniero militar (José de Hermosilla), aunque las obras las acabó un gran arquitecto: Sabatini. En el 2005, el arquitecto estrella Jean Nouvel (el del supositorio) le añadió una ampliación exenta por la parte trasera.

Contiene muchísima obra del XX y alberga numerosas exposiciones temporales, pero la organización del asunto resulta un poco caótica, con lo que no es fácil encontrar lo que uno busca, ya que la información es poco clara. Funciona según el modelo IKEA, que utilizan bastantes museos: para llegar a la sala 29, por ejemplo, te has de chupar todas las anteriores, aunque no te interesen o no tengas ganas de verlas. Aunque para salir, lo mismo pero a la inversa.

Hoy ha acudido Gran Uribe a ver la exposición de los cuadros de artistas cubistas que posee la Telefónica (hoy Movistar). Una exposición estupenda en la que destaca por encima de todo la obra de Juan Gris.

El cubismo lo 'inventaron' Picasso y Braque casi al unísono, hacia 1911, pero el primer y más aplicado seguidor de esa tendencia, que no abandonaría nunca (Picasso, sí), fue el susodicho Juan Gris, un madrileño que se afincó en París en 1906 (escapando de la mili y con ánimo de introducirse en el mundillo artístico que hervía por entonces en la capital gabacha). Es un pintor que siempre gustó mucho a este bloguero, pero nunca pudo ver su obra "en directo", que es como mejor se aprecia la pintura de los cubistas, con sus texturas, enganchadas o pintadas, la descomposición de los objetos cotidianos, los degradados sutiles, el uso del color, etc.


El caso es que la exposición reúne obras de los mejores representantes de esa tendencia: Braque, Picasso, Gleizes, Delaunay, Léger, Metzinger, María Blanchard, o incluso Vázquez Díaz, Manuel Ángeles Ortiz y... Dalí, quien también se apuntó al carro en plan un poco irónico. Su cuadro es el que tiene más público delante, claro, junto con los de Picasso. No inquietarse: la exposición dura todo 2018; tiempo habrá.

1) Braque; 2) Braque; 3) Picasso; 4) Albert Gleizes; 5) María Blanchard
6) Fernand Léger; 7) Sonia Delaunay; 8) Manuel Ángeles Ortiz; 8) Torres García; 9) Vázquez Díaz; 10 Dalí
Y, por supuesto, Juan Gris, olvidado durante tantos años, aparece representado con algunas de sus trabajadas obras.

Algunas de las obras de Juan Gris en la exposición del Reina Sofía
1) La bouteille d´anis (1914); 2) Violon et guitare (1913); 3) La guitare sur la table (1913); 4) La guitare (1918)
5) La table du musicien (1926); 6) Le jardin (1916); 7) La fenêtre ouverte (1921)





Y para redondear el asunto, como daba bastante pereza buscar un lugar para comer (tenía G.U intención de proseguir la visita al museo por la tarde), qué mejor que hacerlo en el restaurante de la ampliación de Nouvel, llamado NuBel, lugar donde uno, con ocasión de las celebraciones de su 'cumple', ha tenido la oportunidad de rejuvenecer 10 años, como decía un amigo, o incluso 20, en ese ambiente un punto psicodélico. La comida, en la mejor línea de nuestros más vanguardistas cocineros, esos que emergen hasta en la sopa, debajo de las piedras y salen por la tele a todas horas.

Terraza del NuBel entre los dos edificios, con escultura de Lichtenstein
El maïtre del NuBel toma la "comanda" a unos comensales

jueves, 7 de diciembre de 2017

Una jornada en Aranjuez

Aranjuez, una ciudad pulida y bien ordenada, con el Palacio Real y sus maravillosos jardines. Se comprende que Santiago Rusiñol recalara aquí, pintando esos lugares en todas las estaciones, hasta su muerte en esta ciudad en 1931, tal como comentábamos en la entrada Rusiñol nos hace alegre la vida. También se comprende que inspirara al maestro Rodrigo para su Concierto de Aranjuez.

Fachada del Palacio Real de Aranjuez (granuribe50)
Algunas esculturas en las fuentes del Jardín de la Isla, frente a Palacio (granuribe50)
Algunas esculturas en las fuentes del Jardín de la Isla, frente a Palacio (granuribe)






Y después de comer en Casa Pablo de manera estupenda, un romántico paseo al caer la tarde por las orillas del Tajo, que culminó con un té en "El rana verde", un lugar cálido y acogedor, con un tronco de plátano integrado en la cafetería.

(Fotografías de granuribe50; clic para ampliar)

Y  lo peor de la jornada, una estúpida multa de aparcamiento y el regreso a Madrid ya anochecido, perdidos como tontos por la M-30, intentando encontrar la salida adecuada para abandonar esa horrible autovía. En fin, "es la salsa de las excursiones", como diría un primo de G.U. llamado Joserro.

¡Muchas gracias, Google!


Aunque, por culpa de felicitar a Gran Uribe, Google no le ha recordado que hoy también fue el "cumple" de otro grande: Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, 7 de diciembre de 1598-Roma, 28 de noviembre de 1680). Podrían haber puesto en su lugar uno de esos doodles tan pulidos que hacen dedicado a ese monstruo de la escultura barroca.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Gran Uribe parte para Madrid

Quizá no tenga ocasión de ir a merendar al Jarama, pero... ¡le espera el Reina Sofía, con la exposición del cubismo!





A Madrid, y no a Bruselas, ciertamente. Con comidita en el restaurante "El Español" ("Bar-Buffet"), de Bujaraloz, si todo marcha. Un lugar de camioneros y lugareños muy recomendable. Y, ya que vamos hacia allí, un pequeño homenaje al músico Carles Santos, fallecido ayer, que dedicó una pieza a ese enclave; 'Bujaraloz by night', así reza, en efecto, uno de los temas de este creador, un tipo un poco grandilocuente y muy amante de las performances pero buen músico.

Como muestra, el vídeo del enlace, que nadie podría relacionar con ese comedero de Bujaraloz, aunque —justo es reconocerlo— uno no conoce cómo son las noches en ese lugar, que tanto gustaba a un pariente de Gran Uribe: Gerardo.




Y otro que se nos ha ido, Johnny Halliday, un ídolo de cuando éramos 'más' jóvenes y pareja de Sylvie Vartan. DEP.


martes, 5 de diciembre de 2017

¡Felicidades, Ferlosio!

“No estoy de acuerdo con todo lo que he escrito en mi vida”

Rafael Sánchez Ferlosio
Pues Gran Uribe sí que está de acuerdo con lo que ha escrito, no en vano ¡es un escritor como la copa de un pino! Cumplió ayer 90 años. Él, Rafael Sánchez Ferlosio, estuvo casado con la inolvidable Carmen Martín Gaite. Él, que era y es un tipo bastante hosco (que se lo pregunten al editor Castellet, al que echó de su casa o poco menos, según parecía sugerir el propio Castellet) abjura ahora de su obra más conocida, "El Jarama" (1955), una novela excelente, una de las más importantes de la novela realista española de posguerra.


Pero vayamos por partes. La hermana de este bloguero (nvts) estudiaba filología hispánica —hablamos de los sesenta— y traía a casa ese tipo de libros: "El Jarama", "La piqueta" (1959, Antonio Ferres), "Tiempo de Silencio" (1962, Luis Martín Santos), "Tormenta de verano (1962, García Hortelano) y tantos otros, incluso las "Ültimas tardes con Teresa" (1966), de Juan Marsé, un habitual en este blog. Y Gran Uribe se bebía esas novelas como agua de mayo. ¡Qué tiempos!

Y ahora, sigamos: si han leído "El Jarama" lo saben de sobra: unos madrileños de clase medio-baja pasan un domingo de agosto a orillas del río Jarama: baños alegres —muy ruidosos y vociferantes—, los escozores provocados por el sol, la inevitable paella, ciertos escarceos eróticos de perfil bajo (pleno franquismo, ojo al dato) y esa angustia del domingo por la tarde, antesala del inminente lunes.

Tiene diálogos bien trabados, con una jerga muy representativa (aunque no es difícil detectar que el autor no pertenece a ese mundo, por lo que esos diálogos quizá resultan un poco impostados) y unas descripciones primorosas, muy buenas, pero que quizá puedan resultar también un punto artificiosas, según se mire.

En cualquier caso, todo muy bien escrito siempre.

Rafael Sánchez Ferlosio, El Jarama (pág. 102 de la edición en DestinoLibro, 1975)
Pero la jornada festiva acaba fatal: al caer la tarde muere ahogada Lucita. Y de eso precisamente es de lo que abjura Sánchez Ferlosio, que se considera culpable de utilizar ese triste suceso para dar cierto dramatismo a la jornada y, por ende, a la novela. A Gran Uribe también le gusta ese momento, que acaba de atar una novela excelente.

Rafael Sánchez Ferlosio, El Jarama (pág. 28 de la edición en DestinoLibro, 1975)
En fin, y para acabar: un sujeto muy autocrítico, que abandonó el género de la novela demasiado prematuramente...

Pero, por muy huraño que sea, sigue reuniéndose con gente. Y, cuando se le pregunta de qué habla en esos encuentros, dice lo siguiente: «De Cataluña. No entiendo nada. Son unos obsesos, un día dicen una cosa y al otro día, otra. Dicen lo mismo y todo lo contrario. ¡Qué pesados! ¡Qué pesados! Nosotros hablamos porque es el tema del día, pero poco» .

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿Para cuándo la normalidad en los balcones?

Viñeta de Forges (4/12/2017)
Viñeta de El Roto (3/12/2017)

[Mientras tanto, la hucha de las pensiones vacía, algo que no parece que quite el sueño a nadie (no es el caso de G.U.)].

"¿Desea algo, caballero?"

Esto es un sinvivir. Parece 'mismamente' que fue ayer cuando El Corte Inglés (en adelante, C.I) le felicitó con cuatro días de antelación el "cumple", como se dice ahora. Hoy, un año después, lo ha vuelto a hacer.

Lejanos los tiempos en que uno era tratado en el C.I. (también en otras tiendas, bares, restaurantes, etc.) como "joven": "¿desea algo, joven?". O: "su cambio, joven". Al llegar a Ibiza, los pringaos que reparten invitaciones para fiestas y discotecas le estuvieron obsequiando a este bloguero con su folletito hasta que cumplió los cuarenta. Una extraña línea divisoria se estableció de repente, de modo que al siguiente viaje ya no le ofrecieron esos salvoconductos a su llegada al aeropuerto. Empezaron a hacer excepción con él, porque a todos los que lo rodeaban, en general más jóvenes, se lo facilitaban. Eso lo deprimió un poco. A la sazón, pasaron en el C.I. (también en otros lugares que visita con asiduidad, como bares, consultas médicas, etc.) a llamarlo "señor": "¿desea algo, señor?", o incluso "su cambio, señor".

Y en esas hemos estado hasta que, desde hace más o menos un año, la denominación ha ascendido de categoria hasta alcanzar el nivel de "caballero", al que se ha añadido tambíén el latiguillo "¡cuídate!" (o ¡cuídese!), emitido por lechuguinos diversos, aunque también por gente de nuestra edad, que nos debe de ver hechos unos matusalenes.

En efecto, G.U. no entra en el C.I. ni en ningún otro lugar (ya saben: tiendas, bares, consultas médicas, etc.) sin que la pregunta sea: "¿desea algo, caballero?". ¡Ah, "caballero"!,¡ qué mágica palabra! ¿A quién no le agrada eso?, ya que en el fondo se nos está adjudicando una nobleza que quizá no poseamos. ¿A quién le amarga un dulce? Lo curioso del caso es que el equivalente femenino, que podría ser "dama" (aquello de "damas y caballeros"), no se aplica a mujeres de similar edad y condición. A ellas se las sigue llamando "señora".

De eso habla Alex Grijelmo en su columna semanal, titulada la de hoy "Su cambio, caballero", que dice cosas así:


Álex Grijelmo
«La palabra “caballero” anda en boca de camareros, conserjes, taxistas, mensajeros y de quienes desempeñan cualquier otro cometido en el que se preste algún servicio al público. “Aquí tiene su café, caballero”, “muchas gracias, caballero”, “pase usted, caballero”, “ya hemos llegado, caballero”. Se trata de un fenómeno reciente, no tanto por su uso (pues existe desde antiguo) como por su abundancia. Un varón que visite bares y restaurantes, se traslade en transporte público o emprenda a menudo gestiones administrativas escuchará la palabra “caballero” al menos dos o tres veces al día.[...]

Sin embargo, uno se queda intranquilo al pensar qué apelativo aplican tan amables trabajadores (y trabajadoras) a las mujeres que acuden a esos mismos establecimientos. El término simétrico sería “dama”. [...] En mi experiencia, los camareros, taxistas, mecánicos o administrativos dicen en esas mismas ocasiones “señora”, si aprecian en la clienta una edad adulta difícil de definir en estas líneas. Y “señora” debería encontrar su equivalente en el apelativo “señor”, pero, como venimos exponiendo, éste ha sido reemplazado por “caballero”».



Y ya que hablamos de damas, un recuerdo para Cecilia, que murió en una carretera de la provincia de Zamora, cerca de Benavente, en la madrugada maldita del 2 de agosto de 1976, a la vuelta de un concierto que culminó así: «Este ha sido uno de los shows más bonitos de mi vida». Murió en el choque contra un carro arrastrado por dos bueyes.


domingo, 3 de diciembre de 2017

Gran Uribe "habla en plata"

Gran Uribe va hablar en plata desde su púlpito del blog, que para eso está, ejerciendo un poco de abogado del diablo, aunque haya gente a la que no le guste oír las "verdades del barquero", como se suele decir:

—Tuvimos un president evasor durante casi 25 años, con bastantes de sus seguidores cobrando tres per cents a calzón quitado, presuntamente, sin que nadie osara decir ni pío. Y ahora uno evadido, huido de la justicia, un sujeto que parece haber perdido la razón, al que algo le pasa, o es que siempre ha sido así. Pero da completamente igual, por la 'patria' se perdona todo y todo vale, incluso las mentiras más flagrantes, tal como se podrá comprobar el 21D.

Púlpito y tornavoz (S. XV-XVI)
Támara de Campos (Palencia)
—Los borbones, desde el odiado Felipe V, nos guste o no, trajeron un cierto grado de modernidad a esta tierra en el XVIII, suprimiendo caducos privilegios medievales; dos siglos y pico después, el dictador Franco le limpió el panorama a la alta burguesía catalana, al acabar la guerra civil, para que ésta pudiera retomar sus negocios; nos referimos, claro está, a esa burguesía que ahora se manifiesta tan oprimida.
—Se habla de revolución pacífica, 'de las sonrisas', aunque seamos realistas: ¿estaríamos en condiciones de hacer la guerra, una revolución en serio, con cara y ojos, comandada por adinerados pujolistas y funcionarios, protegidos solamente por un ejército de mossos d´esquadra?
—Sigamos siendo realistas. No se vive tan mal con el 155. Casi hasta nos parece innecesario el Govern, ni Gran Uribe lo echa mucho en falta. Total, para lo que han venido haciendo en estos cinco años, aparte de conspirar y preparar el golpe... Se ha garantizado cierta estabilidad en los negocios y un poco de sosiego ambiental. Cap problema porque, al mismo tiempo, podemos seguir gozando de una especie de república virtual de la que presumir, con nuestros heroicos ministros en la cárcel y en el exilio, jaleados todos ellos por TV3, la nostra.
—Y se repetirá el perpetuum mobile que tanto nos gusta: desfiles de antorchas, bonitas imágenes aéreas con todos muy bien puestos en su sitio, imaginativas campañas y reclutamiento de nuevas juventudes, fotos para la historia, etc. Aunque el bochorno de la manifestación de agosto, en teoría  contra el terrorismo, ahí quedará también. Y mientras tanto..., ¡a vivir del procesismo! La cosa no pinta bien.


—Pero, ¡ojo!, a la mañana siguiente de todos esos eventos... muy temprano a la oficina o a abrir la botiga, tal como pronosticaba Sisa. La revolución queda para el temps d´esbarjo (tiempo libre, de ocio).

sábado, 2 de diciembre de 2017

Umberto Eco y la construcción del enemigo

[...] «Tener un enemigo es importante no solo para definir nuestra identidad, sino también para procurarnos un obstáculo con respecto al cual medir nuestro sistema de valores y mostrar, al encararlo, nuestro valor. Por lo tanto, cuando el enemigo no existe, es preciso construirlo. Véase la generosa flexibilidad con la que los naziskins de Verona elegían como enemigo a quienquiera que no perteneciera a su grupo, con tal de reconocerse como tales. Pues bien, en esta ocasión no nos interesa tanto el fenómeno casi natural de identificar a un enemigo que nos amenaza como el proceso de producción y demonización del enemigo.[...]

Los enemigos son distintos de nosotros y siguen costumbres que no son las nuestras.

Uno diferente por excelencia es el extranjero. Ya en los bajorrelieves romanos los bárbaros aparecen barbudos y chatos, y el mismo apelativo de bárbaros, como es sabido, hace alusión a un defecto de lenguaje y, por lo tanto, de pensamiento.

Ahora bien, desde el principio se construyen como enemigos no tanto a los que son diferentes y que nos amenazan directamente (como sería el caso de los bárbaros), sino a aquellos que alguien tiene interés en representar como amenazadores aunque no nos amenacen directamente, de modo que lo que ponga de relieve su diversidad no sea su carácter de amenaza, sino que sea su diversidad misma la que se convierta en señal de amenaza.


Una nueva forma de enemigo será, más tarde, con el desarrollo de los contactos entre los pueblos, no solo el que está fuera y exhibe su extrañeza desde lejos, sino el que está dentro, entre nosotros. Hoy lo llamaríamos el inmigrado extracomunitario, que, de alguna manera, actúa de forma distinta o habla mal nuestra lengua, y que en la sátira de Juvenal es el graeculo listo y timador, descarado, libidinoso, capaz de tender sobre el lecho a la abuela de un amigo».

Se trata de un extracto de un buen ensayo, que escribió en 2012 un tipo inteligente, culto y poco sospechoso de fascista, del que ya hemos hablado alguna vez en este blog, y muy en especial cuando falleció en febrero de 2016. Fue entonces cuando le dedicamos la entrada Un modesto recuerdo para Umberto Eco.

Si quieren leerlo entero, aquí les deja el enlace en Drive que Gran Uribe ha "colgado" en el blog. Ojalá puedan verlo.

Nadie pretendía ser ningún mártir

Para ver cómo piensa la gente más lúcida por aquí (no en Madrit), nada mejor que leer nuevamente a Ponç Puigdevall (ojo, no confundir con el prófugo Puigdemont). Se trata de un habitual de este blog, un tipo que escribe periódicamente en Quaderns, un suplemento muy recomendable siempre [siempre (valga la redundancia) que ustedes entiendan el catalán escrito]. En fin, nadie pretendía ser ningún mártir, pero la mejor baza del orante y asimétrico Junqueras parece ser que es ahora la de continuar alojado en el hotel de Estremera (tiene capilla).

Gran Uribe discrepa de cuando dice "no sería raro que [la gente] dictaminara que estos políticos —Junqueras, Puigdemont— no están capacitados para llevar adelante hacia empresa política". No caerá esa breva, pero no despistarse: vamos a lo que íbamos; vean qué dice Puigdevall en su artículo La incògnita (en catalán en el original):

«Consiguieron que una efemérides esperada con ansia por cientos de miles de personas se convirtiera en una de las fiestas más tristes de la política actual: en las escaleras del Parlament, después de que la alcaldesa de Badalona propiciase que los otros alcaldes reunidos proclamaran su fidelidad a la nueva república, los gestos de los dirigentes nacionalistas catalanes transformaban la realidad que aparentemente estaban viviendo, como si fueran incapaces de representar una situación insólita o una materialidad imposible. Hacían recordar al individuo desesperado que sube a lo alto de un rascacielos y, ante la multitud que lo contempla desde la calle, amenaza con suicidarse con la esperanza —y la convicción— que las autoridades pertinentes se encargarán de impedir que cumpla con su palabra.

Ahora se sabe que todo era una ficción infantil perpetrada por un grupo de políticos imprudentes que no habían sido capaces de calibrar las consecuencias de dirigir una de las agresiones más inverosímiles y anacrónicas contra el Estado, ahora se sabe que no había nadie del élite nacionalista que no entendiera que sus promesas de redención nacional eran falsas —con la excepción, seguramente, del pobre Rufián: para entender las cosas hay un poco de materia gris—, ahora se sabe que nadie pretendía ser ningún mártir ni héroe de verdad. Aunque se desconocen, sin embargo, los detalles exactos de las desavenencias que se produjeron entre Junqueras y Puigdemont, el alcance de las heridas que debían provocar las palabras que se decían mientras iban subiendo a la azotea del rascacielos para lanzarse al vacío.

No tenían ideas claras, no había ningún plan —pero necesitaban insensatamente ir adelante—, les faltaba creatividad, y el talento era una virtud que ni siquiera buscaban. Despojados de la mayoría de los elementos que se necesitan para alcanzar el éxito —el empuje de la inteligencia, la compañía del pensamiento, la autocrítica, la evaluación realista de las circunstancias, la exigencia, la visión del presente y el sentido común—, era lógico que las cosas no les salieran bien ni por casualidad, y lo será también que los siga saliendo igual de mal, o peor, hasta que se den cuenta que les conviene plegar. Ahora, el 21-D habrá que ver de qué manera responden los votantes, no la minoría independentista de siempre, sino la masa teledirigida: no sería raro que dictaminara que estos políticos —Junqueras, Puigdemont— no están capacitados para llevar adelante hacia empresa política.

La incompetencia, la vanidad, la mentira, la falsificación de la realidad, la falta de precauciones que llevan a actos que son delitos, no necesariamente deben ser valorados como unos méritos, como un ejemplo de vigor moral, potencia y eficacia. El día de la escena a las escaleras del Parlamento, en la calle, había gente que lloraba».

viernes, 1 de diciembre de 2017

Pº de Gracia, Cela y Lloveras

Ya que hablábamos antes del Paseo de Gracia, un paseo bien diseñado por el que era grato pasear, y de La Pedrera, Gran Uribe les obsequia con un par de páginas de un libro que le regalaron a su padre para Navidad de 1970. Está dedicado a Barcelona, con textos de Camilo José Cela e ilustraciones de Federico Lloveras, un acuarelista que siempre gustó a este bloguero, ya que dominaba la técnica y supo captar muy bien la luz y la atmósfera de esta ciudad.

Ese libro se ha reeditado últimamente en su versión BARCELONA — MADRID, con ocasión del centenario de Cela, con ilustraciones de Juan Esplandiú en el caso de Madrid, la parte que originalmente se publicó en 1966.

Paseo de Gracia en 1969
[Acuarela: Federico Lloveras]
La Pedrera en 1969
[Acuarela: Federico Lloveras; Texto: Camilo José Cela]

[Extraídas del libro BARCELONA, Camilo José Cela, Ed. Alfaguara, 1970]

Pº de Gracia, Fundación Suñol y arte contemporáneo

Viñeta de El Roto (1/12/2017)
El paseo de Gracia de Barcelona ha cambiado mucho —a peor— en los últimos tiempos. Desaparecieron Vinçon y muchas otras tiendas, casi todas afectadas por los nuevos alquileres, que han sido sustituidas en muchos casos por otras que ofrecen productos de superlujo, exclusivamente dirigidas a gente de mucha pasta, en general japoneses (aparte de los consabidos Zara, Massimo Dutti, etc). La proporción de lugareños ha menguado mucho en esta vía en pocos años; basta darse un garbeo por allí para verlo. Y ahora le toca el turno al histórico Boulevard Rosa, que desaparece también, en este caso para dejar sitio a macrotiendas más populares, como Decatlon o Primark. Con ello, Barcelona se queda poco a poco sin galerías comerciales. Una pena.

Pero el culto a Gaudí sigue 'plenamente operativo' y continúa a buen ritmo, pese al procés, el 1-O, la DUI (esa que, según M. Rovira, nunca existió más que en las calenturientas mentes de Madrit) y el 155. Así, la Pedrera y la Casa Batlló siguen concitando todavía a bastantes guiris en sus puertas haciéndose selfies como locos; menos que antes. Barceloneses, pocos.


En fin, es el devenir de estos tiempos convulsos. Primero nuestra impresentable alcaldesa Colau rechaza a los turistas con malas maneras y ahora, que empiezan a menguar, se los vuelve a esperar como agua de mayo. El caso es que, 'séase como fuere', a G.U. aún le seduce merodear por allí de cuando en cuando, aunque cada vez lo haga menos.

Fernando Vijande, retratado por Alberto García-Alix
La Fundación Suñol, en el Paseo de Gracia (Barcelona)
A raíz de la lectura del libro de Marcos Giralt Torrente, del que hablábamos el otro día, uno ha buceado un poco en la trayectoria de su padre, el pintor Juan Giralt, que estuvo vinculado durante bastante tiempo a la galería de Fernando Vijande y a la Vandrés, propiedad del propio Vijande, ambas en Madrid.

Algunas de las obras de la exposición "Fernando Vijande, Retrato (1971-1987)" / [granuribe50]
De izquierda a derecha; Fila de arriba: Juan Giralt, Miquel Navarro, Artur Heras, Guillermo Pérez Villalta
Fila de abajo: Rafael Armengol, Pérez Villalta y Chema Cobo, Juan Genovés

Pues bien, la Fundación Suñol, situada en el edificio contiguo al que ocupaba la tienda Vinçon, cerca de La Pedrera, cumple diez años de existencia. Ocupa dos plantas, en un espacio tranquilo y bien diseñado. Está dedicada al arte contemporáneo, no necesariamente abstracto, ya que tiene bastante representación de la corriente "Nueva Figuración". Tiene una buena colección de todo ello, por lo que recomendamos su visita a la gente interesada en ese arte.

Además, organiza exposiciones temporales. Pero, por desgracia, buena parte de los posibles visitantes están mirando embobados la pedregosa fachada de Gaudí, a 30 metros de distancia, y aquí no recala casi nadie.

Precisamente, la que tiene lugar estos días está dedicada a los artistas que expusieron en las galerías del mencionado Vijande. Allí está gente como Luis Gordillo, Arranz-Bravo y Bartolozzi, Juan Genovés, Rafael Armengol, Miquel Navarro, Guillermo Pérez Villalta o, incluso, el propio Juan Giralt (solo hay uno). Allí estuvo ayer G.U., antes de partir para Bilbao.


jueves, 30 de noviembre de 2017

¿Ha acabado "la pertinaz sequía"?

Definitivamente: Franco ("en Francu", lo llaman por aquí) es "tendencia", nos guste o no, especialmente desde que se ha puesto de moda tildar de franquista a todo aquel viandante que se muestre respetuoso con la Constitución de 1978.

Y ya que hablábamos el otro día de don Paco (ese siniestro sujeto al que quieren resucitar muchos), celebremos que parece ser —ha llovido en Lorca, en Bilbao y nevado en muchos sitios— que se ha acabado "la pertinaz sequía", esa que ha dejado sin agua hasta límites bastante preocupantes nuestros pantanos, aquellos que levantaron los presos políticos (¡esos sí que lo eran!) del 'Régimen' en condiciones 'manifiestamente mejorables'.

Veamos lo que decía ese tipo en su tradicional "Mensaje de Fin de Año" de 1950, que empezaba así, como otros:

«Españoles: En estas horas en que finaliza un año y va a dar comienzo otro, mis deseos de felicidad y ventura van hacia todos los españoles».

Para seguir en estos términos al cabo de unos párrafos:

«El año transcurrido ha sido, en la vida interna de nuestro Régimen, acaso el más fecundo en la lucha titánica por nuestra recuperación nacional en el horizonte de las realidades económico sociales. Su balance acusa una semblanza de obstinada tarea por parte del Poder público, tanto más empeñada y activa cuanto más desasistidos nos hemos visto por un extenso sector internacional, precisamente el más pujante en medios y poderío. ¡Es muy fácil reconstruir y recuperarse cuando llueven los auxilios económicos de todo orden! Pero nosotros no sólo hemos carecido de esas derramas económicas, sino que -¡misterio de la Providencia, que sabe hasta dónde resisten los pueblos esforzados!- hemos contemplado sedientas nuestras tierras y casi vacíos nuestros pantanos con la pertinaz sequía, que ha mermado nuestra capacidad de producción hasta extremos sin precedentes. Si nos sobra voluntad de trabajo y sabemos explanar caminos y levantar gigantescas presas y canales, no podemos, sin embargo, hacer descargar las nubes a nuestro antojo».
[Breve fragmento del Mensaje de Fin de Año de Franco; 31 de diciembre de 1950]

[Carísimos hermanos: "¡es la historia!". Así hablaba nuestro 'invicto caudillo', quizá inspirado por las musas en una pieza oratoria de cierto nivel (?), veinticuatro días después de que este modesto bloguero asomara su cabecita al mundo...]



miércoles, 29 de noviembre de 2017

Gran Uribe se queda helado

«FÚTBOL ES FÚTBOL» (Vujadin Boskov)

Toulouse Lautrec / "A la Mie"
[granuribe50]
Gran Uribe vuelve hecho polvo ("jodido") de su viaje relámpago a Bilbao para el partido Athletic de Bilbao, 0— Formentera, 1. En mala hora se le ocurrió acudir allí.

Pero si sirve de consuelo, hay que decir que el desastre vivido en San Mamés con la eliminación ante el Formentera no ha sido el único en la larga historia del Athletic ante conjuntos de inferior categoría. Desde el Jerez en la temporada 1992-93 hasta el Eibar en la campaña 2012-13, son varias las ocasiones en las que la afición rojiblanca ha asistido atónita ante el fracaso de su equipo en su competición fetiche.


Bueno, ahora solo nos queda beber para olvidar, intentar remontar el ánimo y tirar endavant, como se dice por aquí.

martes, 28 de noviembre de 2017

Marcos Giralt Torrente y su "Tiempo de vida"

Portada de "Tiempo de vida"
Marcos Giralt Torrente
(Ed Anagrama, 2010)
Marcos Giralt Torrente, hijo del pintor Juan Giralt —un gran artista, que estuvo muy en boga en los 60 y 70 pero que no supo o no quiso subirse al carro y acabó casi olvidado— y nieto del escritor Gonzalo Torrente Ballester (un monstruo; "Los gozos y las sombras", sin ir más lejos), afirma de forma precisa y tranquila: «Las herencias importantes son las intangibles».

En su novela Tiempo de vida (Ed. Anagrama, 2010), nos habla de la muerte de su padre. A partir de ese hecho, reconstruye su relación con él, llena de luces y sombras. Un libro en el que nos va desgranando eso: la atención que recibió o dejó de recibir de él, el amor por el arte, los silencios, las presencias escasas y las ausencias constantes, los encuentros gozosos y los desencuentros frustrantes. Un relato emotivo y triste de lo que pudo ser y no fue, pero también la historia de un círculo que solo se consigue cerrar a raíz de la enfermedad paterna.

La relación con los padres es algo que siempre nos acaba volviendo, la convoquemos o no. Y las herencias intangibles, también. Quizá por eso es un libro que le ha emocionado bastante a G. U., porque en él encuentra cosas suyas y de sus padres, y porque está escrito con cariño, con mano sensible y maestra, aunque en algunos momentos quizá se abuse un pelín del recurso de las anáforas (o epanáforas, como diría el 'experto' Álex Grijelmo).

Marcos Giralt Torrente posa ante un cuadro de su padre, Juan Giralt (Fotografía de Pablo Zamora) / Fragmento de "Tiempo de vida" (pág. 135)


lunes, 27 de noviembre de 2017

Muchos quieren que resucite Franco

No, no, no se engañen por el título de la entrada. No hablamos de la ultraderecha más montaraz, esa que estaba casi desaparecida del mapa. La "izquierda" (por llamar de alguna manera a esa basura que tenemos aquí a día de hoy) y el independentismo invocan continuamente a Franco. Muchos desean que resucite; en el caso de los procesistas, parece ser que, en el fondo, lo que quieren es estar lamiéndose las heridas 297 años más, o sea hasta el 2314 d.C.

Viñeta de El Roto (18/5/2017)
Viñeta de El Roto (27/11/2017)
Y hénos aquí, a los que no necesitamos a Franco para nada (ese sujeto de "abotijada figura y voz de flautín" —Radio Pirenaica dixit—), un tipo que casi teníamos olvidado, teniendo que soportar un día sí y otro también las menciones a ese (presunto) asesino, al que muchos de los que lo invocan no padecieron.



Cuenta Xavier Vidal-Folch en su artículo "Los tres días que conmocionaron Cataluña", y es verosímil, que el día 27-O (se cumple hoy un mes), ante las dudas de Fuigdemont se acabó proclamando la República catalana... a instancias de la ruidosa llantina de la semi-monjita Rovira y los tuits del indocumentado Rufián, por no hablar del Papa Junqueras.

Pues bien, en ese trascendente momento, todos los consellers se preguntaban inquietos (esperanzados, en algún caso) cuándo llegaría la Guardia Civil a meterlos en chirona con el 155 bajo el brazo. El fin de semana se presentaba movidito. Pero... después de fundirse todos en un abrazo de despedida, Fuigdemont los tranquilizó a casi todos: "Bon cap de setmana i el dilluns tots a treballar", o algo asi. Y el lunes, después de publicar una foto falsa desde la ventana de su despacho, nos enteramos de que la tarde antes se había escapado a Bruselas. Y ahí sigue ese crecido botarate.



En fin, dado que Franco parece ser que no ha resucitado, he aquí una pequeña concesión de Gran Uribe a aquellos que lo invocan con tanto denuedo; aparece tocado en algunas de las fotografías con el clásico chapiri (con o sin borla), que suele utilizar El Roto en sus viñetas alusivas a ese sujeto, y el abriguito de cuello peludo. Para que se enteren de 'lo que vale un peine', ¡so merluzos!

Pasen y vean:

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