sábado, 22 de enero de 2022

¡Ánimo! Pronto volverán los pájaros a cantar


He aquí una recomposición a partir del famoso dúo de "La flauta mágica", de Mozart, "Papageno/Papagena", en una sincronizada orquesta que cuenta con el canto de unas sesenta aves. Es un vídeo ya antiguo, pero ahora que los días son más largos y no tardarán en regresar los pájaros (antes tendrá que pasar el frío del carajo de estos días) quizá no sea mal momento para volver a escucharlo en esta soleada jornada sabatina.

Papageno: Christian Gerhaher; Papagena: Irena Bespalovaote; Director: Riccardo Muti; Festival de Salzburgo (2006)

viernes, 21 de enero de 2022

lunes, 17 de enero de 2022

Celebramos San Antonio Abad, patrón de las mascotas

Como quizá sepan algunos de ustedes hoy, 17 de enero, la Iglesia celebra: Antonio abad, Jenaro Sánchez Delgadillo, Julián Saba, Marcelino obispo, Roselina y Sulpicio Pío. Es, por tanto, el santo de Marcelino, el entrenador del Athletic de Bilbao y, lo que nos interesa ahora más ahora, de San Antonio Abad, patrono de los animales, de los sepultureros y de una población de Ibiza que agrada mucho a los ingleses (aunque algunos se tiran de sus balcones —balconing—). Una fiesta que, dada la situación que vivimos, se ha podido celebrar este año en pocos lugares y con grandes restricciones.



INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:

Se ha escrito que Antonio a los 20 años de edad vendió todas sus posesiones, el dinero lo entregó a los pobres y se retiró él solito a vivir a una cueva buscando la purificación del espíritu a través de la negación de los placeres materiales, ya saben. De acuerdo con los relatos que hicieron San Atanasio y San Jerónimo, San Antonio fue tentado multitud de veces por el demonio en el desierto. De hecho, las tentaciones que supuestamente sufrió se convirtieron en un tema recurrente en la historia del arte. El Bosco trató el asunto, por supuesto, pero no solo él...
Joos Van Craesbeeck, Tentaciones de san Antonio (detalle), Museo de Galería Nacional de Arte de Kunsthalle (1650)
Según los relatos de San Jerónimo sobre la vida de Pablo el ermitaño se cuenta que Antonio fue a visitarlo en su edad madura y lo dirigió en la vida monástica. Ahí, un cuervo que traía diariamente un pan a Pablo recibió al abad trayéndole un pan también a él. Cuando murió Pablo, Antonio lo enterró con la ayuda de dos leones y otros animales. Es por eso que es el patrón de los animales y de los sepultureros.
Salvador Dalí, La tentación de san Antonio, Museo de Bellas Artes de Bruselas (1946)

El 80º aniversario de Forges en el acupuntor

[Doodle de Google (17/1/2022)]
[Forges / granuribe50]

domingo, 16 de enero de 2022

No anda uno para disgustos (futbolísticos tampoco)

Hoy, 16 de enero, se cumple un mes exacto de la intervención quirúrgica a la que se tuvo que someter G.U. Las cosas fueron bien, por fortuna, pero más largas de lo previsto. Tuvo que pasar la navidad en el hospital, pero parece que ahora ese asunto está bastante "OK", como se suele decir. Aunque todavía no está con mucho ánimo que digamos, va a intentar irse reincorporando poco a poco al blog, aunque no sea fácil encontrar temas en este mundo tan gaseoso, tan inestable y con tantos problemas gordos de todo tipo y neurastenias diversas que nos están tocando padecer.  

Precisamente hoy uno necesitaba tener una alegría futbolística y por desgracia no la ha tenido, sino todo lo contrario. Pero "Fútbol es fútbol", como decía un sujeto llamado Vujadin Boskov y hay cosas mucho peores, como saben ustedes...
[Edgar Degas / granuribe50]

viernes, 14 de enero de 2022

Ricardo Bofill, DEP

Con motivo del fallecimiento hoy del arquitecto Ricardo Bofill, dice Rosa Regás en El espíritu libre de un seductor: «Era original porque tenía una personalidad unívoca: las cosas que no te gustaban de él estaban tan entrelazadas con todas las demás que te fascinaban, quedando minimizadas». 

Y así le pasaba a G.U. desde que visitó con la ETSAB su "El castillo de Kafka" de Sitges, en 1969. Quedó fascinado con aquello; sí, supuso una emoción tremenda recorrerlo, aunque el personaje un poco creidillo que se había montado no fuera en absoluto de la cuerda de este bloguero. Y en esa dicotomía nos hemos movido siempre. Nos entusiasmó enormemente lo que hacía cuando iniciábamos nuestros estudios, todo aquello era muy estimulante para nosotros. 

Eso duró hasta que dejaron de interesarnos un poco sus obras, casi siempre buenas. Fue cuando el hombre se hizo internacional, Giscard d´Estaing lo calificó como "mejor arquitecto del mundo", y fardaba de esto y de aquello con un cierto aire suficiente; columnatas y frontones por aquí, por allá y por acullá, su fase "posmoderna". Pero, sea lo que fuere, se nos ha ido por sorpresa un gran tipo, un gran trabajador y un grandísimo arquitecto. Estamos muy apenados.

DEP, Ricardo Bofill. Les dejamos con fotografías de algunas de sus obras que más nos gustan (hay otras varias más).

"El Castillo de Kafka", en Sitges (1968)
Apartamentos en la calle Juan Sebastián Bach , en Barcelona (1965)
"Edificio Nicaragua", en Barcelona (1965)
Azoteas en el "Barrio Gaudí", en Reus (1968)
Apartamentos "Xanadú", en Calpe (1971)
"La muralla roja", en Calpe (1968-1972)
"Xanadú" y "La muralla roja", en la urbanización "La Manzanera". Al fondo, Calpe y el peñón de Ifach



Pero dejemos hablar a Óscar Tusquets, quien refleja algo que G.U. siempre percibió cuando estudiaba: un cierto recelo y desconfianza hacia ese tipo que ni había cursado la carrera en la ETSAB (Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona) ni estaba colegiado en el COAC (Colegio Oficial de Arquitectos), pero que hacía unas obras que asombraban a todos. 

De hecho, ese recelo se ha prolongado siempre y nunca ha sido muy mimado ni por el gremio de arquitectos ni por las instituciones catalanas (era un tipo que se autocalificaba de "nómada" y, por consiguiente, no muy nacionalista).

«En la apacible comunidad de arquitectos barceloneses, a mediados de los sesenta, apareció un forastero: el forastero de curriculum incierto, que atrae a la vez que inquieta a una sociedad. Un joven que comenzó a construir edificios sin haber pisado la Escuela de Arquitectura de Barcelona, que ni siquiera podía estar colegiado en el Colegio de Arquitectos. Un individuo que aseguraba que había sido expulsado de la universidad española por razones políticas, que tras dos cursos en Ginebra, se cansó de la educación académica y se puso a construir sin más preámbulos. Y lo que construía, como el primer edificio de viviendas de la calle Compositor Bach, no dejaba de inquietar a los que, apenas un año más jóvenes, aún batallábamos con las últimas asignaturas y el proyecto final de la prolongadísima carrera.

Ricardo Bofill inició su meteórica trayectoria independiente de la de los arquitectos barceloneses de su generación. Aunque hoy cueste reconocerlo, durante bastantes años los gurús de lo que se llamó Escola de Barcelona desconfiaron del valor real de aquel joven indocumentado. Pero aquel arquitecto sin título proyectaba unos apartamentos en Castelldefels, el edificio Nicaragua, el Castillo de Kafka, el Barrio Gaudí…, obras singulares, muy personales, arriesgadas, objetables, pero indiscutiblemente brillantes». [...]

Hace muchísimos años escribí que estaba convencido de que Ricardo Bofill era un genio pero que albergaba dudas de en qué disciplina. Esta sentencia, que en el Taller nunca se ha olvidado, hoy, a las pocas horas de su fallecimiento, la modificaría: entre estas disciplinas está sin duda la Arquitectura».


 Óscar Tusquets, Así era Ricardo, La Vanguardia (14/1/2021)

viernes, 31 de diciembre de 2021

Adiós, Año Viejo, ¡feliz Año Nuevo!

Viñeta de El Roto (30/12/2021)
De vuelta del hospital...¡ya en casa!
Feliz año a todos. Por lo menos... que 2022 sea un poco mejor que este 2021 que acaba.

martes, 14 de diciembre de 2021

Entrañable encuentro entre el Papa y Yolanda

La visita de Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, al papa Francisco en el Vaticano ha suscitado cierto debate político. En su programa de La Sexta, la presentadora Nuria Roca se preguntaba el otro día por qué se ha producido el encuentro con una vicepresidenta de gobierno si lo habitual es que estas recepciones tengan lugar entre el sumo pontífice y el jefe de Estado.

Quizá la respuesta más curiosa la ha dado en el plató un sujeto llamado Ramón Espinar: "A lo mejor ha tenido una revelación y sabe que lo va a ser". "Es que no estamos hablando de cualquiera, es que a lo mejor el papa tiene una información privilegiada. Habla con instancias que van mucho más allá de la información que tenemos los periodistas aquí", ha bromeado el político podemita.

Pues... si es así, que se vaya dando por enterado el doctor Sánchez, a ver qué se le ocurre para desacreditarla un poco, no vaya a ser que le birle la poltrona.


Tan grande ha sido la sintonía entre el papa y nuestra sonriente vicepresidenta, que ésta le ha obsequiado con un documento (que lleva su propio autógrafo) acerca de la vida y milagros de la santa luxemburguesa Yolanda Von Vianden, de la que ese dice que es muy devota, aunque ignoramos la veracidad o no de tal rumor; se trata de una monja que falleció en 1283, tras ejercer con mano firme de prioresa del monasterio de Marienthal durante muchos años.

[Composición infográfica: @xCAJALx / granuribe50 (de la imagen de Yolanda Von Vianden]
La emoción ha sido tal que, al final de la audiencia han decidido intercambiar sus vestiduras, en un entrañable gesto que puede inducirnos a predecir que muy pronto Yolanda puede llegar a ejercer de presidenta del gobierno de España.
[Composición infográfica: @MortaSiciliana]


«Yolanda Díaz parecía ante el papa Francisco una niña de escolanía, con esa blusa de gran lazo que era casi un escapulario. Delante de los dioses y de sus ministros es mejor taparse con escayola hasta el cuello, escayola de fresco de bóveda, no importa lo progresista que seas. El lazo le ponía a la vicepresidenta una especie de cornete de monja con cornete. [...] De la mujer empoderada y juramentada contra el patriarcado en fiestas de pijamas y de tocador, lo que quedaba era una especie de azafata del día de la Biblia que hasta decía “Santo Padre” como Paloma Gómez Borrero. Yo creo que esta magia con Díaz sólo puede hacerla Iván Redondo, que es el Juan Tamariz de los golpes de efecto con pelucas, dedales en los bolsillos y air violin».[...]



En efecto, es una señora muy sonriente la tal Yolanda Díaz. Pero para sonrisas... nos quedaremos siempre con esta otra:
Viñeta de JM Nieto (14/12/2021)
[Y con los ojos]

domingo, 12 de diciembre de 2021

Tranquilidad en... el "Laberint d´Horta"

La facultativa cirujana le ha dicho a G.U. que estos días tiene que caminar mucho y comer proteínas por un tubo. Y en esas estamos, no parece una mala pauta. Y para los nervios, una visita al Laberinto de Horta tranquiliza a cualquiera. Olvidarse, pues, de los tranquimacines y otras pócimas. Jardines, plantas, el dulce piar de algunas aves, estanques, cuevas, templetes, desgastadas esculturas, riachuelos con peces, laberintos donde perderse un rato... Mano de santo.
[Fotografías de granuribe50; clic para ampliar un poco]

sábado, 11 de diciembre de 2021

Talibanes sin turbante

Viñeta de El Roto (13/11/2021)



«Me apunto a apedrear la casa de este niño. Que se vayan fuera de Cataluña. No queremos supremacistas castellanos que nos odian»
[Jaume Fàbrega, exprofesor de Enología en la Universitat Autònoma de Barcelona]
«Que impongan el 25 % de castellano porque la familia de un niño lo ha pedido, es una verdadera vergüenza y una irresponsabilidad»
[L'Àvia Maria: "Antifeixista y Working Class"]





Esto dice Jaume Reixach, un tuitero al que sigue G.U. Y otra tuitera a la que también sigue (@bballestin) remacha: "De los barracones, de los recortes brutales en las escuelas públicas, de la financiación descarada en las privadas, del deterioro de la Sanidad pública, de la imposibilidad de acceder a una vivienda digna sin venderse un riñón... De eso nunca interesa hablar".

«Hace falta ser muy miserable (y muy fanático) para presentarse en un pueblo en el que una familia está siendo acosada por reivindicar un derecho constitucional y solidarizarse no con ella, sino con sus verdugos. Eso es lo que ha hecho recientemente el consejero de educación de la Generalitat, Josep González Cambray [...]

El acoso a la familia de Canet de Mar que pedía que su hijo recibiera más clases en castellano en la escuela ha representado, hasta el momento, la evidencia más palmaria de que algo huele a podrido en la Cataluña procesista. El régimen en pleno ha mentido al respecto, acusando a los padres de Canet de querer impedir a su hijo que aprendiera catalán, cuando lo único que pedían era que TAMBIÉN aprendiera castellano.[...]

Aquí se han retratado todos, y el cuadro resultante no resulta muy favorecedor: puede que haya un antes y después en el chulesco inframundo indepe, pues esta vez se han ganado las acusaciones de racismo, xenofobia y matonismo a pulso».
Ramón de España, Miserable no, lo siguiente

viernes, 10 de diciembre de 2021

Un día dedicado a "asuntos médicos"

Que G.U. no está pasando un buen momento empieza a ser "un secreto a voces" (pocas). Debe ser sometido en breve a una "intervención" no demasiado agradable y, hipocondríaco que es uno (de pruebas de ello está suficientemente surtido el blog), la cosa no está como para "lanzar cohetes". Para pensar en otros asuntos, a veces (pocas) escribe y hace cosas para sus "lectores" (pocos). 

Les explica: en concreto, trajina estos días con autorizaciones varias, llamadas telefónicas fallidas, intentos vanos de solucionar ciertas cosas por Internet y todo eso. Ya saben. Y, faltaría más, visitas previas "presenciales" (como se dice ahora) diversas. Por suerte para él, salvo la prueba PCR que tiene que hacerse bastante lejos, todo lo demás le cae muy próximo a su casa. Y, como para estos asuntos no suele llevar la cámara encima, bueno es el móvil para ir retratando lo que ve. "Quien tuvo, retuvo", se dice a sí mismo. El caso es que suele salir poco de casa; con frecuencia es en dirección a algún centro médico. Y lo primero que ha visto de buena mañana es que, entre otras sorpresas, la figura de Puigdemont adorna aún los balcones de gente normal, y eso lo sume en una grandísima perplejidad. Pero... ¿cómo es posible, Dios, que sigamos así?



Sigamos. Esta tarde tocaba una prueba para determinar a qué grupo sanguíneo pertenece G.U. Recuerda que se lo encontraron en la mili y que figuraba en lo que llamaban "la Blanca". Era una especie de carnet del soldadito, de tapas blancas, de ahí su apelativo, en el que figuraban datos de este estilo, bastante interesantes de conocer en caso de conflagración armada, nada descartable en aquella época (1976). Pero ese documento, a pesar de haber movido cielo y tierra y de orar repetidas veces a San Antonio —un especialista en estos asuntos—, no ha aparecido por ninguna parte. 

Ha habido pues que irse, al caer la tarde, al lugar donde permanecerá internado unos días (el edificio de la izquierda), para obtener ese dato de cara a que proporcionen una "reserva de sangre". Por suerte, el lugar le cae cerca, le basta con cruzar la Diagonal. Y, telefonillo en mano, ha tomado esas instantáneas, que mirará con mejores ojos cuando salga.
La Diagonal a esas horas bulle de tráfico, en especial de entrada a la ciudad, con muchos oficinistas que regresan de sus diversas ocupaciones. Hay que decir que esa calle está especialmente atractiva a esas horas, con el sol poniente.
Una vez cruzado el semáforo, empiezan los problemas, porque suelen abundar los tipos resoplantes haciendo footing, los ciclistas, los skaters, los patinadores y... los usuarios de patinete eléctrico, los más peligrosos sin duda, porque circulan muy tiesecitos a toda leche y la mar de silenciosos. Cualquiera de esos tipos te puede llevar al otro barrio en un plis plas. Por fortuna, esta tarde no había casi ninguno de todos estos especímenes citados. Solo nos faltaba eso.
Y por fin, la vista del hospital que será nuestra casa en los próximos días. Un lugar que G.U, conoce bien, porque su madre estuvo internada allí unas trece veces y, por tanto, uno ha estado prácticamente en casi todas las habitaciones del ala este, la más habitual en nuestro caso, las que están iluminadas en la foto y las que no. Casi todas, en fin.
Y todo para acabar sumergiéndonos en las fauces de ese lugar que recordamos como si fuera ahora y al que no habíamos vuelto desde que nuestra madre se nos fue. Los mismos controles, los mismos guardias de seguridad, los mismos colores o su ausencia. Ha sido como meterse en el túnel del tiempo. Pero... ¡suele verse la luz al final del túnel!

[Fotografías: granuribe50 (10/12/2021)]