jueves, 23 de abril de 2026

Celabrando el «Día del Libro»

André Kertész, Ventana (Newtown, Connecticut, 17/10/1959)
Tomada del libro LEER, André Kertész, Ed. Periférica & Errata naturae, 2016
Escribía Lluís Bosch en 2017:

«Hace algunos años decidí no comprar ningún libro el día de la Fiesta del Libro. No se trata tan solo de mi vocación rebelde ante los mercaderes y sus eventos, se trata tambien de mi dificultad para lidiar con las aglomeraciones, los empujones, esa sensación de ahogo que me asalta. Además de mis prejuicios está una disposición anímica. Pudiendo ir a la librería cuando está silenciosa y solitaria como un buque abandonado en alta mar, ¿quién quiere someterse a los agobios de la masa?».

Tot Barcelona (Miquel Cartisano) dedica un ejemplar de su libro a G.U.
La entrañable dedicatoria de Tot Barcelona
Pues eso. Esta jornada del 23 de abril le da a G.U. algo de repelús desde hace muchos años, de hecho es casi el único día (salvo cuando caen chuzos de punta) en que declina salir a la calle. Se suele dedicar a los libros que todavía tiene en casa; siempre se encuentra algo que retomar. Hubo una excepción: fue el 23 de abril de 2017, cuando M.C. firmaba junto al Ateneo su libro Las sombras se equivocaron de dueño, en compañía de su nieto Enzo, quien quizá estará firmando a estas horas El gallo Valentín.

[granuribe50]
Pero uno no renuncia a ver los telediarios, para comprobar cuál ha sido el volumen de rosas vendido este año, dato de sumo interés, y más con la crisis del Estrecho de Ormuz. Las imágenes podrían ser del año pasado o de hace cinco y nadie notaría la diferencia: autores y lectores dicen siempre lo mismo, que es una fiesta estupenda (cuando hay elecciones dicen invariablemente que es "La Fiesta de la Democracia"), que se fomenta el contacto entre escritores y lectores y que la literatura es algo formidable. Bueno, era formidable antes, para gusto de quien esto escribe. Ya no es así.
Fotografía: JORDI OTIX, El Periódico / [granuribe50]
Esa apreciación, en efecto, fue declinando conforme la jornada se iba politizando cada vez más, a la par que la calidad de los literatos ha ido menguando, mientras aumentaba sin pausa la cursilería. Hoy en día —un fenómeno que ya dura desde hace varios años— está en manos de autores/as de bajo nivel que piensan que escribir un libro es "coser y cantar", youtubers, presentadores/as, influencers y graciosillos diversos. En las mesas expuestas, ya todo era chillón, no resultaba fácil encontrar algo que nos interesara lo más mínimo. Por todo eso dejamos de acercarnos por esos lugares en esta fecha. 

En fin, nunca falta el turista que se vuelve a su país convencido de que los catalanes nos pasamos la vida leyendo. Por suerte, pronto acabará la Diada de Sant Jordi (según el botifler Mendoza, el "Día del Libro") y quien esto escribe podrá volver a entrar en La Central, sin ir más lejos.



ADENDA

G.U. les ha ocultado a ustedes que suele salir al caer la tarde, cuando ya queda poca gente y recogen.
El chiringuito de Abacus en Diagonal-Numancia. Al fondo, el Hospital de Barcelona (bien conocido por G.U.)
[granuribe50 (23/4/2026)]
Ha estado meditando esta tarde sobre el asunto, sobre todo al leer este titular inquietante de EL PAÍS:
Y en el artículo añade: ¿Quién gana? Pocos. Solo el 4,5% de los títulos vende más de 100 ejemplares al año. Más del 40% de las copias vendidas corresponde a dos grupos: Penguin Random House y Planeta.

Abacus no le cae bien a G.U., sobre todo desde que ha caído ya del todo en manos del procesismo, no en vano su director general es Oriol Soler, un reputado independentista, nacido en Ripollet; un sujeto del que ya habíamos hablado en estas páginas. Están bastante especializados en libros infantiles.
Enzo Cartisano firmando El gallo Valentín y la bufanda de Delia en El Prat de Llobregat (23/4/2026)
[Fotografía: Miquel Cartisano]
Sin embargo, no hemos visto en el stand de Abacus el libro El gallo Valentín y la bufanda de Delia, de Enzo Cartisano, que ha sido un top ten en El Prat de Llobregat. No sabemos si habían agotado ya todos los ejemplares o, tal vez sea porque está en castellano, "la lengua del imperio". Quizá sea eso.

Una pena. Por cierto, hablando de procesismo (lo citábamos hace cuatro días), según La Vanguardia:

La editora Elena Rámírez, directora de Seix Barral, y Eduardo Mendoza (Fotografía: Xavi Jurio)

Ojo, el escritor ha recurrido a seguratas ante las amenazas de boicot de sectores independentistas.

domingo, 19 de abril de 2026

¡A la hoguera todas las novelas de Eduardo Mendoza!

CALENTANDO MOTORES PARA SANT JORDI

Algunas de las novelas de Eduardo Mendoza condenadas a la hoguera en la Nit màgica de Sant Joan / [granuribe50]
¡Pobre Eduardo Mendoza!, tan culto, tan educado siempre, tan ecuánime, tan equilibrado, nunca una palabra por encima de otra, que tanto ha hecho por la buena literatura y por la ciudad de Barcelona, no sólo aquí sino en el mundo entero. Unas novelas tan estupendas como La ciudad de los prodigios, La verdad del caso Savolta o, en clave de finísimo humor lleno de ironía, El laberinto de las aceitunas, con la que G.U. se desternillaba en los primeros ochenta. Pero, ojo, siempre lo ha hecho, sin excepción alguna, en "la lengua del imperio" (en castellano), un craso error (?) que le empieza a pasar factura.


Pues bien, ha cometido otro grave error: sugerir que la Diada de Sant Jordi sea sólo el "Día del Libro", sin más aderezos y sin politiqueo alguno. G.U. interpreta que se trata de quitarle esa caspa procesista sobrevenida. Eso no ha gustado a los mandarines de las esencias patrias ni tampoco a los de la JNC (Juventud Nacionalista de Cataluña, rama "adolescente" de Convergencia, heredada por Junts). Hay ya quien está promocionando que recopilemos todas las obras de Eduardo Mendoza que tengamos en casa (G.U. tiene varias) y las guardemos un par de meses para lanzarlas a la hoguera durante la Nit màgica de Sant Joan. Hay otra opción; que las llevemos ya a un PUNT DE RECOLLIDA, que las quemará esa mágica noche. Ya han editado un inspirado cartel, con algunos libros de Mendoza ardiendo y un bien pertrechado Caballero Templario —que emerge de la época de las Cruzadas— colaborando en el asunto.

Por supuesto, la campaña exige que devuelva o se le retire sin demora la Creu de Sant Jordi de 1995.




Fantástico el momento de La ciudad de los prodigios en que el alcalde Rius i Taulet envía a dos sujetos —Guitarrí y Guitarró— a Madrit a pedir dinero al Gobierno para sufragar la Exposición Internacional de Barcelona de 1888. G.U. siempre ha recordado esas líneas, llenas de ironía, del mejor Mendoza:
Eduardo Mendoza, La ciudad de los prodigios, Seix Barral, 1986, pág. 40

sábado, 18 de abril de 2026

Picasso, Vallauris, Maymó, ARIAS, museo de Buitrago

Ya sabe que a pocos importa esto, pero lo repite una vez más: G.U. considera que "no está sometido a revisión ni a debate" (como decía un ministro de Franco acerca de los "Principios del Movimiento") su afirmación ya antigua de que "Picasso es un genio", un tipo cuya influencia en las artes fue crucial, las puso "patas arriba", como quien dice. Sí, es cierto que no somos los primeros en afirmarlo ni mucho menos, y probablemente tampoco los últimos. Podrá interesarnos más o menos su obra, pero su genio ahí está. Esto viene a cuento de lo siguiente, algo de la que ya empezamos a hablar hace unos días.
Tomado de Cuadernos ARIAS, mayo de 2024
Si clican en la imagen superior, comprobarán lo que se encontró Jaume Maymó la primera vez que visitó Vallauris, en 1973. Además de mucha cerámica, la escultura de Picasso en la plaza. Y luego, la Chapelle de la Paix, una modesta capilla en bóveda de cañón, en la que se encuentra la obra que pintó para ese lugar. Y les mostramos ahora algo de lo que hay de de él en ese provenzal y tranquilo pueblo en el que vivió Picasso desde 1947 a 1955. Allí pintó mucho y trabajó la cerámica y la escultura.
Una calle de Vallauris
La plaza de Vallauris, con Picasso posando ufano ante su escultura El hombre del cordero (donada en 1950)
Vallauris; entrada a la Chapelle de la Paix
Vallauris y las pinturas de la Chapelle de la Paix (1952), de Pablo Picasso
Como afirma Maymó, en ese momento él no tenía ni puñetera idea de la existencia de Arias, el barbero de Picasso, algo de lo que no se enteró hasta 2004, por un catálogo del Museo de Buitrago (contiene toda la obra que donó Arias), museo del que tampoco sabía nada. Picasso iba en Vallauris a afeitarse a su barbería, hasta que vio que, al ser tan conocido, la gente le dejaba colarse, algo que no le gustaba nada. Por ello, le pidió a Arias que le fuera a afeitar a su casa. Poco trabajo tenía con el pelo, eso sí.
Eugenio Arias afeita a Pablo Picasso en "ARIAS / COIFFURE / PARFUMERIE"
Y en mayo de ese año, Maymó visitó por primera vez el Museo de Buitrago. Quedó entusiasmado. A partir de entonces, empezó su particular idilio con esa población. En 2006 hizo donaciones de obras de arte contemporáneo que obraban en su poder, las que configurarían la Colección Jaume y Marina (su esposa). Se instaló en la Sala de Exposiciones del Ay Untamiento, situada como lo demás en el sótano.

Ay Untamiento de Buitrago del Lozoya (Madrid), sede del Museo Picasso Colección ARIAS
Y simultáneamente nacieron los cuadernos ARIAS de los que hablamos hace unos días. Nacieron como testimonio de la amistad entre Arias y Picasso y de las actividades que se han ido desarrollando en Buitrago alrededor de su Museo y su Sala de Exposiciones, de la que el pueblo intenta sacar partido. Poco a poco, fue colaborando en los cuadernos mucha gente, artistas, poetas, etc. Incluso F.C., ojo.

En fin, una hermosa iniciativa de Jaume Maymó, un tipo que hace mil cosas en estos ámbitos. G.U. lo propondría para algo que intuimos que no le gustaría nada: para ministro de Cultura, en lugar del merluzo que ahora ostenta esa cartera. Pero le pilla ya algo mayor y le falta vocación de "lamebotas" (o, menos fino, "xxxxculos"). El hombre, ahora alberga la ilusión de que se haga realidad el prometido nuevo Museo Picasso / Colección Arias en la Casa de los Esgrafiados. En fin, ya veremos, ya veremos, de los políticos y sus promesas es prudente no fiarse ni un pelo. Si él fuera ministro quién sabe...

domingo, 12 de abril de 2026

Buitrago, Picasso, Arias, Maymó y Cano Lasso

Jaume Maymó edita mensualmente los llamados "Cuadernos Arias", con temas de arte, más o menos relacionados con Picasso. Los inició hace 21 años. Se refieren a Eugenio Arias, el que fuera a lo largo de veinte años barbero de Picasso en el pueblecito de Vallauris, en Francia.
Situación de Vallauris
El hombre legó toda la obra que le había dado Picasso al pueblo de Buitrago del Lozoya, un pueblo al norte de la provincia de Madrid, donde ahora hay un museo que la expone desde 1985.
Situación de Buitrago del Lozoya
Está en el sótano de ese Ay Untamiento, pero se dice que siguen a buen ritmo las obras para encontrarle una ubicación más digna en un edificio con un magnífico esgrafiado segoviano, que al parecer está siendo restaurado actualmente. Veremos si es así, porque de eso se viene hablando hace años y G.U. no se fia ni un pelo de esa gente. He aquí un render de lo que tal vez será en el futuro:
Simulación del nuevo MUSEO PICASSO / COLECCIÓN EUGENIO ARIAS (Buitrago del Lozoya)
Pues bien, a veces uno tiende a pensar ¿para qué sirve mi buzón de correos si sólo recibo notificaciones desagradables o propaganda no deseada? Ayer G.U. se llevó una alegría, un envío de un bloque de esos cuadernos, que G.U. le solicitó a Maymó a instancias de M.C. Muchas gracias a ambos dos. El sobre ya "vale un potosí", con esa tinta roja, el logotipo y el señor con gorro, pipa y cartapacio.
Aquí tienen desplegado lo que G.U. ha recibido de Maymó, gracias a los buenos oficios del antes mencionado M.C., que le suministró los datos hacerle la solicitud por envío postal.
Eugenio Arias era un buen tipo. Tenía a quien parecerse, a su madre, quien le dijo en su día: «Hijo, en este combate que es la vida, te podrán robar la cartera, desvalijar tu casa; pero atención, no te dejes pervertir el alma». Una frase que retrata a Nicolasa, su madre, de la que guardó buena nota su hijo.
Eugenio Arias posa ante el retrato de su madre Nicolasa, obra de Picasso
Bueno, desplegamos sobre la mesa los ocho fascículos que nos ha enviado Maymó.  Son cuadernos llenos de arte y buena literatura. Y en uno de ellos hay un desplegable con las portadas de los cien primeros títulos. Ya tiene mérito Maymó, con esa constancia tan altruista.
Los cien primeros "Cuadernos Arias" / [Diseño: Fons Gràfic]
Estamos encantados de la vida. El lunes mismo le haremos llegar por vía postal —of course— nuestro agradecimiento. Y cuando vayamos por los madriles, que esperemos sea en breve, fijo que nos pasaremos por ese museo, quizá ya en su nueva ubicación: El museo Picasso Colección Eugenio Arias.








Y, como Buitrago del Lozoya nos suena desde que estudiábamos en la ETSAB, porque allí había un edificio que nos gustaba mucho, la Central de Telecomunicaciones (1966), de nuestro admirado arquitecto Julio Cano Lasso, a ver si se nos permite acercarnos, aún a sabiendas de que, caso de que se nos dejara husmear por allí —cosa harto improbable—, estará muy cambiada. ¡Buena arquitectura!
Alzado de la Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Planta de la Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Interior da la sala de control en la actualidad [Fotografía: Enrique Encabo Seguí]

jueves, 9 de abril de 2026

Aniversario de la deteriorada «Venus de Milo»

Dedicado a F.C.

Como quizá sepan ustedes, ayer (8 de abril) se cumplieron doscientos seis años del descubrimiento (1820) en la isla de Milos de esta obra maestra del arte helenístico. Tal vez sea la que más gusta a G.U., quizá por haberla dibujado al carboncillo varias veces cuando era estudiante y tener en casa una hermosa reproduccion, herencia de su padre, heredada a su vez del suyo. Le tenemos gran aprecio.  
París, Museo del Louvre, Venus de Milo 
En esa isla se había descubierto años antes un teatro griego estupendo (se ha restaurado hace poco), lo que llevó a los exploradores franceses a seguir husmeando por los alrededores, hasta encontrar esa desmembrada pieza. Hallaron fragmentos diversos, pero no se ha acreditado que sean de la Venus.
Teatro griego de Milos / Situación de la isla de Milos
El caso es que un año después ya estaba instalada en el Louvre. Es una escultura espléndida en todas sus proporciones, que se lo pregunten a la actriz Lana Turner, que no estaba mal tampoco (sorry!); aquí la tienen posando muy ufana junto a la Venus de Milo durante su visita al Louvre, en 1953.
Grabado de la galería del Louvre donde se instaló / Lana Turner, en 1953
París, Museo del Louvre
Nos parece bien. Está bien donde está actualmente. Si han de devolver la escultura a Milos o a Atenas tendríamos que hacer igual con Les demoiselles d´Avignon de vuelta a Barcelona (si es que retrata a las prostitutas de la calle Avinyó) o a Avignon; a Arlés todos los cuadros de Van Gogh que llevan en el título —y que retratan— la esa población, a Breda La rendición de Breda (o "Las lanzas"), de Velázquez o... «La daliniana 'Madonna de Port Lligat' debe irse del Fukuoka de Tokio y acabar en alguna taberna de la población costera, para que le dé la tramontana», tal como señala Albert Soler irónicamente en El Periódico. Etc, etc, etc., sería larga la lista. ¡Qué lío!

[Es un tema que en el que hay opiniones diversas. G.U. piensa que las obras de arte deben viajar lo justo, con la absoluta seguridad de que no recibirán daños irreparables, y han de situarse allí donde estén protegidas y perfectamente visitables. Viene a cuento por lo del Guernica, que nuestro ínclito ministro de Cultura quiere exportar al Guggenheim de Bilbao, para contentar a políticos vascos].
Francesc Cornadó, Arte deteriorado, SD·Edicions, 2023, págs. 40-41
Pero bueno, el espléndido libro Arte Deteriorado (SD·Edicions, 2023), del colega y sin embargo amigo F.C., le dedica varias páginas, a la escultura y también a la ausencia de sus brazos. Les recomendamos esa obra, de la que seleccionamos dos páginas, con ánimo de "abrirles el apetito" sobre el asunto. Se acerca Sant Jordi y no son malas opciones las que les presentamos, para públicos muy diferentes:
Arte deteriorado  (Francesc Cornadó) / El gallo Valentín y la bufanda de Delia (Enzo Cartisano y Xyomy Durán)