martes, 3 de marzo de 2026
domingo, 1 de marzo de 2026
«¿Desea valorar su experiencia de configuración?»
Hará cosa de un mes dejó de funcionar Internet en casa. Sin él... ¡estábamos perdidos! La inmediata llamada a 1004 se saldó con que se trataba de una avería general en esa zona, pero ¡ojo!, habían detectado, al efectuar el análisis de la línea, que teníamos un Router obsoleto, atrasado o antiguo, no recordamos el adjetivo. Y que un mensajero nos traería al día siguiente un Router SmartWiFi 6 Go.
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| El Router que obra en poder de G.U., a la espera de "configuración" |
G.U. es un analfabeto en estos asuntos, que sabe que para un iniciado son
"coser y cantar", pero él no figura en esa categoría. Es más, detesta todo
esto, casi como Arturo Pérez-Reverte, como podrán comprobar más adelante. Uno no es capaz de "configurar" nada. A la
pregunta de G.U. de si el que lo trajera se encargaría de "configurar" todo el
asunto, ordenador, TV, Movistar+, móviles, nevera, robot de limpieza, etc., el
asesor comercial indicó que no, que era muy fácil ajustar los nuevos
parámetros, había un folleto de instrucciones en la caja y un enlace a un
vídeo explicativo. Y colgó sin más.
Y al día siguiente, en efecto, llegó un
sujeto con el flamante Router. En Telefónica nos han dicho que, haciendo una
excepción, vendrá un técnico a solucionar el asunto sin coste adicional y que
ya se pondrán en contacto con nosotros para quedar día y hora. Un mes después, aún estamos
esperando, sin prisa alguna, porque nuestro Router antiguo funciona perfectamente, aunque esté obsoleto.
Entretanto, el jueves leímos una columna del escritor antes citado, que tiene una pluma muy ágil para describir este tipo de embrollos y aquí nos sentimos identificados con él una vez más. Dice así:
«Compré un televisor nuevo. No porque lo necesitara, sino porque soy un ingrato: el antiguo funcionaba sin pedir a cambio más que cariño. Encendías, salía la imagen y punto. Algo que ni el progreso ni mi estupidez podíamos tolerar. El nuevo llegó en una caja enorme que abrí como quien desactiva una bomba: con cuidado, sudor frío y la intuición de que hagas lo que hagas, cable rojo o cable azul, algo va a salir mal. Dentro estaba él: negro, ultraplano, mirándome con la arrogancia silenciosa de los objetos que saben que eres un tiñalpa. Yo soy moderno y tú no. Lo enchufé, pulsé ‘encender’ y ahí empezó lo guapo. «Bienvenido», dijo la pantalla. Mentía, claro. Nadie te da la bienvenida a un interrogatorio policial. Primera orden: el idioma. Español. Todavía bien. Segunda: país. España. Seguimos. Tercera: conexión a Internet. Aquí ya levanté una ceja pero acepté. Introduje la contraseña del WiFi usando un mando diseñado por alguien que claramente odia a los seres humanos. Fallé, claro. Fallé otra vez. A la tercera entró por pura chiripa. Entonces, sin anestesia, llegó la frase capital que define nuestra época: «Para continuar, debe iniciar sesión o crear una cuenta».
Ahí comprendí —la jiñaste, Burtlancaster— que no había comprado un televisor;
había adquirido un funcionario, un burócrata electrónico con alma de
rascapuertas y vocación de notario. ¿Iniciar sesión? Claro, cómo no. Porque
todo ciudadano decente tiene, por supuesto, una cuenta creada para cada
electrodoméstico que compra: una para el microondas, otra para la aspiradora,
otra para la madre que los parió. Pero, bueno. De perdidos al río. Metí mi
correo. Contraseña incorrecta, naturalmente. Recuperar contraseña. Móvil en
mano. Código. Otro código. El código ha caducado. Vuelvo al televisor. Inicio sesión. Error. No un error concreto, no. Un «error inesperado». Que es la forma tecnológica de decir «búscate la vida, gilipollas». Respiro hondo. Vuelvo a empezar. Esta vez sí entra. Milagro. «¿Desea mejorar su experiencia activando el asistente de voz?». No, perra. No deseo hablar con la tele ni con nadie. Con mi abogado, si acaso. Desactivo todo. Me pregunta la máquina, supongo que en plan recochineo, si estoy seguro. Pues claro que estoy seguro. He leído Historia, cabrones.
Siguiente fase: actualización del sistema. Obligatoria. Barra de progreso
eterna. El televisor se reinicia. Me da tiempo a pensar en el fracaso de mi
vida, en la decadencia de Occidente. En Flori. Vuelve a encenderse.
«Bienvenido». Idioma. País. WiFi. Inicio sesión. Todo de nuevo. Porque el
progreso también consiste en repetir las cosas hasta echar la pota. Aquí es donde comprendes que la máquina no es tonta, ni complicada. Es cruel. Sabe chotearse. Sabe exactamente lo que ha hecho contigo, la hija de la gran puta». Arturo Pérez-Reverte, Valore su experiencia de configuración |
Pérez-Reverte usa la TV sobre todo para ver cine, al que es muy aficionado (como lo era Javier Marías). El caso es que en casa nos pasa un poco lo mismo, pero no estamos muy satisfechos con la TV que tenemos; no se oye del todo bien y no se entiende lo que dicen los actores (y actrices) españoles/as, que bisbisean y no vocalizan, por lo que vemos esas películas con subtítulos, cuando los hay (pocas veces). Por tanto, estamos barruntando comprar otra (del mismo tamaño pero con mejor altavoz), aunque tras la experiencia que relata don Arturo —quizá algo ficticia— se nos pasan un poco las ganas.
jueves, 26 de febrero de 2026
Un país en que no gritan ni insultan al adversario
Manuel Vicent es un buen columnista, de prosa limpia y de tendencia
tirando a "zurda". Domina las distancias cortas; en sus novelas (las hemos
leído todas) es quizá un punto más flojo, a nuestro modesto entender, aunque no somos expertos (en esto ni en nada). Pero tiene un par muy buenas.
Hemos presentado en este blog algunas muestras de su gran talento para la escritura. No es fácil hacerlo así. Desde siempre
recordamos aquella larga crónica de EL PAÍS SEMANAL titulada No pongas tus sucias manos sobre Mozart, magnífica, que publicamos aquí y que habíamos leído en los ochenta. Acabó dando titulo a un
libro recopilatorio de sus crónicas de entonces. La primera
edición tenía portada de OPS (después, "El Roto") y prólogo de Juan Benet, que aún vivía; ahí es nada.
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| [granuribe50] |
martes, 24 de febrero de 2026
"Reial Cercle Artístic" y la ilustradora Eva Armisén
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| Barcelona, COAC y Catedral / [granuribe50 (24/2/2026] |
[Un lejano día no se le ocurrió otra cosa a G.U. que traer a sus alumnos al COAC a dibujarlos, pero el resultado fue catastrófico, difícil explicarlo con palabras, a pesar de que parece sencillo copiarlos].
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| Barcelona, Picasso COAC, Friso de los niños / [granuribe50 (24/2/2026] |
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| Eva Armisén, Aquí estoy (2022) / [granuribe50 (24/2/2026] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic (patio de entrada, exposición Eva Armisén) / [granuribe50 (24/2/2026)] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic (patio de entrada, Exposición de Eva Armisén) / [granuribe50 (24/2/2026)] |
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| Eva Armisén, Mi isla (2023) / [A.R. (24/2/2026] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic, Exposición de Eva Armisén / [granuribe50 (24/2/2026)] |
| Eva Armisén, Una fiesta (2025) / [granuribe50 (24/2/2026] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic, Selfie en la exposición de Eva Armisen / [granuribe50 (24/2/2026)] |
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| Barcelona, Arnau Calvet (arquitecto), 1905. Actual Hotel Catalonia Catedral y Restaurante Ascent [granuribe50 (24/2/2026)] |
lunes, 23 de febrero de 2026
Gregorio Morán, DEP
Escribe Joaquín Luna en La Vanguardia (el diario que acabó despidiéndolo por un artículo titulado De la miseria del gremio), una despedida titulada Muere Gregorio Morán, nada a medias tintas:
«El periodista y escritor asturiano Gregorio Morán ha fallecido en Barcelona a los 78 años, donde se afincó para publicar en La Vanguardia, sus muy seguidas Sabatinas intempestivas, artículos semanales sin medias tintas que, como las armas de fuego, a veces las cargaba el diablo y siempre su talento, reflejado en la elección de los temas, una prosa deslumbrante —por precisa— y el compromiso de ir al fondo de los asuntos sin nadar y guardar la ropa. Tiene su aquel que falleciese un 23 de febrero, él que radiografió la transición democrática y tantos palos dedicó a, entre otros, Adolfo Suárez, además de la biografía “Adolfo Suárez: historia de una ambición”, publicada en 1979.[...]
Miles de lectores de La Vanguardia aguardaban los sábados el artículo de Gregorio Morán, una cita que nunca dejaba indiferente. Rara vez dejaba títere con cabeza porque tenía una pluma poderosa, desacomplejada —con la debida mala uva— y como en este país nunca han faltado golfos, impostores y pseudointelectuales la sabatina estaba servida, una pieza donde rara vez sobraba una coma». [...] |
A Gregorio Morán no le gustaban nada los obituarios, pero el de Iñaki Ellakuría —buen amigo suyo— no dudamos de que, allí donde esté, le parecerá bien. En él se nos explica con cariño toda su trayectoria.
domingo, 22 de febrero de 2026
En compensación, un homenaje a los órdenes clásicos
Sabemos que la entrada última pudo dejar mal sabor de boca a más de uno,
con los diseños de un sujeto que fingía ser arquitecto sin serlo, lo que le
permitió un trato de favor en la checa de Vallmajor. Quizá, en plan pelotilla, se quejara de que
las celdas eran demasiado benignas para con el preso y se mostrara dispuesto a
diseñar otras de menos "confort", dada su esgrimida condición de arquitecto.
Lo
hizo; el resultado es el que vieron ustedes, y eso le valió poder pasear "como
Pedro por su casa" y codearse con los regidores de aquel lúgubre lugar. Los
presos estaban atónitos, porque él empezó como ellos, preso, pero se supo
buscar la vida con éxito allí (momentáneo; acabó en el Campo de la Bota).
[Salvando todas las distancias posibles, G.U. tuvo en la mili compañeros así ("enteraos", en el argot)].
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| [Lámina elaborada por Paolo Villa] |
Bien. Vamos a enmendarlo. La arquitectura que nosotros estimamos, y mucho, no es la que esgrimió ese sujeto, va por otros conductos. Somos gente clásica; en eso estamos en el mismo equipo que F.C. Pensamos que desde todo punto de vista, después del dórico... "ápaga y vámonos".
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| Capitel del orden corintio / [Imagen: unav.es] |
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| Porche de una vivienda unifamiliar en las proximidades de Londres / [Arquitecto: Anónimo] |
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| Vivienda unifamiliar en las proximidades de Londres [Arquitecto: Anónimo] |
viernes, 20 de febrero de 2026
Un poco de «Memoria Histórica»
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| El Periódico (@EPGraficos) |
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| "Diseño" de Alfonso Laurencic para las "checas" de la calle Vallmajor (Barcelona, 1937) [barcelonamemory.com] |
Hasta tal punto, que se hizo "colega" de los que llevaban aquel antro infame, llegó a codearse con los responsables de esos tenebrosos asuntos y le encargaron diseñar las celdas de aquel lugar (hizo lo propio con las de la calle Zaragoza). "Un buen trabajo": los encerrados allí no podían ponerse en pie, las paredes del habitáculo rezumaban humedad y una luz les daba en los ojos día y noche. También diseñó otras celdas más grandes, en las que incorporó copias de pinturas abstractas de la Bauhaus, camas inclinadas para impedir el descanso y suelos con ladrillos puestos de canto que dificultaran moverse por ellas. [M.C. ha escrito sobre eso en su blog varias veces. Por tanto, no insistiremos]. Al acabar la guerra, Alfonso Laurencic fue fusilado en el Campo de la Bota, en julio de 1939.
Susana Frouchtmann explica con detalle en El hombre de las checas: La historia de Alfonso Laurencic, el artista de la tortura (Ed. Espasa, 2018) lo que intentó averiguar sobre ese sujeto y su esposa Meri, que había sido institutriz de sus hermanas a finales de los años cincuenta. En el libro intenta sobre todo descubrir detalles de la vida de ese enigmático personaje, Meri, que había trabajado en la casa familiar. Los resultados de sus arduas y detalladas pesquisas son casi siempre exiguos; prácticamente todo el papelamen relativo a aquellos hechos ya no existe y no debe de ser nada fácil encontrar información.
[El abuelo de Susana por parte de madre (de
ascendencia judía por parte de padre) fue fundador de la Clínica Corachán,
lugar bien conocido por G.U. Se trataba de una acomodada familia de
derechas].
En el epílogo del libro, y al margen de su investigación, Susana escribe algo, refiriéndose a su padre, que a G.U. le gustaría recalcar y que muchas veces olvidamos todos (incluido G.U., mea culpa):
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«No se puede proscribir a nadie por el mero hecho de que no piense
como tú, y él no lo hizo. Fuera cual fuera su ideología, respetar la
de los demás es un síntoma de honestidad y talante democrático. Algo
que en pleno Siglo XXI no pocos ven cuestionado, intimidados,
asimismo, por nuevas y solapadas formas de fascismo. Imbuidos ahora
también de una verdad irrebatible: no es políticamente correcto ni
aceptable ser de derecha o conservador, cuando lo que no debería ser
aceptable es ser inmoral de cualquier forma. Creo que si nos
consideramos verdaderamente demócratas, debemos aceptar el amplio
abanico que va de la derecha a la izquierda con todos los matices.
[...] Desconociendo qué haría yo de haber estado en su lugar; yo, que nunca viví una guerra, ni perdí en ella a un hermano, que murió en mi lugar. Olvidando lo que tantas veces hago mío, aunque sea de Voltaire: «No comparto tu opinión, pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla». Daría mi vida pero no mataría, porque estoy contra todo tipo de violencia. También la verbal. La violencia nunca ha sido ni será un argumento». |
Doce imágenes recibidas por la detestable Twitter (X)
Si las utilizas o te asomas a ellas: 1) O eres un adolescente desorientado, carne de cañón de todo tipo de manipulaciones o de sinvergüenzas. 2) O eres un tipo adocenado, sin otros centros de interés. 3) O eres un "fachosferista" de manual. Pues bien, G.U. entona el mea culpa: usa Twitter (X), aunque no sabe en qué apartado encuadrarse (va a ser que en el primero, no, of course). Por esa red, durante este mes le han llegado bastantes fotografías (varias ya muy conocidas) que han llamado su atención.
Veamos algunas de ellas:
martes, 17 de febrero de 2026
El riesgo de ser arrollado en las calles de Barcelona
«Cuando la mitad de la gente dice que se siente insegura al caminar por
la calle. Cuando afirman que salen de casa con miedo a que un patinete, una
bici eléctrica o un rider les arrolle nada más asomar por el portal. Cuando
aseguran que ir a tirar la basura al contenedor, bajar de un bus o buscar un
taxi en una parada son operaciones con un alto riesgo de ser atropellado
debido al carril bici que hay al lado. Cuando cruzar un paso de peatones o
pasear por las zonas “pacificadas” como las supermanzanas o zonas 10, 20 o 30
km/h es angustioso por el habitual zigzagueo entre los peatones que hacen las
bicis y patinetes.
La solución no solo pasa por crear normativas que se incumplen por falta de vigilancia y de sanción. Se trata de abordar una revisión profunda que apela directamente al diseño del espacio público pensando en todos los usuarios, empezando por los peatones que son los más numerosos y vulnerables. En cambio, se ha priorizado a una ínfima minoría que viaja en patinete, en bici eléctrica o repartiendo paquetes sobre dos ruedas.
Y todo ello se ha hecho obviando a los técnicos en movilidad y seguridad viaria cuando indican que las señales de tráfico o las que ordenan el espacio público deben ser claras para evitar la confusión que causa el vigente diseño urbano de Barcelona. El principal error que se ha cometido es pensar que en todas las calles cabe de todo: el bus, los contenedores, los carriles bici, los coches, los peatones, las terrazas de los bares, la indisciplina en la doble fila de carga y descarga, árboles, jardines, las motos aparcadas... El tamaño de muchas calles no da para todo eso. Por otro lado, las zonas pacificadas, como su nombre indica, deben estar diseñadas para el paseo tranquilo de los peatones y no como ahora que se ha convertido en una especie de circo romano donde lanzamos a los sufridos viandantes a los leones. El actual modelo parte de una buena idea, pero su aplicación tiene muchos defectos y, lo que es peor, provoca el efecto indeseado del estrés y la dificultad y miedo a caminar. Especial comentario merece el peligroso diseño de los pasos de peatones, de las zonas 10, 20 o 30 km/h, llamadas plataformas únicas, donde se mezcla todo y donde el peatón es el más perjudicado. Los carriles bici sobre la acera, los de doble dirección o los semáforos en ámbar para estos vehículos de dos ruedas son un peligro y parece mentira que la autoridad competente se empecine en no corregir esta anomalía. Tampoco ayuda la impunidad que disfruta la mencionada minoría de la cadena de la movilidad. Esta inimputabilidad cuenta con avales políticos de relevancia y se traduce en una laxitud en la vigilancia policial. Dicho de otra manera, saben que no les pasará nada porque están de moda y es feo sancionarlos, como sí sucede con el resto de modalidades motorizadas que circulan y a quienes se les aplica la tolerancia cero. En definitiva, la gran mayoría de ciudadanos (y de votantes) tiene un problema que la administración puede resolver, pero antes debe pasar una cosa poco común en política que es admitir un error y corregirlo. Esto es lo más difícil». |
domingo, 15 de febrero de 2026
La anunciada visita a la Sala Parés
Después bajaba a la parte antigua, donde estaba la Sala Parés (¡y está todavía!), en la calle Petritxol, siempre más aferrada al noucentisme y al figurativismo, con tímidas concesiones a la pintura cubista menos rompedora y a otras manifestaciones más novedosas. Abstracto, que era lo que se llevaba más en aquella época, poco. Pero nos gustaba mucho visitarla. Por entonces, la recordamos casi como vemos en las imágenes antiguas que hemos encontrado, solo que en color. Y después, un chocolate con cruasán en una de las granjas de esa calle y una visita a la contigua iglesia del Pino. No era mal plan.
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| Sala Parés en 1905 |
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| Sala Parés en 1918 |
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| Sala Parés en 1919, en una exposición homenaje a la pintora Lluïsa Vidal |
Perdimos la pista a todo eso y cuando volvimos ya habían hecho la reforma los arquitectos Espinet-Ubach (Espinet fue a clase con G.U. en 2º de carrera, pero a él "le fueron mejor las cosas"). Se ve que a los entonces dueños de la Sala Parés les pareció poco lo que había y quisieron reformarla.
Y ampliarla, añadiendo un altillo para aprovechar la altura del local, elevando el lucernario que ya existía e incluyendo una escalera entre ambos niveles, que comentamos luego. Mantuvieron la situación de los antiguos pilares de fundición, pero pusieron otros en su lugar, tal vez algo amanerados, con el añadido de unos asientos circulares en su base para descanso del visitante, en sustitución de las sillitas que ven en las fotos antiguas. Siempre se agradece. Por si entienden de planos, ésta es una sección:
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| Sección del proyecto de ampliación de 1989, con la creación del altillo (Espinet-Ubach, arquitectos) |
Bien, el otro día volvimos. M.C. nos había alertado hace tiempo de que había una exposición de interés (Figuracions entre guerres, 1914-1945) y allí acudimos el día antes del cierre, que era el 7 de febrero.
Nos gusta Pere Pruna, nos gustan Togores, los escultores Manolo Hugué, Clarà o Rebull, Ricard Canals, Joaquim Mir, Joaquim Sunyer, Torres-García, Juan Gris, Olga Sacharoff, Llorens Artigas, Barradas, Miquel Villà, Francisco Bores, todos esos y otros que no recordamos, ya que el elenco está muy surtido (bastantes de ellos pasaron una época en París). Siendo así, ¿a qué demonios esperamos para entrar?| Entrada de la Sala Parés, en la calle Petritxol, de Barcelona / [Barna Centre / granuribe50] |
Y aquí estamos a punto de acceder. Lo hicimos el día antes del cierre de la muestra (publicamos una entrada sobre eso). Ya metidos en el asunto, se puede divisar la reforma del lugar. No la recordábamos, fíjense si hace tiempo que no volvíamos por aquí, con el añadido del altillo y la escalera que los une.
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| Planta baja de la Sala de Exposiciones de la Sala Parés / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Ricard Canals (Paisajes de Piera) y Joan Rebull (Nu ajagut) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Parque Joan Maragall (Palacete Albéniz); Joan Rebull (Nu ajagut) / [(granuribe50 (9/4/2022)] |
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| Manolo Hugué, Figura (1930) / [(granuribe50 (9/4/2026)] |
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Josep Clarà / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| [Fotografía: M.C.] |
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| José de Togores, Lucía Kahnweiler (París, 1921) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| José de Togores, Renée et le chat (París, 1920) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
No se piensen que esto acaba aquí, ni mucho menos. Tenemos a Joaquim Sunyer (1874-1956), un pintor neoimpresionista muy bueno, que trabajó en París y luego en Sitges (no era mal sitio entonces).
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| Joaquim Sunyer / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Pere Pruna / [M.C.] |
Él afirmaba: Sólo quiero que mis obras alegren el corazón e inunden de luz los ojos y el alma, y bien que lo conseguía. G.U. tiene un libro sobre su obra editado por Polígrafa en que queda patente todo su talento. Pero también era un buen retratista, como se aprecia en su obra Antoni Gaudí.
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| Joaquim Mir, Antoni Gaudí / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Joaquim Mir, El pont de Caldes (1921) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Pere Pruna / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Olga Sacharoff, Busto femenino (París, 1914) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Sala Parés, planta baja [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Sala Parés, planta primera / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Sala Parés, planta primera / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| José de Togores, Printània (París, 1922) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Llorens Artigas, Figura (1924) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Juan Gris, Devant la baignoire (Paris, 1925) / [(granuribe50 (6/2/2026)] |
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| Miquel Villà / [(granuribe50 (6/2/2026)] |








































































