miércoles, 19 de junio de 2019

¿Ahora te enteras, Colau?

Ada Colau, en RAC1 (19/6/2019)
Una lloriqueante Ada Colau dice que se ha sentido muy mal estos días, en que parece ser que la han llamado «de todo menos bonita» por dejarse apoyar por Valls para seguir de alcaldesa de Barcelona. ¡Vaya por Dios!, ahora se entera de lo que vale un peine. ¿Cómo se cree esa señora que nos llevamos sintiendo muchos desde septiembre y octubre de 2017? Lo pasamos mal en esos días, muy mal; y  hemos llorado, hemos tenido algunas taquicardias y noches llenas de pesadillas, ganas de huir del pequeño infierno en el que los de la "revolución de las sonrisas" convirtieron este lugar, antaño acogedor y amable.

En el caso de este bloguero, solo poniendo millas (marinas o terrestres) de por medio encontraba un poco de sosiego, mientras la indocumentada Colau tonteaba con los lacitos amarillos (lo sigue haciendo) y jugaba a varias barajas, tan ufana por tener el bastón de mando, un cargo muy por encima de su capacidad.


Vamos a reproducir unos párrafos del admirado Lluís Bosch, en que nos describe de qué va esto. Lo hace como nadie.

«Nos tomaron el pelo durante años. Durante décadas. Décadas simulando que en Cataluña se cocía la mejor democracia, los más europeo de la Península, lo más moderno, lo más chic. En realidad, se procedía al cultivo del chup-chup reaccionario. Nos hicieron creer que debíamos sumarnos a la causa, porque eso era lo progresista, la verdadera cohesión, lo moderno de veras. No: solo había carlismo, identitarismo, nacionalcatolicismo.[...]

Hace poco dijeron que: "eso va de democracia", y era otra mentira. Eso no va de democracia: eso va de autoritarismo, de abuso, de imposición, de división entre buenos y malos, verdaderos y falsos. Eso no va de Ilustración, eso va de Rahola. Eso va de Patria. Patria o muerte. Esa pintada la he visto infinitas veces por las carreteras de esa Cataluña interior, siniestra y sombría y manchada de fiebre amarilla. Eso va de caciques de toda la vida. Eso empezó hace mucho, muchísimo tiempo.[...]

Eso no va de democracia: eso va de tradicionalismo, de Patria. Los españoles llevamos por lo menos 200 años metidos en ese conflicto, del que el catalán es solo una expresión, un brote. Eso va de patria o democracia, y deberíamos poder pensar como lo hace el señor Valls. Lo que va delante es la democracia con sus leyes y sus instituciones. Que pueden ser torpes, imperfectas o incluso deficientes. Pero es eso o el terror. Eso o la nada».

En fin ya que Lluís Bosch cita al final de su texto a Manuel Valls, el hombre de moda, aprovecha G.U. para comunicarles a ustedes que les deja por hoy: se va a «bailar un Valls», el único tipo de los que se dedica a esto de la política que ha sido capaz de hablar y actuar con equilibrio, lucidez y claridad en la España de los últimos años. Y le dirá: "comprendo que te quieras ir de aquí, Manuel, esto es insoportable, pero no cambies, haz algo, no nos dejes solos, por piedad...".

A ver si le convence.

martes, 18 de junio de 2019

En Ibiza, no vayan de primera comunión

Los ladrones aprovechan las primeras comuniones para robar en casas en Ibiza

Gran Uribe está especialmente sensibilizado hacia estos asuntos desde un desgraciado evento sucedido el mes pasado en Ibiza, aunque, en su caso, no estaba asistiendo a una primera comunión (va a pocas, por suerte). Al parecer, es el momento preferido por algunas bandas internacionales, de las muchas que pululan por esa isla, para hacer su "trabajo" a la luz del día, con total tranquilidad, ya que esos festejos absurdos suelen durar muchas horas. Serán desalmados...

Leemos en la prensa local de la "isla mágica" la siguiente información:

«La policía judicial de la Guardia Civil investiga el asalto perpetrado la madrugada del sábado en una villa localizada en la urbanización Can Furnet, un robo en el que los asaltantes arrancaron y reventaron la caja fuerte de la vivienda y se dieron a la fuga. Los asaltantes utilizaron mazas para reventar la vidriera de una de las estancias y una vez dentro los ladrones destrozaron una pared para arrancar la caja fuerte de la villa. Posteriormente, los ladrones reventaron allí mismo la caja de seguridad para hacerse con el dinero. La forma de actuar hace sospechar que los asaltantes tenían muy estudiada la ejecución del robo.



»El arranque de la temporada de verano ha venido acompañado de un repunte de los robos en viviendas y también en negocios, iniciado a comienzos de mayo. Estos robos suelen ser obra de bandas organizadas en pequeños grupos llegados desde Italia y en la mayoría de los casos actúan por encargo. Algunas veces se producen en domingo, aprovechando la celebración de primeras comuniones. 

El Cuerpo Nacional de Policía detuvo la semana pasada a un delincuente de 50 años y origen napolitano que estaba considerado el cerebro de uno de estos grupos. Un operativo de la Policía Nacional le identificó, localizó y detuvo cuando se preparaba para abandonar la isla con uno de los vehículos utilizados por la banda. Se trata de células perfectamente estructuradas y adiestradas para las diferentes tareas a la hora de cometer los robos». 




Y hablando de primeras comuniones, G.U. asiste a tan pocas que... la antepenúltima fue la suya.

[Barcelona, Jesuitas de Sarriá, 15 de mayo de 19xx (no era domingo]

domingo, 16 de junio de 2019

Tete Maragall, Ada Colau y... Manuel Valls

«Tete» Maragall, un poco ictérico
Al fin, resulta que del Guatepeor que pronosticábamos en la entrada Dedicado al «Tete» Maragall (ese alucinado sujeto, convertido al procesismo, al que se le debe de haber puesto la piel del color de la ictericia con el soponcio, si no la tenía ya), hemos pasado al Guatemala, con la señora Colau. Pero eso garantiza, al menos, que la cadena municipal de TV betevé no se convertirá en una sucursal de TV3, que no nos echarán sermones y monsergas procesistas mañana, tarde y noche, y que seguirán programando buenas películas (es la única que respeta los títulos de crédito finales), aunque sean españolas sin doblar. Y que el Ay Untamiento de Barcelona no sea una sucursal de la Generalitat, una Tractoria más. O sea que, del mal, el menos. Este bloguero estaba temblando de que la ciudad que le vio nacer pudiera quedar en manos de ese imprevisible mostrenco, y a la Colau ya sabemos de qué va, estupidez de los lacitos amarillos incluída...

G.U. nunca ha sido muy partidario del señor Valls, pero debe reconocer que le ha gustado su discurso de ayer, ya podría aprender de él un poco Albert Ribera (aunque no lo hará), ese sujeto convertido en caudillito de Ciudadanos (de tal petimetre y de adonde está llevando a su partido hablaremos en breve). Y le ha gustado el discurso porque ha sido valiente y ha dicho verdades como puños, algo inhabitual por estos lares, mostrando un sentido de Estado también poco frecuente aquí.

Verbigracia: Barcelona no es un pueblín, sino una gran ciudad que ha de ser de todos; los nacionalismos solo traen supremacismo y confrontación, los poderosos de aquí son aquellos que vienen de un partido que fue financiado de manera ilegal durante años (3%); el señor Maragall iba a poner la ciudad al servicio de una república inexistente. Etc. [Recordemos que ahora el procesismo tacha a Manuel Valls de ser el representante de los poderosos y del establishment, como si el «Tete» Maragall no lo fuera...].

Manuel Valls y Ada Colau, durante el acto de constitución del Ay Untamiento de Barcelona (15/6/2019)
También ha expresado con claridad las discrepancias que tiene con Colau, que ponía una carita morruda y cejijunta, intentando mostrar que le daba vergüenza recibir el apoyo de Valls. Finalmente, éste ha aprovechado para propinar un buen tirón de orejas al preso Forn, al referirse al respeto a la Constitución, al Estado de Derecho, a la la justicia, a la ley y a la separación de poderes, negando que hubiera presos políticos ni exiliados. Ha sido éste el momento en que ha recibido mayores abucheos de la bancada procesista, que han tenido que ser acallados por Colau, faltaría más. Pero, en realidad, el tirón de orejas se lo ha dado a todos, a diestro y siniestro. Buena falta les hace.



jueves, 13 de junio de 2019

El meteórico ascenso de la señora Budó

¡Qué bien que G.U. ya no va a dar clase al instituto! Ya saben que se trata de una profesión sometida a «riesgos diversos», pero algunos de esos riesgos solo se producen aquí, en Cataluña, y no son de índole física precisamente.

Por eso, recuerda con bastante angustia que en los últimos tiempos, antes incluso de que empezara el procés, llegó a ser recriminado públicamente en el llamado «Claustro de final de curso» porque se había dirigido a algunos alumnos/as castellanoparlantes (todos lo eran, salvo los magrebíes), en conversación privada (en los pasillos o en el patio), en «la lengua del imperio» (en castellano). En aquel momento, se trataba aún de una «experiencia piloto» en el centro, que instaba también a los alumnos a hablar entre ellos solo en catalán. Pocos meses después de este episodio, empezó el susodicho y dichoso procés, pero a G.U. ya le pilló fuera y no quiere ni pensar cómo sería ahora su actividad profesional en ese centro o en cualquier otro de por aquí.



Viene al caso, porque ahora empieza a entender el meteórico ascenso de Meritxell Budó, la que fuera alcaldesa de La Garriga —un pueblo en plena Tractoria, conocido por su Fira de la Botifarra— hasta convertirse en la flamante portavoz del gobierno del señor Torra, a pesar de su escasa facilidad de palabra y acreditada incompetencia. Se trata de un cargo importante, en el que no para de hacer el ridículo, hasta el punto de que ha creado cierto malestar en sus socios de ERC.

¡Dentro vídeos! (el primero es del año pasado y el segundo, de la semana pasada):


«Considero que en el inicio del pleno de hoy ha pasado una cosa que puede ser que a algunos les haya pasado desapercibida, pero yo creo que ha pasado una cosa que además de triste es preocupante. La salutación del señor Guillén a la comunidad andaluza para celebrar hoy el día de la Comunidad Andaluza. Que lo ha hecho en castellano. Usted, hoy, haciendo esta salutación en castellano, lo que ha hecho es segregar a las personas andaluzas».

El vídeo del pleno de La Garriga no lo incluye, pero Meritxell Budó justifica este severo tirón de orejas al osado concejal haciendo un encendido canto al éxito de la "escuela catalana" y de la "inmersión lingüística":

«Usted ha decidido que la lengua en que había de dirigirse a estas personas debía ser el castellano. Usted ha menospreciado al colectivo de los andaluces en Cataluña. Porque precisamente, estas personas que han venido aquí, probablemente algunos que ya son muy mayores, no hablen el catalán. Probablemente no se lo hayan hecho en su lengua materna, porque no lo es. Y, por lo tanto, no hemos de pretender que ellos tengan una lengua materna que no es la suya. Pero probablemente entienden perfectamente el catalán. Y no solo lo entienden sino que han querido que sus hijos hablen y crezcan en catalán., porque han querido precisamente que sus hijos se integren en esta tierra como se han integrado. Y este es el éxito de la escuela catalana y este es el éxito de la inmersión lingüística».

[Comentario de texto: «Los pobrecitos andaluces de La Garriga quieren integrarse, pero si les felicitamos desde este Pleno en castellano, se lo estamos impidiendo». Por cierto, el «modelo de éxito» de la susodicha inmersión lingüística, aparte de vulnerar derechos, todavía no ha sido demostrado con estudios serios, fiables, objetivos, independientes y no subvencionados, pero es algo que se repite como un mantra, hasta convertirlo en un dogma de fe incontestable, y ¡pobre del que se permita ponerlo en duda!].



Blanca Basiano
La periodista Blanca Basiano, obviamente, entiende perfectamente el catalán, ya que es corresponsal de Antena 3 en Barcelona, pero está trabajando para esa cadena de ámbito estatal. No resulta raro, pues, que pregunte en castellano, aunque a la señora Budó le pueda extrañar.

Pues bien, esta última polémica aparición de la consellera de la Presidència y portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha desbordado el vaso de la paciencia de Esquerra Republicana. El malestar se ha extendido en ese partido por las que consideran "meteduras de pata" de la portavoz, hasta el punto de que parece ser que tienen previsto llevar el asunto a las reuniones de coordinación que tienen con Junts per Catalunya, para tratar de encarrilarla. Están muy preocupados, porque la persona que es la cara visible del Govern está en el ojo del huracán "cada semana". Perderán el tiempo.


[«Mire, yo aquí en la rueda de prensa en el turno de las preguntas en castellano, lo que se hace habitualmente en esta sala es explicar y repetir lo que se ha preguntado en catalán». Etc. No seguimos con la traducción, porque es cansino].



Recordemos el día en que la misma periodista, la sufrida pero guerrera Blanca Basiano (¡qué mérito tiene esta mujer!), le preguntó por su valoración de los resultados de las elecciones municipales en Barcelona. Budó no dudó: «Han ganado los independentistas». El vídeo de aquello se hizo viral y seguramente ya lo vieron ustedes en su día. Nos lo contaba, cosa rara, "el diario del Conde" (La Vanguardia):


miércoles, 12 de junio de 2019

Retrospectivo, para un día sin vivir

«Ayer fue un día que se quedó casi sin vivir». Así inicia Luis Landero el capítulo Viaje sentimental por mi biblioteca. Y retoma la palabra para añadir: «Ya al despertarme, antes incluso de abrir los ojos, me di cuenta de que no tenía voluntad ni ganas de hacer nada, ni leer, ni de escribir, ni de salir a pasear, ni de curiosear en Internet o ver un rato la televisión. Nada. Se abría ante mí uno de esos días vacíos, huecos, en que uno no tiene ni siquiera ganas de vivir. Ya por la tarde se puso a llover y las horas se hicieron lentas, interminables, como en esos poemas de Antonio Machado en que la monotonía lo anega todo, y todo lo ensucia y lo enfanga, y me acordé de aquellos versos cantarines donde los colegiales —es una tarde parda y fría de invierno— recitan a coro la tabla de multiplicar mientras afuera cae la lluvia sobre un mundo que parece haberse quedado como suspendido en la eternidad». 

(Luis Landero, El balcón en invierno, Tusquets editores, 2014)

Barcelona desde el Tibidabo [Fotografía de Alfons Puertas (11/6/2019; 10:45)]

En días así, y el de ayer fue uno de ellos, G.U.se carga de nostalgia y acude a su biblioteca, para revisar libros antiguos (los que todavía conserva); a viejas fotografías o canciones, a la memoria, a los recuerdos, a la reminiscencia de días lejanos. Y es que «nada se olvida, todo queda y pervive», como escribe Juan Eduardo Zúñiga. En fin, sentimental que es uno, qué le vamos a hacer.

Y, entre esos libros, ha encontrado esta Antología de 40 años de poesía española (1939-1979), que preparó Miguel García Posada para la Editorial Cincel, en 1979. En él, ha reencontrado este poema de Miguel Labordeta (1921-1969), que ya conocía desde hace muchos años, porque su hermano José Antonio, un buen tipo, lo recitaba a veces en sus conciertos e, incluso, lo grabó en disco, aunque de eso no estamos seguros. Se trata de Retrospectivo existente. Le ha venido "que ni pintado" para la ocasión, pero no le ha levantado mucho el ánimo que digamos, ciertamente, aunque acaso no fuera eso lo que lo pretendía...

Miguel Labordeta,  Retrospectivo existente (de Violento idílico, 1949); Extraído de 40 años de poesía española (1939-1979); Ed. Cincel, 1979

sábado, 8 de junio de 2019

Una de las pocas fotos de mis padres juntos

Ustedes disculparán, pero hoy les va a hablar, sin que sirva de precedente, el alter ego de Gran Uribe, un tipo que se llama Álvaro, por si no lo saben. Y lo va a hacer en primera persona.



Y lo hago para comentar una foto de mis padres que me ha emocionado reencontrar hoy entre cosas antiguas. Conservo apenas media docena de imágenes en que estén los dos. En aquella época, hablo de 1945 (yo no nací hasta unos años después), la gente solo se retrataba en ocasiones muy señaladas y, por tanto, no era fácil pillarlos juntos en fotografía.


Mis padres tomaban lo que llamaban "el aperitivo" habitualmente, siempre que el trabajo lo permitía. Nunca perdieron esa costumbre; entre mis recuerdos de infancia está el de ir todos los domingos a tomar el piscolabis a un bar que llamábamos Patatetes, porque era una de las cosas que solíamos tomar allí, patatas fritas. Y eso está ya en mi ADN, hasta el punto de que no hay día que no dedique —ahora que por horarios me lo puedo permitir— unos momentos a tal menester, tan habitual en otras zonas de España. Y las patatetes y la cervecita nunca suelen faltar. Tampoco un "Gilda".

Pero aquella de la fotografía debía de ser también una ocasión señalada. En el reverso, con letra de mi padre (Carlos), se escribe que son las navidades de 1945, y el fotógrafo es de la Travesera Vieja de las Corts (cerca de casa, investigaré dónde). Sin duda, había nacido recientemente mi hermana Nievitas (lo hizo durante las bombas de Hiroshima), y por ello estaban la mar de contentos. No es para menos. Le he preguntado dónde cree que fue tomada esa foto, pero no me ha sabido responder (era una enana y no estaba allí), a pesar de que cuando tengo dudas de algún asunto familiar siempre la consulto: lo sabe todo, menos esto. Tampoco mi hermano Carlos me lo sabe decir.

Veo en la foto un sifón, un cubito para el hielo, un par de botellines y tres platitos, que bien podrían ser de patatas fritas, aceitunas o almendras. De "percebes", ni asomo, ni tampoco de "angulas". Nunca pasaron por casa esos productos, ni creo que se lo pudieran permitir en esa señalada ocasión, iban justitos. Pero esos dos letreros a su espalda nos revelan que acaso esa imagen fuera tomada en algún bar de la Barceloneta, un barrio al que luego fuimos con frecuencia con ellos, porque el tranvía 64 nos paraba al lado de casa. En fin, creo que nunca lo sabremos, tampoco quién era ese sujeto del sombrero con pinta de espía; aunque todo queda grabado en el universo y quién sabe, quizá algún día...


viernes, 7 de junio de 2019

Sale al mercado la cerveza «Sang d´Octubre»

Presentación en sociedad de la cerveza 'Sang d'octubre' (Sangre de octubre), en el Bar La Lira, de Ripoll
[Judith Espert / granuribe50]
La verdad es que resulta un poco cansino todo esto del procés, y qué pesaditos son algunos (bastantes) de los paisanos de G.U., pero hay momentos en que más vale tomarse con un poco de humor tanta lastimera llantina.

Ya saben: se trata de lloriquear, de nutrir un sentimiento de agravio constante, de crear y desarrollar un imaginario victimista que proyecte todos los males en un enemigo exterior, lo cual se puede llegar convertir en una poderosa arma de rencor y odio. El asunto tiene sus peligros, desde luego, y nuestros «políticos» —por llamarlos de alguna manera— no deberían jugar con eso (esperemos que los suspenda «la Historia», no merecen otra cosa).

«La cerveza que nunca podrás olvidar». El diseño de la etiqueta representa la urna de los chinos y uno de los momentos del 1-O
Pero practican ese juego, y con gran éxito entre los "creyentes". Como muestra, otro botón. Ahora que empiezan los calores, es un buen momento para la cerveza; quizá es la época del año en que apetece más ¿no? Pues bien, vamos a contaminar ese alegre y festivo momento de beberse una cervecita bien fresca con un poco más de mal rollo.

En efecto, les informamos a ustedes: acaba de nacer en la Tractoria profunda (el Ripollés) una cerveza que se llama Sang d’Octubre. Dicen sus creadores que «es una cerveza roja como la sangre que nos extrajeron, y amarga como el día que fue. La sacamos al mercado para que se sigan recordando los hechos», refiriéndose quizá al (presunto) golpe de Estado de otoño de 2017. Dense prisa que se agota, ya que solo han fabricado quinientos litros en esta primera hornada.


jueves, 6 de junio de 2019

El "fino humor" del de Galapagar


El trayecto recorrido desde el populismo demagógico como profesor y comentarista, al leninismo un punto trasnochado, a la socialdemocracia de izquierdas (mendigando un ministerio) y ahora... al humorismo más rastrero. ¡Vaya carrerón!

miércoles, 5 de junio de 2019

De cuando Ibiza era la "isla mágica"...

Como ya habrán podido observar, casi cada día es el día mundial de algo. Celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente de hoy, 5 de junio (parece como si hubiera varios al año), de una manera un poco rara: con un documental casero de la Ibiza de 1965, hecho por una pareja de turistas, con una banda sonora estupenda a cargo de Andrés Segovia, que interpreta a la guitarra, como el gran maestro que era, algunas pavanas de Luis de Milán (S. XVI), además de música de Frescobaldi, Mendelsohn y Moreno Torroba (y un bolero mallorquín de cierre, a cargo de Carlos Montoya).


A G.U. le encanta este tipo de vídeos antiguos, filmados de manera algo torpe, lo que les confiere un aire especialmente nostálgico. Hay muchos de este tipo sobre Ibiza, pero en éste salen lugares muy queridos por él, como la zona de costa frente a San Antonio, con el faro del islote de sa Conillera (0:36); también Cala Bassa y sus sabinas (8:45) y Cala Conta (16:08). Por cierto, quizá reconozcan el paisaje de la cabecera de El blog del gran Uribe, con el Cap Negret al fondo.

Esos paisajes han cambiado mucho (a peor), y mucho más que cambiarán. La depredación del territorio no conoce límites y se dice que ya hay ambiciosas operaciones inmobiliarias, bastante inquietantes, para acabar de enladrillar toda aquella zona, que tanto agrada a este bloguero. Y todo empezó a jod**** cuando inauguraron el aeropuerto, aterrizó el primer avión comercial en la isla (1958), llegaron los primeros turistas y se desató la codicia. ¡Maldito "progreso"!

lunes, 3 de junio de 2019

Muchas gracias por haberme visitado


En compensación, un pequeño regalo de G.U. para los amantes de la naturaleza, un vídeo de Richard Sidey, con música de Ludovico Eunaudi (Divenire), siempre al piano, acompañado aquí por la Royal Philarmonic Orquestra, dirigida por Robert Ziegler. Con él, empezamos a celebrar del Día Mundial del Medio Ambiente, que tendrá lugar el 5 de Junio.

[Mejor en Full Screen (pantalla completa), las cuatro flechitas]




Captura de pantalla (3/6/2019; 21:43 h)


[Postdata: Ese agradecimiento va dirigido, sobre todo, a los más asiduos, a los que entran y se quedan, aunque no siempre les interese mucho el tema del día; a los que tienen puesto un enlace a este modesto blog dentro del suyo propio (los hay); a los que leen, miran las fotos, consultan los links, usan el buscador o los índices y etiquetas. Además, si comentan cosas, si le echan a uno de menos cuando no está y esperan "impacientes" a la próxima, ¡ni les cuento! El caso es que el día que dejen de asomarse por aquí o G.U. no se lo pase bien con esto, bajará la persiana].


sábado, 1 de junio de 2019

Salvador Oliva da en el clavo (y Lluís Bosch)

Está bien la vuelta a casa, es aquí donde G.U. (todavía) está mejor, pero torna a sus narices esta especie de aire estancado, enrarecido, que no nos abandona desde hace años. Lo malo es que se lo reencuentra uno cada vez que vuelve después de unos días, cuando ya lo creía olvidado, pero que sigue aquí, casi como el dinosaurio de Monterroso.



Lluís Bosch le ha escrito una carta virtual al juez Marchena. En ella, le pregunta con el debido respeto por qué no han citado a declarar en el juicio a los damnificados psicológicos de aquellos días, y no solo a los que tuvieron algún rasguño (a veces autoprovocado), en esas jornadas que se pretende que fueron una fiesta democrática de la ciudadanía.

Dice entre otras cosas, en su escrito titulado Carta al juez Marchena:

«Sin ser una víctima en sentido estricto del estado violentado que promovieron esos señores que están sentados en el banco de los acusados, sí me considero víctima de una agresión: ellos me crearon un malestar profundo, y tuve que replantearme mi relación con el territorio en donde nací, la profesión que desarrollo (que es la docencia). Ellos me hicieron sentir mal con mis orígenes, con mi territorio, con mis compañeros, con algunos de mis familiares directos. Y ellos no son conscientes de eso, y si lo son parece importarles un bledo con tal de lograr sus fines políticos, unos fines que nadie sabe definir: a veces solo parecen querer mantener el poder o los privilegios, a veces socavar los cimientos de un estado democrático de Europa».



Y no se pierdan a Salvador Oliva, un tipo leído y escribido, que dice todo lo que quisiera decir G.U., pero no sabe hacerlo.

Salvador Oliva, Entre fe i  interessos; QUADERNS (22/5/2019)
Entre fe e intereses
«No hay nadie que no sepa que hay dos clases de independentistas en Cataluña: los que tienen fe y los que tienen intereses. Los primeros son los engañados y los segundos los engañadores. Los primeros, más numerosos, son los creyentes y los segundos, más listos, son los predicadores; es decir: los clérigos. Si un ser inteligente de otra galaxia viniera a Cataluña, se quedaría maravillado al contemplar la simbiosis entre estos dos grupos.

El grupo de los clérigos es un poco más complejo, porque tiene dos subgrupos: los políticos y los colocados. Los políticos son los que mandan y los colocados los que cobran por predicar lo que dictan los primeros. Unos y otros se enriquecen con dinero público. El primer subgrupo, especialista en negocios y corrupciones, se atribuye sueldos muy generosos. El segundo cobra para alimentar la fe de los creyentes. La principal corrupción del primer subgrupo es la del lenguaje. Por ejemplo: a un referéndum prohibido por ley y llevado a cabo sin control, lo llaman "mandato del pueblo". A un ex megalómano y prófugo de la justicia, lo llaman "presidente legítimo en el exilio". A los encarcelados por delitos cometidos, los llaman "presos políticos". Al fracaso de la DUI, lo llaman "calcular mal los tiempos", (y ante los jueces) "que todo era simbólico". A las sentencias jurídicas, las llaman "retorno al franquismo". A vulnerar el Estatuto y la Constitución lo llaman "cumplimiento del programa electoral". A los partidos que respetan la Constitución, los llaman "partidos represores". Etc, etc.

El subgrupo de los colocados aprende con una memoria prodigiosa toda la doctrina obligatoria y adora los símbolos; todos se colocan el mismo lazo o mariposita que el subgrupo de los dueños. Y esparcen la doctrina con la misma energía con la que cobran sus sueldos estratosféricos. Ponen el alma: si no lo hicieran, se les desinflaría el bolsillo.

El mecanismo entre los creyentes y los clérigos se ensambla como en una maquinaria prodigiosa. Pocas veces se les atasca el engranaje. Ponen el aceite dos instituciones: la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural. Sin embargo, las ruedas crujen de vez en cuando, por ejemplo, con los antiguos artículos racistas de en Torra, o bien las animaladas también racistas de la Gispert, que, pobrecita, se ha quedado sin la Creu de Sant Jordi, o bien los resbalones de la Artadi, comparando a los políticos presos con Anna Frank ... Pero los creyentes no quedan afectados en absoluto; ni los robos de Convergencia, ni ladrones de la familia Pujol, ni las primeras mentiras compulsivas de Junqueras, ni el fanatismo escondido de su partido, ni los sueldos públicos de los componentes de los dos subgrupos afectan a la fe de los engañados, porque les han dicho que, una vez independientes, todos serán muy ricos. Y el prodigio más grande es que los predicadores se refieran al de Waterloo como si fuera Nuestro Señor, diciendo "Él" (con mayúscula). "Él, dicen, no nos abandonará nunca, siempre estará a nuestro lado; nos ama". Cuando estos creyentes eran cristianos, hacían una afirmación análoga: "Dios es amor". Este es el soporte subyacente del mecanismo independentista. La deslumbrante articulación entre la fe y los intereses está destinada a durar muchos años. Hemos de tomárnoslo con calma».

[Traducción: Google /granuribe50]

viernes, 31 de mayo de 2019

Bienvenido a Barcelona, G.U.

Com a casa, enlloc (como en casa, en ninguna parte). Eso dicen con frecuencia los paisanos de G.U., y quizá no les falta razón. Pero la cosa tiene sus contrapartidas, porque uno ha cambiado el dulce acariciar de la brisa del atardecer en los campos de la Ibiza primaveral, arrullado por los pajarillos que se van a dormir, por el frenesí de la ciudad de Barcelona.

Barcelona, Plaza de España; al fondo, el Tibidabo / [granuribe50, (31/5/2019; 12:40 horas)]
Y, para empezar a ambientarse, unas gestiones en las proximidades de la Plaza de España nos han permitido rodear a pleno sol —primera prueba de fuego— uno de los lugares más caóticos de la ciudad, esa plaza que incomprensiblemente no han cambiado todavía de nombre nuestros políticos, con su fuente central —obra de Jujol y de escultores como Blay— que pretende ser una alegoría de España, precisamente, y su confuso amasijo de edificios de variado pelaje alrededor.

Pero, tranquilos: es de suponer que una de las primeras medidas del «Tete» Maragall será sustituir «España» por «1-O».

De izqda a dcha: Hotel de Rubió i Tudurí (sede IMEB), Hotel Plaza (sustituye a la Torre del Reloj, del susodicho Rubió), Plaza de las Arenas tuneada,
Fuente de Jujol, Cuarteles de los Mossos (sustituye a otro hotel de Rubió i Tudurí), Columnata berniniana y parte inferior de las Torres Venecianas

Pues sí, un confuso amasijo, un secarral que a G.U. le produce una profunda desazón. Allí conviven: edificios de 1900, como la plaza de toros de las Arenas, reconvertida en centro comercial de aspecto aeroespacial gracias a los "buenos" oficios de un arquitecto-estrella como Richard Rogers (secundado por las estrellitas Alonso-Balaguer, despacho donde trabajó un sobrino de G.U.); otros de 1929 (los que no se han cargado); el hotel Plaza (obra de las estrellitas Soria y Garcés), que pretende (sin éxito) evocar el edificio original de Rubió i Tudurí; los cuarteles diseñados por otra estrella (Bohigas) y, finalmente, la fuente de Jujol (con esculturas de Blay, entre otros), que se dice que es una alegoría de España (mal asunto), con reminiscencias grecorromanas y barrocas, un poco a lo Plaza Navona. ¿Alguien da más?

jueves, 30 de mayo de 2019

Dedicado al «Tete» Maragall


El «Tete» Maragall, un partidillo en campaña
Después de unos días en la «isla mágica» dignos de ser olvidados (aunque será mejor que no), toca ir a Barcelona. Lo malo es que si cuando salimos de allí estábamos en Guatemala, ahora todo indica que volvemos a Guatepeor. De la Colau, que ni les cuento, al «Tete» Maragall, ese mostrenco del que ya hemos dado cumplida reseña en estas páginas (basta teclear Ernest Maragall en el buscador del blog).

Lo más probable será que, al pisar tierra y tener que soportar de nuevo las extravagantes ocurrencias de ese sujeto (cuando uno abandonó la enseñanza, ese chalado todavía estaba de conseller d´Educació y fue un alivio perderlo de vista), G.U. tome alguna decisión drástica para quitarse de en medio. Verbigracia: tirarse por el balcón, quemarse a lo bonzo o meter la cabeza dentro del horno a 250 grados, es un decir.

Lo peor del asunto es que, si el intento saliera mal, al cabo de unos días grogui en el hospital podría ocurrir lo del breve cuento de Augusto Monterroso: «Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí». O sea, «el Tete»; un vetusto personaje que tiene más vidas que un gato, como ha demostrado resistiendo esos partiditos de fútbol o de ping-pong durante la campaña (¡quién lo diría!), aparte de sus ya acreditadas condiciones de trepador y paracaidista "de raza".

domingo, 19 de mayo de 2019

El devenir de la "isla mágica" (Ibiza)

A vueltas con el fallecimiento de «El griego» (Pinu Albanese), del que hablábamos ayer, leemos un artículo de 2015, firmado por un tal Agustín Alberti, que lleva por título Ibiza está de moda, pero también en puertas de morir de éxito. Se inicia con unas líneas evocadoras de la Ibiza de los setenta que él conoció, pero seleccionamos los párrafos que mejor ilustran lo que está sucediendo con la "isla mágica". Según el autor, está "en puertas de morir de éxito"; según G.U., ya se trascendió esa puerta hace tiempo.

[...] «Hoy, después de cuarenta años o más de una historia de afecto hacia Ibiza y sus gentes, su paz y su belleza, contemplo con temor los signos de que una modernidad, mal entendida, está comenzando a dar al traste con esa rara y atractiva combinación de la creación divina y el espíritu humano.

Empedrados modernos de las calles de Dalt Vila, farolas postmodernas, autopistas de dobles direcciones construidas, se supone, para evitar atascos de tráfico que se producen un mes o dos al año como mucho, unen la ciudad con un aeropuerto convertido en uno de los de más tráfico de España y en el que, en los 80, despojábamos de sus excelentes cables un viejo DC3.




Un tremendo malecón casi apoyado en el faro de Botafoch, pervirtió la belleza de la entrada marítima a la ciudad. Pero eso si, ha permitido el atraque de esos espantosos cruceros consistentes en lujosos comederos permanentes para miles de turistas que, vomitados durante unas horas en la ciudad, nunca conocerán las verdaderas fiestas populares en las que los payeses, cuyos hijos ahora estudian en Madrid, Barcelona, Paris o Londres, siguen invitando a orelletes y licor de hierbas a todo el que quiera acompañarlos mientras las collas del pueblo bailan sus danzas ancestrales del cortejeo, el amor, o el matrimonio.

El Prince Abdulaziz con sus 140 metros de eslora y su perfil de yate que merecería un honroso desguace, ya no puede competir con otros barcos como el Spirit of the C’s, el Tatoosh o el Regina de Italia, de famosos modistos, empresarios, propietarios de pozos de petróleo o controladores del gas ruso.

Cenas en las que un menú no baja de mil euros, reservas que hay que realizar desde el mes de mayo, toda la escala de famosas, famosillos y hasta notables representantes del seudo progrerío hispano disfrutando de sus chalés y casas payesas a precio de oro; fiestas de discotecas publicitadas en todo el mundo y el reflejo de todo eso un día tras otro en las revistas del corazón, programas de radio y televisión están dando de Ibiza una imagen que, pese a la temporalidad veraniega del fenómeno, se está convirtiendo en permanente.

Acabó el tiempo de el JJ Sister y La Joven Dolores, único barquito de unos 20 metros de eslora que unía Ibiza con Formentera. Hoy docenas de barcos, verdaderos garajes flotantes, compiten en rapidez para traer a la isla miles de coches desde la península. La situación los meses de julio, pero sobre todo agosto, ha hecho preguntarse a la prensa local si Ibiza está en puertas de morir de éxito.


Pinu Albanese, en su taller de Dalt Vila
Cerró la galería de la casa payesa Can Daifa. La sala de subastas de Santa Gertrudis ha pasado de manos inglesas a manos inglesas pero se mantiene. Tambien se mantiene el Bar Anita en la curva de San Carlos. De la invasión hippy quedan unas pocas reliquias de pelo blanco y mirada nostálgica. Hace años que Ivan Spence desapareció con su galería de Dalt Vila y 'Pinu' Albanese dejó de trabajar con sus manos el barro ibicenco y de cocer en su horno maravillosas piezas de arte grecorromano.

La isla se va llenado de asfalto, de restaurantes prohibitivos, de precios abusivos, las multas de tráfico proliferan y Vila se ha convertido, salvo islotes aislados, en un conjunto de tiendas donde el Made in China se ve por todas partes y si no se huele.

Yo estoy pensando si me borro».




Y ahora, el contrapunto; viene a cuento del incendio de la casa okupada de Ibiza, con la muerte de una mujer italiana (que vivía allí y posiblemente estaba encerrada por su pareja en una habitación). Tenía contrato como telefonista del grupo Palladium Hotel durante la temporada. Un símbolo de la especulación, la avaricia, la miseria moral y la injusticia social que enferma a la "isla mágica", la del presunto glamour.

Rita Vallés, Diario de Ibiza (19/5/2019)

sábado, 18 de mayo de 2019

«El griego». In memoriam

Lo que nos faltaba. ¡Ay, qué tristeza!, al leer Diario de Ibiza esta mañana. Nos ha dejado Pinu Albanese. Era un calabrés expansivo y alegre, y todo un artista. Había llegado a Ibiza en 1969 como guía turístico, pero pronto decidió instalarse en un pequeño taller de Dalt Vila, para desarrollar su gran pasión, la alfarería, un arte que gozaba de gran vitalidad por entonces. Allí estuvo muchos años, hasta que las fuerzas ya no fueron las mismas y montó una tienda de cerámica en un sitio anodino, el barrio de Can Bellotera, cerca de la casa de la suegra de G.U.

Giuseppe Pinu Albanese en su taller de Dalt Vila en los años setenta (Fotografía: Buil Mayral)
Era un local luminoso y alegre, en el que siempre sonaba a todo trapo música del barroco italiano (Vivaldi, Albinoni, Torelli, Pergolesi...), que él canturreaba cuando estaba contento. Y ¡qué piezas tenía! Las iba recolectando en sus viajes en furgoneta por toda España y Portugal, y todas las que exponía eran de un gusto exquisito. A Pinu nosotros lo llamábamos «El griego», quizá porque la tienda se llamaba Hellas y porque pensamos que un tipo así solo podía ser griego, dada su extensa cultura, su carácter gentil y su extrema sensibilidad artística; un hombre sabio.

Allí acudíamos con frecuencia para comprar lebrillos, fuentes, alguna jarra y cosas para la casa, a veces innecesarias; pero también por el solo placer de estar en la tienda, ver lo que tenía, hablar con él y oír esa música maravillosa.

Pero el tiempo es implacable, pasa sin que apenas nos demos cuenta y lo que creíamos que duraría siempre llegó a su final hace unos años. El hombre cerró todo aquello, que fue sustituido por una tienda de alimentos para animales de compañía; ahora hay una lavandería. Y Hellas solo queda ya en nuestro recuerdo...

A partir de entonces, en alguna ocasión nos recibió en la casa que tenía por allí cerca, llena de libros antiguos, cuadros, recuerdos de viajes y una discoteca esplendorosa, además de un jardín que cuidaba con esmero. En el porche nos bebíamos al atardecer una botellita de Lambrusco bien fresco, con la deliciosa compañía de su mujer, Stephanie, una alemana encantadora y discreta. La última vez, el agosto pasado, quedamos citados para comer un plato de pasta que ella preparaba de maravilla, según explicaba Pinu, pero ese encuentro ya no llegará... DEP, Pinu Albanese.

Fernando de Lama, Diario de Ibiza  (18/5/2019)

domingo, 12 de mayo de 2019

Diez años sin Antonio Vega y su "Chica de ayer"

Hoy hace diez años que murió Antonio Vega, víctima de la droga. Buen músico y buena gente, fue el autor de uno de los himnos de la movida madrileña de los años ochenta, La chica de ayer, que cantaba con el grupo Nacha Pop.  

Fue elegida en su día por diferentes colectivos como la mejor canción de esa década en España. Una acertada elección en la modesta opinión de G.U., que nunca fue un fanático sino todo lo contrario de la susodicha movida, que ye le pilló algo mayor, pero al que siempre le emocionó esa canción, aunque Antonio firmó otras muy buenas. En esta misma fecha, en 2014, ya le dedicamos un Antonio Vega in memoriam.

Dice Fernando Navarro en EL PAÍS:

«Hace justo 10 años, Antonio Vega fallecía después de varios días ingresado en el hospital Puerta de Hierro de Madrid, pero su estrella, lejos de apagarse, no ha parado de brillar desde aquel 12 de mayo. No solo sus mejores canciones siguen incandescentes tras el paso del tiempo, sino que también su legado se recoge de forma diversa por la música española, como la vida abriéndose paso en la naturaleza. De una forma tan sencilla como extraordinaria».


Aquí lo tenemos, ya fastidiado, con La chica de ayer, ese precioso himno, y El sitio de mi recreo, ambas en unplugged.

viernes, 10 de mayo de 2019

Pérez Rubalcaba, in memoriam

Gran Uribe recuerda perfectamente la huelga de la enseñanza pública de marzo de 1988. Se había casado en ese curso (10/10/1987), se cobraba poco como profesor y había muchas, muchísimas horas de clase. Pero el ministro de Educación del gobierno de Felipe González, un sujeto llamado Jose Mª Maravall, decía que los profesores se quejaban de vicio, que bastante podían dar gracias por tener trabajo y que, por tanto, la huelga era innecesaria y precipitada. No hacía sino expresar una opinión bastante generalizada: "los profesores son unos gandules y tienen muchas vacaciones".

El caso es que el asunto ya duraba desde hacía casi un par de meses sin dar clase (descontaron todo el sueldo a lo largo del año siguiente, en "cómodas" mensualidades, y se pasó muy mal), hasta que a Felipe González se le ocurrió la idea de que las negociaciones con los sindicatos (que entonces aún pintaban algo) las llevara el Secretario de Estado de Educación, un tipo oscuro al que no conocía nadie por entonces, apellidado Pérez Rubalcaba. El hombre se sentó a la mesa, no despreció al colectivo, sino al contrario, negoció con unos y con otros y consiguió al fin una mejora sustancial en las condiciones del profesorado, con lo que la huelga se acabó inmediatamente. A partir de entonces, G.U. siempre lo miró con buenos ojos, porque se dio cuenta de que con diálogo se llega más lejos que en plan chulito y "aquí estoy yo".

[Luego, a los pocos meses, vino la famosa y masiva huelga general del 14-D (1988), el día que falleció en Madrid un pariente muy querido de G.U. "El Patrón", y que a uno le pilló en esa ciudad a la que consiguió acudir no recuerda cómo. Allí acompañó en su dolor a sus primos de Madrid y paseó por la ciudad con El Tapir, hablando de lo divino y lo humano].


Mitin de Rubalcaba
La siguiente noticia de Rubalcaba la tuvimos el 2 de diciembre de 1993, con ocasión de la inauguración de la Illa Diagonal, en Barcelona, al lado de casa. Allí estábamos tomando una copita de cava, cuando apareció el ya ministro Rubalcaba. Tenía más o menos los mismos años que G.U. —y una volumetría capilar muy similar, es decir, exigua— pero el tipo ligaba como un cab***, con todo un séquito de agraciadas jovencitas bebiéndole los vientos y riendo sus gracias. Allí G.U. comprendió definitivamente que el poder tiene magia y que, por tanto, a él ya nunca le seguirían las chavalas como al señor Rubalcaba (cuando tenía veinte, sí lo hacían algunas).

Luego llegó el PP al poder —Ánsar y todo eso— y Rubalcaba pasó a la sombra. Pero renació con Zapatero, y a partir de ahí el abertzalismo vasco empezó a no poder verlo ni en pintura. Nunca supimos bien-bien lo que hizo o deshizo, pero el tipo asumió que para afrontar con éxito un terrorismo como el etarra, con arraigo social, no era suficiente con el frente judicial y policial —que también—, sino que había que ganar la batalla de opinión en Euskadi, atraer al nacionalismo al campo democrático y aislar a los terroristas. Es bastante conocida su frase, dirigida a Batasuna en 2006: «O convencéis a ETA de que termine o rompéis con ella. O votos o bombas». Unos lo criticaron por españolista (fascista, claro) y los otros por emprender diálogo con aquella gente. G.U. no entiende de eso, pero sí que sabe que desde entonces ha vuelto al País Vasco encantado de la vida, cuando antes lo hacía acoj***** perdido, y piensa seguir haciéndolo siempre que pueda (de allí era su padre, ojo al dato).



Y en Barcelona, pese al procés, también vive la mar de tranquilo, porque hubo una época en que los tenía "por corbata" (en el barrio de Les Corts, ETA asesinó a Lluch y a varios policías, uno al lado de casa). Es cierto que a veces, como ahora, le gustaría estar en Sevilla, pero "lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible". De momento, Ibiza.

Bueno, no sigamos. Gran Uribe está triste; por lo que hizo ese tipo, porque que le caía la mar de bien y porque ahora no vislumbra a ningún político en activo con esa inteligencia y con esa capacidad de diálogo (palabra que está muy mal vista, porque para muchos denota "bajada de pantalones"). Con el mérito añadido de, al acabar su vida política, volver a dar clases de química, en lugar de recurrir a las "puertas giratorias", como han hecho otros. Esperemos que el PSOE no lo utilice como arma electoral, aunque eso será difícil. Entre unos y otros, todo lo enmierdan siempre.

DEP, Pérez Rubalcaba.

Pero dejemos a Juan Cruz que lo diga, sin duda mejor que G.U.: El hombre que no presumía de nada
Pero no dejen de leer a Rajoy, su rival político: Rubalcaba, un rival admirable

miércoles, 8 de mayo de 2019

«Fútbol es fútbol», idiotas


Silenciosa y circunspecta estaba ayer la peña blaugrana vecina. Un comentarista del blog (F.G.) le había felicitado a G.U. hacia las diez de la noche, porque éste al fin tendría ocasión de viajar a Madrid, esa ciudad que tanto le gusta y tan buenos recuerdos le trae. Sería con ocasión de la final de la Champions, para ver al Barça ganando el preciado trofeo y particpar en la celebración posterior ¡en Cibeles!, aunque intuía que G.U. no era un gran fan de ese club.

Contestamos rápidamente en estos términos:

«No andas desencaminado en eso último, F.G., pero no lo digo muy alto, porque esto del Barça es casi una religión, como la "Moreneta", el "procés" o la leyenda de Wilfredo el Piloso. Pocas bromas». Bueno, aclaremos que en el colegio lo llamábamos "el Velloso" y ya nos hablaban allí —primeros sesenta— de los cuatro deditos ensangrentados pintando las barras.

¡Y tan pocas bromas! La noche fue deviniendo a peor y, tras un prolongado silencio, se empezaron a escuchar lamentos desconsolados provenientes de la susodicha peña, y luego gritos desgarradores y hasta algún grueso insulto al entrenador Valverde, que hasta el día antes era un genio porque estaba a punto de conseguir el ansiado"triplete".




Abrimos paréntesis. [En ese preciso momento, recibimos una llamadita de Ibiza en la que una guiri nos anunciaba que los amigos de lo ajeno le habían robado todo, con gran destrozo, en la casita que nos tenía alquilada (un "negociete" tirando a nefasto que nos traemos con doña Perpetua en la "isla mágica"). El resto de la velada transcurrió intentando hablar por teléfono con la Guardia Civil de San Antonio, por lo que G.U. no pudo ver el resumen del partido, pero sí los debates posteriores, en los que se abominó de Messi y se solicitó repetidamente la cabeza del susodicho Valverde, aquel entrenador que le "robaron" al Athletic hace un par de años y que ha pasado de héroe a villano en hora y media].


Sigamos. Esta mañana, los diarios (deportivos o no) catalanes echaban serpientes por la boca y Barcelona ha amanecido absolutamente traumatizada; no es para menos, hay quien ya tenía reservado hotel en Madrit, los paisanos de G.U. suelen ser gente previsora. Nadie podía creer lo que ha pasado. Y es que mucha gente todavía no ha hecho suya la frase que encabeza esta entrada; «FÚTBOL ES FÚTBOL», una máxima que nadie ha sido todavía capaz de rebatir.

Quiosco de prensa [granuribe50 (8/5/2019)]

sábado, 4 de mayo de 2019

Casado, Suárez y el lanzador de huesos de aceituna

G.U. en Roma
Hoy, G.U. les va a ser sincero, pese a que le produce cierta congoja confesar ante ustedes lo siguiente: que antes le interesaba mucho la política, pero nunca llegó a mojarse el c*** por ninguna causa, la verdad; aunque estaba más próximo a las ideas de izquierdas, jamás corrió ante los grises ni estuvo en París en mayo del 68 (debió de ser el único de su quinta). Y debe reconocerles también, con el corazón en la mano, que esos asuntos le empiezan a aburrir soberanamente, y en parte puede que sea por la sobredosis televisiva. Un comentarista anónimo le instaba hace unos días a cambiar de canal si no le interesaban los debates, alegando que la oferta es muy amplia, aunque quizá se refería a la televisión de pago. Pero es que en la gratuita, para seguir otras cosas es preciso que nos motive suficientemente el azaroso descenso de un helicóptero de Isabel Pantoja en "la isla de los mosquitos" (Monegal dixit), o los gritos desaforados de la pandilla de Sálvame, o esos sofocantes concursos de chefs de cocina, de reformas de viviendas, de sastrería o de atildados cantantillos de voz de flautín intentando interpretar clásicos del soul.

Pero no es solo eso. Está lo de la corrupción, las ansias de pisar moqueta y el escasísimo nivel de todos ellos, por un lado. Y, por el otro, el hecho de que se oculten en campaña las "brillantes" soluciones que proponen a los temas que nos preocupan (hay muchos), y los travestismos que practican los líderes de los partidos, según sople el viento o les soplen al oído sus asesores. Nada de eso ayuda mucho a mantener el interés de este pobre bloguero.

En este último aspecto, el del travestismo, quizá el más sonado ahora sea el de Pablo Casado, ese sujeto que no para de reír, no se sabe muy bien de qué. En efecto, ahora ha emprendido el viaje al centro, dejando a las claras su falta de credibilidad, renunciando a su propia ideología, si es que la tiene (aunque, puestos a eso, tampoco sabemos si doctor Sánchez, ni ningún otro, disponen de ella). Veremos qué piensa su gran valedor, Aznar, pero el ojo clínico de G.U., que aún conserva pese a algunos achaques, le dice que ese sujeto es ya un cadáver político; pobre, tan joven...



Otro que tiene achaques, pero mantiene la pluma afilada del primer día (y el mal café), es Gregorio Morán, un "gato viejo" en estas lides. De su última "Sabatina intempestiva", titulada Paisaje después de la batalla, a uno le han hecho gracia, especialmente, los párrafos que dedica al sonriente Casado y a sus brillantes asesores: el bien peinado hijo de Suárez y el campeón de lanzamiento de huesos de aceituna con la boca, un sujeto apellidado García Egea (es ingeniero pero nadie lo diría), que ostenta el récord mundial en esa disciplina, establecido en 21,32 metros.

«Se llamaba "troyano" a un virus que te podían introducir en el ordenador y crearte un desbarajuste en el sistema. El presidente Sánchez consiguió durante la campaña electoral meter un "troyano" a los demás partidos y destrozarles sus sistemas de defensa. Recuerdo que todos los "troyanos" eran designados por un nombre. En este caso se llamó "Vox". [...] La entrada de Vox en el juego político y la invención de su fuerza arrolladora que venía a trastocar el engranaje institucional, ya muy pachucho, fue seguida por tierra, mar y aire, o lo que es lo mismo en términos mediáticos por las televisiones.[...]

El miedo a Vox ha sido el principal elemento de la victoria "pírrica" del PSOE. Ellos lo jalearon y ellos recogen los tributos. Ganaron, pero no por convicción, sino por generar terror en los votantes. Ni el PP, por viejo, corrupto e incompetente, ni Ciudadanos, que juega a la táctica del desgaste, estaban en condiciones de expulsar al "troyano". 
García Egea lanza un hueso de oliva cuando se proclamó campeón mundial / El trío de ases del PP, vestidos de pompas fúnebres, tras el fracaso
Pero el resultado volvió a sacar las vergüenzas del PP. Confieso que cuando vi en lugar de honor junto a Casado al hijo tonto de Adolfo Suárez no necesité ninguna bola de cristal para vaticinar que se iban a dar un batacazo. Porque Suárez Illana es tan simple y fatuo que no ha asumido que su único papel en la vida es el de jarrón chino.  Decoran, nada más. Lo peligroso es que le dé por hablar. Cuantas genialidades salen de su boca confirman que este chaval, que sigue con su mentalidad de adolescente, confunde las memeces con las ideas.

La revolución lampedusiana que Casado ha pretendido en el PP serviría para un casting televisivo de poca audiencia y ninguna enjundia. Bajó tanto el listón que alcanzó a nombrar como número dos a García Egea, un tipo que tiene a gala ser el campeón en el perifrástico deporte de lanzar pepitas de aceituna desde la boca a la eternidad. Es de Murcia, feudo pepero de siempre, que acaba de dejar de serlo gracias a la titánica labor del escupidor de huesos de aceituna. Para qué seguir».