domingo, 15 de febrero de 2026

La anunciada visita a la Sala Parés

G.U. dedicaba antiguamente (años setenta) bastante tiempo a recorrer galerías de arte. En la entonces Consejo de Ciento (después Consell de Cent) había bastantes, varias de mucho interés, que en general dedicaban su atención al arte de vanguardia. Eso pasó a la historia. Poco queda de aquello y desde la "isla verde" en esa calle (ya comentado eso hace poco), menos todavía.

Después bajaba a la parte antigua, donde estaba la Sala Parés (¡y está todavía!), en la calle Petritxol, siempre más aferrada al noucentisme y al figurativismo, con tímidas concesiones a la pintura cubista menos rompedora y a otras manifestaciones más novedosas. Abstracto, que era lo que se llevaba más entonces, poco. Pero nos gustaba mucho. Por entonces, la recordamos casi como vemos en las imágenes antiguas que hemos encontrado, pero en color.

Sala Parés en 1905
Sala Parés en 1918
Sala Parés en 1919, en una exposición homenaje a la pintora Lluïsa Vidal

Perdimos la pista a todo eso y cuando volvimos ya habían hecho la reforma los arquitectos Espinet-Ubach (Espinet fua a clase con G.U. en 2º de carrera, pero a él "le fueron mejor las cosas"). Se ve que a los entonces dueños de la Sala Parés les pareció poco lo que había y quisieron reformarla.

Y ampliarla añadiendo un altillo para aprovechar la altura del local, elevando la claraboya que ya existía e incluyendo una escalera entre ambos niveles, que comentamos luego. Mantuvieron la situación de los antiguos pilares de fundición, pero pusieron otros en su lugar, quizá un punto amanerados, con el añadido de unos silloncitos circulares en su base para descanso del visitante, evocando las sillitas que ven en las fotos antiguas. Eso siempre se agradece. Si entienden de planos, ésta es una sección.

Sección del proyecto de ampliación de 1989, con la creación del altillo (Espinet-Ubach, arquitectos)

Bien, el otro día volvimos. M.C. nos había alertado hace tiempo de que había una exposición de interés (Figuracions entre guerres, 1914-1945) y allí acudimos el día antes del cierre. Nos gusta Pere Pruna, nos gustan Togores, los escultores Manolo Hugué, Clarà o Rebull, Ricard Canals, Joaquim Mir, Joaquim Sunyer, Torres-García, Juan Gris, Olga Sacharoff, Llorens Artigas, Barradas, Miquel Villà, Francisco Bores, todos esos y otros que olvidamos. Siendo así, ¿a qué demonios esperamos para entrar?

Entrada de la Sala Parés, en la calle Petritxol, de Barcelona

Y aquí estamos a punto de acceder. Lo hicimos el día antes del cierre (publicamos una entrada sobre eso). Ya metidos en el asunto, se puede divisar la reforma del lugar. No la recordábamos, fíjense si hace tiempo que no volvíamos por aquí, con el añadido del altillo y la escalera que los une.

Planta baja de la Sala de Exposiciones de la Sala Parés / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Y ya desde dentro... ¡ostras!, a la derecha está la mujer echada en el suelo de Joan Rebull, que ya habíamos visto en los jardines del Palacete Albéniz (parque Joan Maragall). Sí, ¡es ella!; aquí la vemos acostadita teniendo como fondo dos paisajes de Piera de Ricard Canals (1876-1931).
Ricard Canals (Paisajes de Piera) y Joan Rebull (mujer echada) / [(granuribe50 (6/2/2026)]
 Parque Joan Maragall (Palacete Albéniz); Joan Rebull (mujer echada) / [(granuribe50 (9/4/2022)]
Estos ejercicios de estiramiento los suele practicar G.U. cuando le apetece (pocas veces), siempre a instancias de su equipo de fisioterapeutas de cabecera. Lo han montado bien, porque los paisajes de Ricard Canals (1876-193) no desmerecen en absoluto la escultura de Rebull.
Manolo Hugué / [(granuribe50 (9/4/2026)]
Se diría que Manolo Hugué (1872-1945) copió esos estiramientos... Es un grande y aquí tenemos una muestra. Trabajó mucho en Francia, donde alcanzó tal notoriedad que fue conocido como" Manolo". Podríamos resumir obra como una síntesis de clasicismo y primitivismo dentro de la modernidad.
Josep Clarà  / [(granuribe50 (6/2/2026)]
La sala desde otra perspectiva. Tres obras de Josep Clarà (1878-1958) y vislumbramos a Togores...
Nos paramos a leer. Usamos aquí un imagen que tomó M.C. el día de su visita y nos estalvía explicarlo.
[Fotografía: M.C.]
Bueno, bueno, bueno, la nueva figuración: nos encanta Manuel de Togores. A veces nos recuerda a Modigliani, a ratos a Tamara de Lempicka y siempre a él mismo, un pintor inconfundible. 
Josep de Togores / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Josep de Togores (1893-1970) sufrió de adolescente una meningitis que le dejó sordo. Marchó a París, evolucionó, pintó cuadros muy buenos, regresó a Barça, fundó el diario "El Mundo Deportivo", que aún existe, y se dedicó a retratar a la alta sociedad, siempre con estilo y elegancia. Un coche lo atropelló en el paseo de Gracia, un accidente de resultas del cual falleció en 1970. Nuestro padre —El Tirano— tomó gran disgusto. Quiso siempre comprar alguna obra suya, pero no había pasta en casa para eso. Ya estaba muy cotizado, sobre todo a raíz de su muerte.
Josep de Togores / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Es clave en esta exposición. Un pintor que materializa la tensión entre tradición y modernidad, que consolidó en París un just milieu entre la tradición objetiva de realismo y el vigor constructivo cubista.



No se piensen que esto acaba aquí, ni mucho menos. Tenemos a Joaquim Sunyer (1874-1956), un pintor neoimpresionista muy bueno, que trabajó en París y luego en Sitges (no era mal sitio entonces).
Joaquim Sunyer / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Y, cómo no, a Pere Pruna (1904-1977), otro pintor que nos gusta, muy vinculado a la vanguardia parisina de entreguerras. Le hemos robado una imagen a M.C. La de esta mujer, retratada con tonos suaves y un pañuelo rojo, característico del estilo de Pruna durante la época del "retorno al orden". Una obra elegante y bien compuesta, con un fondo de un azul precioso.
Pere Pruna / [M.C.]
Y a Joaquim Mir, (1873-1940) otro pintor magnífico. Vean el retrato que le hizo Gaudí (le hizo otros). Es buenísimo. Fue un paisajista excelente en sus obras del Camp de Tarragona y de Olot, pero también de Mallorca o del Vallés, como ésta de abajo, de Caldes de Montbui. No es fácil verlas, porque casi todo está en manos de particulares y apenas hay en los museos o, si las hay, no las muestran. Él afirmaba: Sólo quiero que mis obras alegren el corazón e inunden de luz los ojos y el alma, y bien que lo conseguía. G.U. tiene un libro sobre su obra editado por Polígrafa en que queda patente todo su talento. Pero también era un buen retratista, como se aprecia en su obra Antoni Gaudí.
Joaquim Mir  / [(granuribe50 (6/2/2026)]
O este hermoso paisaje, el puente de Caldas de Montbui. Vivió una época en esa zona del Vallés.
Joaquim Mir  / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Pere Bruna / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Tenemos también, sin ir más lejos ni subir al piso de arriba, otra obra de Pere Pruna. La verdad es que Pruna ha sido ninguneado en diversos ámbitos por haber colaborado con el régimen de Franco durante la guerra incivil y después. Eso siempre es un pesado lastre que arrastran algunos artistas. No sabemos qué tiene que ver una cosa con otra, pero es la realidad. El arte es el arte y la política es lo que es...
Olga Sacharoff / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Y a la pintora de origen georgiano Olga Sacharoff (1881-1967). Transitó en París por el cezannismo, el cubismo, el art deco, el dadaísmo, el retorno a la figuración (ingenua, primitivista...), con un fuerte componente de realismo mágico. Cuando se establece definitivamente en Barcelona en 1940, no sólo era ya una de las vanguardistas europeas que contaba con mayor reconocimiento internacional, sino que además ya tenía un buen conocimiento de la ciudad, en la que participó en muchas cosas.
Sala Parés, planta baja [(granuribe50 (6/2/2026)]
La cosa progresa adecuadamente. Nos despedimos de la planta baja. Vamos a ver qué pasa arriba.


 Sala Parés, planta primera / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Estamos arriba. No nos ha gustado la torturada escalera. El acabado de las columnas tampoco nos entusiasma, pero nos gusta que desde aquí se vea lo que sucede también abajo. Hay luz y ese hueco le da unidad a las salas de exposición, que a veces resultan algo agobiantes. Nos agrada este lugar.
 Sala Parés, planta primera / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Josep de Togores / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Y al primero que vemos es otra vez a "nuestro amigo" Togores. Pero hay más. Encontramos a Llorenç Artigas (1892-1980) —pensábamos que era sólo ceramista—, a Juan Gris (1887-1927), del que hemos hablado tropecientas veces aquí, ya que nos encanta, aunque quizá ésta no sea su mejor obra... Y también a otros clásicos de la Sala Parés, como Miquel Villà (1901-1988). En fin. ya tenemos bastante por hoy y no queremos saturarles a ustedes. Descenderemos la escalera y saldremos a Petritxol.
Llorenç Artigas / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Juan Gris / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Miquel Villà / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Bueno, ¡alto!, recién descendidos —no sin ciertas dificultades, por temas del aparato locomotor (en vías de mejora)—, nos encontramos con otra salita donde hay algunas obras de Joaquín Torres-García (1874-1949), otro de nuestros favoritos, del que ya hemos escrito a veces y hoy no lo haremos.
Joaquín Torres-García / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Joaquín Torres-García / [(granuribe50 (6/2/2026)]
Nos dejamos en el tintero a Barradas, a Francisco Bores y a algún otro, pero ya hemos dado la vara suficientemente. Salimos a la calle Petritxol, contentos de haber llegado a tiempo de ver esta hermosa exposición, que acababa al día siguiente (7 de febrero), de la que nos enteramos gracias a  M.C.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Barcelona y su deterioro

No es cosa de ahora. G.U. está enamorado de Barcelona desde siempre (también de Bilbao, pero es un sentimiento diferente). Le ha gustado siempre, le ha interesado siempre, y la quiere. Pero sufre con su deterioro. Y cuando ve cosas que no le gustan, las dice. Le ha dedicado bastantes páginas en el blog a esta ciudad, por la que ahora, por motivos diversos, solo se desplaza en taxi o en "coche particular", como explicaba en la entrada anterior. Y lo que va a escribir hoy, ejerciendo de "abogado del diablo", sabe que es políticamente incorrecto, va en contra de los vientos dominantes, pero como nos leen muy pocos, no recibiremos leccioncitas ni amonestación alguna por ello, se supone.

Son muy proactivos al hacer zonas verdes, por ejemplo, pero hay una gran dejadez y hay un bajísimo mantenimiento. Cuando haces una actuación de este tipo —llenar de jardineras y plantitas la ciudad como si estuviéramos en el campo—, ha de estar bajo un proyecto riguroso, bien pensado y muy debatido (no parece ser el caso) y necesita luego un buen mantenimiento, que incluya la limpieza, eliminar y reponer lo que está seco y controlar el estado de los árboles. No tiene ningún sentido comprar un casoplón tipo futbolista si luego no te propones mantenerlo (esto sería aplicable a escala nacional a lo del AVE). Por otra parte, toda esa "peatonalización", ese "recuperar el espacio para el ciudadano", a G.U. le parece que consiste en recuperar dinero alquilando el espacio público a intereses particulares (tardeo, bares que triplican su espacio en la calle con terrazas, ocio nocturno, todo eso).

Y respecto al tráfico, no puedes cerrar arterias importantes o estrecharlas y pensar que no pasará nada, porque cuando taponas arterias se crean trombos. Ahora mismo Barcelona es un enorme trombo y los trombos dejan secuelas. Hay heridas en el tejido circulatorio barcelonés que costará revertir. 

Una gran ciudad necesita coches, aunque eso no guste a nuestros munícipes. Es un organismo vivo que requiere furgonetas de reparto, taxis, ambulancias, y que tengan donde pararse para hacer su trabajo sin problemas. Los promotores de eso que llaman "urbanismo táctico" están muy orgullosos porque se ha apaciguado Consell de Cent... pero ¡a base de perjudicar a la calle Valencia y otras más cargándoles todo el tráfico, toda la polución y todos los problemas! Eso no es apaciguar nada, eso es propaganda.

Recreación de la transformación de la calle Rocafort en un eje verde / Ajuntament de Barcelona 

Una cosa es un render guay, todo tan repeinadito, y otra la realidad pura y dura, que sigue su camino.

Ahora G.U. va a tomar prestadas unas frases que leyó en una entrevista que le hacían a Toni Clapés ya hace un par de años (ahora le han hecho otra en La Vanguardia, cuyo enlace ponemos al final, por si les interesa y pueden acceder). Es un tipo que nos caía bien desde que en TV imitaba a Ricardito Bofill (el hijo y heredero del gran Ricardo Bofill) haciendo el imbécil y soltando ximpleries, cuando era pareja de... ¡Chabeli Iglesias y de Paulina Rubio! Era muy divertido, embutido en unas gafitas de gilipollas.

Vayan por delante dos confesiones: 1) G.U. antiguamente veía telebasura (ya no).  2) G.U. era muy ecologista [ahora ya un poco menos (🙏), dadas las pendejadas que ve en nombre de "lo sostenible"]. 

Uno de los primeros equipos de Crónicas Marcianas, con Xavier Sardá (centro) y Toni Clapés (izquierda), en 1997 

  Pero veamos qué decía Toni Clapés:

«Yo lo que digo es que cuidemos lo que ya tenemos antes de hacer proyectos nuevos. Mantener lo que teníamos ya nos costaba lo suficiente, ¡imagínate ahora! ¡Queremos convertir una ciudad en un pueblo, y convertir a los pueblos en ciudades! Pues no, una ciudad es una ciudad y hay pueblos maravillosos si en realidad no quieres estar en la ciudad.  Hace años ibas a Madrid y lo que te decían era «qué bien se circula por Barcelona, ​​¡qué envidia!». Pues esto era gracias al Pla Cerdà. Pero, claro, si nos lo cargamos, el resultado es como el de un permanente colapso.

Soy un gran defensor del Pla Cerdà. Y aquí no le reconocía nadie entonces. Claro, dado que su plan fue impuesto desde Madrid, resulta que no nos convencía del todo. ¡Pero si es una maravilla! Supongo que no era lo suficientemente nacionalista, o lo suficientemente nuestro, no lo sé... Se equivocó al pensar que la plaza de las Glorias sería el centro neurálgico de la ciudad. En el resto, era un visionario. Pero no le respetan, y se cargan su plan, porque los gestores actuales deben de pensar que son más listos.
Chaflanes de Cerdà fuera. Que estacione Rita la Cantaora. Inicios del "urbanismo táctico", en 2020
Y no sólo es que estas reformas se carguen el Pla Cerdà... ¡Es que, encima, todas ellas incrementan los precios de la vivienda! Ahora el rendimiento se busca en pisos turísticos, y la gente que entra y sale de Barcelona porque no puede vivir por el precio, ¡debe ir y volver cada día! ¡Sin que podamos mencionar ni un solo nuevo medio de transporte creado en los últimos años para acceder a la ciudad! Ahora Barcelona es una ciudad antipática para los catalanes. Los catalanes que no viven en Barcelona, ​​se entiende. No pueden acceder, cada día hay problemas con Cercanías, no pueden aparcar, los parkings son carísimos... ¡Evidentemente que hay menos afluencias al teatro en Barcelona, ​​si el resto del país no puede venir! Nos hemos abocado al turismo que viene de fuera.
"Urbanismo táctico" / [Fotografía: Xavier Cervera]
Polémico grafiti en la basílica de Santa Maria del Pi de Barcelona / Ricard Cugat
Todo vale. No se penalizan las malas conductas: se pueden hacer grafitis en el patrimonio. O se puede mear en la calle, se puede ir en patinete por la acera, y no se aplican las ordenanzas. ¡Sólo un 37% de las multas se cobran! Y, desgraciadamente, la mano dura es necesaria o de lo contrario no aprendemos. Como no hay aseos públicos, todo se hace en la calle. O en los bares o en los hoteles. Ah, y que hagan el favor de poner papeleras y vaciarlas. Pero si aquí incluso ponemos la bolsa de la basura dentro de la papelera!». 

lunes, 9 de febrero de 2026

Breve paseo por una zona de la Barcelona antigua

Bueno, deseosos de ver una exposición en la Sala Parés, de Barcelona, que acababa al día siguiente, desembocamos en la Av. de la Catedral, a cuyo parking hemos accedido en "coche particular (ese y los taxis son los únicos medios que utiliza actualmente G.U. para sus desplazamientos por la ciudad).
Lo primero que nos encontramos es un edificio que resulta ser un viejo conocido nuestro: el Colegio de Arquitectos. Desde bastante antes del confinamiento que no pasábamos por aquí. Allí sigue, claro, el friso con los estupendos dibujos de Picasso (1962). [Los de los frisos laterales nos gustan más, ojo]. Y allí vemos que hay una exposición sobre un arquitecto, un antiguo compañero de clase en 1º de la ETSAB —ya era bastante espabilado entonces—, al que luego le fueron mejor las cosas que a G.U, al menos en lo arquitectónico. En lo demás, no sabemos. Por aquí no nos podemos quejar.
Emprendemos desde allí un recorrido que en el pasado hicimos tropecientas mil veces, ya que nos gustaba mucho. Es el trayecto entre la Avenida de la Catedral y la plaza del Pino, a través el Carrer de la Palla (antes, "de la Paja"). La cosa no puede empezar mejor. La fachada del antiguo Hospital de Sant Saver sigue igual, espléndida, con esas esculturas y el arco serliano del primer piso, que nos encanta. Igual, igual, no: le han quitado los cables que pasaban sobre el dintel y bajo las esculturas.
Sigamos. ¡Uy!, esto se complica: donde antes había varias librerías de viejo y anticuarios, ahora nos encontramos esto que ven ustedes. Parece ser que esos locales fueron cerrando en un lento goteo, pero como hacía una década que no pasábamos por aquí, lo ignorábamos. Han sido en su mayoría sustituidos por este tipo de tiendas. No podemos culpar del todo al Ay Untamiento. Si no fuera por esos nuevos negocios, todo sería persianas bajadas y pintarrajeadas por nuestros "artistas urbanos".
Bueno, al fin, llegamos a la Plaça del Pi. Allí, aparte del nuevo local de venta de "caganers", por lo menos siguen en pie el pino y la cuchillería Solingen, con su colección de cuchillos, navajas (¡buenos ejemplares de Albacete!) y artilugios varios. Está situada en los bajos del edificio del gremio de Tenders Revenedors, que alberga una escultura del arcángel San Miguel, su patrón, dentro de una hornacina.
Es el que tiene —se dice— los esgrafiados más antiguos de la ciudad. El edificio es de 1685 y los esgrafiados se restauraron en 1984. Menos mal. Además, sentimos un gran alivio de que quede alguna tienda de las de nuestros "viejos tiempos". En cuanto a las Galerías Maldá, será mejor no entrar...
No hemos retratado la fachada entera porque queda poco estético el rosetón tapado por una sábana.
Frederic Lloveras, Plaça de Pi, [acuarela tomada de Llums i silencis (1953-1959)]  
(Ed. Ajuntament de Barcelona)
Hay tiempo, o sea que nos introducimos en el interior de la iglesia de Sta. Maria del Pi. Ojo: el párroco es un tipo espabilado y cobra 8€ por entrar, salvo que —vía DNI— acredites que vives en Barça, en cuyo caso es gratis. Por eso accedemos, ya que 8€ nos hubiera parecido un poco excesivo para entrar a un lugar en el que estuvimos decenas de veces sin pagar ni un duro. Nos gusta mucho. Nos gusta menos que los bancos de madera tradicionales hayan sido sustituidos por sillas, como en un cine.
Recordamos lo de los "mercaderes del templo", pero comprendemos que sea molesto que se les llene de guiris a chafardear, que los hay, porque es un edificio que tal vez salga en muchas guías turísticas.
Como quizá sepan, la basílica de Santa María del Pino fue saqueada e incendiada en 1936 durante la guerra civil, sufriendo terribles destrozos, entre ellos el de su órgano. El actual fue construido en 2011 por el taller Blancafort Orgueners de Montserrat, una reconocida casa organera catalana.
En cualquier caso, es una iglesia espléndida del siglo XIV, un hermoso ejemplar de gótico catalán de nave única, con los contrafuertes embebidos entre las capillas laterales, lo que posibilita un mejor seguimiento de los ritos cristianos, dada la amplitud de la nave. La iluminación la garantiza el rosetón. Una solución muy práctica y muy propia de estos lares. Hay otras así, como la del monasterio de Pedralbes o la catedral de Gerona, de las que ya hemos hablado otras veces. 

Como hay tiempo sobrado, nos vamos a pasar fisgoneando un ratillo. Hacía como diez años que no pasábamos por aquí (y diez más que no volveremos). Aquí creemos recordar que estaba la librería "Documenta", mil veces visitada. Sabe mal, porque allí habíamos comprado en su día muchos libros. [Desde hace una década está en c/ Pau Claris 144. Menos mal que no ha desaparecido como otras].
Y seguimos, un punto deprimidos, hasta el Carrer d´en Roca, una calle en la que confesamos no haber estado nunca en el pasado, pese a haber pasado tantas veces por allí al lado. Sabemos, gracias a M.C., que allí hay una hornacina con Sant Roque enmarcado por un arco ojival. Se trata de ésta que ven.
Hemos leído en algún diario que en esta calle dejan abiertas todas las luces de las fiestas encendidas en señal de modesta protesta porque el Ay Untamiento no pone iluminación suficiente, en un lugar bastante delictivo. No sabemos si también protestan por el olor a orines, que resulta un punto molesto.

Al fin llegamos a la calle Petritxol, la que ven en las fotos superiores, que fue primera calle peatonal de Barcelona. Nos gustaba mucho antiguamente. Pasábamos muchísimo por aquí. Ahora, ya nos empieza a gustar menos, aunque sigue teniendo "algo". Damos una vuelta hasta arriba (Puertaferrisa) y vemos que han desaparecido bastantes negocios de los que más nos interesaban; granjas, tiendas de Bellas Artes (recordamos "Rigol", donde habíamos comprado acuarelas, pinceles, papel), de decoración, etc.
Frederic Lloveras, Carrer Petritxol (1957), [acuarela tomada de Llums i silencis (1953-1959)]
Ed. Ajuntament de Barcelona
Los edificios siguen donde estaban, también la calle; la virgencita en la hornacina, junto a la Sala Parés, sigue donde estaba, los letreritos presuntamente "de época" también y aquellas estatuas al borde de la balaustrada, también. Pero los locales de las plantas bajas son deprimentes en su mayoría, casi nada queda de lo que recordaba G.U. Mejor será que nos refugiemos ya en la Sala Parés, que sigue allí pese a todo (y ojalá que siga mucho tiempo), para ver la Exposición "Figuracions entre guerres".
Portada del libro sobre la exposición Figuracions entre guerres, 1914-1945
Amigos, entramos en otro mundo. Les hablamos en la próxima. Sigan atentos a la pantalla, please.

[Las fotografías son de granuribe50 (6/2/2026), excepto los planos y las que se indican]