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| Viñeta de El Roto (11/3/2026) |
jueves, 12 de marzo de 2026
martes, 10 de marzo de 2026
Navegando en un «Sillón Voltaire»
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| Alfredo Bryce Echenique navegando en su "Sillón Voltaire" |
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| Alfredo Bryce Echenique, portadas de La exagerada vida de Martín Romaña, Ed. Argos Vergara, 1981 |
Al acabar el acto, Alfredo Bryce Echenique le firmó a doña Perpetua un ejemplar de la novela, La exagerada vida de Martín Romaña, cuaderno de navegación en un Sillón Voltaire, que nos gustó siempre mucho y que le había regalado G.U. justamente diecisiete años antes (enero de 1982). Una novela llena de un humor autodenigratorio. La historia de un verdadero inútil que, en el colmo de su despiste, sigue a una amante a las barricadas de mayo del 68 y hace el ridículo "de todas todas".
| Dedicatoria del libro La exagerada vida de Martín Romaña (22/1/1999) |
Su obra por aquella época se había vuelto un poco repetitiva, la verdad. Y ya le perdimos de vista, hasta que una denuncia por plagiar algún artículo de La Vanguardia para un diario peruano (asunto del que al final resultó absuelto en Perú) acabó prácticamente con su carrera literaria, ya que empezó a ser execrado desde todos los puntos cardinales. Una pena. De toda su obra, aparte de Un mundo para Julius, nos gusta especialmente la novela que nos firmó Bryce en aquella noche que acabó tan mal.
Martín Romaña cuenta en la susodicha novela su vida desde Francia, reflexionando sobre sus experiencias en Europa y Perú. El "Sillón Voltaire" es la atalaya o el refugio desde el cual el protagonista, quizá alter ego del propio Bryce, evoca su pasado, con un tono irónico, digresivo y humorístico. La inmadurez, el amor, la crítica social, la visión irónica del mayo del 68 en París y las peripecias de la picaresca contemporánea, con su tan característico estilo de "oralidad expansiva".
Su "cuaderno de navegación" empezaba así, con un cuaderno azul para continuar con otro rojo.
Homenaje (tardío) al arquitecto y profesor Sostres
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| Josep Maria Sostres Maluquer durante una conferencia |
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| Reunión del Grupo R. [Reconocemos a Sostres (2º a izquierda), Bohigas (centro) y Ribas Piera (derecha)] |
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| Joan Bassegoda en su despacho de la Catedra Gaudí, en las caballerizas Güell, de Gaudí. |
Todo eso recayó en Joan Bassegoda Nonell, franquista de tomo y lomo; un erudito enciclopédico en temas de Gaudí, pero tal vez en pocas cosas más. [A este señor lo padeció G.U. de profesor de Historia de la Arquitectura. Como trabajo para aprobar esa asignatura tuvo que hacer la recensión de cientos de libros de su biblioteca, rellenando eso, cientos de fichas. No aprendió nada más que a resumir legajos].
¿Qué había pasado? Se dice, aunque no lo sabemos a ciencia cierta, que tenía el enchufe de su padre (Bonaventura Bassegoda Musté), catedrático y secretario perpetuo de la Escuela de Arquitectura de Barcelona; un sujeto que todavía pinchaba y cortaba mucho por allí. Pero... volvamos a Sostres.
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| Josep Maria Sostres, Casa Agustí (Sitges) / (Construida en 1955 y destruida en 1975) / [ Fotografía: Català Roca] |
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| Josep Maria Sostres, Casa Agustí (Sitges), plantas de distribución |
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| Josep Maria Sostres, Casa Agustí (Sitges) / (Construida en 1955 y destruida en 1975) / [ Fotografía: Català Roca] |
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| Josep Maria Sostres, Casa Agustí (Sitges) / (Construida en 1955 y destruida en 1975) / [ Fotografía: Català Roca] |
G.U. no ha ido por allí y no sabe qué hay ahora, pero se teme lo peor. El pobre Sostres decía por aquel entonces que se conformaba con que quedara testimonio gráfico de que esas obras existieron tal como él las diseñó². Y de eso tenemos muestra. Por eso mismo empieza a ser rescatada su figura, tan frágil.
1. El grupo R se fundó el 21 de agosto de 1951 en el estudio de José Antonio Coderch y Manuel Valls en Barcelona, por iniciativa de Moragas y Sostres, como reacción a la arquitectura de corte académico monumentalista desarrollada en los años de la posguerra española. Tenía el propósito de entroncar con la actividad desarrollada antes de la Guerra Civil por el GATCPAC. Aparte de los cuatro arquitectos mencionados, el resto de miembros fueron: Oriol Bohigas, Josep Maria Martorell, Joaquim Gili, Juan Barba Corsini y Josep Pratmarsó. Más tarde se añadieron Manuel Ribas Piera, Josep Antoni Balcells, Francisco Bassó, Guillermo Giráldez, Pau Monguió y Francesc Vayreda.
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| Josep Maria Sostres, La Casa Moratiel —"MMI"— (Ciudad Diagonal) |
[De la Casa Moratiel —MMI— (1955-1958) y de su famoso radiador hablaremos otro día]
martes, 3 de marzo de 2026
domingo, 1 de marzo de 2026
«¿Desea valorar su experiencia de configuración?»
Hará cosa de un mes dejó de funcionar Internet en casa. Sin él... ¡estábamos perdidos! La inmediata llamada a 1004 se saldó con que se trataba de una avería general en esa zona, pero ¡ojo!, habían detectado, al efectuar el análisis de la línea, que teníamos un Router obsoleto, atrasado o antiguo, no recordamos el adjetivo. Y que un mensajero nos traería al día siguiente un Router SmartWiFi 6 Go.
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| El Router que obra en poder de G.U., a la espera de "configuración" |
G.U. es un analfabeto en estos asuntos, que sabe que para un iniciado son
"coser y cantar", pero él no figura en esa categoría. Es más, detesta todo
esto, casi como Arturo Pérez-Reverte, como podrán comprobar más adelante. Uno no es capaz de "configurar" nada. A la
pregunta de G.U. de si el que lo trajera se encargaría de "configurar" todo el
asunto, ordenador, TV, Movistar+, móviles, nevera, robot de limpieza, etc., el
asesor comercial indicó que no, que era muy fácil ajustar los nuevos
parámetros, había un folleto de instrucciones en la caja y un enlace a un
vídeo explicativo. Y colgó sin más.
Y al día siguiente, en efecto, llegó un
sujeto con el flamante Router. En Telefónica nos han dicho que, haciendo una
excepción, vendrá un técnico a solucionar el asunto sin coste adicional y que
ya se pondrán en contacto con nosotros para quedar día y hora. Un mes después, aún estamos
esperando, sin prisa alguna, porque nuestro Router antiguo funciona perfectamente, aunque esté obsoleto.
Entretanto, el jueves leímos una columna del escritor antes citado, que tiene una pluma muy ágil para describir este tipo de embrollos y aquí nos sentimos identificados con él una vez más. Dice así:
«Compré un televisor nuevo. No porque lo necesitara, sino porque soy un ingrato: el antiguo funcionaba sin pedir a cambio más que cariño. Encendías, salía la imagen y punto. Algo que ni el progreso ni mi estupidez podíamos tolerar. El nuevo llegó en una caja enorme que abrí como quien desactiva una bomba: con cuidado, sudor frío y la intuición de que hagas lo que hagas, cable rojo o cable azul, algo va a salir mal. Dentro estaba él: negro, ultraplano, mirándome con la arrogancia silenciosa de los objetos que saben que eres un tiñalpa. Yo soy moderno y tú no. Lo enchufé, pulsé ‘encender’ y ahí empezó lo guapo. «Bienvenido», dijo la pantalla. Mentía, claro. Nadie te da la bienvenida a un interrogatorio policial. Primera orden: el idioma. Español. Todavía bien. Segunda: país. España. Seguimos. Tercera: conexión a Internet. Aquí ya levanté una ceja pero acepté. Introduje la contraseña del WiFi usando un mando diseñado por alguien que claramente odia a los seres humanos. Fallé, claro. Fallé otra vez. A la tercera entró por pura chiripa. Entonces, sin anestesia, llegó la frase capital que define nuestra época: «Para continuar, debe iniciar sesión o crear una cuenta».
Ahí comprendí —la jiñaste, Burtlancaster— que no había comprado un televisor;
había adquirido un funcionario, un burócrata electrónico con alma de
rascapuertas y vocación de notario. ¿Iniciar sesión? Claro, cómo no. Porque
todo ciudadano decente tiene, por supuesto, una cuenta creada para cada
electrodoméstico que compra: una para el microondas, otra para la aspiradora,
otra para la madre que los parió. Pero, bueno. De perdidos al río. Metí mi
correo. Contraseña incorrecta, naturalmente. Recuperar contraseña. Móvil en
mano. Código. Otro código. El código ha caducado. Vuelvo al televisor. Inicio sesión. Error. No un error concreto, no. Un «error inesperado». Que es la forma tecnológica de decir «búscate la vida, gilipollas». Respiro hondo. Vuelvo a empezar. Esta vez sí entra. Milagro. «¿Desea mejorar su experiencia activando el asistente de voz?». No, perra. No deseo hablar con la tele ni con nadie. Con mi abogado, si acaso. Desactivo todo. Me pregunta la máquina, supongo que en plan recochineo, si estoy seguro. Pues claro que estoy seguro. He leído Historia, cabrones.
Siguiente fase: actualización del sistema. Obligatoria. Barra de progreso
eterna. El televisor se reinicia. Me da tiempo a pensar en el fracaso de mi
vida, en la decadencia de Occidente. En Flori. Vuelve a encenderse.
«Bienvenido». Idioma. País. WiFi. Inicio sesión. Todo de nuevo. Porque el
progreso también consiste en repetir las cosas hasta echar la pota. Aquí es donde comprendes que la máquina no es tonta, ni complicada. Es cruel. Sabe chotearse. Sabe exactamente lo que ha hecho contigo, la hija de la gran puta». Arturo Pérez-Reverte, Valore su experiencia de configuración |
Pérez-Reverte usa la TV sobre todo para ver cine, al que es muy aficionado (como lo era Javier Marías). El caso es que en casa nos pasa un poco lo mismo, pero no estamos muy satisfechos con la TV que tenemos; no se oye del todo bien y no se entiende lo que dicen los actores (y actrices) españoles/as, que bisbisean y no vocalizan, por lo que vemos esas películas con subtítulos, cuando los hay (pocas veces). Por tanto, estamos barruntando comprar otra (del mismo tamaño pero con mejor altavoz), aunque tras la experiencia que relata don Arturo —quizá algo ficticia— se nos pasan un poco las ganas.
jueves, 26 de febrero de 2026
Un país en que no gritan ni insultan al adversario
Manuel Vicent es un buen columnista, de prosa limpia y de tendencia
tirando a "zurda". Domina las distancias cortas; en sus novelas (las hemos
leído todas) es quizá un punto más flojo, a nuestro modesto entender, aunque no somos expertos (en esto ni en nada). Pero tiene un par muy buenas.
Hemos presentado en este blog algunas muestras de su gran talento para la escritura. No es fácil hacerlo así. Desde siempre
recordamos aquella larga crónica de EL PAÍS SEMANAL titulada No pongas tus sucias manos sobre Mozart, magnífica, que publicamos aquí y que habíamos leído en los ochenta. Acabó dando titulo a un
libro recopilatorio de sus crónicas de entonces. La primera
edición tenía portada de OPS (después, "El Roto") y prólogo de Juan Benet, que aún vivía; ahí es nada.
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| [granuribe50] |
martes, 24 de febrero de 2026
"Reial Cercle Artístic" y la ilustradora Eva Armisén
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| Barcelona, COAC y Catedral / [granuribe50 (24/2/2026] |
[Un lejano día no se le ocurrió otra cosa a G.U. que traer a sus alumnos al COAC a dibujarlos, pero el resultado fue catastrófico, difícil explicarlo con palabras, a pesar de que parece sencillo copiarlos].
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| Barcelona, Picasso COAC, Friso de los niños / [granuribe50 (24/2/2026] |
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| Eva Armisén, Aquí estoy (2022) / [granuribe50 (24/2/2026] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic (patio de entrada, exposición Eva Armisén) / [granuribe50 (24/2/2026)] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic (patio de entrada, Exposición de Eva Armisén) / [granuribe50 (24/2/2026)] |
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| Eva Armisén, Mi isla (2023) / [A.R. (24/2/2026] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic, Exposición de Eva Armisén / [granuribe50 (24/2/2026)] |
| Eva Armisén, Una fiesta (2025) / [granuribe50 (24/2/2026] |
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| Barcelona, Reial Cercle Artístic, Selfie en la exposición de Eva Armisen / [granuribe50 (24/2/2026)] |
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| Barcelona, Arnau Calvet (arquitecto), 1905. Actual Hotel Catalonia Catedral y Restaurante Ascent [granuribe50 (24/2/2026)] |
lunes, 23 de febrero de 2026
Gregorio Morán, DEP
Escribe Joaquín Luna en La Vanguardia (el diario que acabó despidiéndolo por un artículo titulado De la miseria del gremio), una despedida titulada Muere Gregorio Morán, nada a medias tintas:
«El periodista y escritor asturiano Gregorio Morán ha fallecido en Barcelona a los 78 años, donde se afincó para publicar en La Vanguardia, sus muy seguidas Sabatinas intempestivas, artículos semanales sin medias tintas que, como las armas de fuego, a veces las cargaba el diablo y siempre su talento, reflejado en la elección de los temas, una prosa deslumbrante —por precisa— y el compromiso de ir al fondo de los asuntos sin nadar y guardar la ropa. Tiene su aquel que falleciese un 23 de febrero, él que radiografió la transición democrática y tantos palos dedicó a, entre otros, Adolfo Suárez, además de la biografía “Adolfo Suárez: historia de una ambición”, publicada en 1979.[...]
Miles de lectores de La Vanguardia aguardaban los sábados el artículo de Gregorio Morán, una cita que nunca dejaba indiferente. Rara vez dejaba títere con cabeza porque tenía una pluma poderosa, desacomplejada —con la debida mala uva— y como en este país nunca han faltado golfos, impostores y pseudointelectuales la sabatina estaba servida, una pieza donde rara vez sobraba una coma». [...] |
A Gregorio Morán no le gustaban nada los obituarios, pero el de Iñaki Ellakuría —buen amigo suyo— no dudamos de que, allí donde esté, le parecerá bien. En él se nos explica con cariño toda su trayectoria.
domingo, 22 de febrero de 2026
En compensación, un homenaje a los órdenes clásicos
Sabemos que la entrada última pudo dejar mal sabor de boca a más de uno,
con los diseños de un sujeto que fingía ser arquitecto sin serlo, lo que le
permitió un trato de favor en la checa de Vallmajor. Quizá, en plan pelotilla, se quejara de que
las celdas eran demasiado benignas para con el preso y se mostrara dispuesto a
diseñar otras de menos "confort", dada su esgrimida condición de arquitecto.
Lo
hizo; el resultado es el que vieron ustedes, y eso le valió poder pasear "como
Pedro por su casa" y codearse con los regidores de aquel lúgubre lugar. Los
presos estaban atónitos, porque él empezó como ellos, preso, pero se supo
buscar la vida con éxito allí (momentáneo; acabó en el Campo de la Bota).
[Salvando todas las distancias posibles, G.U. tuvo en la mili compañeros así ("enteraos", en el argot)].
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| [Lámina elaborada por Paolo Villa] |
Bien. Vamos a enmendarlo. La arquitectura que nosotros estimamos, y mucho, no es la que esgrimió ese sujeto, va por otros conductos. Somos gente clásica; en eso estamos en el mismo equipo que F.C. Pensamos que desde todo punto de vista, después del dórico... "ápaga y vámonos".
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| Capitel del orden corintio / [Imagen: unav.es] |
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| Porche de una vivienda unifamiliar en las proximidades de Londres / [Arquitecto: Anónimo] |
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| Vivienda unifamiliar en las proximidades de Londres [Arquitecto: Anónimo] |
viernes, 20 de febrero de 2026
Un poco de «Memoria Histórica»
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| El Periódico (@EPGraficos) |
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| "Diseño" de Alfonso Laurencic para las "checas" de la calle Vallmajor (Barcelona, 1937) [barcelonamemory.com] |
Hasta tal punto, que se hizo "colega" de los que llevaban aquel antro infame, llegó a codearse con los responsables de esos tenebrosos asuntos y le encargaron diseñar las celdas de aquel lugar (hizo lo propio con las de la calle Zaragoza). "Un buen trabajo": los encerrados allí no podían ponerse en pie, las paredes del habitáculo rezumaban humedad y una luz les daba en los ojos día y noche. También diseñó otras celdas más grandes, en las que incorporó copias de pinturas abstractas de la Bauhaus, camas inclinadas para impedir el descanso y suelos con ladrillos puestos de canto que dificultaran moverse por ellas. [M.C. ha escrito sobre eso en su blog varias veces. Por tanto, no insistiremos]. Al acabar la guerra, Alfonso Laurencic fue fusilado en el Campo de la Bota, en julio de 1939.
Susana Frouchtmann explica con detalle en El hombre de las checas: La historia de Alfonso Laurencic, el artista de la tortura (Ed. Espasa, 2018) lo que intentó averiguar sobre ese sujeto y su esposa Meri, que había sido institutriz de sus hermanas a finales de los años cincuenta. En el libro intenta sobre todo descubrir detalles de la vida de ese enigmático personaje, Meri, que había trabajado en la casa familiar. Los resultados de sus arduas y detalladas pesquisas son casi siempre exiguos; prácticamente todo el papelamen relativo a aquellos hechos ya no existe y no debe de ser nada fácil encontrar información.
[El abuelo de Susana por parte de madre (de
ascendencia judía por parte de padre) fue fundador de la Clínica Corachán,
lugar bien conocido por G.U. Se trataba de una acomodada familia de
derechas].
En el epílogo del libro, y al margen de su investigación, Susana escribe algo, refiriéndose a su padre, que a G.U. le gustaría recalcar y que muchas veces olvidamos todos (incluido G.U., mea culpa):
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«No se puede proscribir a nadie por el mero hecho de que no piense
como tú, y él no lo hizo. Fuera cual fuera su ideología, respetar la
de los demás es un síntoma de honestidad y talante democrático. Algo
que en pleno Siglo XXI no pocos ven cuestionado, intimidados,
asimismo, por nuevas y solapadas formas de fascismo. Imbuidos ahora
también de una verdad irrebatible: no es políticamente correcto ni
aceptable ser de derecha o conservador, cuando lo que no debería ser
aceptable es ser inmoral de cualquier forma. Creo que si nos
consideramos verdaderamente demócratas, debemos aceptar el amplio
abanico que va de la derecha a la izquierda con todos los matices.
[...] Desconociendo qué haría yo de haber estado en su lugar; yo, que nunca viví una guerra, ni perdí en ella a un hermano, que murió en mi lugar. Olvidando lo que tantas veces hago mío, aunque sea de Voltaire: «No comparto tu opinión, pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla». Daría mi vida pero no mataría, porque estoy contra todo tipo de violencia. También la verbal. La violencia nunca ha sido ni será un argumento». |
Doce imágenes recibidas por la detestable Twitter (X)
Si las utilizas o te asomas a ellas: 1) O eres un adolescente desorientado, carne de cañón de todo tipo de manipulaciones o de sinvergüenzas. 2) O eres un tipo adocenado, sin otros centros de interés. 3) O eres un "fachosferista" de manual. Pues bien, G.U. entona el mea culpa: usa Twitter (X), aunque no sabe en qué apartado encuadrarse (va a ser que en el primero, no, of course). Por esa red, durante este mes le han llegado bastantes fotografías (varias ya muy conocidas) que han llamado su atención.
Veamos algunas de ellas:






















































