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domingo, 2 de noviembre de 2025

Pasolini, Keith Jarrett y "Caro diario"

Pier Paolo Pasolini, tras la cámara
En los años sesenta y los primeros setenta, el cine absolutamente heterodoxo de Pier Paolo Pasolini enfurecía por igual a la derecha y a la izquierda. Su cine no solo escandalizaba: desnudaba hipocresías burguesas, religiosas y políticas. Era comunista y homosexual, pero decía añorar la sensación de lo sagrado y hasta había filmado El Evangelio de San Mateo, que no gustó a la Iglesia y pretendió prohibirla. Sentí mucho su muerte, tan vilenta, en la playa de Ostia en 1975.

Hizo películas muy buenas, sobre todo aquellas que se centraron en los personajes marginales, la delincuencia y la pobreza que arrastraba Italia desde la posguerra. Y otras muy polémicas —ya había entonces gente que se ofendía y rasgaba las vestiduras en seguida—, como Teorema (fue procesado en Italia por obscenidad), Saló o El Decamerón. Y, además, teatro, novela y poesía [escribía en su poema "El Príncipe": [...] «Para ser poetas se necesita mucho tiempo: / horas y horas de soledad son necesarias / para formar algo que es fuerza, abandono, / vicio, libertad, para darle forma al caos».[...]

Hoy, 2 dos de noviembre de 2025, se cumplen cincuenta años de su muerte.
Monumento a Pasolini, junto a la playa de Ostia
Este lugar es un descampado cerca del mar, donde fue brutalmente golpeado y asesinado en la madrugada del 2 de noviembre de 1975 por un joven de 17 años, que fue arrestado horas después conduciendo el Alfa Romeo de Pasolini, con el que lo había atropellado tras matarlo. Un tema sexual, sin duda. Actualmente, el sitio ha sido transformado en un Parque Literario Pier Paolo Pasolini y cuenta con un monumento conmemorativo para recordarlo. Es un lugar de recogimiento y recuerdo para sus admiradores, que son muchos, aunque ha sido vandalizado un montón de veces, como era previsible.

Y uno de sus admiradores es Nano Moretti. Le dedicaba un homenaje en su película Caro diario, ese mítico viaje en Vespa por Roma, con un alargue hasta llegarse a la playa de Ostia, al lugar donde fue asesinado el gran maestro. Ante su diario personal, al principio de la película, Moretti escribe que existe algo que le gusta por encima de todo... y de aquí saltamos a su imagen paseando en Vespa por Roma.


A lo largo de esos paseos, Nano Moretti nos propone diferentes reflexiones acerca de lo que le agrada y desagrada de su ciudad y de su vida. Todo destila una poesía difícil de definir, la música y la imagen nos atrapan, sobre todo cuando se va acercando con su Vespa al lugar donde mataron a Pasolini, un recorrido un tanto cutre... Allí suena Keith Jarrett y un fragmento de la 1ª parte de The Köln Concert.
Portada del doble LP The Köln Concert, de Keith Jarrett
Este disco, publicado precisamente el 2 de noviembre de 1975, es el más vendido de la historia del jazz y quizá de la música de piano. Es probable que ese tono y ese ambiente de intimidad y concentración de The Köln Concert, que encanta a G.U., se deba a que el piano que encontró en el escenario de la Ópera de Colonia no era el Bösendorfer Imperial que le habían prometido, sino uno de medio pelo. 
Catedral de Colonia
La cosa tiene su épica. El 24 de enero de 1975, Keith Jarrett venía de dar un concierto la noche anterior en Zúrich, Suiza. En lugar de tomar un vuelo hasta Colonia, prefirió recorrer en un Renault 4 "Cuatro latas" del fundador de ECM Records los 600 km que separan las dos ciudades. El viaje duró alrededor de ocho horas y lo dejó agotado, con mucho sueño y dolor de espalda. Naturalmente, no tuvo tiempo de darse una vuelta por la impresionante catedral de Colonia, el monumento más visitado de Alemania.
Fachada de la Ópera de Colonia ((Wilhelm Riphahn, arquitecto)
Y al llegar a la Ópera de Colonia se encontró con que no era el piano que había solicitado sino un modelo de ensayo en malas condiciones: con teclas que no funcionaban, un sonido metálico en los registros altos y una limitada capacidad acústica para llenar la sala. No había tiempo para ir a buscar y trasladar el piano que él quería. Amenazó con no actuar, pero al final la promotora, una joven de 18 años, le pudo convencer. Por lo tanto, el concierto se llevó a cabo, aunque sin la perfección necesaria.


Les ofrecemos solo la primera parte, ya que el concierto dura 68 minutos. Pues bien, quizá gracias a esa imperfección, le salió redondo, no hay concierto mejor de Keith Jarrett, en la modesta opinión de G.U. Y eso que hizo buenos discos de jazz y una interpretación de la Suite in F major, HWV 427, de Händel, que le gusta mucho también. En fin, la de Colonia es una obra sensible, delicada y armoniosa.

Como decía nuestro resiliente y apuesto presidente cuando pactó con todo el separatismo "patrio" para continuar siéndolo (presidente), «hizo de la necesidad virtud». ¿Cómo se las ingenió Keith Jarrett? Muchos expertos lo han explicado, pero ese no es el caso de G.U., poco ducho en estas materias.


COROLARIO

Algunas veces, las dificultades y limitaciones estimulan la creación de grandes obras. 

1) Lo primero que se nos ocurre es el mundo de la arquitectura. Es frecuente que los arquitectos se quejen del solar, de las vistas, del gusto hortera del cliente, de las condiciones urbanísticas, del bajo presupuesto, etc. Y sucede que, en ocasiones, es cuando algunos sacan a relucir todo su talento proyectando edificios muy buenos, pese a todo.

2) Es cierto que Franco fue responsable del exilio de casi medio millón de personas, entre las cuales había escritores, pintores, cineastas, actores y otros artistas; tuvieron que desarrollar su obra en otra parte. Impuso una cénsura férrea. Expulsó a catedráticos de universidad (Aranguren, Tierno Galván, García Calvo) de sus cátedras por apoyar protestas estudiantiles. Dio poder al clero para controlar la vida social e intelectual del país. Etc.

Pero, ojo. Por otra parte, el intento de encontrarle rendijas al franquismo para poder expresarse, fue quizá lo que propició en España el desarrollo de una novelística muy notable (Luis Martín-Santos, los Goytisolo, Juan Marsé, Carmen Laforet, el realismo social, etc.); la primera época de la colección de poesía "El Bardo" o también la obra de Blas de Otero, Celaya, Cernuda y tantos otros; la pintura de tipos como Rafael Canogar, Antonio Saura, Manolo Millares y otros componentes del grupo "El Paso" o incluso el "Equipo Crónica"; las míticas librerías (Cinc d´Oros, Documenta, etc...); las revistas de pensamiento crítico (Cuadernos para el diálogo, Triunfo...), de arte (como Nueva Forma) o las de 'humor inteligente' (La Codorniz, Hermano Lobo); el cine del primer Berlanga, Saura, Bardem, Marco Ferreri e incluso Fernán Gómez; los cantautores de "protesta" (muy buenos algunos de ellos), etc.



ADENDA PARA FUTBOLEROS (3/11/2025)

Escribe Manuel Jabois, en EL PAÍS, en una columna titulada Pasolini y el balón

«Pasolini decía que el fútbol era un lenguaje, una herramienta de comunicación en la que había que distinguir a los geniales imprevisibles (poetas) y a los constructores armados del juego (prosistas). Así que quería el fútbol como un lenguaje secreto. En el barro de los descampados y en los estadios llenos de obreros observaba que la única liturgia que aún unía a los italianos. Decía que cada gol era un poema, una irrupción de belleza popular en medio del aburrimiento moderno. El fútbol no era evasión como para tantos, sino un acto de inteligencia colectiva: una coreografía donde el pueblo, sin saberlo, escribía su propia épica. Entre el rito y la gramática, Pasolini encontró en el juego la última forma inocente de comunidad, la poesía del cuerpo antes de la televisión.

Una frase deslumbrante que releer: “Me he quedado en el idealismo del instituto, cuando jugar con el balón era la cosa más bella del mundo”. Y un libro que recomendar: El fútbol según Pasolini, de Valerio Curcio (traducción de Ernesto C. Gardiner y prólogo de Toni Padilla, editorial Altamarea)».
 

domingo, 19 de octubre de 2025

Queríamos tanto a Diane...

Parafraseamos aquí al Queríamos tanto a Glenda, de Julio Cortázar. ¿Quién de la edad de G.U. no se enamoró de Diane Keaton en Annie Hall? (1977). Junto con Manhattan (1979), es en nuestra modesta opinión la mejor película de Woody Allen, el director actualmente "cancelado", sobre todo en EEUU. En esa película era una mujer que no parecía extraída de una película de Hollywood, sino de la vida real. Allí lucía buen humor, soportaba con simpatía las bromitas de Allen y hacía las suyas propias, parecía una persona próxima con la que poder charlar de todo, incluida cualquier bobada.
Diane Keaton y Woody Allen en Annie Hall (1977)
En un homenaje a Keaton en 2017, Woody Allen la recordaba con todo cariño (fueron pareja durante un tiempo y siguieron colaborando después, siempre siguieron en contacto). Contaba que ella venía de un pueblo muy de derechas ("donde si ayudabas a un ciego a cruzar la calle te acusaban de socialista") y siempre tuvo miedo a la muerte, como él mismo, o como menda, sin ir más lejos. Allen le dijo que «la muerte es como una colonoscopia: te ponen una inyección, todo se apaga y entras en un mundo agradable; el problema es que la vida es como el día de preparación para la colonoscopia». G.U. sabe bien lo de ese día. Por respuesta, Keaton cantó Seems Like Old Times ("Como en los viejos tiempos"), una bonita canción con la que terminaba Annie Hall, que Diane canta con alma, aunque no era lo suyo.

Estos días Woody Allen la ha vuelto a recordar, lo maravillosa que era y lo divertido que era tratarla. Sus películas devinieron algo repetitivas y luego empezó a recibir palos por todas partes. Él confiesa que nunca le ha importado eso, solo le interesaba lo que opinara Diane Keaton. Todo un homenaje. DEP, Diane.

martes, 23 de septiembre de 2025

Claudia Cardinale, DEP

G.U. descubrió, siendo adolescente, a Claudia Cardinale en dos de esas películas que nos pasaban los jesuitas en el cine del colegio. Vimos bastantes; del Neorrealismo italiano, de la Nouvelle Vague, del poco cine alternativo que se hacía en España, de cine clásico americano, de algunas del telón de acero, en fin, mucho cine y en general bueno. Era una especie de Cine Fórum, que complementaban con un ciclostil informativo sobre la película en cuestión. En este caso —La chica con la maleta— una reseña de la película (Valerio Zurlini, 1961) y de los intérpretes, Jacques Perrin y la propia Claudia. Nos habían pasado poco antes Rocco y sus hermanos. En ambas nos enamoramos platónicamente de ella.  

Hasta hoy, que nos enteramos de su fallecimiento. DEP, Claudia Cardinale.

[Nuestro padre — alias "El Tirano"— siempre contaba que en su colegio, en situaciones parecidas, había un curita —el padre Basterra— que se situaba estratégicamente cerca del agujero por el que salían los rayos de proyección de la película. Cuando había un beso, o algo así, se quitaba  su sombrero de teja y lo ponía delante, con el pérfido fin de ocultar ese momento. Pues bien, aquí no sucedía nada de eso]. 

viernes, 19 de septiembre de 2025

Robert Redford, DEP

Robert Redford y Paul Newman, en un fotograma de Dos hombres y un destino (1969)
Falleció hace un par de días Robert Redford. G.U. recuerda aún cuando irrumpió por primera vez en el cine. Fue en la película Dos hombre y un destino, de 1969, un año en el que pasaron muchas cosas. Alguna amiga de quien esto escribe, que ya estaba enamorada de Paul Newman, quizá el actor más guapo de la historia del cine, empezó a estarlo de un desconocido hasta entonces, Robert Redford.
Paul Newman, Katharine Ross y Robert Redford en Dos hombres y un destino (1969)
Por su parte, este bloguero de quien lo estaba secretamente era de Katharine Ross, pero no lo podía confesar muy abiertamente, para no desmerecer a la compañía. La conocía ya por El graduado, una gran película de un par de años antes, con Dustin Hoffman (se encumbró allí) y la música de Simon & Garfunkel, que aún escucha G.U. A los tres los pueden ver enmarcados en la foto, como se merecen.

Muchos pensábamos que ese actor no pasaría de ser el típico "tío bueno", pero devino un actorazo, que rodó y también dirigió películas magníficas. Además, promocionó films independientes muy buenos, a través del "Festival Sundance". Por cierto, el canal "Sundance", del propio Redford, dejó de emitirse por Movistar hará un par de años, y lo echamos en falta. Emitía buen cine poco comercial.

En fin, DEP Robert Redford. Lo acompañamos con una canción inolvidable de la banda sonora de esa película a la que nos referíamos, Gotas de lluvia sobre mi cabeza, de Burt Bacharach, un buen músico.

jueves, 24 de abril de 2025

Cuando nuestro Presidente se retiró a reflexionar

Ya saben que aquí nos gusta celebrar efemérides. Hoy se cumple un año del día en que Pedro Sánchez dijo «A pesar de todo, sigo creyendo en la justicia». Fue el 24 de abril de 2024 durante una sesión de control en el Congreso de los Diputados, en respuesta a una pregunta del portavoz de ERC, el ínclito Gabriel Rufián, tras conocerse la apertura de diligencias judiciales contra su esposa, Begoña Gómez.
Pedro Sánchez y Begoña Díaz pasean por los jardines de la Moncloa durante un romántico atardecer
[Tomás Serrano / granuribe50 (25/4/2024)]
Acto seguido, escribió una sentida «Carta a la Ciudadanía». En ella nos confesó, a través de Twitter (X), que «estoy profundamente enamorado de mi mujer» (sic). Y se retiró a meditar su futuro durante unas interminables jornadas, «más largas que un día sin pan», paseando al atardecer por los jardines de la Moncloa, cual escena de Lo que el viento se llevó, con la inolvidable Vivian Leigh en el papel de Scarlett O´Hara. Había diferencias: no estaba solo sino en compañía de Bego y nunca pasaron hambre.


Entre tanto, dejó en suspenso si seguiría o no de presidente del Gobierno. Esa amenaza-chantaje, poco creíble para G.U —que conoce bien su apego al sillón—, inquietó a muchos, muchas y muches, porque en la calle hacía todavía frío a finales de abril y no era cosa de quedarse sin nada, al raso y en la calle. Por eso salieron en tromba clamando ¡Pedro, quédate, Pedro, quédate, te necesitamos, Pedro!
Maria Jesus Montero (vicepresidenta del Gobierno) y Patxi López enardecen a la masa en la puerta de Ferraz
[Fotografía: AP/Andrea Comas/granuribe50 (27/4/2024)]
Pero no inquietarse: para bien de todos, todas y todes... ¡decidió seguir! Dentro vídeo:


Durante esos días se gestaron términos tales como «fachosfera», «máquina del fango», «bulos», «pseudomedios», etc. y se inició una enérgica ofensiva contra la credibilidad del Poder Judicial.
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Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Buenas noches.

domingo, 23 de marzo de 2025

Sobre «Adolescencia», de la que todos hablan

La serie de cuatro capítulos en Netflix, Adolescencia, está en boca de tothom, como se dice por aquí. Trata del uso y abuso de las redes sociales por los adolescentes, de la necesidad de destacar, de ser deseados, admirados y queridos en esa puñetera edad de la confusión, de la continua incertidumbre.

Y habla del lenguaje de los símbolos en Instagram, de los «incels», de la «manosfera», de la pídora roja, de la regla del «80/20» (según la cual, para los zagales «incel», el 80% de las chicas buscan al 20% de los chicos, los de mayor "valor de mercado sexual" o más guapos o más chulitos, y el resto no se zampan ni una rosca). Términos todos que G.U., en su actual ignorancia, reconoce que desconocía.
Son cuatro capítulos, desarrollados todos ellos en «plano secuencia», sin aparentes cortes de cámara, siguiendo continuamente a los personajes. Ese recurso artístico, utilizado alguna vez por directores excepcionales como Orson Welles y Alfred Hitchcock y también por más de un idiota con afanes experimentalistas, aquí tiene bastante sentido, como comenta el crítico Carlos Boyero en EL PAÍS, en una columna que lleva por título Los misterios de la adolescencia se tornan muy oscuros.

Si esperan un thriller, movimiento, persecuciones, frenesí, G.U no se la recomienda. No tenemos ánimo de hacer spoiler. Pero, aunque lo hiciéramos, daría igual, porque sabemos que muchos de ustedes no la van a ver (por alergia al cine o a Netflix (y las "plataformas de pago") o a los temas de adolescentes o por lo que fuera). La sencilla estructura está fragmentada en cuatro capítulos, que son los siguientes:

1) La policía entra a la brava en una casa para llevarse un zagal (Jamie), presunto asesino de Katie, una compañera de clase. Después, ya en comisaría, asistimos a los primeros interrogatorios, con la policía y con el abogado de oficio. El padre se derrumba al ver imágenes de las cámaras de seguridad.

2)
 La visita de los dos policías al colegio donde estudiaban la víctima y su asesino. Allí ni ella ni él se enteran de nada, salvo lo que cuenta el hijo de él (que estudia allí). Los chavales los torean de mala manera, a los polis y a los profes. Está muy bien cómo lo comentan los dos policías a la salida. Dice él: «No aguanto este puñetero sitio. ¿A ti te parece que alguien esté aprendiendo algo aquí? Parece un puto corral de borregos. Solo ven vídeos en clase...». «Pues todos los colegios son igual», apunta ella.

Y la salida del cole es preciosa, con la soledad de la niña negra, que ha quedado aislada por la muerte de su única amiga, y la cámara sobrevolando hasta el lugar del crimen. Es técnicamente difícil de hacer, y aún mejora porque la subraya la música del gran Sting, cantada por un coro infantil:

 
Imágenes de los cuatro capítulos de Adolescencia (Philip Barantini, director)

3) La entrevista del zagal con la psicóloga que tiene que hacer un informe de evaluación. Aunque algo prolija, queda claro lo mal que lo pasa ella y que el nene te puede seducir fácil con su capacidad para la manipulación emocional, hasta que... aparece el monstruo. En efecto, a medida que la conversación progresa, el zagal estalla de ira y se produce una carrusel de emociones que en casa no nos ha dejado indiferentes. La psicóloga queda desolada, pero se le aclaran muchas cosas. ¡Muy buena!

4) El desenlace, a la espera de que juzguen al muchacho, con un emocionante final, en el que sus progenitores se preguntan qué hicieron mal. El padre acaba entrando al fin en la habitación de su hijo y rompe en un llanto lleno de desgarro. Muy bueno también. Este último está subrayado con una música éterea, muy especial, un punto subyugante, que ya había punteado en otros momentos de la serie, pero que aquí suena especialmente emotiva. Se apoyan muy bien la música y la imagen. Se trata de
Through The Eyes Of a Child, de la cantante noruega Aurora Aksnes. [Según el director del film, la canta Emily Holliday, la actriz que hace de Katie, la niña fallecida y gran olvidada a lo largo de la serie].


A través de los ojos de un niño / Through The Eyes Of a Child
El mundo está cubierto por nuestros senderos /  The world is covered by our trails
Cicatrices que cubrimos con pintura / Scars we cover up with paint
Vigílados predicando con amargas mentiras / Watch them preach in sour lies Preferiría ver este mundo a través de los ojos de un niño / I would rather see this world through the eyes of a child
A través de los ojos de un niño / Through the eyes of a child
Los tiempos más oscuros vendrán y se irán / Darker times will come and go
Veces que necesitas verla sonreír / Times you need to see her smile
Y los corazones de las madres son cálidos y suaves / And mothers hearts are warm and mild
Preferiría sentir este mundo a través de la piel de un niño I would rather feel this world through the skin of a child
A través de la piel de un niño /  Through the skin of a child
Cuando un humano acaricia tu piel / When a human strokes your skin
Eso es cuando los dejas entrar /  That is when you let them in
Déjalos entrar antes de que se vayan / Let them in before they go
Preferiría sentirme viva con un alma infantil / I would rather feel alive with a childlike soul 
Con un alma infantil / With a childlike soul
Oye, oh, oye / Hey oh, oh hey
Oh, hola / Oh hey
Ah-ah he / Ah-ah hey
... / ...
Por favor, no me dejes aquí /  Please don't leave me here

En fin, muchas posibles interpretaciones tiene, cada uno la lee a su modo. En casa, nos ha gustado.

miércoles, 12 de marzo de 2025

«Hatari», Mancini, Martinelli, Guardiola, Urda, etc.

Anteayer G.U. pasó una buena tarde, viendo por TV la película Hatari, de Howard Hawks (1962), que llegó a nuestras pantallas en 1963. Le gustó mucho entonces, pero hoy en día hubiera sido imposible rodarla por ser «políticamente incorrecta», ya que se trata de una banda, liderada por el imprescindible John Wayne, que se dedica a capturar animales para un parque zoológico.
Elsa Martinelli en la escena del paseo de los pequeños elefantes (Baby Elephant Walk)
La música del gran Henri Mancini la entonó G.U. muchas veces en casa con su madre —Patiña— y, de hecho, la sigue cantando hoy en día en la ducha. Y la elegancia de Elsa Martinelli, ni les cuento lo que le impactó entonces al pequeño Uribe, que en aquella época todavía no tenía nada de "Gran"; de tal modo que la incluyó entre uno de sus amores platónicos de entonces (tuvo otros; Audrey Hepburn, Françoise Hardy, Sylvie Vartan, Claudia Cardinale, Ursula Andress, incluso Marianne Faithfull...).


Esta canción se hizo muy popular en España, hasta el punto de que se le llegó a poner letra. Era en tiempos del madison, un baile que pretendía (sin éxito) competir con el twist, y la cantó un tipo que era muy conocido por aquel entonces, José Guardiola (No Pep Guardiola, ojo). Se solía bailar en todos los guateques, junto a las canciones de Los Mustang, Los Sirex, Trini López, Los Beatles, Elvis Presley, Paul Anka, Johnny Hallyday, Silvie Vartan y tantos otros. Para el baile agarrao, Adamo. ¡Qué tiempos!


Para acabar, un dibujo de URDA (al que hoy dedica Miquel Cartisano su entrada Hoy, de TBO), con una imagen alusiva al asunto, aunque justo es decir que John Wayne y su banda no se dedicaban a quitar los colmillos a los elefantes, y a los pequeños no se los capturó. Elsa Martinelli no lo hubiera permitido.

domingo, 2 de febrero de 2025

DEP, Marianne Faithfull

Marianne Faithfull
Que cada uno sienta lo que quiera. Cada uno ha tenido sus vivencias, difíciles de transferir. Las de G.U.se las hemos ido desgranando aquí, poco a poco. Como saben, vivió su adolescencia y primera juventud en los años sesenta. Por tanto, se alimenta de unos sentimientos ya casi ancestrales, que perduran en él. Pero los años sesenta van pasando a mejor vida y todos sus referentes también. Hay muchos personajes de los que poblaron aquella época a los que admiró y aún admira, pero pocos le emocionan como Marianne Faithfull; ya saben ustedes que uno tiene la lágrima fácil últimamente. 
Marianne Faithfull: Saliendo del juzgado con Mick Jagger / con Alain Delon
Empezó como chica pin up o it girl, una versión a la inglesa de Françoise Hardy, otro de los amores platónicos de G.U. (la tercera fue Audrey Hepburn). Estuvo con Mick Jagger, de los Rolling Stones, con Keith Richards (también de los Rolling), incluso con Alain Delon y decenas de famosos. Entre sus canciones, quizá la más famosa fue As Tears Go By, de Jagger y Richards (con el tiempo, grabó varias versiones), auque tiene otras estupendas, para el gusto de un servidor, con una voz cristalina entonces.


Alcanzó una fama que la fue derivando poco a poco a esnifadas múltiples, al alcohol, a la heroína, a dormir en la calle. Sobrevivió como buenamente pudo a todo eso, como también a un cáncer de mama, a un enfisema pulmonar a causa del tabaco y al Covid 19, que a punto estuvo de llevársela al otro barrio en 2021. En ese barrio en el que reside desde hace tres días. DEP.
Su voz se fue volviendo aguardentosa con el paso del tiempo, consecuencias de la "vida disipada". Da igual, siempre sonó bien y conservó su elegancia, que le venía dada "de fábrica". El LP Broken English, de 1979, es muy bueno y contiene una de las canciones más bellas y tristes que G.U. haya escuchado nunca, The ballad of Lucy Jordan. Desde 1979, la siguió cantando siempre. La desesperación de una mujer camino de los 40 que enloquece a causa de su vida mediocre; sube a la azotea de su edificio, para acabar al fin tendida en un largo coche blanco (que lo interpretamos como una ambulancia).
 

The morning sun touched lightly / on the eyes of Lucy Jordan, / in a white suburban bedroom, / in a white suburban town, / as she lay there ‘neath the covers, / dreaming of a thousand lovers / ‘till the world turned to orange / and the room went spinning round.
At the age of thirty-seven / she realised she’d never ride / through Paris in a sports car / with the warm wind in her hair, / so she let the phone keep ringing / and she sat there, softly singing / little nursery rhymes she’d memorised / in her daddy’s easy chair.
Her husband, he’s off to work,/ and the kids are off to school, / and there are oh, so many ways / for her to spend the day:/ she could clean the house for hours / or rearrange the flowers / or run naked through the shady street / screaming all the way.
At the age of thirty-seven / she realised she’d never ride / through Paris in a sports car / with the warm wind in her hair, / 
so she let the phone keep ringing / and she sat there softly singing /little nursery rhymes she’d memorised / in her daddy’s easy chair.
The evening sun touched gently on / the eyes of Lucy Jordan, / on the roof top where she climbed / when all the laughter grew too loud, / and she bowed and curtsied to the man / who reached and offered her his hand, / and he led her down to the long white car / that waited past the crowd.
At the age of thirty-seven / she knew she’d found her heaven, / as she rode along through Paris / with the warm wind in her hair.

El sol de la mañana tocaba ligeramente / los ojos de Lucy Jordan, / en un blanco dormitorio suburbano, / en un blanco pueblo suburbano, / mientras estaba tumbada bajo las mantas, / soñando con mil amantes, / hasta que el mundo se volvió anaranjado / y el dormitorio empezó a dar vueltas. 
A la edad de treinta y siete / se dio cuenta de que nunca montaría / por París en un descapotable / con el cabello al cálido viento, / así que dejó que el teléfono siguiera sonando / y se quedó ahí sentada, cantando en voz baja / cancioncitas de cuna que había memorizado/  en el sillón de su padre.
Su marido se ha ido al trabajo / y los niños se han ido al colegio, / y hay, oh, tantas maneras / para ella de pasar el día... / Podría limpiar la casa durante horas. / o recolocar las flores. / o correr desnuda por la calle en sombra / gritando todo el camino.
A la edad de treinta y siete / se dio cuenta de que nunca montaría / por París en un descapotable / con el cabello al cálido viento, / así que dejó que el teléfono siguiera sonando / y se quedó sentada ahí, cantando en voz baja / cancioncitas de cuna que había memorizado / en el sillón de su padre.
El sol de la tarde tocaba ligeramente / los ojos de Lucy Jordan / en el tejado al que se había subido / cuando todas aquellas risas sonaban demasiado fuertes, / y saludó con una reverencia al hombre / que le ofeció su mano, / y él la condujo al largo coche blanco / que esperaba detrás del gentío. /
A la edad de treinta y siete / supo que había encontrado su cielo, / mientras montaba en coche por París / con el cabello al cálido viento.


En fin, esa canción se hizo muy famosa, al figurar en la banda sonora de la película Thelma & Louise (1991), la mítica road movie del director Ridley Scott. Les dejamos con ella. DEP, Marianne Faithfull.


miércoles, 29 de enero de 2025

«The Brutalist», la Bauhaus y Vitruvio

La Arquitectura está de moda, apreciados lectores. No sé si han oído hablar de la película The Brutalist. G.U., aunque no la ha visto, sí que ha leído comentarios muy elogiosos por parte de críticos de cine, algunos habitualmente implacables. Claro que, de la crítica... uno ha aprendido a no fiarse un pelo; el vil metal afloja la mosca para entronizar películas, y más cuando se acercan los Óscar (y los Goya).

Cuando la veamos ya diremos esta boca es mía. Parece ser que la trama sigue a un tal László Tóth, arquitecto judío húngaro que sobrevive al Holocausto y emigra a los Estados Unidos. Se encuentra con muchas dificultades al principio, pero su talento acaba por ser reconocido por un adinerado cliente y...

Walter Gropius, Edificio de la Bauhaus, en Dessau (1925-1926) 

Bien, no fue el único. Gropius, Mies van der Rohe y tantos otros se trasladaron a EEUU (ojo al dato, otros —pocos— lo hicieron a Rusia) huyendo del nazismo, y exportaron el espíritu de la Bauhaus, una escuela que albergaba mucho genio dentro. De hecho, Gropius fue su fundador y primer director y Mies el úlimo [su predecesor en el cargo, Meyer, es uno de los que marcharon a Moscú]. El caso es que en USA desarrollaron al máximo su talento; allí había pasta y ganas de demostrar al mundo quién era el p*** amo. De esto ya hablaremos cuando nos quitemos la som de les orelles, como se dice por aquí.


De momento, vamos a remontarnos veintitantos siglos atrás, para hablar de un sujeto llamado Vitruvio.

Su tratado, De Architectura, cubre una amplia gama de temas relacionados con la arquitectura, incluyendo diseño de edificios, materiales, construcción, acústica, y proporciones humanas. Hablando de proporciones, quizá conozcan algo de él a través del dibujo «El hombre de Vitruvio», de Leonardo da Vinci. Representa una figura masculina desnuda en dos posiciones sobreimpresas de brazos y piernas, inscritas en una circunferencia y un cuadrado.

Leonardo da Vinci, El hombre de Vitruvio, 1492

Quizá se pregunte alguno de ustedes ¿quién demonios era ese tal Vitruvio? Vamos a ello: 

Se estima que nació entre 80-70 a.C., en la antigua Roma. Vivió durante un período de turbulencia política, en la transición de la Repúblia al Imperio. Combatió bajo Julio César en Galia. De hecho, fue su arquitecto durante su juventud y, al retirarse del servicio, entró en la arquitectura civil, siendo de este periodo su única obra conocida, la basílica de Fanum (Italia). Es el autor del tratado más antiguo sobre arquitectura que se conserva y el único de la Antigüedad clásica, el ya citado De Architectura, en diez libros (probablemente escrito entre los años 27 a. C. y 23 a. C.), inspirada en teóricos helenísticos.

Vitruvio y su libro De Architectura
Según Vitruvio, y no será G.U. quien le quite la razón, para que la arquitectura produzca resultados aceptables debería seguir los principios establecidos en su tríada «venustas, firmitas et utilitas», esto es, belleza, solidez y utilidad. Allí es nada.
 
Y en la obra antes citada añade cómo debe ser el arquitecto: 
«Et ut literatus sit, peritus graphidos, eruditus geometria, historias complures nouerit, philosophos diligenter audierit, musicam scierit, medicinae non sit ignarus, responsa iurisconsultorum nouerit, astrologiam caelique rationes cognitas habeat – haec omnia faciunt virum vere eruditum et polyhistorem».

Lo que «en roman paladino» viene a decir, más o menos:
«Que debe saber escribir correctamente, ha de ser experto en dibujo y sabio en geometría, que debe conocer muchas historias y sucedidos, que ha de escuchar atentamente a los filósofos, que ha de conocer la música y algo de medicina, así como leyes, y desde luego ha de saber leer en los astros y estar familiarizado con el sistema celeste: todas estas cosas hacen que un hombre sea verdaderamente erudito y polímata».

Pues estamos apañados. G.U. cumple a rajatabla muy pocas de esas condiciones del arquitecto que demandaba Vitruvio, y a juzgar por los edificios que vemos por aquí, no es el único. Solo conoce a uno que las cumpla más o menos. Sabemos que la película citada al principio él no la verá nunca, porque no suele ver ninguna. Por suerte, Vitruvio no exigía que se fuera buen conocedor del Séptimo Arte...
Veremos si las dimensiones son tan colosales. G.U. no va ahora al cine. Esperará a Movistar (tardará).

miércoles, 30 de octubre de 2024

El Thyssen no es lo que era, ¡ojo!

Viñeta de El Roto (13/7/2024)
Hay una serie de Movistar que le está gustando bastante a G.U. Se trata de "Bellas Artes", con un excelso Óscar Martínez como recién nombrado director de un ficticio MIDAM (Museo Iberoamericano de Arte Contemporáneo de Madrid). Un museo en el que las directrices ministeriales le exigen presencia descolonizadora, étnica y feminista mayoritaria como condición sine qua non para seguir al frente. Y él cumple con esa labor a rajatabla, aunque aplicando algunas triquiñuelas (malas artes), eso sí.
Cartel de promoción de la serie "Bellas Artes"
Pues bien, casi parece un calco del Thyssen que preside actualmente el podemita Guillermo Solana, quien, quizá siguiendo órdenes del ministro de Cultura —ese tipo descolonizador apellidado Urtasun—, está promocionando una serie de exposiciones que se asemejan mucho a las de la serie "Bellas Artes".

En fin, un gran museo, pero que nos tememos que esté cayendo en una cierta decadencia, y más que lo estará desde el asunto de la descolonización propuesta por nuestras autoridades culturales. No sé con qué ojos verá toda esta deriva la señora Tita Cervera, pero imaginamos que no muy buenos.
Cartel anunciador de la exposición de la artista afrociberfeminista Tabita Rezaire Nebulosa de la calabaza
[Museo Thyssen-Bornemisza]

Veamos cuál es la exposición estrella de esta temporada Se trata de Nebulosa de la calabaza, la primera exposición individual de la artista Tabita Rezaire en España, que estará abierta al público hasta el próximo 12 de enero. Todavía están a tiempo ustedes, si van por Madrid. Dado que el museo Soroya está cerrado, tendrán más oportunidad para acercarse. Pero veamos lo que cuenta el folleto de mano:

«Se trata de una muestra sensorial e inmersiva. “Mi trabajo en general, y esta obra en particular, gira en torno a la belleza y al ciclo infinito y circular de la vida”, explica la artista. Rezaire (París, 1989) es una artista afrociberfeminista y multidisciplinar, una activista que explora las intersecciones entre tecnología, arte, espiritualidad, descolonización y sanación. 

La artista afrociberfeminista Tabita Rezaire, fotografiada en Madrid
De origen francés y residente en la Guayana Francesa, utiliza el vídeo, la construcción de espacios inmersivos y la performance para desafiar narrativas y promover un entendimiento holístico del mundo, en el que las realidades están interconectadas. Su trabajo recupera conocimientos y prácticas ancestrales y fusiona saberes indígenas, africanos y no occidentales con tecnologías digitales para explorar cómo las prácticas espirituales y de sanación sirven como herramientas para la resistencia, la emancipación y la reconstrucción de identidades y comunidades».

jueves, 24 de octubre de 2024

Sobre grafiteros y retretes (de Tokio)

G.U. no sabe si esa normativa que obligaba a retranquear las puertas de los garajes respecto a la fachada sigue vigente. Tiene aspectos positivos, porque al salir con el coche reduces el peligro de llevarte a algún viandante por delante (valga el amago de pareado). El problema que ha habido con los portones retranqueados es que casi siempre es lugar idóneo para los grafiteros irredentos, para los que quieren aliviar la vejiga urinaria o simplemente depositar en el suelo un mojón, zurullo o mokordo (en euskera), a saber: «excremento compacto y sólido que se expele de una sola vez» (sic), aliviando así el intestino grueso de una pesada carga. No son de perro, ojo, esos evacúan en la calle sin problemas.

Entrada al parking del edificio donde vive G.U. [granuribe50 / 24/10/2024]
Los grafiteros que "trabajan" en este acceso al parking del edificio donde vive G.U. cumplen a rajatabla los puntos del decálogo que señalaba F.C. en su entrada Las tribulaciones de un grafitero, salvo el 7º y 8º (no escalan fachadas ni pintan trenes), pero se ahorran el tormento que les saca de quicio, al que se refería el susodicho. En efecto, en ese lugar no hay servicio público que borre las pintadas, al ser espacio privado, y no hay manera de que los vecinos se pongan de acuerdo para contratatar a alguien que venga a limpiarlas de vez en cuando, la pela és la pela, ya saben. Eso sí, el arbolito de Navidad nunca faltará en el portal en las fechas que se avecinan. Para lo de las necesidades corporales súbitas, se ocupa una vez por semana la empresa de limpieza del portal y escaleras. No hay ningún espontáneo vecino que se dedique a ello en el intervalo (G.U. tampoco, y hoy... menos).

Hay edificios que han instalado otra puerta exterior de reja, normalmente de apertura batiente, pero complica bastante la entrada y salida del recinto. Una solución barata (la que tenemos instalada) es la de colocar una cámara, aunque sea de mentirijillas, de esas que emiten una luz roja intermitente como si estuviera grabando. No vale pa na, y poner una iluminación potente, tampoco. Y hay quien sugiere algún aparato que dispare cargas electricas ligeras en el momento indicado. Descartado también...
Perfect Days en Google→Imágenes
Y una última solución sería una como la que utilizan en Tokio, por lo menos así salían en Perfect Days —excelente y muy premiada película de Wim Wenders—; una red de retretes repartidos por los barrios, de buen diseño y diferentes entre sí, bien equipados, con un servicio que los limpie a fondo cada día y donde no dé yuyu entrar. Sé que a nuestra muy estimada bloguera María le gustó mucho esa película —no en vano le dedicó una entrada estupenda, titulada, claro, PERFECT DAYS - WIM WENDERS— y que nuestro no menos estimado F.C. ni la ha visto ni la verá, por supuesto; es un tipo insobornable...

miércoles, 16 de octubre de 2024

Stanley Kubrick y la música de «Barry Lyndon»

A G.U. le gustaron mucho en su día varias películas del director Stanley KubrickAtraco perfecto, Espartaco, Lolita, Senderos de gloria, 2001 Odisea en el espacio. Muy buenas todas ellas, siempre muy diferentes entre sí y con músicas adecuadas (aunque se dice que era un rata y no pagaba o pagaba muy poco a los que las componían o las adaptaban). Otras le gustaron menos, pero esas las dejamos aparte, no se puede acertar siempre. Ni los novelistas ni los pintores ni los escultores ni los músicos ni, por supuesto, los arquitectos consiguen tampoco que a uno le gusten o interesen todas sus obras.
Y entre las mejores, para él, está Barry Lyndon (1975). Una historia en la que se cuenta muy bien contada, valga la redundancia, la carrera de alguien que asciende, triunfa y finalmente se convierte en perdedor. Es como si estuviera formada por cuadros muy hermosos en movimiento, puestos en valor, además, por una música especialmente bien escogida. La ha visto esta tarde, una vez más, y se ha quedado —también una vez más— algo embelesado por tanta belleza. La historia, las imágenes y las músicas, en fin, todo, salvo quizá el actor Ryan O´Neil. Un consejo les da G.U.: si hay prisa, no la vean.

Entre los temas musicales (Bach, Händel, Vivaldi, Mozart, Schubert, melodías irlandesas, etc., todos adaptados para la película por Leonard Rosenman) hay dos —de Händel y Schubert— que nos emocionan especialmente, quizá también por estar insertos en momentos visualmente impactantes.

¡Dentro vídeos! de estas adapataciones de Rosenman, bastante usuales en las salas de conciertos:↓

G.F.Händel, Sarabande (Theme from Barry Lyndon), Lucca Philharmonic Dir. Andrea Colombini

Schubert, Andante Con Moto, Piano Trio No. 2 (Theme from Barry Lyndon), Beaux Arts Trío  (1977)

miércoles, 1 de mayo de 2024

Paul Auster, DEP

Sí, Paul Auster, DEP. Él sostenía en su La trilogía de Nueva York que las historias les suceden a quien sabe contarlas. En realidad, las cosas nos pasan a todos, por nimias que sean éstas. Hay quien sabe contarlas (tengan éxito con sus libros o películas —como es el caso de Paul Auster— o no lo tengan) y hay quien no sabe contarlas, aunque sean trascendentes o vendan mucho (no miramos a nadie).

En cualquier caso, narrar bien ¡no es nada fácil, vive Dios!

He aquí una escena de su película Smoke, de 1995, dirigida por Wayne Wang y Paul Auster, en la que Auggie (Harvey Keitel) enseña su proyecto de una foto al día a su amigo Paul (William Hurt).

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, recordemos que el gran novelista gráfico Paco Roca sacaba a Paul Auster con esa frase en una de sus historias de la serie Un hombre en Pijama, de 2015.
Enlace: HUÉRFANOS EN AUSTERLANDIA (La Vanguardia, Antonio Lozano)

sábado, 18 de febrero de 2023

Carlos Saura, "Elisa, vida mía" y su música

Cosas así, que resumimos, decía Jesús Fernández Santos en 1977 acerca de "Elisa, vida mía", la película de Carlos Saura que se acababa de estrenar entonces y que ahora ha retomado TVE2, con motivo de su fallecimiento:
 
«Si debiéramos resumir el argumento de Elisa, vida mía, limitándonos a un esquema tradicional, tal argumento se reduciría a la vida de un escritor con su hija durante una breve temporada. Alternando el pasado con el presente, lo real con lo presentido o imaginado, el filme va creciendo, haciéndose cada vez más denso y complejo. Una especie de barroca geometría, jugando con el ayer y el hoy en el reducido interior de la casa vacía. 

Filme no fácil, abierto como todo el actual de empeño a diversas lecturas, a múltiples interpretaciones, jugando con el don ambiguo de la imagen y la palabra. El personaje del escritor, tipo difícil de describir, sentir e interpretar, por lo complejo y a la vez ambiguo de su manifestarse, corre a cargo de Fernando Rey, que realiza una labor impecable, uno de sus mejores y más inteligentes trabajos. La fotografía otorga a los parajes de los alrededores de Segovia un imagen seca y cotidiana que arropa el filme en sus momentos mejores». [...]

Giorgio Mainerio; Schiarazula Marazula
Ulsamer Collegium



Les hemos mostrado más arriba una parte de los títulos de crédito de "Elisa, vida mía" y la música con que se nos presentaban éstos. Un detalle que una cadena pública como TV2 no nos debería hurtar, pero lo ha hecho una vez más. Que lo haga Antena 3 o Tele 5, cadenas comerciales, vale, porque tienen anuncios que emitir, pero RTVE... 

Bueno, sigamos. Pues sí, G.U. es un poco zoquete y a raíz de esa película, formalmente muy buena, aunque muy larga, les confiesa a ustedes que se empezó a desmarcar de las películas de Saura, porque salió del cine con la sensación de no haber entendido nada, con esos saltos entre pasado y presente, todo eso a lo que se refería Fernández Santos. 

El propio Carlos Saura, cuando le preguntaban sobre algunos aspectos de su película, contestaba: "eso... interprétenlo ustedes", acaso porque ni él mismo lo sabía y a veces improvisaba, según se le ocurrieran las cosas, ya que quizá el argumento no siempre era demasiado sólido. Pero ahora le ha gustado más a G.U., porque estéticamente es impecable.

A  un servidor le emocionó ya entonces la interpretación de Fernando Rey —quizá la mejor de su carrera—, Geraldine Chaplin todavía estaba en su lugar, los paisajes de Segovia son excelsos (y se nos retratan de manera seca, acorde con la melancolía de la película); la fotografía de Teo Escamilla —absolutamente natural, sin iluminaciones artificiosas— y la música. ¡Ah!, amigos, aquí nos quitamos el sombrero. Saura cuidaba mucho las músicas de sus primeras películas. Y aquí tenemos las tres de "Elisa vida mía", aunque no en las mismas versiones que él utilizó, pero muy buenas las tres. 

En fin, ¡pasen y escuchen!

 


viernes, 10 de febrero de 2023

Homenaje a Carlos Saura (DEP), con fotografías suyas

Cartel de la película "La caza" (1965), de Carlos Saura
Fotograma de la película "La caza", de Carlos Saura (1965)
Otro que se nos va, y van... La primera película que G.U. vio de Carlos Saura fue "La caza". Es una película que, en pleno franquismo, le impresionó mucho, por la violencia que destilaba y por el calor, nunca ha visto otra en que hiciera tantísimo calor, salió sudando del cine y eso mismo le ha seguido pasando al verla por TV. Una claustrofobia difícil de transmitir. Ismael Merlo, Alfredo Mayo, José María Prada y Emilio Gutiérrez Caba están inolvidables en sus papeles. La fotografía, impresionante, corrió a cargo de Luis Cuadrado ("El espíritu de la colmena"), que recién empezaba en el cine. Fue rodada íntegramente en la provincia de Toledo, en los alrededores de Seseña.

Le gustó mucho "Cría cuervos" (1976), con la pequeña Ana Torrent y esa mirada suya tan hipnótica. Y qué decir de la música, con Jeanette y la preciosa cancioncita de José Luis Perales "¿Por qué te vas?" —que le iba que ni pintada— y con la melancolía de la primera parte de Canción y Danza No. 6, de Mompou. Pero la cosa flaqueó, a nuestra manera de ver, cuando a partir de esa película siguió incorporando de manera sistemática a su pareja de entonces, Geraldine Chaplin, metiéndola con calzador en todos sus filmes, aunque no pegara nada en el asunto. Pero su presencia le abrió mercados internacionales a las películas de Saura.

Pretendió también convertir a José Luis López Vázquez en actor dramático de películas crípticas, muy difíciles de descifrar; nosotros lo asociábamos siempre a las viejas películas del cine español y también a las inolvidables de Berlanga y nos quedaba raro verlo allí. Parece ser que al propio López Vázquez le costó cambiar el registro y los intentos de Saura para que hablara en inglés resultaron baldíos.

Pero, aún así, aunque bastante repetitivo en ciertos temas, hizo varias películas muy buenas. Pippermint Frappé (1967) fue una de ellas, con los citados López Vázquez y Geraldine Chaplin (la primera que rodó con Saura) , y un impagable Alfredo Mayo. Hay en ella un homenaje a Cuenca, a su hermano Antonio Saura (en el Museo de Arte Abstracto), a Luis Buñuel y a Calanda.

Pero aparte de gran director de cine, hemos de resaltar que era un magnífico fotógrafo. Un arte en el que se introdujo a raíz de sus periplos por la España de entonces, buscando escenarios para sus primeras películas o mientras las rodaba.

El último viaje con cara y ojos que hizo un servidor antes de la pandemia fue a Madrid, en enero de 2020. En el Círculo de Bellas Artes había una exposición espléndida de sus trabajos fotográficos. Aquí tienen una muestra de aquello:
Escalera del Círculo de Bellas Artes (Madrid, 9/1/2020) / Fotografía: granuribe50
Exposición de fotografías de Carlos Saura; Círculo de Bellas Artes (Madrid, 9/1/2020) / Fotografía: granuribe50
Exposición de fotografías de Carlos Saura; Círculo de Bellas Artes (Madrid, 9/1/2020) / Fotografía: granuribe50
Exposición de fotografías de Carlos Saura; Círculo de Bellas Artes (Madrid, 9/1/2020) / Fotografía: granuribe50