Mostrando entradas con la etiqueta Ibiza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ibiza. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de octubre de 2025

ADLAN. Josep Lluís Sert y Joaquim Gomis en Ibiza

El grupo ADLAN (Amics De L'Art Nou, "Amigos DeL Arte Nuevo") fue un movimiento artístico catalán fundado hacia 1930 con la pretensión de promover el arte de vanguardia. De ese tema hablaba hace unos días nuestro colega y sin embargo amigo F.C., que ahora está reflexionando durante una pequeña temporada y, por tanto, no nos leerá. Con la guerra incivil es va acabar el bròquil, como se dice por aquí, o sea, se acabó el asunto. Entre otros motivos porque la cosa no estaba para bromas y el Hotel Colón, donde se reunían (en plaza de Cataluña) aquellos intelectuales y artistas, fue tomado por los insurrectos, que se acuartelaron allí. Posteriormente acabó deviniendo sede del PSUC.
Barcelona, hotel Colón, noviembre de 1936 / [Fotografía: Pérez de Rozas]
Pues bien, los fundadores de aquel efímero grupo fueron Josep Lluís Sert, Joan Prats y Joaquim Gomis, que fue su primer presidente. Para más detalles, los facilitaba en abundancia F.C. en su entrada titulada Los snobs y ADLAN, complementada por sus comentaristas. A ella les remitimos.
Portadas del fotolibro Ibiza, Fuerte y Luminosa, de Joaquim Gomis y Josep Lluis Sert
Editorial Polígrafa, colección Fotoscop, 1967
Este último —Joaquim Gomis— fue, entre otras cosas, un gran fotógrafo. Se enamoró "perdidamente" de Ibiza, algo que quizá hoy no le hubiera sucedido y la retrató en diferentes épocas de su vida.
Joaquim Gomis en la isla de Ibiza
Fruto de sus viajes a la entonces "isla mágica" fue el fotolibro del que hablamos hoy. Ibiza Fuerte y Luminosa fue publicado en 1967, con fotos antiguas suyas, coordinación de Joan Prats y prólogo de Josep Lluís Sert, otro enamorado de la isla, donde construyó la urbanización Pep Simó, que entonces solo constaba de seis chalets. Uno para él y otro para el propio Joaquim Gomis (que era hermano del promotor de la "Casa Gomis" en La Ricarda).
Josep Lluís Sert abría su prólogo con estos párrafos:

«Es esta isla pequeña raro ejemplo de medio físico en que la tierra, y el modelo que la agricultura le impone, edificios, poblaciones, así como los objetos que los lugareños han venido creando a lo largo de los siglos, constituyen una entidad completamente armónica. La huella del hombre aparece por doquier, en los muros de piedra que limitan la propiedad, o forman los bancales, en las masadas y las iglesias, de modo tal, que todo parece formado por un mismo espíritu, e integrando una unidad común, expresión de necesidades humaas básicas y medios limitados.

Hay en Ibiza centenares de miles de muros de piedra que cubren la isla a modo de tentáculos, mosaicos de piedras sin mortero de unión aunque muchas veces éste, de costumbre encalado, los remate en su parte superior. Esta red de líneas blancas, ata a los edificios entre sí y establece un elemento de medida en la isla entera, desde la plaza pública a la pequeña y lejana alquería. Tambien la medida del hombre viene expresada por el regular trazado del plantío en los huertos y el regular espaciamiento de los frutales: melocotoneros, almendros, olivos y algarrobos. Lo único que queda al azar son los arbustos, las sabinas y los pinos».
Durante siglos, los lugares más seguros cuando los piratas hacían incursiones en la isla, fueron las iglesias fortificadas. Iglesias únicas en su género, que sin ser mucho mayores que los demás edificios, pueden distinguirse a distancia como puntos de referencia prominentes por sus campanarios, contrafuertes, y en ocasiones, por sus tejados almenados. [¿La conocen no? Es la iglesia de San Jorge, donde contrajeron nupcias G.U. y doña Perpetua hace treinta y ocho años].
Pero Gomis no solo retrató esta fortificada iglesia, Quizá la foto más conocida suya es aquella en la iglesia de San Juan, con esos señores con sus sombreros, silueteados ante la fachada de la iglesia, probablemente durante el sermón, una práctica habitual, salir un rato fuera mientras hablaba el cura.
Pero retrató varias más. Las captó casi todas con su cámara. Por ejemplo, por citar la que más conoce G.U. —y en este blog han salido alguna vez— las de Cubells, San Josep de sa Talaia, con su reloj de sol (está próxima a La cueva de Alí Babá, ya saben) y la de Santa Inés.
Y continuaba Sert:

«Son blancas por fuera y por dentro: sus generosos porches que protegen de la lluvia y sol, constituyen una prolongación de la plaza pública, y lo vía-crucis se extienden a estas plazas a a los caminos rurales que en ellas convergen de manera que parecen avanzar al encuentro de las gentes que se dirigen a las iglesias. Son éstas un buen ejemplo de cómo un edificio puede adquirir preponderancia sin una monumentalidad que dependa del tamaño o de otros factores convencionales; son monumentos y símbolos por derecho propio y sin esfuerzo».
Este medio ambiente de Ibiza posee cualidades que escasean en nuestras comunidades de hoy pues logra por medios sencillos, un feliz maridaje entre lo natural y lo debido a la mano del hombre. 
Revista A.C. Documentos de Actividad Contemporánea, nº 21 (1936)
Molinos de viento, norias y los blancos dinteles de los portales, añaden otros elementos de repetición que unifican y animan el paisaje, pero la repetición de estos elementos simples, nada tienen de monótono, sino que por el contrario pone de relieve la consistencia de su mesura, equilibrio y armonía.
A diferencia de otos lugares en que la evolución ha hecho víctima a su capital de especulaciones al margen de cualquier norma, Ibiza (hasta muy recientemente, la única ciudad de la isla) que no se ha malogrado.
Las casas que forman la ciudad alta, el puerto, así como las que asoman a la orilla del mar, se aprietan unas contra otras y las magníficas murallas antiguas, único elemento a escala monumental de toda la isla, encierran la ciudad alta, cuyas casas son de dimensiones semejantes a aquellas otras desparramadas por los campos, solo que aquí, los pequeños cubos blancos con sus ventanas y balcones, se empinan unos sobre otros acendiendo hasta lleagar a la catebral vieja y el castillo que corona el monte.
Y concluía así su prólogo:

Pero vivimos un momento de activo turismo y la isla atrae turistas (en especial jóvenes) de todos los países. Ello es una bendición pues las cosas hermosas pertenecen o debieran pertenecer a todos, ser para deleite de todos; sin embargo, juntocon aquelos que legan a la isla para disfrutar de la vida, para reunirse con otros, llegan también quienes aspirantan solo a beneficiarse de modo material de los tiempos cambiantes que si fueran inteligentes y tuvieran amplitud de miras, independientemente de sus lucros, comprenderían que lo que tanto atrae, es la personalidad y el carácter de la isla.

Sólo podrá perpetuarse la armonía y bellaza de Ibiza si el vocabulario de las formas que le dan carácter, hallan su equivalente contemporáneo. No se trata de imitar la arquitectura del pasado construyendo incongruentes decorados que ni se corresponden a nuestros tiempos ni a nuestras necesidades, pues lo que imprime personalidad a Ibiza, lo que la hace ser como es,es ni más ni menos una arquitectura nacida de limitaciones y resuelta con gran sencillez de formas. Asimismo, introducir elementos de arquitectura popular importada de otras regiones, destruirá la unidad y la armonía que han sabido sobrevivir al paso de los siglos. Se impone pues una disciplina continuada y constante de limitacion a formas auténticas si se quiere que Ibiza siga siendo lo que es: algo único».


Por esa zona, el propio Josep Lluís Sert proyectó algunas casas, que ahora se confunden con las tradicionales. Como hemos dicho al princpio, también actuó en las proximidades, en un lugar escarpado llamado Punta Martinet, donde diseñó en los sesenta una urbanización —Pep Simó— para seis chalets, el del fotógrafo Joaquim Gomis (que apenas las fotografió), el suyo propio y el de otros amigos.
Ibiza, Urbanización Pep Simó (Josep Lluís Sert) en Punta Martinet
Su planta de distribución es compleja de descifrar, debido a sus desniveles, hay escalones por todas partes, pero en ellas siempre destaca un gran porche con vistas al mar y a la ciudad antigua.
G.U, sintiéndolo mucho porque le gusta, hoy en día no viviría allí ni aunque le regalaran el chalet, por la cantidad de barreras arquitectónicas que su deteriorado aparato locomotor sería incapaz de superar. En ese lugar, todo sea dicho, han surgido otras casas a imitación suya y aquello ha cambiado mucho, como todo lo que hemos mostrado en este breve reportaje. El turismo acabó con casi todo eso, mal que nos pese... Desapareció la "isla mágica".
Ibiza, Punta Martinet, Casa Josep Lluís Sert, plantas de distribución
Joan Miró y Josep Lluís Sert
Josep Lluís Sert se dirige a un aión para abandonar Ibiza / [Fotografía: Joaquim Gomis]
Pero hablar de la obra de Sert en Ibiza o en otros lugares, avui no toca

lunes, 13 de octubre de 2025

Ay Untamiento de Sant Josep y Cueva de Alí Babá

El Ay Untamiento de Sant Josep de sa Talaia es un lugar bien conocido en Ibiza. Es el municipio más extenso de la isla y su territorio cuenta el con mayor número de playas y calas a lo largo de sus 80 kilómetros de costa, situadas al suroeste, con ese bien tan idolatrado hoy en día: ¡las puestas de sol! 

Agentes de la Guardia Civil se disponen a adentrarse en el Ay Untamiento de Sant Josep de sa Talaia (13/6/2023)
[El Periódico de Ibiza / granuribe50]
El caso es que el susodicho Ay Untamiento recibe el apelativo de "La cueva de Alí Babá", bastante ganado a pulso. Todo tipo de mangancias y chanchullos, concesión de licencias de obra irregulares, permisos para construir en acantilados inestables, que se desmoronan con las lluvias, todo tipo recalificaciones urbanísticas para enladrillar el litoral, etc. han sido perpetradas o impulsadas desde siempre vía Ay Untamiento, y se siguen perpetrando en ese siniestro lugar. Eso sí, contando con la complicidad del gran capital, de propietarios, constructores, arquitectos, aparejadores, abogados, etc.
Recepción y tablón de anuncios oficiales del Ay Untamiento de Sant Josep de sa Talaia / [granuribe50 (2023)]
Allí te sacan hasta la última papilla y te ponen todo tipo de pegas si eres un "mindundi" (lo sabemos), y, supuestamente (lo suponemos), te permiten todo lo que quieras, siempre y cuando pongas mucha pasta por debajo de la mesa. Pero eso no depende de quién gobierne allí: sean de derechas, de izquierdas o mediopensionistas, el asunto no varía mucho.
Tablón de anuncios oficiales del Ay Untamiento de Sant Josep de sa Talaia 
[granuribe50 (2023)]
No sabemos si en este bien surtido tablón de anuncios que figura en la recepción del citado Ay Untamiento ha salido publicada una ley por la que a la casita próxima próxima a la playa (con licencia turística) le han subido la tasa de basuras de 129€ a 866,34€ de un año para otro (un ~567% de incremento), con nocturnidad y alevosía, sin que nadie avisara de nada, ni ha sido publicado en prensa ni en ninguna parte (quizá sí en el tablón, no lo sabemos, estamos en Barça). En una llamada a la Cueva de Alí Babá, informan de que es la tarifa mínima para viviendas que dispongan de esa licencia.  

Hay que indicar que no hay red de alcantarillado, no pasan camiones de basura por las proximidades y el primer container de basura está situado a unos dos kilómetros de distancia, por lo que hay que llevar la basura en coche. Esos containers siempre están llenos y, por tanto no sabemos cada cuánto tiempo se vacían, pero desde luego no cada día, por lo que allí huele siempre muy mal y anidan colonias de ratas, que están encantadas de la vida. Pero esos del Ay Untamiento, por dejar una moto náutica al lado de un container para que la recojan, han sancionado al sujeto con una sustanciosa multa de cien mil euros (el tipo le había quitado la matrícula, por si las moscas, pero "la policía no es tonta"). 

No sabemos en qué emplean todo ese dinero, aunque no sería aventurado suponer que más de uno se esté forrando con esa pasta. Las carreteras son una birria, todos los servicios funcionan mal, las playas están descuidadas, aparte de que casi todas ellas están ocupadas por tumbonas y "camas balinesas", de las que el susodicho Ay Untamiento saca una buena tajada y los sufridos bañistas... que es fotin.

lunes, 6 de octubre de 2025

Pep, de "Cala Vadella". DEP

Tanto escribir aquí sobre asuntos que nos son tangenciales, como lo del Barça, y ahora que una cosa nos toca el corazón de verdad, no tenemos más remedio que hacerlo. Se trata de algo muy personal. G.U. sabe que eso no interesa a nadie, pero está en su casa y escribe lo que quiere, para eso está.
Nos entristece mucho no poder estar en Ibiza hoy. Ya saben por qué. Quizá sea difícil de entender que el fallecimiento, tan inesperado, de una persona que no era ni familiar ni tan siquiera amigo duela tanto. Es la historia de trece años intensos, una persona con la que contábamos siempre, siempre puntual, siempre solícita, un buen tipo. La última vez que intentaron entrar a la casita de Cala Bassa, en julio pasado, fue él a mirar qué pasaba, esperó a la Guardia Civil y NO nos dio buenas noticias.

Hace unas semanas hablamos con él por teléfono. Nos dijo que esperaba a que pasaran los calores para arreglar un muro muy maltrecho. Estábamos a punto de ponernos en contacto para ver cómo estaba el asunto, después de las lluvias. Pero no lo hicimos y ahora esto. G.U. ha llorado como no lo hacía desde el 11 de noviembre pasado, ya saben. Y ahora aún sigue haciéndolo a ratos. G.U. es débil.

Doña Perpetua se ha puesto a escribir y, ya al final de su cuaderno, todavía en absoluto shock recién conocida la noticia, le han salido "a bote ponto" las líneas que pueden leer ahora, si lo desean.

lunes, 30 de diciembre de 2024

De vuelta a Barça, unos recuerdos de la «isla mágica»

¡Ya estamos en Barça! Días familiares complicados en la "isla mágica", aunque nada que excediera lo habitual. Pero, eso sí, con pocas posibilidaes de salir por ahí a ventilarse. Por ello, las pocas que hay... hay que tomarlas al vuelo. Y ¿qué mejor que ir a la Cala San Vicente en estas fechas? Nada.
Mapa de Ibiza
A la Cala San Vicente solo se podía llegar tras un trayecto que duraba varias horas: primero había que ir a San Carlos en un asmático autobus y allí, en carro o a pie, seguir a San Vicente por unos caminos infames. Era mejor y mucho más rápido hacerlo en llaüt. Mucha gente venida de Murcia y Andalucía "se dejó la piel" (como dice que hace "La Yoli") y la salud construyendo la carretera desde San Carlos  en los sesenta; el terreno por esa zona es bastante escarpado y resultó muy trabajoso hacerla. El caso es que, desde aquellos ya lejanos años, a todos los trabajadores que venían del sur se les empezó a llamar genéricamente "murcianos", con un deje un tanto despectivo, costumbre que todavía perdura.
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
La playa era de piedras (còdols) entonces. Con la carretera acabada, se construyó ya el primer hotel. Pero, claro, esa playa de piedras no atraía a los turistas, por lo que se decidió triturarlas con una machacadora de las que se utilizaban en la construcción de la susodicha carretera. Pero la arena resultante era muy roja y cuando venía mal tiempo se tintaba el agua de ese color. Mal asunto, pues. 
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
En vista de ello, se trajo la arena esquilmada de otros lugares más o menos próximos y así hasta hoy. Esa arena allí se ha quedado y no ha habido que renovarla; el mar está tranquilo aquí. No es que sea muy ecológico eso de desnudar un santo para vestir otro, pero al parecer se hace en todas partes.
Cala San Vicente; al fondo, la isla de Tagomago (28/12/2024) / [granuribe50]
Pero bueno, está en la otra punta de la isla y llegar allí en esta época es un gozo. Resulta agradable pasear por estos lugares vacíos que luego se llenarán. Porque en verano esto es otro cantar, ojo al dato. Solíamos hacerlo siempre el primer día del año, pero esta vez ha habido que adelantar la visita dado que, por motivos médicos, ha habido que anticipar la vuelta de la "isla mágica". Por cierto, las pruebas oncológicas... ¡superadas! Por eso le damos a la tecla hoy. Si no, de qué...
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
A ambos lados de la cala hay unas cuantas casetas de esas que usan o usaban los pescadores. En casi todas las calas de Ibiza, húbolas, haylas (y habralas, ya que están muy buscadas por los "forasteros"). Eso, a pesar de que ahora se tiende a ilegalizarlas, quizá con el fin de que se pongan al día y paguen.
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Pescadores cada vez hay menos, pero quedan algunos. No pierden el tiempo y pescan con su barca.
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Lavan sus capturas, las vísceras se las dan al gato y se van a casa a cocinar y zampar. No es mal plan.
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Hay gente ¡leyendo!, fielmente acompañada por su perro, siempre atento a la presencia de esos gatos. 
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Otros miran el mar. Hacen bien. Mirar hacia el mar es una actividad (o falta de ella) muy relajante aquí. Entretanto, su perro pasa de eso y dormita al sol, pero no le pierde ojo al perro de la mujer que lee.
Isla de Tagomago desde la Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Al fondo, la isla de Tagomago. La administra un sujeto llamado Matthias Khün, marido de la vedette Norma Duval. Allí tienen un casoplón, que alquilaban para fiestorros y eventos diversos. Pero ese tipo no es trigo limpio. Perseguido por la justicia por diversos asuntos (incluso ha chupado trullo), colgó el cartel de "se vende" por 150 millones de euros. G.U., por desgracia, no dispone ahora de esa suma.
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Una cervecita mirando a esa isla, a la que no se puede acceder si no pagas o te invitan; es privada...
Cala San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Y para acabar el paseo, siempre hay una visita a la iglesia de San Vicente, a un kilómetro de distancia.
Iglesia de San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Muy pequeña y acogedora. Está sola en medio de la montaña y muy alejada del bullicio de la playas. Pero hay bastantes casas desperdigadas que la tienen como referencia y se llena los domingos.
Iglesia de San Vicente (28/12/2024) / [granuribe50]
Retomamos unas palabras de Joselu cuando escribe en un blog amigo: «Siempre que veo una iglesita pienso en el pasado de fe de una sociedad que vivía intensamente unas creencias que les daban sentido por más que nuestra sociedad descreída haya aparcado toda visión trascendente». G.U. coincide con él. Y, rumiando esas cosas, regresamos a la otra punta de la isla. Y ahora, ya desde Barça:

¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS, TODAS Y TODES!

lunes, 2 de diciembre de 2024

Noticias desde la «isla mágica» (Ibiza)

Noviembre no ha sido un buen mes en esta casa. A lo de Barcelona, ya referido en entradas anteriores, se añaden unas largas sesiones en el hospital de "Can Misses", en Ibiza, por un tema familiar que no explicitaremos. Muchas horas y malas experiencias en él, organizativas y de todo tipo, que tampoco detallaremos. Desde allí tomamos dos imágenes con el "celular"; una por la mañana y otra al atardecer.

Ibiza desde el hospital de "Can Misses" (25 de noviembre de 2024) / [granuribe50]
La una, desde una de las ventanas de la 4ª planta del edificio "G", en la que se puede ver Dalt Vila a la derecha y a la izquierda un hermoso crucero, más grande que la isleta que tiene al lado. Esos bichos son los que dan de comer a la isla fuera de temporada, así que pocas bromas con ellos...
          Ibiza desde el hospital de "Can Misses" (23 de noviembre de 2024) / [granuribe50]
Y la otra, desde la amplísima explanada de acceso, donde no han sido capaces de poner ni un puñetero banco para sentarse. Por cierto, es un artilugio bastante necesario cuando las esperas son largas y el ambiente interior no acompaña en absoluto. Por suerte, hay dos jardineras que suplantan esa función.

Ibiza. Dalt Vila. Vista desde el hospital de "Can Misses" (23 de noviembre de 2024) / [granuribe50]

Justo es reconocer que esa tarde fue luminosas y se veía bien Dalt Vila desde el hospital de can Misses.


Ahora estamos ya en la casa familiar, con el ancla echada. La salud no nos acompaña tampoco ni a doña Perpetua ni a un servidor de ustedes. Es fácil coger virus en ciertos ambientes hospitalarios. La idea, sin embargo es volver a Barça, con pruebas médicas pendientes, y en Navidad otra vez para aquí. En fin, ya se irá viendo, porque todo está pendiente de un hilo.

Pero ayer hubo un momento en que pudimos salir a ventilar un poco los pulmones y la mente, y nada mejor en estos casos que ver un horizonte despejado en la zona de las salinas. El mar azul, sobre todo cuando está tranquilo, siempre nos serena, más que el azul del hospital, je, je. Allí, un poco más acá de su famosa playa, se encuentran los restos de una antigua cantera de marés, una arenisca formada por litificación de las dunas, muy abundantes; es una piedra muy utilizada en construcción por estos lares. 

Ibiza. La antigua cantera de marés y, al fondo, la playa de las salinas (30 de noviembre de 2024) / [granuribe50]
Es un lugar estupendo, sobre todo cuando no hay nadie, como es el caso. Bueno, digo mal: alguien sí había; una señora en topless paseando por el agua, que debe de estar ya bastante fría, superado el calentamiento veraniego. Si miran la imagen con atención, en plan ¿dónde está Wally?, la descubrirán. 
Ibiza. La antigua cantera de marés y, al fondo, la playa de las salinas (30 de noviembre de 2024) / [granuribe50]
Y también andaba por ahí una parejita paseando al perro. Pero nadie más....
Ibiza. Al fondo, la Illa dels penjats y Formentera (30 de noviembre de 2024) / [granuribe50]

sábado, 21 de septiembre de 2024

¿Qué hizo G.U. durante su ausencia de las redes? (2)

Spoiler: no esperen grandes cosas de la estancia en Ibiza, bastante recluidos en casa por motivos familiares que no vienen al caso. Se ha salido poco y pocas imágenes hemos podido tomar. Hacía mucho calor, como en Albacete, pero éste es seco y muy húmedo en Ibiza (hay mar por todas partes).

Pero, a pesar de salir poco, lo que sí ha observado G.U. es que la antaño (muy antaño) "isla mágica" está muriendo de éxito, deviniendo en un verdadero sindiós, sumida en una lenta decadencia. No es oro todo lo que reluce. Solo apuntamos brevemente ahora dos aspectos, aunque hay muchos más.
Campamento en los alrededores de la ciudad de Ibiza / Fotografía: Diario de Ibiza
1) Bastantes trabajadores (sanitarios, enseñantes, camareros, albañiles, obreros, etc.) abandonan la isla en busca de otros horizontes, ya que aquí los precios de todo son estratosféricos, no pueden pagar un piso, y no vienen otros de fuera por ese mismo motivo. Falta personal. Todo funciona mal. TODO.

Por un lado, la isla del lujo, el glamur, los influencers, los millonarios de todo pelaje y los mafiosos. Y por otro, los que dan servicio al turismo y a toda esa gente, malviviendo en furgonetas, en coches fúnebres de segunda mano (se duerme bien allí) y en tiendas de campaña, agrupadas en campamentos ilegales (hay cada vez más), sin servicio alguno. Además, cada día desembarcan varias pateras en la isla —también en Formentera— procedentes de Argelia.
[Imagen tomada al azar de una agencia inmobiliaria]
2) No hay agua; ha sido esquilmada. El nivel freático en los pozos ha bajado más de veinte metros. Las bombas extractoras cada vez han de situarse más abajo y aún así acaban teniendo que cerrarse los pozos. ¿Cómo regar el césped de las villas de magnates y llenar sus piscinas? ¿Y la agricultura? Los pocos payeses que quedan no pueden regar: el poco agua se lo llevan las villas como la de la foto.

Las pocas desaladoras que hay aquí no dan abasto, funcionan mal, contaminan, crean ruido y malos olores; la red de agua no puede llegar a todas partes. El turismo familiar es listo y está dejando de venir. Todo se confía a las discotecas, a los cruceros y a los millonarios, recluidos en sus villas.

En definitiva. Ladrillo y turismo, poco más (aunque éste cada vez menos). Y entre tanto: industria, agricultura, ganadería y pesca=0. Todo viene de la península, claro. El corolario del modelo adoptado. 




Pero bueno, eso no le compete a G.U. Políticos tenemos para que ayuden a solucionar los problemas (no parece que sea así). Decíamos que no hay indusria. No es exactamente eso: Ibiza "fabrica" sal. No con destino alimentario sino que se exporta al norte de Europa para tirarla en las carreteras heladas.
Playa de Ses Salines de Ibiza / Fotografía: El Periódico de Ibiza y Formentera
El caso es que las salinas de Ibiza es uno de los pocos espacios protegidos que quedan y uno de los lugares más hermosos de la isla, aunque G.U. hace ya años que ha desistido de acudir a su playa, preciosa, con sus dunas y sabinas. Ha dejado de hacerlo por la masificación e invasión del espacio publico por parte de los chiringuitos, con sus tumbonas y camas balinesas. Es cierto que eso pasa ya  en todas las playas de la isla, muy pequeñas, pero ésta es la que más agradaba a G.U. para bañarse.
Iglesia de Sant Francesc  / [granuribe50 / septiembre de 2024]
La iglesia de Sant Francesc de ses Salines dicen que es la más antigua de Ibiza, de mediados del XVIII. Y quizá la más pequeña. Está al pie de los estanques.

Monumento al salinero / [granuribe50 / septiembre de 2024]
Y justamente al lado, la escultura dedicada a los antiguos trabajadores de las salinas, con su capazo alzado sobre la cabeza. Su autor es Pedro Juan Hormigó, un artista que pertenece a una saga de escultores. Él se especializó en fundición con bronce. Practica especialmente el juego entre llenos y vacíos, aunque no siempre con igual acierto. 

Como comentaba en cierta ocasión F.C.: «Hormigó es un puro epígono de Gargallo. Las oquedades de Gargallo son un tremendo grito en el vacío de una gran expresión, en el caso de la escultura de Hormigó digamos que está muy bien y se integra al paisaje pero su grito es pequeñito». ¡Pues eso!

Las salinas de Ibiza / [granuribe50]
Los estanques de las salinas de Ibiza tienen mucha superficie. Es un hermoso lugar al que acude G.U. siempre que puede, ya que le pilla cerca, lo que le permite hacer breves incursiones, como es el caso. 
Vista panorámica de Ses Salines de Ibiza. Fotografía: CAT
Ya hemos comentado otras veces que hubo un momento en que estuvo a punto de aprobarse un plan para desecar aquello y levantar una especie de ciudad turística con capacidad para 20.000 habitantes. Por suerte, una arquitecta municipal recién licenciada —Isabel Martínez— y acabada de aterrizar en el municipio de Sant Josep de sa Talaia (que es el más corrupto), tuvo el cuajo suficiente para decir "NO", teniendo que soportar todo tipo de presiones por parte de los "poderes fácticos".


Por las tardes tampoco se pudo salir mucho por ahí. Uno con frecuencia no sabe adónde ir, ya que los enclaves que más le agradaban hace años han sido vilmente mancillados por el vil metal y la codicia. Queda, sin embargo un lugar, Santa Inés (Agnès), que ha quedado de momento bastante virgen (toquemos madera), quizá porque está en la otra punta de la isla y para acceder a él hay que pasar por una cadena montañosa, la Serra dels Amunts.
Gin tonic en Santa Inés / [granuribe50]
Aquí es un buen lugar para pasear con el sol poniente, porque apenas hay tráfico (todavía), ni terrazas de bares, solo campos de almendros y olivos y algún superchalet, eso sí. Y, tras el paseo... ¡bingo!, el gin tonic de media tarde, porque aún apretaba el calor al atardecer en esos días. ¡Como en Albacete!
Faro del islote de Sa Conillera / [granuribe50] / septiembre de 2024
Es la hora del crepúsculo, justamente el momento en que se pone en marcha la luz del faro de la isla de Sa Conillera, un lugar muy querido por este bloguero. Ya comentamos hace años que allí quiso en su día poner un hotel de lujo con discoteca el cacique Abel Matutes, dueño del islote. Por suerte, allí anida una pequeña gaviota (el virot petit), una especie protegida, y los planes se le fueron al carajo.
Septiembre de 2024 / [granuribe50]
No todas las puestas de sol suceden en la "isla mágica" sobre el mar. Pero en el poniente de la isla suelen ser muy aparentes, auque no sean sobre el horizonte marino (las más aplaudidas).
Santa Agnès de Corona / [granuribe50 / septiembre de 2024]
En fin, es hora da abandonar este paraje, frente a la iglesia de Santa Inés, tras cenar una tortilla paisana en el bar de la izquierda. Es un lugar tranquilo, que esperemos que tarde mucho tiempo en dejar de serlo. Ojalá ningún influencer se fije en él, se haga unas fotitos y nos lo fastidien ya también.