Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de julio de 2026

Luis Cernuda, el abanico, el ventilador y la espinela

El otro día M.C. publicó una fotografía (de abril del 36) de una cena en la que, se ha dicho a veces, se rendía homenaje a Luis Cernuda por la publicación de La realidad y el deseo. Esa imagen tiene interés, porque representaría la que se considera que fue "la última cena de la generación del 27", celebrada dos meses antes del inicio de la guerra.

Ese libro tenía seis partes (más tarde se ampliaría). Reúne los poemas iniciales de Luis Cernuda. En esa cena, García Lorca pronunció unas palabras llenas de admiración.
Sobrecubierta de la edición en fácsimil del poemario de Luis Cernuda La realidad y el deseo
Editorial Renacimiento (2021). Sobrecubierta de la edición en facsímil del poemario de Luis Cernuda
[El libro original lo publicó en Madrid Cruz y Raya, Ediciones del árbol (1936)]
Esta obra es fundamental para entender cómo emergió uno de los grandes poetas de la Generación del 27, de los que más gusta a G.U. (que no es un "experto" ni en eso ni en nada). Pero le parece una poesía refinada, intelectual y de formas sutiles, con vagos guiños a la poesía clásica española (Garcilaso) y ciertos efluvios de indolencia, de soledad, de tristeza juvenil. El choque entre la realidad del mundo y el deseo está allí.

La primera parte, de las seis de que se compone, se titula PRIMERAS POESÍAS, es lo más "clasicote" del libro. En estos días hemos recordado mucho el Poema II. Lo decimos por lo del ventilador, que en este momento está cautivo y a tope en el despachito de G.U.
Luis Cernuda, La realidad y el deseo (1936), PRIMERAS POESÍAS II
En el poema II, Luis Cernuda rompe con el ensimismamiento del resto de La realidad y el deseo. Describe de forma humorística e ingeniosa el funcionamiento de un ventilador eléctrico, en comparación al tradicional abanico, al que denomina "mudo señuelo / de caña y papel, pasivo". Ni que decir tiene que las connotaciones eróticas abundan en el texto, como es habitual en él. G.U. ni es experto ni, aunque lo fuera, haría el "comentario de texto" del poema y sus metáforas erótico-tecnológicas. Cada uno que interprete lo que quiera. Pero le ha llamado mucho la atención la incontestable estructura del poema.
En efecto, Luis Cernuda utiliza una décima o espinela (diez versos octosílabos con rima consonante abba ac cddc). Es una estructura clásica (la inventó Vicente Espinel a finales del XVI) y rígida, que Cernuda emplea con una ligereza y un dinamismo sorprendentes.

[G.U. está "chapado a la antigua" y le gustan los versos consonantes y bien medidos. Aunque no abjura en absoluto de ellos, confiesa que a veces confunde ciertos versos asonantes y sin métrica con prosa poética, si se ponen uno junto al otro todo seguido].

sábado, 6 de junio de 2026

Sobre «Corazón giratorio» y las «Ghost Estates»

Julia Schulz-Dornburg, Ruinas modernas; una topografía del lucro
[Àmbit Servicios Editoriales, 2012]
Los más "veteranos" que entran por aquí ya saben que a G.U. siempre le ha interesado el asunto de todas esas urbanizaciones que se construyeron en España al amparo de la burbuja inmobiliaria de la primera década de este siglo. Lo que se ha dado en llamar "Ruinas modernas". Hizo muchas fotografías de eso, pero ahora no las encuentra.
San Juan de los Terreros (Murcia), urbanización "Mar Tirreno" / [granuribe50, (12/9/2019)]
Urbanización Las Lamparillas, Fortuna Hills (Fortuna, Murcia) / [Fotografía: Julia Schulz-Dornburg]
Dimos cuenta de ello varias veces. Pero no pensábamos entonces que ese fenómeno fuera global. Sólo creíamos que en este país de pillos y sinvergüenzas todo era posible.
Urbanización Las Lamparillas, Fortuna Hills (Fortuna, Murcia) / [Fotografía: Xavier Ferrer Chust]
"Calle Melancolía" / [Fotografía: Inmaculada Martínez Moratalla]

Sin ir más lejos, nunca se planteó G.U., persona poco informada, que Irlanda hubiera sufrido esa enfermedad, pero elevada al cubo. Con una diferencia importante: donde aquí se urbanizaba cualquier secarral, allí eran terrenos más verdecitos sin necesidad de riego artificial. Allí llaman a esas urbanizaciones fantasma Ghost Estates.
[Fotografía: Nicholas Grundy]
Ahora uno entretiene su tiempo leyendo buenas novelas que reflejan bien la Irlanda de entonces. Cierto es que allí se tomaron decisiones drásticas a partir de 2012: destruir todo aquello que fuera insalvable o no tuviera recorrido. Aquí, a día de hoy, uno viaja poco ahora por España y no sabe cómo está el asunto.

Donal Ryan, Corazón giratorio (portada)
[Sajalín Editores , 2019]
La novela que está leyendo, Corazón giratorio, de Donal Ryan, trata de eso. Utiliza 21 monólogos independientes que recuerdan vagamente a la novela Mientras agonizo, de William Faulkner (1930). Por tanto, no es un invento suyo esta manera de narrar, pero Ryan lo hace muy bien. En el caso que nos ocupa, cada vecino ofrece su propia perspectiva sobre los mismos hechos, logrando construir un mosaico humano "hecho de deshechos", valga la redundancia. Una gente que está hecha polvo, hablando en plata. Un hilo fino entreteje algunas de las historias, todas ellas un punto desesperanzadas.
Carriglas / [Fotografía: Nicholas Grundy]
Un Estado que apostó doble contra sencillo al crecimiento desbocado, el ansiado maná inmobiliario como alimento de salvación, el beneficio galopante que acabaría por llegar incluso hasta los bolsillos más modestos. Están bastante bien construidos estos breves monólogos. Mostramos dos fragmentos de uno de ellos:
[Donal Ryan, Corazón giratorio; Sajalín Editores, 2019; pág. 47]
Casi todos ellos modulan la expresión con acierto, según sea el personaje, formando entre todos un hilo argumental sólido y bien trabado, en nuestra modesta opinión. El estilo enérgico que recorre todos los monólogos refuerza el mensaje: son voces de cabreo, desconfiadas, cargadas de rencor que se dispara en distintas direcciones, sobre todo hacia el constructor huido y no sabemos si arruinado. Pero hay un cierto humor.
[Donal Ryan, Corazón giratorio; Sajalín Editores, 2019; pág. 48]
Nada más lejos de la intención de este bloguero la de recomendar ningún libro a unos lectores indeterminados. Y ni mucho menos una novela. Eso es un arma que carga el diablo. A cada uno le gusta lo que le gusta. Por tanto, se limita a dar constancia de lo que está leyendo actualmente, una época en la que no lo está pasando demasiado bien.
Ghost Estate en Irlanda, Los canales de Keshcarrigan / [Fotografía: Valérie Anex]
Battery Court / [Fotografía: Valérie Anex]
The Waterways (Castlebar) / [Fotografía: Chris Maddaloni] 

martes, 5 de mayo de 2026

La presentación de «Arte inexistente», de F.C.

Un momento de la presentación del libro a cargo de David Castillo / [granuribe50 (4/5/2026)]
Ayer G.U. acudió al Ateneo a la presentación del libro Arte inexistente, del colega y sin embargo amigo —virtual hasta ayer, ya que no nos conocíamos personalmente, sólo a través de Blogger y teléfono)— Francesc Cornadó, al que nos solemos referir como F.C. Estuvo ameno, entrañable y divertido, con las intervenciones de David Castillo y del propio F.C. Por allí andaba M.C., que tomó alguna instantánea.
Un momento de la intervención del autor de Arte inexistente, F.C., flanquedo por Mª Luisa Samaranch y David Castillo
 [granuribe50 (4/5/2026)]
Al acabar el acto, su autor dedicó bastantes libros, incluido el de este bloguero. ¡Muchas gracias!
Portada de Arte inexistente, de F.C. y dedicatoria a menda
Al salir de la presentación, que era en el Ateneo de Barcelona, quien esto escribe se dirigió a la Av. de la Catedral, donde tomó esta imagen de recuerdo (va poco por allí). Había lloviznado esa tarde.
Catedral de Barcelona (en restauración, la Casa de la Pia Almoina, a la izquierda)
[granuribe50 (4/5/2026)
Ya en casa, esta mañana hemos empezado a hojear el libro, que tiene muy buena pinta, no en vano está editado por SD·Edicions, fundada por la diseñadora gráfica Mª Luisa Samaranch. Y lo primero que nos encontramos en la INTRODUCCIÓN es este párrafo, de lo más sugerente:

INTRODUCCIÓN

«Las naves surcan las aguas del mar Egeo y cuando los marineros divisan el promontorio de Sunion hacen sonar las sirenas para saludar a la kore antigua que está sumergida bajo las aguas "de sal exaltada". En el fondo se hallan los restos del templo mutilado. Ni la estatuilla arcaica ni el templo existen y, aun así, los barcos les saludan. Evocan su eternidad.»
[...]

Tan sugerente resulta ese inicio que queríamos adjuntarle una imagen. Pero como nos hemos quedado sin el Photoshop al cambiar de ordenador, le hemos suministrado estas líneas a la IA, junto con alguna indicación complementaria, con ánimo de que nos elaborara una composición. El resultado ha sido éste:
[Imagen creada por ChatGPT a instancias de granuribe50]
Según nos cuenta F.C., ese primer párrafo de la INTRODUCCIÓN a Arte inexistente se basa en un poema de Carles Riba (abuelo de Pau Riba), titulado Súnion! Lo presentamos traducido del catalán:
Traducción al castellano del poema de Carles Riba Súnion!

jueves, 23 de abril de 2026

Celabrando el «Día del Libro»

André Kertész, Ventana (Newtown, Connecticut, 17/10/1959)
Tomada del libro LEER, André Kertész, Ed. Periférica & Errata naturae, 2016
Escribía Lluís Bosch en 2017:

«Hace algunos años decidí no comprar ningún libro el día de la Fiesta del Libro. No se trata tan solo de mi vocación rebelde ante los mercaderes y sus eventos, se trata tambien de mi dificultad para lidiar con las aglomeraciones, los empujones, esa sensación de ahogo que me asalta. Además de mis prejuicios está una disposición anímica. Pudiendo ir a la librería cuando está silenciosa y solitaria como un buque abandonado en alta mar, ¿quién quiere someterse a los agobios de la masa?».

Tot Barcelona (Miquel Cartisano) dedica un ejemplar de su libro a G.U.
La entrañable dedicatoria de Tot Barcelona
Pues eso. Esta jornada del 23 de abril le da a G.U. algo de repelús desde hace muchos años, de hecho es casi el único día (salvo cuando caen chuzos de punta) en que declina salir a la calle. Se suele dedicar a los libros que todavía tiene en casa; siempre se encuentra algo que retomar. Hubo una excepción: fue el 23 de abril de 2017, cuando M.C. firmaba junto al Ateneo su libro Las sombras se equivocaron de dueño, en compañía de su nieto Enzo, quien quizá estará firmando a estas horas El gallo Valentín.

[granuribe50]
Pero uno no renuncia a ver los telediarios, para comprobar cuál ha sido el volumen de rosas vendido este año, dato de sumo interés, y más con la crisis del Estrecho de Ormuz. Las imágenes podrían ser del año pasado o de hace cinco y nadie notaría la diferencia: autores y lectores dicen siempre lo mismo, que es una fiesta estupenda (cuando hay elecciones dicen invariablemente que es "La Fiesta de la Democracia"), que se fomenta el contacto entre escritores y lectores y que la literatura es algo formidable. Bueno, era formidable antes, para gusto de quien esto escribe. Ya no es así.
Fotografía: JORDI OTIX, El Periódico / [granuribe50]
Esa apreciación, en efecto, fue declinando conforme la jornada se politizaba cada vez más, a la par que la calidad de los literatos iba menguando, mientras aumentaba sin prisa pero sin pausa la cursilería. Hoy en día —un fenómeno que ya dura desde hace años— está en manos de autores/as de bajo nivel que piensan que escribir un libro es "coser y cantar", youtubers, presentadores/as, influencers y graciosillos diversos. En las mesas expuestas, ya todo era chillón, no resultaba fácil encontrar algo que nos interesara lo más mínimo. Por todo eso dejamos de acercarnos por esos lugares en esta fecha. 

En fin, nunca falta el turista que se vuelve a su país convencido de que los catalanes nos pasamos la vida leyendo. Por suerte, pronto acabará la Diada de Sant Jordi (según el botifler Mendoza, el "Día del Libro") y quien esto escribe podrá volver a entrar en La Central, sin ir más lejos.



ADENDA

G.U. les ha ocultado a ustedes que suele salir al caer la tarde, cuando ya queda poca gente y recogen.
El chiringuito de Abacus en Diagonal-Numancia. Al fondo, el Hospital de Barcelona (bien conocido por G.U.)
[granuribe50 (23/4/2026)]
Ha estado meditando esta tarde sobre el asunto, sobre todo al leer este titular inquietante de EL PAÍS:
Y en el artículo añade: ¿Quién gana? Pocos. Solo el 4,5% de los títulos vende más de 100 ejemplares al año. Más del 40% de las copias vendidas corresponde a dos grupos: Penguin Random House y Planeta.

Abacus no le cae bien a G.U., sobre todo desde que ha caído ya del todo en manos del procesismo, no en vano su director general es Oriol Soler, un reputado independentista, nacido en Ripollet; un sujeto del que ya habíamos hablado en estas páginas. Están bastante especializados en libros infantiles.
Enzo Cartisano firmando El gallo Valentín y la bufanda de Delia en El Prat de Llobregat (23/4/2026)
[Fotografía: Miquel Cartisano]
Sin embargo, no hemos visto en el stand de Abacus el libro El gallo Valentín y la bufanda de Delia, de Enzo Cartisano, que ha sido un top ten en El Prat de Llobregat. No sabemos si habían agotado ya todos los ejemplares o, tal vez sea porque está en castellano, "la lengua del imperio". Quizá sea eso.

Una pena. Por cierto, hablando de procesismo (lo citábamos hace cuatro días), según La Vanguardia:

La editora Elena Rámírez, directora de Seix Barral, y Eduardo Mendoza (Fotografía: Xavi Jurio)

Ojo, el escritor ha recurrido a seguratas ante las amenazas de boicot de sectores independentistas.

domingo, 19 de abril de 2026

¡A la hoguera todas las novelas de Eduardo Mendoza!

CALENTANDO MOTORES PARA SANT JORDI

Algunas de las novelas de Eduardo Mendoza condenadas a la hoguera en la Nit màgica de Sant Joan / [granuribe50]
¡Pobre Eduardo Mendoza!, tan culto, tan educado siempre, tan ecuánime, tan equilibrado, nunca una palabra por encima de otra, que tanto ha hecho por la buena literatura y por la ciudad de Barcelona, no sólo aquí sino en el mundo entero. Unas novelas tan estupendas como La ciudad de los prodigios, La verdad del caso Savolta o, en clave de finísimo humor lleno de ironía, El laberinto de las aceitunas, con la que G.U. se desternillaba en los primeros ochenta. Pero, ojo, siempre lo ha hecho, sin excepción alguna, en "la lengua del imperio" (en castellano), un craso error (?) que le empieza a pasar factura.


Pues bien, ha cometido otro grave error: sugerir que la Diada de Sant Jordi sea sólo el "Día del Libro", sin más aderezos y sin politiqueo alguno. G.U. interpreta que se trata de quitarle esa caspa procesista sobrevenida. Eso no ha gustado a los mandarines de las esencias patrias ni tampoco a los de la JNC (Juventud Nacionalista de Cataluña, rama "adolescente" de Convergencia, heredada por Junts). Hay ya quien está promocionando que recopilemos todas las obras de Eduardo Mendoza que tengamos en casa (G.U. tiene varias) y las guardemos un par de meses para lanzarlas a la hoguera durante la Nit màgica de Sant Joan. Hay otra opción; que las llevemos ya a un PUNT DE RECOLLIDA, que las quemará esa mágica noche. Ya han editado un inspirado cartel, con algunos libros de Mendoza ardiendo y un bien pertrechado Caballero Templario —que emerge de la época de las Cruzadas— colaborando en el asunto.

Por supuesto, la campaña exige que devuelva o se le retire sin demora la Creu de Sant Jordi de 1995.




Fantástico el momento de La ciudad de los prodigios en que el alcalde Rius i Taulet envía a dos sujetos —Guitarrí y Guitarró— a Madrit a pedir dinero al Gobierno para sufragar la Exposición Internacional de Barcelona de 1888. G.U. siempre ha recordado esas líneas, llenas de ironía, del mejor Mendoza:
Eduardo Mendoza, La ciudad de los prodigios, Seix Barral, 1986, pág. 40

jueves, 9 de abril de 2026

Aniversario de la deteriorada «Venus de Milo»

Dedicado a F.C.

Como quizá sepan ustedes, ayer (8 de abril) se cumplieron doscientos seis años del descubrimiento (1820) en la isla de Milos de esta obra maestra del arte helenístico. Tal vez sea la que más gusta a G.U., quizá por haberla dibujado al carboncillo varias veces cuando era estudiante y tener en casa una hermosa reproduccion, herencia de su padre, heredada a su vez del suyo. Le tenemos gran aprecio.  
París, Museo del Louvre, Venus de Milo 
En esa isla se había descubierto años antes un teatro griego estupendo (se ha restaurado hace poco), lo que llevó a los exploradores franceses a seguir husmeando por los alrededores, hasta encontrar esa desmembrada pieza. Hallaron fragmentos diversos, pero no se ha acreditado que sean de la Venus.
Teatro griego de Milos / Situación de la isla de Milos
El caso es que un año después ya estaba instalada en el Louvre. Es una escultura espléndida en todas sus proporciones, que se lo pregunten a la actriz Lana Turner, que no estaba mal tampoco (sorry!); aquí la tienen posando muy ufana junto a la Venus de Milo durante su visita al Louvre, en 1953 y haciendo de malvada en el clásico de 1946 El cartero siempre llama dos veces.
Grabado de la galería del Louvre donde se instaló / Lana Turner, en 1953
París, Museo del Louvre
Lana Turner en la película El cartero siempre llama dos veces (1946)
Nos parece bien. Está bien donde está actualmente. Si han de devolver la escultura a Milos o a Atenas tendríamos que hacer igual con Les demoiselles d´Avignon de vuelta a Barcelona (si es que retrata a las prostitutas de la calle Avinyó) o a Avignon; a Arlés todos los cuadros de Van Gogh que llevan en el título —y que retratan— la esa población, a Breda La rendición de Breda (o "Las lanzas"), de Velázquez o... «La daliniana 'Madonna de Port Lligat' debe irse del Fukuoka de Tokio y acabar en alguna taberna de la población costera, para que le dé la tramontana», tal como señala Albert Soler irónicamente en El Periódico. Etc, etc, etc., sería larga la lista. ¡Qué lío!

[Es un tema que en el que hay opiniones diversas. G.U. piensa que las obras de arte deben viajar lo justo, con la absoluta seguridad de que no recibirán daños irreparables, y han de situarse allí donde estén protegidas y perfectamente visitables. Viene a cuento por lo del Guernica, que nuestro ínclito ministro de Cultura quiere exportar al Guggenheim de Bilbao, para contentar a políticos vascos].
Francesc Cornadó, Arte deteriorado, SD·Edicions, 2023, págs. 40-41
Pero bueno, el espléndido libro Arte Deteriorado (SD·Edicions, 2023), del colega y sin embargo amigo F.C., le dedica varias páginas, a la escultura y también a la ausencia de sus brazos. Les recomendamos esa obra, de la que seleccionamos dos páginas, con ánimo de "abrirles el apetito" sobre el asunto. Se acerca Sant Jordi y no son malas opciones las que les presentamos, para públicos muy diferentes:
Arte deteriorado  (Francesc Cornadó) / El gallo Valentín y la bufanda de Delia (Enzo Cartisano y Xyomy Durán)

martes, 10 de marzo de 2026

Navegando en un «Sillón Voltaire»

Alfredo Bryce Echenique navegando en su "Sillón Voltaire"
Desde Un mundo para Julius, una de las primeras novelas del boom sudamericano, nos caía bien Alfredo Bryce Echenique, fallecido hoy. Estuvimos con én en Almería en un curso de verano en 1985, cuando ya vivía en Barcelona, donde pasó quince años. Ya hablamos de aquello aquí. Era un buen tipo.
Alfredo Bryce Echenique, portadas de La exagerada vida de Martín Romaña, Ed. Argos Vergara, 1981
Anunció que abandonaba Europa, Barcelona y se volvía a Perú en un acto muy entrañable, celebrado exactamente el 22 de enero de 1999, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). En él participaron escritores, periodistas y figuras del mundo cultural barcelonés vinculados al autor.

Al acabar el acto, Alfredo Bryce Echenique le firmó a doña Perpetua un ejemplar de la novela, La exagerada vida de Martín Romaña, cuaderno de navegación en un Sillón Voltaire, que nos gustó siempre mucho y que le había regalado G.U. justamente diecisiete años antes (enero de 1982). Una novela llena de un humor autodenigratorio. La historia de un verdadero inútil que, en el colmo de su despiste, sigue a una amante a las barricadas de mayo del 68 y hace el ridículo "de todas todas".
Dedicatoria del libro La exagerada vida de Martín Romaña (22/1/1999)
Al volver a casa, ya de madrugada, una llamadita de nvts (DEP, hermana de G.U.) nos anunciaba la muerte de nuestra madre, Patiña (23 de enero de 1999). Por eso nunca hemos olvidado ni olvidaremos ese día; desde entonces han estado ligados ambos momentos; de un modo u otro, dos despedidas.



Su obra por aquella época se había vuelto un poco repetitiva, la verdad. Y ya le perdimos de vista, hasta que una denuncia por plagiar algún artículo de La Vanguardia para un diario peruano (asunto del que al final resultó absuelto en Perú) acabó prácticamente con su carrera literaria, ya que empezó a ser execrado desde todos los puntos cardinales. Una pena. De toda su obra, aparte de Un mundo para Julius, nos gusta especialmente la novela que nos firmó Bryce en aquella noche que acabó tan mal.

Martín Romaña cuenta en la susodicha novela su vida desde Francia, reflexionando sobre sus experiencias en Europa y Perú. El "Sillón Voltaire" es la atalaya o el refugio desde el cual el protagonista, quizá alter ego del propio Bryce, evoca su pasado, con un tono irónico, digresivo y humorístico. La inmadurez, el amor, la crítica social, la visión irónica del mayo del 68 en París y las peripecias de la picaresca contemporánea, con su tan característico estilo de "oralidad expansiva".

Su "cuaderno de navegación" empezaba así, con un cuaderno azul para continuar con otro rojo.
Para acabar, unos renglones de Joaquín Sabina, un buen amigo suyo. Un par de gamberretes...

In memoriam
Puntos y comas, verbena del idioma, buzón del aire,
balas de goma, renglones con aroma a sillón Voltaire,
luna de día, lágrimas de alegría sin telarañas,
chabulerías, Inés del alma mía, Martín Romaña.[...]

Qué se le va a hacer. Se nos ha ido el último escritor de aquel llamado "boom sudamericano", que tuvo grandes autores en sus filas. Recuerdos de otros tiempos que se fueron. DEP, Alfredo Bryce Echenique.

viernes, 20 de febrero de 2026

Un poco de «Memoria Histórica»

El Periódico (@EPGraficos)
Alfonso Laurencic (1902-1939) fue un turbio sujeto de origen yugoslavo, que recaló con su esposa en la convulsa Barcelona de 1933, después de muchas vicisitudes, idas y venidas. Durante la guerra incivil estuvo facilitando salvoconductos de salida de España a gente de dinero. Por tal motivo, fue detenido y, después de ser internado en diferentes "checas", llevado a la de Vallmajor (muy cerca de donde en los setenta vivió G.U. quince años). Eran lugares a semejanza de los instaurados por la policía secreta de Stalin. El caso es que el tipo era "empático" (?), no dibujaba mal y decía ser arquitecto (no lo era).
"Diseño" de Alfonso Laurencic para las "checas" de la calle Vallmajor (Barcelona, 1937)
[barcelonamemory.com]

Hasta tal punto, que se hizo "colega" de los que llevaban aquel antro infame, llegó a codearse con los responsables de esos tenebrosos asuntos y le encargaron diseñar las celdas de aquel lugar (hizo lo propio con las de la calle Zaragoza). "Un buen trabajo": los encerrados allí no podían ponerse en pie, las paredes del habitáculo rezumaban humedad y una luz les daba en los ojos día y noche. También diseñó otras celdas más grandes, en las que incorporó copias de pinturas abstractas de la Bauhaus, camas inclinadas para impedir el descanso y suelos con ladrillos puestos de canto que dificultaran moverse por ellas. [M.C. ha escrito sobre eso en su blog varias veces. Por tanto, no insistiremos].  Al acabar la guerra, Alfonso Laurencic fue fusilado en el Campo de la Bota, en julio de 1939.

Susana Frouchtmann explica con detalle en El hombre de las checas: La historia de Alfonso Laurencic, el artista de la tortura (Ed. Espasa, 2018) lo que intentó averiguar sobre ese sujeto y su esposa Meri, que había sido institutriz de sus hermanas a finales de los años cincuenta. En el libro intenta sobre todo descubrir detalles de la vida de ese enigmático personaje, Meri, que había trabajado en la casa familiar. Los resultados de sus arduas y detalladas pesquisas son casi siempre exiguos; prácticamente todo el papelamen relativo a aquellos hechos ya no existe y no debe de ser nada fácil encontrar información.


[El abuelo de Susana por parte de madre (de ascendencia judía por parte de padre) fue fundador de la Clínica Corachán, lugar bien conocido por G.U. Se trataba de una acomodada familia de derechas]. 


En el epílogo del libro, y al margen de su investigación, Susana escribe algo, refiriéndose a su padre, que a G.U. le gustaría recalcar y que muchas veces olvidamos todos (incluido G.U., mea culpa):

«No se puede proscribir a nadie por el mero hecho de que no piense como tú, y él no lo hizo. Fuera cual fuera su ideología, respetar la de los demás es un síntoma de honestidad y talante democrático. Algo que en pleno Siglo XXI no pocos ven cuestionado, intimidados, asimismo, por nuevas y solapadas formas de fascismo. Imbuidos ahora también de una verdad irrebatible: no es políticamente correcto ni aceptable ser de derecha o conservador, cuando lo que no debería ser aceptable es ser inmoral de cualquier forma. Creo que si nos consideramos verdaderamente demócratas, debemos aceptar el amplio abanico que va de la derecha a la izquierda con todos los matices. [...]

Desconociendo qué haría yo de haber estado en su lugar; yo, que nunca viví una guerra, ni perdí en ella a un hermano, que murió en mi lugar. Olvidando lo que tantas veces hago mío, aunque sea de Voltaire: «No comparto tu opinión, pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla». Daría mi vida pero no mataría, porque estoy contra todo tipo de violencia. También la verbal. La violencia nunca ha sido ni será un argumento».




ANEXO [(basado en el libro de César Alcalá, Checas de Barcelona (Ed. Belacqua, 2005)]