Una tal Marina Belda es una estudiante de Diseño Industrial que se está buscando la vida. Ha creado un juego en el que, a través de preguntas y pruebas, gana quien logre demostrar saberlo todo sobre los casos de corrupción españoles más famosos (Gürtel, Bárcenas, Filesa, Noós, Malaya o Pokémon) y llegue triunfante a Villa Corrupta. El "oasis catalán" no se contempla.
sábado, 15 de noviembre de 2014
Regalo de Papá Noel
Si estáis pensando ya en los regalos de Papá Noel para la familia, aquí tenéis una sugerencia que quizá os pueda interesar.
Una tal Marina Belda es una estudiante de Diseño Industrial que se está buscando la vida. Ha creado un juego en el que, a través de preguntas y pruebas, gana quien logre demostrar saberlo todo sobre los casos de corrupción españoles más famosos (Gürtel, Bárcenas, Filesa, Noós, Malaya o Pokémon) y llegue triunfante a Villa Corrupta. El "oasis catalán" no se contempla.
Una tal Marina Belda es una estudiante de Diseño Industrial que se está buscando la vida. Ha creado un juego en el que, a través de preguntas y pruebas, gana quien logre demostrar saberlo todo sobre los casos de corrupción españoles más famosos (Gürtel, Bárcenas, Filesa, Noós, Malaya o Pokémon) y llegue triunfante a Villa Corrupta. El "oasis catalán" no se contempla.
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Es ingenioso el invento. Desde luego, aquí el que no corre, vuela. Lástima del puenteo del "oasis catalán"; lo pasaríamos bárbaro. Ahora, que no veo yo que Abacus se apunte a la idea de un juego de Corruptopolis Catalana...
ResponderEliminarnvts
Sí, es una lástima que el oasis catalán siga siendo oasis. La saga Pujol y los Prenafeta, Alavedra, Millet, etc. El diseñador tendría que hacerlo "allende nuestras fronteras" y desde luego no intentar comercializarlo a través de Abacus.
EliminarEste jueguecito debe estar inspirado en un juego absurdo que me trajeron los Reyes Magos cuando era pequeño: Se llamaba "Finanzas" y la portada de la caja estaba ilustrada con un dibujo de un tipo con grandes bigotes blancos y creo recordar que con sombrero de copa; el subtítulo era algo así (no me hagáis mucho caso, `porque de esto hace muchísimos años) como: "Suben los sueldos, bajan las subsistencias". Subtítulo que nunca llegué a entender, como tampoco el juego, aunque hay que reconocer que no lo intenté con mucho ardor, ya que a los cinco minutos cerré la tapa, para no volver a abrirla nunca más. Quizás aquel jueguecito se adelantó a los tiempos -estoy hablando de los primeros sesenta-, pero de lo que estoy sí seguro es de que este "Corruptópolis" es mucho más divertido... Saludos,
EliminarEl Tapir
Recuerdo ese juego. Es bastante funesta la idea de regalar esa basura a un niño por parte de unos padres que no sean fabricantes, banqueros o algo así.
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