viernes, 5 de febrero de 2016

Francia y la comida de los supermercados

Francia prohíbe por ley desperdiciar la comida sobrante de los supermercados


Puigdemont con un basurero de Gerona
Parece ser que la "brillante" medida de poner candados en los containers de basura de los supermercados para que la gente no ande buscando comida en ellos —de la que hablamos en el blog el mes pasado—, Puigdemont la había copiado de Francia. Pues eso, parece ser que se ha acabado allí. Veremos qué se hace por aquí.

Dice La Vanguardia:

«La normativa también prevé multas de hasta 75.000 euros para los supermercados que destruyan deliberadamente los alimentos con el fin de evitar que sean recuperados por las personas que los recogen de los contenedores próximos a las tiendas. En los últimos años ha crecido en Francia el número de familias, estudiantes, desempleados y personas sin hogar que se alimentan de los productos que recogen de la basura. Según algunos informes, ciertos supermercados rocían con lejía los alimentos que tiran a la basura para evitar para impedir que sean aprovechados por otras personas. Otros establecimientos almacenan la comida sobrante en depósitos cerrados para su recogida directa por parte camiones de basura.
Jacques Bailet, jefe de Banques Alimentaires, una red nacional de bancos de alimentos, describe la ley como “positiva y muy importante simbólicamente”. “Lo más importante es que los supermercados estarán obligados a firmar un acuerdo de donación con organizaciones benéficas, y así seremos capaces de aumentar la calidad y la diversidad de la comida que distribuimos”, dijo».

4 comentarios:

  1. En esta prohibición tan afortunada pienso que es posible que haya influido en algún grado el documental de la cineasta francesa Agnès Varda "Los espigadores y la espigadora". Es de visión obligada en los institutos de Enseñanza Media de Francia desde hace unos años, y trata de los modernos espigadores urbanos que ya no rebuscan en los campos para aprovechar los granos de las espigas que hayan podido quedar al recoger las cosechas, sino que lo hacen en los containers para poder encontrar qué echarse a la boca o algo que revender para poder comer . Encierra una fabulosa denuncia de la sociedad del despilfarro que debería calar en todos los países. Ojalá se pusieran a imitar a Francia inmediatamente.

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    1. En eso sí que deberían jugar un papel los ayuntamientos, con los "concejales de bienestar", que podrían hacer de nexo entre los supermercados y las organizaciones benéficas que se ocupan de dar comidas o distribuir alimentos. MJ

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  2. ¡Caramba!
    ¿Tan fácil?
    Parece mentira.

    Los franceses, como sociedad, nos dan sopas con honda.

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  3. Últimamente suelo comprar en un super de Lérida nuevo que anuncia tras los mostradores de carne y pescado que las sobras del día las entregan a una fundación humanitaria. Me parece una buena iniciativa que otros centros comerciales mayores deberían adoptar.
    nvts

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