lunes, 19 de noviembre de 2018

Eso pasa por construir donde no se debería

Twitter ha quedado invadido por estas imágenes virales. No es raro que pasen episodios de este estilo. No es ya asunto de la Ley de Costas, que nadie cumple. Es de sentido común, el menos común de los sentidos, a lo que se ve: ¿Cómo es que los Ay Untamientos permiten construir en esos sitios?

No es solo el destrozo paisajístico que supone, que también. Es que, en este caso, estamos hablando del Atlántico, pocas bromas, no de un laguito como el Mediterráneo.

Leemos en los diarios de hoy:

«Al norte de la isla de Tenerife, en el anejo de Mesa del Mar, el oleaje rompió cristales de los dos primeros pisos de un edificio construido al borde del mar, lo que obligó a evacuar varias viviendas desde las 22.50. En ese edificio muchas de las viviendas son segundas residencias y se evacuó o impidió el acceso a 67 de las que dan al mar, hasta la cuarta planta».

5 comentarios:

  1. La Ley de costas, en Barcelona, o sea nada a menos de 500 metros de la linea de mar, ningún edifico en construcción, obligó a cargarse los chiringos de la Barceloneta, bueno, eso y la especulación.
    Al amparo de esta ley y bajo su circunscripción, cágate lorito, se levantó el Hotel Vela en el 2007, a 20 metros orilla del mar. 20, si...20. Insisto, VENTE METROS LINEA DE MAR

    El Ay untamiento de Barcelona a dio el permiso de la gestión, y cobró mucho, mucho por ello y sus metros cuadrados a Sheraton Hotels Resorts, que lleva a gestión Nova Bocana Barcelona , pero ese es el gestor de las cuatro partes del tinglado, a saber : FCC -Esther Koplowitz; OHL de Villar Mir; COMSA de la familia Miarnau y SECRESA, de la familia Sanahuja, y que sin miramientos alzó a 160 metros de altura lo que está prohibido reglamentariamente, bajo ley de costas.

    1500 m2 de espacio publico convertido en espacio privado .

    No vendrá una ola de estas de maremagnum y se lo lleve , al hotel, a sus inversores y a quien firmó el permiso para su construcción. Recuerden, Ricardo Bofill, año 2007.

    Información de la reVista CARRER, número 107 de la FAVB. año 2008.Julio
    WWW.FAVB.CAT

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  2. Mala ola partiera a ese hotel de nuestro arquitecto-estrella Ricardito Bofill (cuando no haya nadie dentro, claro). Me joroba el agravio comparativo y la desaparición de esas construcciones populares (los chiringuitos) que a nadie dañaban más que a los intereses del capital, siempre tan voraz, y al afán recaudador (y unificador) de los Ay Untamientos.

    Al hilo de lo que cuentas, leo en la hemeroteca de La Vanguardia, un artículo de hace 25 años, que decía, entre otras cosas:

    «Las excavadoras borran de la costa barcelonesa los primeros seis chiringuitos de la Playa de Sant Miquel. Las protestas de sus propietarios nada pueden contra la implacable La Ley de Costas. La ciudadanía recupera los kilómetros de playa que le habían sido arrebatados. El sueño olímpico empieza a hacerse realidad.

    Se trataba de los locales Marina, El Avión, El Rancho Grande, Terramar y la Venta Andaluza.
    Los 18 chiringuitos ocupaban ilegalmente la playa, lo que les permitía disfrutar de esa privilegiada ubicación desde la década de los 40. Solo seis de ellos tenían concesión para instalarse en primera línea de una de las playas más concurridas del litoral catalán.

    La Ley de Costas aprobada por el Parlamento español en 1988 había sido implacable. Empecinada en devolver a la ciudadanía los kilómetros de playa que el insaciable sector inmobiliario había desplegado en el litoral, no había habido un solo verano en que la Administración no anunciase su propósito de derribar alguna instalación de la playa que incumpliese su normativa.

    El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) con Manuel Novoa, jefe de la demarcación de costas de dicho ministerios, tomó cartas en el asunto. Contundente, afirmó que sólo en el litoral de la provincia de Barcelona existían casi 150 instalaciones ilegales. La aplicación a rajatabla de la Ley de Costas las condenaba a desaparecer en los años siguientes».

    https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20160413/401076280100/chiringuitos-barceloneta-playas-barcelona-derribos-25-anos.html

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  3. La Naturaleza castiga, como debe ser. Y más que lo hará en los próximos tiempos, cuando el nivel del mar suba y la línea de costa del desarrollismo y la especulación inmobiliaria sienta las consecuencias desde Creus a las Columnas de Hércules. Desgracias como la de Tenerife que citas permiten descubrir las trampas y negocios, con dinero negro de por medio, que ha habido, pero salvo que se planifique para el futuro con cordura e inteligencia ya no hay solución de lo pasado. Como dice mi vecina cuando se cabrea con el marido: ajo y agua.

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  4. Atlántico, im presionante.

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  5. Cuando suba el nivel del agua, que ya lo está haciendo, todo eso se irá al caralho, como diría un gallego, pero a los especuladores de hoy... que les quiten lo "bailao". Todo lo que sucede en la costa mediterránea, "desde Creus a las columnas de Hércules", allá por Gibraltar, es muy triste, la verdad y, aunque ahora se haga algo, "ya no hay solución a lo pasado", tal como señalas, Fackel. En cuanto a Canarias y algunos desmanes de la costa gallega y cantábrica, que se anden con ojo con lo que hacen: ese océano no es el Mediterráneo.

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