martes, 27 de marzo de 2018

Una mañana en Vinaroz

La Casa del Vermut, cerrada
Gran Uribe esperaba encontrar en Vinaroz el momento de la llegada a puerto de los barcos pesqueros, un instante bastante mágico, con miles de gaviotas revoloteando por allí, pero ha tenido que quedarse con las ganas, ya que todavía estaban faenando. En vista de ello, se ha dirigido a un lugar que le gusta mucho, "La Casa del Vermut", una modesta casita de colores rodeada de bloques donde dan unas anchoas estupendas. Pues bien, estaba cerrada.

Tras este segundo fiasco, ha procedido a darse una vueltecita por el Paseo Marítimo, un lugar de arquitectura desigual y un punto caótica (casi todo Vinaroz lo es, bastante caótico), en el que sin duda han metido mano el concejal de urbanismo y el diseñador de "paisaje urbano" de turno, ese tipo de sujetos a los que nos referíamos anteayer. Allí han dejado su impronta, como no podía ser de otra manera, con escalones triangulares en los que no es difícil romperse la crisma, coloristas y torturadas baradillas, asientos (pocos) presuntamente originales, algunos de ellos de tipo chaise-longue de madera y hierro y otros con formas que recuerdan vagamente a las esculturas de Henry Moore, además de las pérgolas metálicas, esas que no suelen faltar en la obra de ningún arquitecto urbanista que se precie. Aún así y dicho lo cual, añadir que se trata de un paseo agradable. La próxima, desde Tabarnia.

El Paseo Marítimo de Vinaroz (27/3/2018)


2 comentarios:

  1. Sí, a mí también me ha sorprendido. La Casa del Vermut está cerrada, pero creo que la van a abrir próximamente. A ver qué tal los nuevos.
    En esos escalones del paseo que usted dice me di un porrazo tremendo. En general, el pueblo caótico, pero confortable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, si ya lo decía yo: no es difícil romperse la crisma en esos escalones...
      Veremos a ver qué pasa con "La Casa del Vermut": ruego me tenga informado.

      Eliminar