miércoles, 10 de diciembre de 2014

Casas vacías, las nuevas ruinas

Julia Schulz-Dornburg , arquitecta muy preocupada por el asunto, publicó hace dos años un excelente inventario fotográfico sobre algunas de esas espantosas urbanizaciones abandonadas, fruto del estallido de la burbuja inmobiliaria en España. ("Ruinas modernas, una topografía de lucro", Ed. Quaderns d´Arquitectura, 2012).
EL PAÍS SEMANAL se hizo adecuado eco en su momento.

Es un tema que interesa a Gran Uribe. Por ello le gustó el reportaje de TVE emitido ayer en "Documentos TV" bajo el título: "Casas vacías, las nuevas ruinas". En él sale la citada Julia Schulz, a la que Uribe da la enhorabuena por la labor realizada.

Bien, la provincia de Murcia, muy querida por quien esto escribe, contiene muchas de esas aberraciones en este campo. Por ello, del documento entero —muy bueno todo él— se ha fijado especialmente en lo que se explica más o menos entre los minutos 17 y 25 del video adjunto. Aledo (un lugar maravilloso), Alhama, Lorca, Águilas...
Hay un sujeto en pijama —llamado Avelino Rosales— , promotor de "Isla del Fraile Resort", que nos intenta convencer de la maravilla que ha creado, al tiempo que descorcha una botellita de champán en honor de la periodista, ante la atenta mirada de su esposa que le recuerda que diga —mientras sirve el aperitivo— que la constructora es DURSA y que la maldita crisis...
Es un momento impagable.
Pero impagable también es esa urbanización en Jumilla que consiguió parar ¡un pastor! Muy recomendable oírle explicarlo. ¡qué filosofía de la vida!



Bueno, aquí Uribe os adjunta un par de fotos de la promoción "Isla del Fraile Resort", una de ellas tomada desde la propia Isla del Fraile, en las proximidades de Águilas. Para que luego digan del hotel Algarrobico, que es el que se lleva la fama.

Isla del Fraile Resort desde el mar / José Ángel Rodríguez

Vista aérea de "Isla del Fraile Resort"

3 comentarios:

  1. Tanto delirio de grandeza y tanta desmesura tenía que acabar así. Con un buen tortazo para tanto lujo, tanta estupidez y tanta estulticia. Y encima horteras, esa es otra. La voz del pastor, impagable. Un soplo de aire fresco.entre esa ventolera de mercaderes sin seso, y sin escrúpulos, y grandes de dosis de valium colectivo.
    En fin, sabido es que cuanto más alto y más deprisa se sube, mayor es el impacto en la caída. Y ahí estamos en caída libre.

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  2. Las dimensiones del desastre urbanístico son oceánicas. Revisitar la huella del delirio que nos hundió en la miseria es un ejercicio necesario para no caer nunca más en esa quimera.
    nvts

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    1. No se ilusione usted mucho: estamos volviendo a caer en ella y esas urbanizaciones fantasma han reanudado las obras a buen ritmo en muchos casos.

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