jueves, 31 de mayo de 2018

Politiquillos hasta en la sopa

Gran Uribe detesta esta política ratonera que llena diarios, debates y redes sociales. No confía en absoluto en el gremio de politiquillos que ocupan los diferentes gobiernos y parlamentos, empezando por el central y acabando por los autonómicos. Que el PP es corrupto lo sabemos todos desde hace tropecientos años, pero la sentencia de ahora ha servido sobre todo para reactivar a los mediocres que estaban fuera de foco y que ven oportunidad de acceder a la tarta.

En fin, unos que quieren seguir en la poltrona; otros que quieren acceder a ella por la vía rápida sin pasar por unas elecciones que los destrozarían; otros que quieren elecciones "a la voz de ya" porque la cosa se les presenta favorable; otros que siempre quieren armar bulla, que se olvide ya lo del chalet y ver qué pillan; otros —los chantajistas y aprovechones por antonomasia, PNV— con el 'cuponazo' recién aprobado y garantías de que continuará el chollo; los separatistas, ilusionados con algún resquicio que les permita "tirar endavant"con el procés vendiendo caro su apoyo a quien sea, etc. Mala pinta tiene el asunto.

La corrupción es la coartada que a todos sirve, pero en el fondo a nadie le importa un pepino, quizá porque todos saben que en cualquier momento la tendrán en su casa, si es que no la tienen ya (y 'no miramos a nadie'). Eso es lo que hay.


En la modestísima opinión de quien esto escribe, habría que hacer elecciones lo antes posible y si "el pueblo", "la gente" (terminología Podemos) decide que eso tipos del PP deben seguir gobernando, habrá que tragarlo con patatas y punto. Uno desconfía de estos sórdidos contubernios de laboratorio, elaborados por la gentuza a la que nos referíamos al principio, como manera de llegar a ocupar el poder usando atajos.  En ellos, curiosamente —o no— nadie piensa en lo que realmente nos preocupa, y con razón, a la "clase de tropa".



A Félix de Azúa tampoco le agrada esa sobredosis de políticos, por llamarlos de alguna manera, hasta en la sopa. Comentaba ayer en su columna Hartazgo:

[...] «Nosotros tenemos la enorme dicha de soportar diecisiete presidentes, una montaña de ministros e infinitos políticos sin la menor relevancia, pero presentes en todos los informativos y, cosa sorprendente, en las revistas de peluquería.

Políticos hasta en la sopa (de letras)
Ese gigantesco ejército de pasiones, codicias, narcisismos, ambiciones, frustraciones, vanidades, envidias, conspiraciones, cainismos, jactancias, delincuencias y majaderías hace imposible tomarse la sopa sin antes sacar con la cuchara dos concejales, tres secretarios, una vicepresidenta y cinco miembros de la oposición pataleando. En España los políticos gozan de un entusiasmo popular solo comparable al de los futbolistas y sus señoras, ahora que los toreros son un objeto de lujo. 

Es el único país del ámbito civilizado en el que un político convoca a las masas para que decidan si debe comprarse un ferrari, adoptar un perro o dejar de fumar. El ansia de protagonismo de los políticos, su megalomanía, es tan desaforada que ni siquiera se percatan del espantoso ridículo que harían en cualquier país civilizado. Los belgas ya se van dando cuenta».




Y mientras tanto, a la "clase de tropa", a los de a pie, ahí los ven, retratados en el metro por Natan Dvir...

[Fotografías de las "Historias subterráneas", de Natan Dvir / granuribe50]

4 comentarios:

  1. Con su permiso.
    Me permito recordarles que nos podríamos volver a releer (doy por sentado y no creo me equivoque) "La rebelión de las masas".
    A Ortega se le ha tachado de "reaccionario", pero eso no quiere decir que lo que escribió estuviera fuera de lógica.
    Entendemos por "masa" al "hombre" en cuanto no se diferencia de los demás "hombres" (aquí podemos decir "ser humano").
    O sea, al "ser humano" medio.
    No hay protagonistas, sólo hay coro.
    La MASA no divide clases sociales, sino clases de personas.
    La MASA arrolla lo diferente.
    Hoy, LA MASA, ha dado el poder público a representantes de la misma llenos de mediocridad.
    Todo esto está escrito en "La rebelión de las masas".
    Ortega nos dice que la MASA es mediocridad, y que sólo le preocupa su bienestar.
    Si pensamos friamente los políticos que se sientan en los escaños, nos daremos cuenta de que estas palabras tienen mucho sentido.
    ¿ Quién ha puesto al Señor Rufián ?, por ejemplo, Y sin embargo las personas que lo votaron se sienten magnificamente representadas por él.
    ¿ Quién al Sr Torra?, un individuo que en Alemania estaría vetado sólo por lo escrito pues lo del ADN no prescribe.
    Volvamos pues, a releer La Rebelión de las masas, entenderemos muchas cosas que hemos olvidado por el paso del tiempo.
    Gracias y salut

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    1. Gracias, amigo Tot por recordarlo. Y eso acabo de hacer. Y el primer párrafo dice así:

      «Hay un hecho que, para bien o para mal, es el más importante en la vida pública europea de la hora presente. Este hecho es el advenimiento de las masas al pleno poderío social. Como las masas, por definición, no deben ni pueden dirigir su propia existencia, y menos regentar la sociedad, quiere decirse que Europa sufre ahora la más grave crisis que a pueblos, naciones, culturas, cabe padecer. Esta crisis ha sobrevenido más de una vez en la historia. Su fisonomía y sus consecuencias son conocidas. También se conoce su nombre. Se llama la rebelión de las masas».

      Y puntualiza acto seguido:

      «Para la inteligencia del formidable hecho conviene que se evite dar desde luego a las palabras «rebelión», «masas», «poderío social», etc., un significado exclusiva o primariamente político. La vida pública no es sólo política, sino, a la par y aun antes, intelectual, moral, económica, religiosa; comprende los usos todos colectivos e incluye el modo de vestir y el modo de gozar».

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  2. Bordao ¡¡¡¡ Bordao y explícito.
    Salut

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  3. Últimamente el nivel de los políticos está por los suelos, todos sabemos a qué extremos se ha llegado en la política aquí. Y además el Sr. Rajoy (& Cía.), siempre con el puro leyendo el Marca, ha hecho méritos para estar donde está, hundido, por eso quizás ha prosperado la moción de censura. No por Pedro Sánchez. Es que no solo es la corrupción, es la paralización de la derogación de leyes como la ley mordaza (derogación pedida por todos los partidos del Congreso, menos PP), la del nombramiento del director de TVE (paralizada también) y su falta de vista en relación con Cataluña, que también. Ha hecho méritos. A ver qué pasa ahora. MJ

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