miércoles, 2 de septiembre de 2015

Los disfraces de Jordi y Marta

Tras las tristes imágenes de los flamencos de Albacete vamos a algo un poco más divertido, el juego de los recortables.

Los disfraces de Jordi i Marta / Fotografía: CG
Nos lo cuenta Sergio Fidalgo, con su buen humor habitual, en Crónica Global:
«En 1992 por 495 pesetas (impuestos de esos que presuntamente no pagaba Pujol incluidos) cualquier infante o adulto podía disfrutar disfrazando a la Royal family catalana, al President y a su incombustible primera dama, ya que a inicios de los noventa tanto montaba, montaba tanto Jordi como Marta, Marta como Jordi.
De pagès o de pubilla, de monaguillo o con bata de boatiné, de ciclista triunfante o con vestido de gala. Sin olvidar los calzoncillos con la senyera o del Barça ni las medias con liguero. Que lo clásico en ropa interior también tiene su encanto.

La primera pareja de Cataluña podía representar todos los papeles de cualquier obra en el imaginario colectivo de partidarios y detractores y esa multiplicidad de caracteres se podía disfrutar en privado con unas tijeras y una cierta dosis de habilidad y paciencia.
¿Sería Raúl Romeva uno de los que esperaban, ansiosos, llegar a su hogar para jugar a los vestiditos con Jordi o Marta? ¿Estaría ya practicando, cuando era talludito, las nobles virtudes del recorte previendo su futura adhesión a la Noble Hermandad de la Tijera, esa lista única que ha dado cobijo a lo mejor del trinchado patriótico?»

Romeva no lo sé, pero Gran Uribe confiesa que ha estado jugando esta tarde a eso, mientras escuchaba por TV3 la frase "yo ya no creo en las casualidades" (intentando sacar partido de lo del 3%), dicha por —según Sergio Fidalgo— «un genio incomparable del disfraz, su delfín Artur Mas, al que no le han creado un recortable porque él mismo ha convertido toda Cataluña en un pasatiempo a base de tijeretazos desde que detenta la máxima magistratura política de la comunidad. Número cuatro de una lista de la que es candidato a la reelección como inquilino del Palau de la Generalitat y ahorrándose los siempre incómodos debates en los que defender la gestión de su gobierno. Al final resultará que el listo era el hereu y no el eterno president». Este es el resultado:


3 comentarios:

  1. Muy conseguidos todos los recortables, Gran Uribe, pero creo que el traje que mejor le queda a Ferrusola es el de pubilla, con sus guantes de encaje que le dan una prestancia enorme. A Pujol le sienta estupendamente el primero, con la gorrita verde, que parece de ciclista. MJ

    ResponderEliminar
  2. Fantástica composición lúdico-festiva, sí señor.
    En cuanto a nuestro querido rei Artur, esperemos que no acaben embargándole también el Palau de la Generalitat, que con estos madrileños nunca se sabe...
    El Tapir

    ResponderEliminar
  3. Pues sí, muy conseguidos todos los recortables, gran Uribe. Nos han hecho reír, y sonreír, y eso siempre se agradece. Pero, puestos a elegir, yo para Ferrusola me quedo con el primero, el de los rulos y la bata. Muy propio. Y para Pujol, con el último. Ese traje de monaguillo le sienta de maravilla. También muy propio.

    ResponderEliminar