lunes, 14 de noviembre de 2016

Mil demonios, Trump y Arturito Mas

En la prensa catalana no es fácil leer textos críticos con el procés. Por suerte, hay todavía blogueros lúcidos que no han sido abducidos y que hablan claro y sin temor alguno de lo que piensan. El blog mildimonis, a cargo de Lluís Bosch, un hombre poco sospechoso de ser un 'fascista' (como lo debe de llamar el indocumentado Rufián), es un ejemplo de ello. Ya lo hemos traído alguna vez aquí [hablar castellano ¿es de pobres?] y hoy, dado que trata de un tema tan actual como es el del ascenso de Trump "al gran pastel de calabaza de la Casa Blanca" (sic, Manolo Vicent), lo volvemos a hacer.

Ilustra su artículo, titulado Trump en Cataluña, con una magnífica versión del caganer que arrasará este año, sin duda. He aquí un extracto de lo que dice:

Mas elogia a Trump por "hacer posible lo imposible"
«Parece un chiste, pero no lo es: Arturito Mas, en su página de facebook, ha colgado una breve reseña sobre el resultado de las elecciones americanas en la que no esconde una emoción bastante alegre ante la victoria de Donald. Mas aparece bastante "xiroi" en el video grabado en su casa o en el despachito de titularidad pública en el Palau Robert, que fue la mansión de un viejo franquista de los 40. El Mas o Menos presidente malgré le mi-coup de la cup destaca la capacidad de Trump por "hacer posible lo imposible" y aboga por aplicarse la lección en casa, en esta que es su casa, la Generalitat o Cataluña (nunca sabemos a qué se refiere exactamente, porque Mas y los suyos nunca han diferenciado bien el partido, el Palau i el país). Hay que ver los sueños que tiene Arturito cuando sueña en imposibles.

Parece un chiste malo pero no lo es: los sectores hooligans del independentismo llevan tiempo mostrando admiración hacia el Presidente Trump por su desparpajo, por su falta de respeto hacia la democracia y sus instituciones. Trump tiene algo de forcadelliano o de forcadellista, eso es innegable. Del mismo modo que Forcadell tiene algo de trumpiano o de trumpista.


Cartel de la manifestación de ayer, organizada por "Òmnium"
Parece un chiste pero no lo es: Òmnium Cultural, el engendro más maligno de la burguesía elitista catalana exceptuando a Convergència, acaba de convocar una manifestación "En defensa de la democracia y de las instituciones catalanas". Paradoja catalana: la democracia y sus instituciones son justamente lo que llevan tiempo intentando desbaratar con desfiladas, xiuladas, desobediencias a medias y otros focs de camp.

Que Trump les caía simpático a nuestros indepes era algo casi obvio, previsible. Esa es la doctrina que comparten con el yanqui: sólo cumplo las leyes que me convienen y las otras las desobedezco, transpiro etnicismo en el discurso de "lo catalán", reinterpreto las historia burdamente, tolero a los agresivos y hago como que no lo veo cuando actúan (en el inevitable Camp Nou, en la entrada de la exposición sobre la simbología franquista, en el pregón de la fiesta mayor de Barcelona, etc). Me aprovecho del sistema para empequeñecerlo, sueño con ejércitos catalanes y sobretodo (ahí está la Cup): no escondo los proyectos anexionistas.

Los indepes ven bastante bien lo de Trump, porque el tipejo —un señorito de mierda— les parece más proclive a reconocer un Estado catalán que la señora Clinton, de aspecto más serio y formal. Al rubio del tupé parece que todo le da igual mientras sea un poco gamberrete y sirva para socavar la democracia y sus normas del juego.

De Trump, los independentistas furiosos, pero también Mas, lamentan la parte machista, pero a los indepes, con Trump, les pasa lo mismo que a los burgueses nacionalistas les pasaba con Franco: que salvo la prohibición del catalán en la vida pública, lo demás les encantaba: hicieron grandes negocios, tuvieron a la clase obrera sometida y acojonada (o muerta y presa), explotaron a los pobres sin límites y liquidaron casi para siempre el pensamiento crítico, el librepensamiento y el análisis marxista. [...].

Sin la miseria cultural y de pensamiento que dejó Franco, hoy por hoy los independentistas lo tendrían muy negro: ¿qué ciudadano culto y formado se dejaría engañar por los eslóganes independentistas?» [...]

7 comentarios:

  1. Buen enlace, Gran Uribe, me lo apunto. Me ha gustado mucho el extracto. Pero como Mas es un gafe contrastado con la visión política de un topo, mejor que no se haga demasiadas ilusiones con Trump porque podría llevarse un susto. Para empezar, no creo que sea capaz de situar a Cataluña en un mapa. Y en cuanto a quejas y reclamaciones, al maestro armero y a otra cosa, mariposa.
    nvts

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  2. He de decir que lo conozco en persona desde hace muchos años.
    Y comentar también que es uno de los mejores prosistas que han pasado por el blog (y han pasado muchos) y en el que adjunto el enlace: http://escritoresreconditosmistral.blogspot.com.es/ , blog que llevo junto a Francesc Cornadó.

    Salut

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  3. Yo tengo un "pero" a este artículo. Atribuye a Franco la miseria cultural y de pensamiento de la que hacemos gala hoy en día. Con tristeza tengo que decir que creo que nos la hemos ganado en democracia, a pesar de contar hoy con unos medios muchísimo (infinitamente) más potentes que entonces.
    Mateo M.

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    1. Pues sí, estoy de acuerdo. Franco hizo mucho daño y tuvo la culpa de muchas cosas, pero lo de la miseria cultural y de pensamiento nos lo hemos ganado a pulso también en democracia y, en en el caso de Cataluña, el pujolismo ha dejado esto como un secarral (en cultura y en pensamiento).

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    2. O quizás por eso... A veces pienso que el exceso de información casi equivale a desinformación; o, al menos, a trivialización de contenidos. Lo que no cuesta esfuerzo no se valora. Y también pienso que en tiempos de Franco, o de la ahora denostada Transición, ningún dirigente político se habría atrevido a solidarizarse con un personaje como Trump. ¿Es eso lo que hemos avanzado?. De ser así, para este viaje no hacían falta alforjas.
      El Tapir

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  4. Yo estoy de acuerdo con Lluís Bosch. Creo que no se le puede quitar al Generalísimo de todos los ejércitos de entonces el protagonismo en cuanto a la miseria cultural y de pensamiento, también crítico, en que sumió al país. Sus cuarenta años de dictadura, con censuras, libros prohibidos, cortes en películas, otras adaptadas (recordemos Mogambo en la que Grace Kelly y su marido se transformaron en hermanos, porque lo otro quedaba fatal), los grises, la social, la plaza de Oriente llena de personas llevadas en autocar con su comida y todo, y, no sigo porque creo que no hace falta. A lo mejor es que ustedes son muy jóvenes y no se acuerdan de todo esto.
    Otra cosa es que durante la democracia se hubiera podido hacer mucho más para neutralizar tanta incultura y que no se haya hecho. También. Pero lo básico y esencial en ese sentido fue obra de C C (Caudillo catetísimo). MJ

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    1. Se me olvidó añadir por la gracia de Dios a Caudillo Catetísimo.

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