miércoles, 13 de febrero de 2019

Y mientras tanto, Fuigdemont...

Y mientras los que no huyeron pasan sus horas entre la cárcel y el Tribunal Supremo, lean lo que hace el fugitivo Fuigdemont, pasándolo de p*** madre en Berlín y colándose en la gala de entrega de los premios Cinema for Peace.

El asunto es el siguiente: los directores del documental Dos Cataluñas, Gerardo Olivares y Álvaro Longoria, han devuelto el martes por la mañana el premio que recibieron en la noche del lunes por parte de la Fundación Cinema for Peace, que les fue entregado de manos de Carles Puigdemont, que se desplazó a Berlín para asistir a la gala de la Berlinale.

«Nosotros desconocíamos los detalles de la entrega, estábamos allí como nominados y en ningún momento se nos comunicó de la existencia de un discurso político antes del premio. Renunciamos al premio porque creemos que el acto de entrega no ha sido imparcial y le ha fallado a nuestra ética profesional y a uno de los principios claves de nuestro documental, la neutralidad. Nuestro trabajo es respetar la objetividad, y no queremos ser piezas de manipulación informativa, sino denunciarla», ha asegurado Olivares en declaraciones a la web cordopolis.es (el director es cordobés).

1) Los presentadores abren la plica del premio durante el mitin de Fuigdemont / 2) Fuigdemont y el codirector de Dos Cataluñas, Álvaro Longoria
Gerardo Olivares no acudió a la gala y se quedó en el hotel de Berlín tras conocer la presencia del parásito Fuigdemont. Intuía que su imagen se usaría con fines políticos, y aunque no sabía si ganarían, temía que, en caso de que les dieran el premio, Fuigdemont aprovechara hábilmente el acto, tal como sucedió.

Quien si asistió al evento es el codirector y productor del documental, Álvaro Longoria. El susodicho recogía el premio de manos del fugado líder procesista, después de haber confiado en la palabra de los organizadores del certamen, que le aseguraron que no iban a utilizar la entrega de premios para realizar discursos políticos. Sin embargo, finalmente el pacto se rompía y el expresident subía al estrado para echar un mitin que no ha sentado nada bien a los directores de Dos Cataluñas. Por eso, en la mañana de ayer decidieron devolver el premio, tal como señalábamos antes.

6 comentarios:

  1. Puigdemont y otros "procesistas" tienen que tener contactos y moverse mucho para que los inviten a esos sitios. En "Cinema for Peace" invitaban a cineastas, activistas políticos, etc., hasta que un buen día llegó Puigdemont. El caso es que no sólo le invitan, sino que además le permiten dar un premio. No creo yo que él se subiera a la tarima sin que nadie supiera nada y que encima le dejaran decir lo que dijo en catalán, francés, alemán e inglés y posteriormente la dirección del festival no hicieran ningún comentario al respecto, como podían haber hecho. Nada. Así que los directores del documental han devuelto el premio. Es un bofetón al festival y al muy ex-honorable. MJ

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  2. Es que estos pánfilos están acostumbrados a todos esos "pesebreros" que les bailan el agua. Tienen agarrados por las partes bajas a gran parte del activismo cultural de Cataluña (algunos de cuyos representantes bien satisfechos quedan por ello) y se creen que todo el monte es orégano.
    Mateo M.

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  3. Me ha sorprendido ver a GU abriendo la plica en Berlín junto a una bella dama, acompañados por el señor Puigdemont. Quiero suponer que no le habían advertido de lo segundo porque no se me ocurre qué podría devolver como expresión de disconformidad como parece que sí han podido Longoria y Olivares.
    Espero que este asunto no se le complique. Usted no es Buenafuente ni su acompañante la señora Abril.
    JC

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  4. Todo esto resulta bochornoso. No sé quién le paga a Fuigdemont la vida padre que se está pegando. Quiero suponer que debe recibir su mensualidad y dietas de alguna "hucha de resistencia" (tipo ANC o similar). Espero que no sea con fondos públicos...
    El Tapir

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    Respuestas
    1. El Tapir, leí que una televisión de Barcelona que depende de dineros públicos, contrató a Marcela Topor, su mujer, por 6.000 euros al mes por hacer un programa de dos horas a la semana. Además de esto, consiguió otros contratos añadidos, siempre provenientes de financiación pública. En definitiva, que indirectamente le están pagando usted y los demás catalanes esa temporada sabática en el extranjero.
      Mateo M.

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    2. El "tres per cent" de las obras públicas de Cataluña a lo largo de treinta años da de mucho de sí, y dudo que todo fuera para pagar campañas electorales y las vacaciones de todos ellos. Quizá apartaran un poco en algún lugar oscuro; los catalanes son gente previsora.

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