martes, 24 de octubre de 2017

Moneo y el Teatro Romano de Cartagena

Gran Uribe no quería irse de aquí sin ver lo que hizo en Cartagena un monstruo, Rafael Moneo, para conseguir conectar el Teatro Romano —que se descubrió en 1991, hasta entonces no se tenía ni idea de su existencia— con la plaza del Ayuntamiento, situada a una cota muy inferior. Hasta ese año estaba tapado por viviendas muy degradadas y los restos de la antigua catedral (destruida durante la guerra civil), tal como se aprecia en las fotografías.

 El Teatro Romano en 1991 /  El teatro en 1998 /  El teatro en la actualidad


Rafael Moneo ideó que el acceso hasta el teatro supusiera el final de un recorrido museístico que se inicia en el Palacio de Riquelme (1) en la plaza del Ayuntamiento, atraviesa por debajo la calle de detrás, continua en un edificio de nueva creación —el museo propiamente dicho— (2) y desemboca en el teatro después de ascender por unas escaleras mecánicas y pasar por debajo de la antigua catedral (línea de puntitos).

1. Acceso desde el Palacio de Riquelme / 2. Edificio del Museo / 3. Teatro Romano
[Sección del proyecto de Rafael Moneo]

De derecha a izquierda: 1. Acceso desde el Palacio de Riquelme / 2. Edificio del Museo / 3. Acceso al Teatro Romano
[Fotografías de David Frutos]
Desde el minuto cero se decidió que ese teatro no iba a utilizarse nunca para representaciones escénicas, porque supondría hacer todas las gradas nuevas, en una intervención 'salvaje' como la que se realizó en el teatro de Sagunto, por ejemplo. Se quería, simplemente, destacar su interés arqueológico, reforzando y completando todo lo que fuera necesario para poder ser visitado. El asunto de las restauraciones de este tipo de lugares siempre resulta polémico.

Teaatro Romano de Cartagena / [granuribe50]


El museo no tiene muchas piezas expuestas, la verdad, aunque hay espacio para ello. Sin embargo, el conjunto tiene gran valor arquitectónico y urbanístico y vale la pena el dinero invertido en él y también la visita (ça vaut le voyage), no como —esto es opinión— la del belén del Born, en Barcelona.

Interior del edificio del museo  / [Fotografías de granuribe50  (1 y 2) y David Frutos (3)]


Además, Cartagena es una ciudad estupenda, con un casco antiguo plagado de hermosos edificios de finales del XIX y comienzos del XX, la época de mayor esplendor con el auge de la minería, de la actividad portuaria y de los astilleros. También tiene buenas murallas, y un paseo muy agradable y bien diseñado junto al puerto. Tras años de decadencia, ahora está reviviendo, en parte gracias al turismo y a los cruceros que ahora recalan por aquí.

3 comentarios:

  1. Conozco el de Mérida, extraordinario.
    este lo tengo pendiente.
    salut

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  2. Tengo pendiente un viaje al sureste peninsular. Incluiré Cartagena y sus monumentos. MJ

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  3. Vistas las dos primeras fotos, resulta difícil creer que hayan podido rescatar algo...
    El Tapir

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