sábado, 8 de septiembre de 2018

Paris Hilton, nombrada "embajadora de Ibiza"


Que el turismo en Ibiza está bajando, es un secreto a voces, aunque se oculta un poco para no asustar al personal. Es cada vez más de medio pelo, gasta poco y llega con el "todo incluido", con lo que los comercios no venden ni media escoba. Pero todo es carísimo y la gente está buscando otros destinos. Sin ir más lejos, en agosto G.U. pudo plantar su sombrillita en la playa de las Salinas después de quince años de no poderlo hacer. Y estos tranquilos días de septiembre a uno le recuerdan al agosto de la Ibiza de los primeros ochenta, que era estupendo.

Quizá por haber empezado a verle las orejas al lobo, se quiere empezar a abandonar el turismo de alpargata para sustituirlo por otro con más glamour. ¡Ay, el glamour! ¿A qué llaman glamour?

Sea lo que fuera eso del p*** glamour, es más fácil convocarlo que conseguirlo, porque en esta isla mágica hay muchas cosas que están manga por hombro, a pesar de lo que se supone que ingresan las arcas por la actividad turística y que no se sabe bien dónde va a parar. Se apostó por el turismo discotequero y lo que tenemos —sobre todo durante julio y agosto— es gamberrazos campando a sus anchas ante la más absoluta permisividad, gente que se tira por los balcones noche sí noche no y ruidosísimas fiestecitas por tierra y mar.

Cala Tarida
Se pensó que se podía crecer indefinidamente y sin control alguno, superando con creces la capacidad de absorción de la isla. Forraron las calas más vistosas de viviendas solas, escalonadas o adosadas y aquí están sin casi posibilidad de acceder al agua, con atascos kilométricos en cualquier cruce o rotonda, alcantarillas que se desbordan de mierda cuando llueve, etc. En fin, todo se fió a la gallina de los huevos de oro —cero por cien gasto, cien por cien beneficio y a ponerse las botas a calzón quitado— y ahora se resiente todo. El mal ya está hecho y se nos antoja irreversible. Esto no lo arregla ni la madre que la parió, pero algo habrá que intentar, y en eso están, como veremos ahora.


Quizá solo reina el glamour en esas que llaman las "grandes villas", propiedad en muchos casos de grandes mangantes internacionales, que son los que dominan el cotarro, o eso parece, porque aquí también tenemos nuestros caciques autóctonos, no se piensen.  Pues bien, a las administraciones se les han disparado las alarmas y han hecho su valoración. Consecuencia lógica cuando de políticos incompetentes se trata: han decidido tomar cartas en el asunto y parecen haber avalado que la solución está en recurrir a... ¡Paris Hilton!


Como sabrán ustedes, la 'currante' Paris Hilton fue nombrada el mes pasado nueva ¡embajadora honorífica de Ibiza! La multimillonaria heredera se mostró en ese momento "honrada y emocionada" por la distinción que le otorgó la asociación empresarial Fomento de Turismo de Ibiza, a través de la asociación de su segmento de lujo, Ibiza Luxury Destination, con el beneplácito del Consell de Ibiza.

Esto marca toda una tendencia. Quizá buscan mejorar la imagen de la isla, pero si lo hacen a través de esta parásita, mal vamos. Le preguntan en el Diario de Ibiza si no le parece muy caro todo en la isla, de manera que hay gente que no puede permitirse venir, a  lo que responde: "No lo sé, me pagan por ir a los sitios y nunca he pagado por una bebida, nadie me ha pasado nunca la cuenta".

El sagaz periodista, un pelotilla llamado Juan Suárez, continúa preguntándole a nuestra embajadora si no le cansa tanto ajetreo y el acoso de los fans, a lo que ésta contesta: "Supone mucho trabajo y a veces estoy muy cansada, pero me hace feliz hacerme fotos con todo el mundo, abrazar a la gente, ver su cara y el efecto de felicidad que provoco sobre las personas".

¿Estaremos empezando a solucionar el problema con Paris Hilton?

3 comentarios:

  1. Como esta individua no está al día de los precios de las cosas en Ibiza, porque ella nunca ha pagado nada,tampoco lo estará de los precios del alojamiento en la isla. El Diario de Ibizao reproduce hoy un anuncio de un alojamiento (para personas) en un viejo corral sin techo, al módico precio de 128 euros la noche. "Duerma bajo las estrellas" es el eslogan con el que Airbnb pretende alquilar este singular alojamiento. Eso sí, advierten que se abstenga de alquilar si usted tiene miedo o le molestan los bichos, ya que al ser las paredes de piedra rústica sin revestir abundan lagartijas y otros bichos...
    Contrastes de Ibiza, entre la versión mágica y glamourosa que nos venden y propagan personajes como el de esta individua y la cruda realidad...
    El Tapir

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. [img]https://2.bp.blogspot.com/-bImCYZXQSGw/W5Z6qpQ-NlI/AAAAAAAAlgs/8UI5CrZr6t0bpcvXZFn3zA5S1pvA25ASQCLcBGAs/s1600/corral_sin_techo1.jpg[/img]

      https://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2018/09/09/viejo-corral-techo-128-euros/1013418.html

      Eliminar
  2. ¡Qué miedo! ¡A la intemperie con los bichos por la noche! MJ

    ResponderEliminar