Mas fracasa en el segundo intento de ser investido presidente
 |
Basado en una obra de Raoul-De-Longpre (1843-1911)
[granuribe50.blogspot.com.es] |
El cantamañanas (y perdonavidas) Baños —un gandul simpático, según dicen quienes lo conocen de sus noches de farra— se lo debe de estar pasando muy bien. Mantenía públicamente la mañana del miércoles que la CUP no iba a hacer a Mas presidente. "
No lo apoyaremos", una posición que se repite desde el primer día, y no basta con una abstención. Mas necesita dos votos favorables de la lista antisistema (los que le hicieron entrar en helicóptero) para conseguir convertirse en
presidente florero y ceder la responsabilidad real del Gobierno a Oriol Junqueras (como ¡vicepresidente económico!), a Raül Romeva (como vicepresidente de asuntos exteriores) y a Neus Munté (como vicepresidenta del ámbito social). Tras negarlo,
Junts pel Sí ha acabado reconociendo que la propuesta que está sobre la mesa de la CUP es la que pasa por hacer de Mas, en efecto, un presidente
florero. Un sujeto con menos poder ejecutivo, dedicado a asuntos secundarios relacionados con el
prusés y a actos solemnes diversos (p.ej. la entrega de la Creu de Sant Jordi, sin ir más lejos), en los que se desenvuelve con una encomiable soltura.
El electorado CUP, en general, no perdonaría facilitar la investidura de ese tripulante. Pero el hecho de bloquear por segunda vez la coronación de Mas ha molestado a otra parte de sus votantes, que creen que (para conseguir la independencia) dejar al
Rei Artur de florero se trataría de un asumible mal menor.
En fin, que de momento el
invento florero no ha cuajado. Lo de convocar nuevas elecciones es el escenario menos deseado desde la bancada independentista, ya que se admite abiertamente que los resultados actuales son los mejores que se podrían obtener. Quizá por eso están tan nerviositos todos. Seguiremos informando.