viernes, 6 de noviembre de 2026

Noticias de Ibiza de rabiosa actualidad

Sabido es que G.U. está en pasando unos días en «isla mágica» por asuntos no siempre agradables. Pues bien, la susodicha isla no suele ocupar titulares en la prensa peninsular ni en la televisión, salvo cuando algún famosete/a pasa sus vacaciones aquí. Por eso les publicamos de cuando en cuando noticias de Ibiza. Pero sepan ustedes que aquí hay problemas, como es caso de la vivienda (muy serio) y ciertos asuntos del medio natural.
Las dos noticias de la portada de hoy, 6 de noviembre, inciden en ellos. Un guardia civil que alquila su habitación del cuartel ha sido sancionado con veinte días sin sueldo y una señora que lucha para que las serpientes —esos simpáticos ofidios que llegaron a la isla agazapados en los troncos de los olivos importados de Andalucía para adornar villas— no se acaben de zampar a las pocas lagartijas (sargantanas, las llaman) que quedan en la isla, también es multada. Les resumimos cómo nos lo explica Diario de Ibiza de hoy:

El Tribunal Supremo ha confirmado la sanción impuesta a un agente destinado en el cuartel de la Guardia Civil de Sant Josep, por promover que cuatro personas ajenas al cuerpo le alquilaran su habitación oficial del cuartel sin autorización, mientras él se encontraba fuera de la isla. Los intrusos incluso llegaron a servirse alcohol delante de los agentes y a preguntarles dónde podían conseguir drogas. El agente recurrió la sanción de 20 días de sueldo, que ha sido ratificada. 

En efecto, al interpelar un guardia a uno de los ocupantes que pululaba por las instalaciones qué hacía allí, el sujeto manifestó que le habían engañado, puesto que creía que había alquilado un apartamento con vistas al mar, cuando en realidad se encontraba dentro de un cuartel de picoletos. La situación se complicó cuando el hombre se sirvió una copa de alcohol sin pedir permiso y preguntó «aquí dónde se pilla», una expresión que los agentes interpretaron como una pregunta sobre dónde podía conseguir droga. 

Portada de Diario de Ibiza (6/11/2026) / granuribe50
«Empecé poco a poco, poniendo piedras, alguna roca...». Así cuenta Marilina Serra, en el patio de su casa, en Santa Eulària, cómo fue tomando forma el espacio que hoy presenta como un refugio para proteger a las lagartijas pitiusas de las serpientes invasoras. Lo hace apenas un día después de conocerse que el Govern balear le ha abierto un expediente con una propuesta de sanción de 6.000 euros por la tenencia y confinamiento de ejemplares de una especie protegida en una instalación privada no autorizada. El recinto ocupa alrededor de 1.000 metros cuadrados y combina paredes de piedra seca, rocas, vegetación espontánea y diferentes escondites. Alrededor de la finca hay, además, ocho trampas destinadas a capturar serpientes. «Tenemos que salvar las pocas que quedan porque nos vamos a quedar sin ellas. No podemos permitirnos perder las lagartijas, porque perderíamos parte de nuestra identidad, parte de nuestras islas», afirma.

[Comentario: G.U. se alegra cuando ve lagartijas. Señal de que allí no hay serpientes]

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