miércoles, 18 de octubre de 2023

Acerca de Kandinsky, un pionero del abstracto

Una entrada en el blog de Miquel Cartisano, titulada  Music to animation of Kandinsky's Composition VIII, contiene un hermoso vídeo acerca de la célebre Composición VIII, de Kandinsky. Lo hace con frecuencia; lanza una piedra al lago, las ondas que produce se expanden en círculo y se trata de ver cómo responden sus cualificadas y cualificados fans (tiene muchas y muchos). Y esta vez no ha sido una excepción.

Gran Uribe, que no siempre tiene cosas interesantes que comentar y es lego en muchas materias, ha recordado una entrada que hizo quien esto escribe hace unos cinco años, titulada La pintura y la tortura, que estaba muy relacionada con el asunto. De ella quitamos ahora la segunda parte, por no venir para nada al caso, y reproducimos la primera, la que se refiere solamente a Vasily Kandinsky (1866-1944), con algunos añadidos y supresiones. 

Disculpen la autocitación y procedamos, sin más preámbulos.


E.H. Gombrich, un historiador y crítico de arte al que guardamos reverencia, calificaba a Kandinsky como un "místico", que aborrecía los valores del progreso y de la ciencia, al igual que otros pintores amigos suyos.

Escribía: «
Kandinsky, en su apasionado y un tanto confuso libro De lo espiritual en el arte (1912), destaca los efectos psicológicos de los colores puros, según los cuales, por ejemplo, un rojo brillante puede producirnos el mismo efecto que un toque de clarín. Su convicción de que era posible y necesario llegar de este modo a una comunión entre los espíritus le alentó a exponer sus tres primeras tentativas de música cromática, que son las que realmente iniciaron lo que hoy se conoce como arte abstracto». (E.H. Gombrich, La Historia del Arte, Ed. Debate, 1997, pág. 570—lo escribió en 1950—).
Kandinsky y sus primeras acuarelas abstractas
 Erstes abstraktes Aquarell (1910-1911), Centro Pompidou / Cossacks (1910-1911), Tate Gallery
Según ha leído a veces G.U. —dicen que está en sus memorias—, Kandinsky descubrió el arte abstracto cuando un día, al volver a su casa, se emocionó mucho al ver un cuadro que, en un principio, no reconoció como propio. Era una obra suya (de las del principio), que estaba puesta boca abajo. Fue entonces cuando decidió abandonar la representación del objeto, el "arte figurativo", y se empezó a iniciar en el "arte abstracto", del que fue uno de su pioneros. ¿Sucedió así?
Amarillo-Rojo-Azul (1925), Centro Pompidou / Kandinsky ante Composición VIII, Guggenheim Museum (NY) 
Si la pintura representa un objeto, el pensamiento se centra en ese objeto de la realidad y se hacen asociaciones con ella. Él se habría dado cuenta entonces de que si no representa nada concreto, se desconectan las asociaciones de conocimiento y entra en funcionamiento la sensación. Y, por tanto, si el pintor se libera de la representación física en el cuadro, consigue liberar el mensaje de ideas concretas sobre objetos concretos y desviarlo a otras más abstractas: al color, a la línea, al plano, en fin, a los elementos básicos de la imagen y a las sensaciones sinestésicas que producen.
En blanco II (1925), Centro Pompidou / Sobre puntas (1925), Centro Pompidou
Con estas ideas por bandera, Kandinsky dio clases (muy buenas, por cierto) en la Bauhaus. Se concentró, en su época de profesor allí, entre 1922 y 1933, en las bases físicas de la ordenación cromática, investigando en especial el trío de los colores básicos "Amarillo-Rojo-Azul". Desarrolló su teoría formal partiendo del análisis de los elementos aislados punto, línea y plano. Fruto de ello, en 1926 publicó Punto y línea sobre el plano, que fue ya "libro de cabecera" en todas las escuelas de arte y de arquitectura del mundo a partir de entonces.
Exposición de "Arte degenerado", Munich, 1937
Pero... los nazis cerraron la Bauhaus en 1933 y tuvo que emigrar a Francia. El Führer había calificado su obra como "una chapuza propia de un niño de ocho años sin talento" (sic). Kandinsky y muchos otros artistas fueron etiquetados por los nazis como pertenecientes al "arte degenerado", llegando a organizarse en Munich, en 1937, una exposición para mostrar lo que "el sano sentimiento popular" debía rechazar, con cuadros incautados de diferentes museos alemanes.

Allí estaban obras de pintores expresionistas, cubistas y abstractos: Emil Nolde, Marc Chagall, Max Beckmann, Ernst Ludwig Kirchner, Piet Mondrian, Paul Klee, Josep Albers, el propio Wassily Kandinsky y muchos otros. Al acabar la exposición se procedió a quemar bastantes de ellas, pero no todas... En efecto, hay nazis que hicieron caja con muchas de las obras que no pasaron por el "fuego purificador"; fueron vendidas a precio de oro en el mercado internacional. 

Vasily Kandinsky (1866–1944). Composición VIII (Komposition VIII), julio de 1923
Óleo sobre lienzo, 140 x 201 cm. Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York


sábado, 14 de octubre de 2023

Las ovejas podemos pastar tranquilas

Ya recuperados del trasiego veraniego y vacacional, con más desplazamientos de los previstos, no todos agradables, regresamos a la rutina diaria después de meses desconectados. Pero que no cunda el pánico, no inquietarse por cómo están los asuntos por aquí, por allá y por acullá. En lo de allá y acullá, poco podemos incidir. 

En cuanto a lo de aquí, tampoco; está en manos de nuestros "políticos", por llamarlos de alguna manera. Pero sabemos que podemos pastar tranquilos. Tenemos quien nos protege: el que está (provisionamente al menos) al timón de la nave, que nos va a pacificar a todos. Aunque... la verdad es que G.U. necesitaría otras vacaciones para tranquilizarse. 

Pero como eso no es posible, qué mejor que dejarse arrullar por este fragmento de la cantata BWV 208, de Bach («Schafe können sicher weiden / Sheep may safely graze / Las ovejas pueden pastar con seguridad»), una pieza que desde siempre le ha llenado de paz a G.U. Y es que Bach es mucho Bach, ojo al dato. La ofrecemos en versión cantada, a cargo de la soprano Ellen McAteer, y la pianística con Kathia Buniatishvili, una georgiana en París.



Y por si el arrullo no ha sido suficiente, aquí va un fragmento que también nos gusta mucho. Pasamos en un plis plas del pleno barroco al romanticismo tardío. En este caso, se trata del segundo movimiento (Adagio sostenuto) del 2º concierto para piano de Rachmaninoff, guiados por nuestra pianista de hoy, la delicada pero también enérgica Kathia Buniatishvili.


[Pantalla completa. Bafles a tope. Y si quieren pasar a mitad de una grabación a otra, páusenla antes, please]

jueves, 12 de octubre de 2023

El patio del castillo de Vélez Blanco está en NY (♥)

Este verano G.U. se ha acercado de nuevo por Vélez Blanco, un lugar que le encanta y que cuenta con un castillo muy especial. Le trae muchos recuerdos, desde que lo visitó en 1971 durante un viaje a Andalucía con unas francesitas, una de ellas muy estudiosa, que iba armada con la exhaustiva Guide Bleu francesa de entonces y no se le escapaba ni una. Allí ya se hablaba de un patio de mármol ausente. Luego, la proximidad a Lorca, lugar de origen de doña Perpetua, hizo que este bloguero volviera por allí en ocasiones. Esta vez ha "celebrado" la Diada de Cataluña en este alejado lugar.  

Vélez Blanco (Almería), castillo / [granuribe50 (11/9/2023)]
Pero esta vez, los años pesan no saben ustedes cuánto, ha decidido subir hasta el castillo en coche y por su retaguardia, no a patita y desde el pueblo como entonces.
Vélez Blanco (Almería), castillo / [granuribe50 (11/9/2023)]
Vélez Blanco (Almería), castillo / [granuribe50 (11/9/2023)]

El caso es que el castillo de Vélez Blanco contó hasta 1904 con un patio renacentista del S.XVI, tal como explicaba la Guide Bleu. Fue entonces cuando su propietario, a la sazón el duque de Medina Sidonia, lo vendió por la suma de 80.000 pesetas al anticuario francés J. Goldberg, el cual lo hizo desmontar piedra a piedra y llevarlo a lomos de unos esforzados burros hasta el puerto de Cartagena, para luego enviarlo a Nueva York, vía Marsella, pasando por París, donde ese tipo tenía montado su negocio. Un dibujo acuarelado más o menos de esa época nos lo interpretaba así:

En EEUU se imponía una moda revivalista y la pasión por el pasado europeo, así que se instaló en una casa de la esquina de la calle 70 con Park Avenue, propiedad del millonario Georges Blumenthal. Así de rumboso lucía en su mansión:

Pero resultó que, a su muerte, los herederos no sabían muy bien qué hacer con eso y lo donaron o vendieron al Metropolitan Museum of Art (The MET), de Nueva York, donde actualmente constituye una joya de la colección renacentista. En él, por problemas del espacio expositivo, se montó invertido respecto a su ubicación original.

Ya hace más de veinte años desde que se habló de construir una copia del patio del castillo. Se encargaron impactantes estudios en 3D realizados en Nueva York y se redactaron los pliegos para la contratación del proyecto. Se dijo que era con el objetivo de fomentar el turismo de la zona y dar trabajo a albañiles, constructores y también a los marmolistas y canteros de Macael (el mármol es de allí). Por supuesto, en ningún momento se habló de que se devolviese el original piedra a piedra (no estamos hablando de los mármoles de lord Elgin ni del Partenón...). Todo ello sumaba medio millón de euros. No se hizo nada entonces, aunque dada la chapucería que nos es innata y la dificultad del empeño, mejor así. 

Pasó el tiempo. Hace poco se habló de recabar fondos de Europa para la reconstrucción, que se estimaban en cinco millones de euritos. Nada de nada tampoco, claro. Técnicos y más técnicos, políticos y más políticos visitando el lugar y haciendo promesas. Y en esas seguimos. En la imagen inferior, el lugar donde se debería instalar el patio de marras.
Vélez Blanco (Almería), mirador del castillo
Salimos del castillo un poco deprimidos, sí. Pero rápidamente se recupera uno al divisar las cubiertas de teja de las casas del pueblo, que conforman un conjunto armonioso, y ese paisaje almeriense que se tiende bajo la mole del castillo, a caballo entre Murcia y Almería. Ça vaut le voyage!, como exclamaría Monsieur Michelin (***).
Vélez Blanco (Almería), castillo / [granuribe50 (11/9/2023)]
Vélez Blanco (Almería), vista desde el castillo / [granuribe50 (11/9/2023)]
Vélez Blanco (Almería), vista desde el castillo / [granuribe50 (11/9/2023)]

Enlace a un breve vídeo de "Andalucía es de cine": https://youtu.be/OhIa_gzUl_U?si=09HEZ7G8DZCvj89I

viernes, 6 de octubre de 2023

«"Catalan problem"? What problem?»

G.U. sigue en la "isla mágica" a día de hoy. Si le apetece, ya les comentará algo de su estancia en Ibiza, que no ha sido muy afortunada, por cierto, por motivos que no vienen al caso. Sin embargo, pudo ir a la playa de las Salinas y bañarse un par de veces, algo que no practicaba desde hacía seis años. Estaba estupenda, con esas dunas, pinos y sabinas, el agua tan clara, con tan poca gente y con el calorcillo que está haciendo... (gracias a San Miguel y su veranillo).

Ibiza, playa de las Salinas / [granuribe50 (4/10/2023)] (Clic para ampliar)
Ibiza, playa de las Salinas / [granuribe50 (4/10/2023)] (Clic para ampliar)
Pues bien, G.U. regresará pronto a su casa, en Barcelona. «A ver qué nos encontramos a nuestra vuelta», nos comenta. Según él, «estábamos pasando una época relativamente tranquila en Cataluña, con un procesismo menguante. Pues resulta que no. Según nuestro pacificador presidente, continuamos teniendo un problemón del copón que nos quita el sueño y él aplica su generosidad para liberarnos a todos de tal insomnio, aunque no sería raro que consiguiera lo contrario. Es más, lo conseguirá», concluye. En fin, no le hagan mucho caso, ya saben que la interpretación de G.U. es "siempre negatifa, nunca positifa", como clamaba un iracundo sujeto llamado Van Gaal, exentrenador del Barça.

Albert Soler es un tipo muy vitalista y siempre positifo. Le tiene muy bien tomada la medida al "hombre del maletero" ("el Vivales", lo llama, aunque otros lo conocen como "Puchi") y también a nuestro engreído presidente en funciones. Todo esto lo ve a su manera en El Periódico, en una columna titulada Una sugerencia a Pedro Sánchez:

«Pedro Sánchez insiste en solucionar el problema catalán, no hay comparecencia en la que no aluda al problema catalán, el problema catalán es su única preocupación y a mí, que soy catalán y vivo en Catalunya, me gustaría saber cuál es el problema catalán. Tal vez, como me pilla de cerca, soy incapaz de verlo, y en cambio Sánchez, desde su atalaya de la Moncloa, vislumbra perfectamente el problema que nos atenaza a mis paisanos y a mí. 

G.U. posa ante el "Pilier Nord" de la torre Eiffel

Cosas de la perspectiva, no puede uno maravillarse con la torre Eiffel si pega la nariz a una de sus pilastras. En realidad, los catalanes tenemos dos problemas: el problema en sí y el problema de ignorar que tenemos un problema. Suerte que Pedro Sánchez vela por nosotros. [...] Es normal que los catalanes no sepamos nada de nuestro problema y Sánchez sí, por algo él tiene acceso a los servicios secretos, que le habrán informado de que no podemos seguir así.

Podría optar por dejarnos en paz, que aquí estamos tan ricamente, pero claro, sin problema no hay amnistía. Y sin amnistía, no sigue de presidente. Continuar en la Moncloa es una aspiración bien humana, quien cata el poder no lo suelta por las buenas, yo comprendo a Sánchez, y por eso me permito sugerirle una solución de compromiso: dígalo claramente, hombre, díganos «voy a conceder la amnistía para que "el Vivales" esté contento y me permita seguir en el poder» y todos lo vamos a comprender, que más triste es de robar. A cambio, solo le pido no utilice a los catalanes de excusa inventando un problema, haga el favor».


Ya hemos dicho que Albert Soler es un tipo vitalista, que se toma las cosas con ironía y humor, y eso siempre está bien. Es muy cierto que se han descolorido las esteladas de los balcones, que desaparecieron los lacitos y las manifestaciones masivas del 11S tan bien orquestadas, esas cosas, y muchos lo han agradecido, nosotros entre ellos. A ver si dura.

Se supone que no hay problemas, quizá porque los que no comulgamos con todo eso estamos aquí sin decir ni pío, por si las moscas. Pero claro que hay problemas, diga lo que diga Albert Soler. Pero los que más los sufren son precisamente aquellos que no son procesistas, los grandes olvidados en todo este negociete: los silencios para que no te tilden de fascista, los comisarios políticos de la lengua, los derechos conculcados, toda esa agresión que ya denunciamos aquí muchas veces. Por no hablar de los fondos que nunca llegaron donde debieran porque se malversaban dedicándolos a otros asuntos o de los profesionales que no vienen o de las empresas que no vuelven, etc. «Pero todo eso es dudoso que nos lo solucione la amnistía o como decidan llamarla», se barrunta G.U., que es un individuo escéptico a machamartillo.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Visita a Blanca (Murcia) y a la Fundación Pedro Cano

Una escapadita septembrina por la zona de Murcia y Lorca siempre se agradece. G.U. estuvo en julio por un tema familiar lúgubre y, naturalmente, ni excursioneó ni tomó imágenes. Además, hacía un calor del copón entonces.

Ahora ha vuelto y lo ha podido disfrutar. He aquí una pequeña muestra de cómo empezó el asunto: en el hotel de Puerto Lumbreras, a tiro de piedra de Lorca, en el que uno está como en su propia casa. Gente simpática y acogedora, tanto en la recepción como en la cafetería y en todas partes. Algo que no suele ser habitual en los hoteles, donde no es raro que te ninguneen o que te traten como a un enemigo. Una cena ligera y a la piltra, que era tarde al llegar allí desde Barça.
Hotel Riscal (7/9/2023) / [granuribe50]
Una cenita ligera en la terraza del hotel Riscal (7/9/2023) / [granuribe50]
Hacía ya un tiempo que había prevista una visita a la Fundación de Pedro Cano (1944), un pintor que nos gusta mucho, especialmente sus acuarelas. Está situada en Blanca, su pueblo natal, en la ribera del río Segura, al norte de Murcia, en la carretera de Albacete. Corre el agua, hay palmeras, cañaverales, juncos y una tranquilidad extrema. Es un buen lugar.
Las márgenes del río Segura, a su paso por Blanca (9/9/2023) / [granuribe50]
Las márgenes del río Segura, a su paso por Blanca, con su puente de hierro (9/9/2023) / [granuribe50]

La Fundación Pedro Cano está ubicada en el interior del MUCAB (Museo y Centro de Arte de Blanca), un edificio a la vera del río, diseñado por el arquitecto Martín Lejarraga, con despacho en Cartagena.
MUCAB, río Segura, el pueblo y el castillo de Blanca / [Fotografía: David Frutos]
Aparte de la Escuela de Música, el espacio dedicado a Pedro Cano ocupa una buena parte del MUCAB, con dos plantas dedicadas a su pintura a la acuarela y al óleo, la de su colección privada. El resto de su obra está en diversos museos de todo el mundo y en muchas colecciones particulares. En este centro, cuando le pilla en Blanca, suele impartir clases a zagales/as y también au plein air. Es un artista incansable.
El edificio del MUCAB, obra del arquitecto Martín Lejarraga (9/9/2023) / [granuribe50]
Planta de acceso a la Fundación Pedro Cano / [granuribe50]
Planta 1ª de la Fundación Pedro Cano / [granuribe50]
Escaleras que unen las diferentes plantas de la exposición (hay ascensor, claro) / [granuribe50]
Pedro Cano nació en Blanca en 1944, en el seno de una familia que vendía pescado por la comarca del valle de Ricote. Desde "su más tierna infancia" vivió entre plantas, flores, frutas y hortalizas, rodeado de una vegetación lujuriosa en las márgenes del río Segura. Esas vivencias de infancia quedan reflejadas en buena parte de su obra.
La serie "Flores y frutos". Seis grandes acuarelas: Limones, Azucenas, Naranjas, Higos, Rosas y Nísperos / [Fotografía: MUCAB]
Los limones nunca faltan en su obra
Y unos higos, que ahora es temporada
Unos tiestos situados en un cenador murciano
También pinta flores, que es lo más difícil, según él
Marchó a Madrid, donde ingresó en 1965 en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Al acabar se fue becado a Roma, ciudad en la que decidió vivir varios años y a la que vuelve siempre que puede. No es mala opción, vive Dios.
El castillo de Blanca y las márgenes del río
Pedro Cano es un habitual de Roma
También vuelve siempre a Blanca, pero lo suyo es viajar. Lo ha hecho por todo el mundo. América latina, Marruecos, Egipto, Libia, toda Europa, India, Japón, etc., siempre con sus enormes blocs de papel de acuarela. En ellos pinta aquello que le llama la atención y que a su vuelta desarrollará en el estudio, en acuarela o también al óleo en muchas ocasiones.
Pedro Cano pinta en uno de sus cuadernos de viaje, ante algunas lugareñas / [granuribe50]
Merchandising en la recepción, junto a la tienda de la Fundación Pedro Cano (9/9/2023) / [granuribe50]
G.U. después de una plácida comida al borde del río Segura (9/9/2023) / [granuribe50]

sábado, 16 de septiembre de 2023

Otra homilía (y otra rodaja de salchichón)

G.U. se fue unos días de vacaciones hacia el sur. Cero diarios, cero televisión, cero radio, cero internet, cero redes sociales. Muy bien estuvo eso, sí. Marchó con la imagen en la retina de la riente Yolanda Díaz, tomando del bracito al fugitivo "hombre del maletero", en amigable francachela y rindiéndole pleitesía. ¿De qué o de quién se reía "la Yoli"? Quizá. quién sabe, de muchos de nosotros, se barrunta G.U. Se nos vendió como una iniciativa personal y privada de la vicepresidenta Díaz y de su partido SUMAR, una visita que era desconocida por el propio señor Sánchez, quien se habría enterado leyendo EL PAÍS, o algo así. Tal vez se piensan que los votantes y no votantes que no pertenecemos al "club de fans" de nuestro presidente somos todos unos imbéciles de tomo y lomo.

El caso es que así quedó el asunto hace unos días. A la vuelta ha sido peor. Ha habido expulsión de discrepantes ("unos dinosaurios"). De tal modo que G.U. nos asegura que, si fuera militante del PSOE (que no lo es, aunque les votó muchas veces), devolvería su carnet en la sede de ese partido, en la calle Ferraz, antes de que lo echaran. Y si tuviera silla en el Congreso (que no la tiene), la abandonaría ipso facto, antes de tener que ovacionar puesto en pie y votar una cosa que le repele. Este bloguero ha visto confirmado algo que ya suponía: que la clase política que nos representa —de todos los partidos— está plagada de pelotillas, de trepas, de gusanos, de reptiles y de sujetos con muy exiguo nivel y muy poca vergüenza. Hay, por supuesto, muy honrosas excepciones (pocas).

En una muy hábil y torticera tergiversación, en una estudiada metamorfosis del asunto al modo del mejor M.C. Escher, se está empezando a tildar de "golpista" —además de la ya clásica denominación de "fascista"— a todo aquel que se oponga a la amnistía a la carta ("alivio penal", la llamarán ahora, aunque veremos qué palabro inventan más adelante) precisamente para unos sujetos que intentaron dar una especie de golpe de Estado 2.0. Y quien los acusa de querer manifestarse contra eso es gente que acudió muy ufana  a las concentraciones de 2017 en Barcelona.

Muchos lo pasamos muy mal entonces, como denunciamos en este blog una y otra vez, especialmente durante octubre de 2017 (por ejemplo, en Tristeza, desagrado y preocupación), pero también desde mucho antes. De eso nos libró el artículo 155 (que llegó tarde y mal) y también el poder judicial, gracias al cual unos cuantos (no el tipo del maletero, desde luego) chuparon unos añitos de talego, lo cual los amansó de modo considerable. La amnistía podría suponer que todo eso fue un error, como ya nos están volviendo a insinuar. Eso significaría que no existió entonces ningún delito y, por tanto, el poder judicial... ¡a tomar por saco! Esperemos que al final no sea así, porque si no... ¿qué puede salir mal?

M.C. Escher. Manos dibujando (1948); Reptiles (1943)

Mientras tanto, se intenta buscar a escondidas una rendija ("un encaje", dicen) en la Constitución, ahora bautizada como "Régimen del 78" por Pablo Iglesias y todos sus secuaces, en su afán de equiparar franquismo, transición y democracia contaminada. Todo para que traguemos y digiramos otra rodaja de salchichón (vendrán más, hasta acabarlo entero), parafraseando a Alfonso Guerra. Y también todo con el presunto ánimo de cargársela por la puerta de atrás y de que nos adentremos en "La dimensión desconocida" (aquel mítico telefilm de los años 60). 

Es como si ese partido, el PSOE, hubiera sido parasitado por los sujetos citados en el párrafo anterior y por otros, que se han subido a la chepa de un tipo mendaz, falto de palabra y vanidoso, que tiene ganas de demostrarnos que es capaz de conservar su sillón a cualquier precio. En su lugar, nos intenta vender que lo hace para salvarnos de "la derechona" y así lograr un gobierno "progresista". Eso en el caso de que "progreso" fuera, por ejemplo: 1) las múltiples imbecilidades que tenemos que soportar (y pagar) o 2) el trapicheo con partidos xenófobos, insolidarios y discriminadores (por origen, apellidos, lengua, ideas, etc.), deseosos de acabar con el Estado español, al que detestan. Y que se frotan las manos por el resultado electoral, que les vuelve a dar cancha y que les permitirá el regreso impune del hombre del maletero, que lo que pretende es volver "gratis". Entre esos dos tipos se dirime el asunto. Los demás, esperando a ver qué más nos cae. Cómo nos doran la pildora y el merchandising del producto: generosidad, pacificación, suturar heridas, todo eso. 


A sabiendas de que a nadie le interesa un pijo lo que piense, y sin ánimo de polémica, G.U. opina que sería deseable un imposible: una repetición electoral, una especie de segunda vuelta, ahora que ya sabemos con qué mimbres cuentan unos y otros para hacer el cesto (PSOE y PP), algo que todos ellos nos habían ocultado celosamente.

*  *  *

[En el caso de la coalición en el poder, aquí van dos preguntas retóricas. Si tan necesaria es esa amnistía para resolver lo del procés ¿por qué no figuraba en sus programas electorales? ¿por qué los ministros/as esquivan hablar del asunto?].

                                                                                   *  *  *

Corolario: G.U. opina, a riesgo de que le tilden de "fascista", que esta amnistía que barajan tan en secreto mientras se jactan de transparencia, es política y éticamente difícil de justificar. Se carga al poder judicial si es que elimina delitos que fueron juzgados con todas las garantías y va contra la igualdad pregonada en la Constitución. Y, además, no estaba recogida en los programas electorales de quienes ahora la necesitan para conservar el poder (los socialistas la habían rechazado de plano siempre). Mala indole tiene esto. FIN.


martes, 5 de septiembre de 2023

Cuando la fotografía emite el mensaje. Más claro, agua

El fugitivo Puigdemont (Carles, "el belga") y la solícita Díaz, Vicepresidenta del Gobierno de España en funciones (Yoli, "la planchaora") 
[Parlamento Europeo, Bruselas (4/9/2023)]

[Cuando vas para verte con el prófugo, pero sobre todo para que, al ver las fotos, veamos que te has visto con él. Y, para más INRI, riendo de oreja a oreja y tomándole del bracito. Pero todo es una iniciativa suya, no del gobierno, ¡ojo!].

«¿Qué puede salir mal?»

sábado, 2 de septiembre de 2023

Homilía posvacacional: "la Jenni" y "el Rubi"

Por una vez, este bloguero va a escribir esta homilía en primera persona. Dejamos por hoy de lado a su alter ego "Gran Uribe", al que ustedes conocen vestido de futbolista del Athletic de Bilbao o de jesuita. Esto de hoy trata de fútbol, sí, pero presenta también una pequeña muestra de la política de penoso nivel que padecemos en la actualidad. (Algunos lo están aprovechando para ocultar cosas de bastante mayor importancia que se están negociando por debajo de la mesa. No olvidemos que hay un sillón —o dos—y muchísimas sillas en juego). 

De vuelta del caluroso lapso veraniego, la cosa que quiero expresar hoy sobre este tema de rabiosa actualidad dice así:

Me gusta mucho el fútbol, como deben de saber algunos de los seguidores de este blog. Y también me gusta el fútbol femenino, quizá porque en él hay cierta calidad y mucho esfuerzo, pero además veo menos táctica y menos violencia. He seguido a la selección española femenina durante todo el Mundial, incluido el 4-0 inicial que les endosó Japón. Me alegré mucho cuando lo ganaron, aunque visto lo visto después, casi hubiera preferido que perdieran. 

No me gustó nunca nada ese tal Rubiales, desde el minuto cero en que fue elegido presidente de la Federación Española de Fútbol. Un zopenco que no se entiende que pudiera presidir nada. Y un sujeto al que ya habría que haber despedido en el Mundial masculino de Rusia de 2018, cuando echó al seleccionador Lopetegui dos días antes del primer partido, porque éste le había comunicado que tenía una buena oferta del Real Madrid para la próxima temporada. Sin entrenador hicieron el ridículo, claro. Luego participó en chanchullos muy diversos (algunos en connivencia con Piqué), como el de hacer jugar la Supercopa de España en un lejano país que conculca los derechos humanos, muy en particular los de las mujeres, a cambio de una fuerte suma de dinero. Nadie dijo nada entonces, porque ese tipo estaba protegido por el partido en el gobierno, al que estaba afiliado. El feminismo radical, tampoco.

Lo del plante hace un año de las 15 jugadoras no tiene que ver nada con lo que se debate, porque no fue por abuso sexual ni nada de eso, que yo sepa, aunque ya intentarán sacarlo ahora, además de todo tipo de mangancias que no conocemos e irán saliendo a la luz. A las jugadoras no les gustaba ni el seleccionador ni las condiciones en que se hacían los entrenamientos y punto, eso dijeron. Y Rubiales las humilló en público. Por tanto, había mal rollo previo.




La caza de brujas que se le ha lanzado ahora a ese sujeto a causa del beso, en un principio por parte de Echenique, Montero y Belarra, gente que en su puñetera vida ha visto un partido de fútbol, se inició (lo recuerdo bien) a las pocas horas de ganar el torneo, cuando vieron por la tele el beso en la boca de "el Rubi" a una jugadora llamada Jenni Hermoso, "la Jenni", durante la celebración de la copa (de lo de tocarse los huevos se dieron cuenta después). Quizá les molestó ver banderas de España, no lo sé, pero el caso es que si no hubiera salido por TV ese momento no hubiera pasado nada, porque las jugadoras estaban tan felices y no le dieron la más mínima importancia entonces, faltaría más. Al contrario, lo jalearon festivamente como algo divertido, incluida la que fue objeto de tan "infame" agresión. 

Y allí se enmerdó todo (el trofeo ganado importaba un carajo). Los personajes antes citados se subieron rápidamente a la chepa de la jugadora y lanzaron una serie de tuits amenazadores, quizá deseosos de recuperar las posiciones perdidas después del fiasco del SÍ ES SÍ. Eso lo asumió con prontitud "la Yoli", que llegó a hablar de "agresión sexual" y del tremendo "trauma" que estaba pasando la criatura ("la Jenni") a causa del beso de "el Rubi" (un trauma que quizá empiece a tenerlo ahora, cuando esto la sobrepase, momento que quizá aproveche para alegar "depresión", que eso impresionaría mucho a un juez o jueza, si el caso llegara a los tribunales). Y de allí el asunto pasó al resto del gobierno, a los medios de comunicación (públicos y privados, todos obedecen consignas) y a las redes sociales. Y empieza una implacable persecución a cargo de toda una variopinta jauría contra el mastuerzo Rubiales, casi digna del mejor Torquemada y de la más "brillante" época del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición.

Un espectáculo que lamento y me deprime un poco, aunque no me sorprenda nada. Y, como muestra, dos botones: 

1) A cada persona relevante, especialmente del mundo del deporte, pero también de otros ámbitos, se le ha empezado a exigir que se posicione y condene el hecho, aunque no tenga nada que ver con el asunto, le importe un bledo, no le apetezca nada hacerlo, lo vea desmesurado o no esté de acuerdo. De tal manera que si no lo condena es tachado como mínimo de "machirulo asqueroso" y de fascista. Eso es algo que no le gusta sufrirlo a nadie, y que puede suponerle el despido o que se ningunee su trabajo, además de la correspondiente sarta de insultos en las redes.

2) En la asamblea en la que ese impresentable patán explicó su versión hubo quien le aplaudió, incluso poniéndose en pie. Grave error por su parte, y ya se están desdiciendo por si acaso se quedan sin silla. A esos los están buscando a todos hasta con lupa, para destituirlos de sus cargos —aunque lo hagan bien— por orden de "la Yoli", que ha señalado con su pulgar hacia abajo (👎). Y Sánchez se jacta ya de que "España ha dado una lección al mundo" (ya fardó de algo así con lo del el SÍ ES SÍ). ¡Madre del amor hermoso, Jenni!: el asunto del beso ha llegado hasta la ONU, como si no tuvieran allí cosas de más fuste de las que ocuparse. Se ve que no. Y pronto levantarán un monolito a la jugadora en diversos lugares de España. De momento, el PSOE ya ha propuesto dar su nombre al polideportivo de Carabanchel. 




En fin, en esas estamos. De fútbol, ni mu. Pienso que al convertir el "fútbol femenino" en "fútbol feminista" esa gente le está dando una estocada mortal. Estoy hasta el gorro de este discurso pseudofeminista del "izquierdismo imbécil" (en palabras de R. de E.), pero esto no ha hecho más que empezar y ya me he enrollado bastante por hoy. Espero que eso que llaman "cultura de la cancelación", que se propone y consigue acallar al discrepante, no acabe conmigo. No lo creo: por suerte, no soy ni escritor, ni cineasta, ni influencer ni youtuber ni instagramer ni tiktoker. Solo un modesto bloguero al que no sigue casi nadie, que solo expresa su libre opinión sobre este asunto (es la última vez que lo hago). 

sábado, 8 de julio de 2023

5 € por entrar a chafardear en un colmado "histórico"

En Barcelona quedan pocas tiendas convencionales, sustituidas en muchos casos por bares o supermercados orientales, con sus escaparates y letreros de diseño manifiestamente mejorable, o comercios de multinacionales, iguales en todas partes; cosas de la globalización que afecta a tantas ciudades. El resto de locales, sobre todo muchos de las zonas menos turísticas, cerrados están, quién sabe si para siempre.

Quedan, por supuesto, algunas hermosas farmacias antiguas y también alguna de las tiendas "históricas" (pocas), esas que salen incluso en las guías turísticas y que sobreviven heroicamente, aunque no sabemos por cuánto tiempo. Un caso lo tenemos en el colmado Múrria (QUEVIURES J. MÚRRIA), en un chaflán de la calle Lauria con calle Valencia. Tiene un bien compuesto escaparate, con la reproducción de uno de los famosos carteles que realizó Ramón Casas para "ANÍS DEL MONO" (1898) y algún otro de aire modernista también, como el de Marqués de Monistrol.

Carteles de Ramón Casas (algunos junto con Miguel Utrillo) / [granuribe50]
Parte de la fachada de QUEVIURES MÚRRIA
Joan Múrria, en el interior de QUEVIURES MÚRRIA, antes de la reforma / [Fotografía: JOAN PUIG (BCN)]
El interior, ahora bastante reformado (incluso con dos mesitas para comer), sigue evocando bastante los tiempos de la Barcelona pretérita. Pero el problema es que, ante la avalancha de turistas que entran allí a mirar, hacer unas fotitos y selfies y se van sin comprar nada, el señor Múrria se ha mosqueado, dice que su tienda parece las Ramblas y ha decidido cobrar un peaje de cinco euros —ni más ni menos— a aquellos que pretendan irse del colmado con las manos vacías. Ahí lo tienen ustedes, mostrando muy ufano el cartel que advierte del precio de entrada a su tienda.
El señor Joan Múrria posa ufano ante el escaparate de su tienda / Visit just looking (inside): 5 € x pers. Thank you.  
[granuribe50]



El caso es que ayer G.U. tuvo que darse una vuelta por el Ensanche de Barcelona, algo que ahora ya no hace a menudo. El resultado fue de nuevo deprimente para su sensibilidad, aunque sabe que a algunos les agrada mucho como está ahora. Aparte de las calles que llaman "pacificadas" y de las llamadas "superillas", que desvían todo el tráfico, el ruido y la polución a las zonas más cercanas, y tienen "huertos urbanos" ecológicos (?), ahora maltrechos por la sequía, esto es lo que se está haciendo en el resto nuestras calles. Más o menos algo así:

[granuribe50]
Trocearlas por funciones: este carril para la circulación de los coches, este carril para los autobuses, este carril para las bicis y patinetes, este trozo para que aparquen algunos coches (pocos), este trozo para que aparquen las motos (muchas), este trozo para los peatones, este trozo para las terrazas de los bares (muchas), debidamente acotadas por vallas de hormigón amarillo. Hay hasta algún trocillo para poner un par de banquitos individuales para sentarse y otro trocillo (pequeño) para la carga y descarga. Todo muy compartimentado, como gusta a los ediles, y todavía muchos colorinchis, círculos y rayas por doquier. Pero lo que llamaban hace un par de años "urbanismo estratégico" de bajo coste, con aquel despilfarro pictórico en el suelo, ahora está derivando en obras definitivas, ruidosas y muy caras. Además, se han suprimido muchos de los chaflanes de Cerdà, que eran y son tan útiles para el día a día de la ciudad. 

Locales comerciales de los de siempre, de los "de toda la vida", quedan pocos. Muchos dueños se jubilaron. Otros, ante la subida de alquileres y la falta de habitantes lugareños (muchos fallecieron o marcharon a lugares más tranquilos o económicos) y, por tanto, de clientela, han tenido que bajar las persianas. Ahora éstas aparecen pintarrajeadas con abigarrados y chirriantes grafitis, bordeadas por los desvencijados restos de los antiguos letreros. Nadie alquila esos locales. Da un poco de pena. Por lo demás, grandes atascos, bastante suciedad, mucho ruido y muchísimo peligro para caminar sin ser atropellado por veloces bicicletas eléctricas y patinetes o por sujetos resoplantes haciendo footing.

Y ¿qué pasa con los turistas? Hay muchísimos, llenan las terrazas de los bares día y noche o caminan cansinamente por esas calles, después de haber soportado las aglomeraciones de las Ramblas, la Sagrada Familia, las fachadas de las casas Batlló y Milà o el parque Güell. Suben a sus pisos turísticos (hay muchísimos también) y se toman una cerveza extra en el balcón en sus sillitas de tijera, mirando distraídamente a la calle, que pocos alicientes les ofrece.

[2ª imagen: granuribe50]
Casi se diría que padecen el "síndrome de Barcelona", por similitud al conocido como "síndrome de París", ese que sufren bastantes visitantes, en especial japoneses, al llegar a la ciudad del Sena: tienen pocas vacaciones y el contraste entre la ciudad idílica que imaginaron y la verdadera París actual que se encuentran puede ser enorme. Esta decepción extrema deriva en algunos casos en ansiedad severa, sudoración, taquicardia e incluso alucinaciones.

Pues bien, no solo pasa con París. Hay muchas ciudades que hoy en día decepcionan mucho al visitante, aunque no sabemos si hasta el punto de que éste pueda llegar a sufrir ese síndrome de París, de efectos parecidos a los del síndrome de Sthendal, pero provocado por motivos opuestos. 

En España, aunque no hay que hacer demasiado caso a estas cosas, alguna encuesta señala que con la que más sucede es precisamente con Barcelona. Entre sus atractivos turísticos, el que más frustración produce es el parque Güell, quizá por lo cansado que es llegar allí, montaña arriba, para estar como sardinas en lata después de pagar los diez euritos de rigor para entrar. [Cuando estudiaba doctorado, a finales de los setenta, G.U. dibujó para la cátedra Gaudí, junto con un compañero, una parte del parque (la plaza de la Naturaleza y un plano de conjunto) y no había allí "ni Dios", salvo algún japonés que ya era fan de Gaudí por entonces. Y delante de la Pedrera y de casa Batlló, lo mismo].

G.U. deja el blog por una temporada. ¡Buen verano!