Nada, que se haga presidente del club de fans de la estirada esa, podia haber dicho, yo con la viuda de Zamarreño, o la de Fernando Mugica, o la de Lluch, miserable, lameculos, de tantos que tiene ese sujeto de Sanchez, buenas noches, un saludo.
A ninguno se nos escapa que escribir a favor o en contra de esta entrada te posiciona, al menos al ojo del ignorante. Te diré porqué. Porque nadie, absolutamente nadie se cree parcial y porque está convencido/a de su imparcialidad a pesar de su posición ideológica. Particularmente, soy socialdemócrata, de la izquierda moderada, y todo pensamiento extremo me molesta. En mi caso, ya ves, no habiendo cambiando de pensamiento, no habiendo cambiado de siglas, he votado dos partidos diferentes. Voté PSOE porque no me gustaba Podemos, y aquello de "no dormiría tranquilo" no se cumplió. Voté PSOE porque me asquea, me repugna Bildú, y creí aquello de "Con Bildu no se acuerda nada, si quiere se lo digo 5 o 20 veces"). Voté PSOE porque como constitucionalista que me siento, al oir hablas a Sánchez decir : que aquello de Puigdemont era "inconstitucional" y "no tenía cabida en el ordenamiento jurídico", le creí. Voté PSOE porque prometió introducir en el Código Penal el delito de convocatoria de referéndum ilegal. No cumplió, sino que fue todo lo contrario. Voté PSOE Tpoque prometió traer a Puigdemont de vuelta: En el debate electoral de 2019, se comprometió a traer a Carles Puigdemont de vuelta a España para que rindiera cuentas ante la justicia. No cumplió, sino que lo contrario, hasta hoy. Voté PSOE porque prometió la independencia de RTVE y de la Fiscalía General: En la oposición, criticó duramente el control político de la televisión pública y de la justicia. Sin embargo, el nombramiento de Dolores Delgado (exministra de Justicia) como Fiscal General del Estado y los sucesivos cambios por decreto en el consejo de RTVE han sido interpretados como un incumplimiento de ese espíritu de despolitización y no contento con ello metió mano para colocar dentro del estamento como favor a la Angelica Rubio. Voté PSOE, pero no para escuchar eso del cambio de opinión a la medida de "Hacer de la necesidad virtud"
Luego, me dejo la primera, la promesa nunca cumplida de que él quería sacar a Rajoy, estar dos meses, y convocar elecciones generales.
¿He votado o no, dos cosas diferentes sin haber cambiado nunca de partido político? Un abrazo
Me he dejado el postre para los amantes de la democracia, para aquellos que dicen que Felipe es fascista; Madina, un rencoroso; Lastra, una demagoga, Lobato, un oportunista y el Page, otro fascista del PP. Me dejaba, digo, que este gobierno, a todas todas, es anticonstitucional, pues se gobierna con presupuestos de un Congreso que no existe y dejados por un ministro de Economía del PP, metiendo mano en la caja sin saber lo que entra y decretando decretos leyes porque no hay señalas las partidas pertinentes. ¿Qué PSOE nos dejará este señor?...Me lo imagino uno similar al italiano, al francés o al griego. O sea, residual.
A mí me resulta imposible en este momento opinar sobre política, sabiendo que hay cientos, quizá miles, de venezolanos sepultados bajo los escombros y sin medios para rescatarlos.
Sí, Citizen, con lo de Venezuela no es un buen momento para pensar en estas cosas, naturalmente. Pero aquí respondo a los comentarios de Miquel y Orlando, que no quiero que queden sin respuesta.
Nunca he tenido reparo en decir a quién he votado. Lo hice al PSOE desde 1977 hasta 2019, en que dejé de hacerlo en aras del Partido Animalista (PACMA). Lo explico a continuación:
A nuestro actual presidente empecé a ver de qué iba —de buscavidas guaperas; había conocido a varios en la mili— en seguida. Pero me hacía cierta gracia, "marcando tendencia" con sus camisas con coderas y con su cautivadora sonrisa. Y aquí empezó mi distanciamiento: no me gustó nada que en el debate electoral cara a cara de la campaña para las Elecciones Generales del 20 de diciembre de 2015, le espetara a Rajoy que «usted no es una persona decente» (sic). Me quedé de piedra porque, al margen de si lo era o no, eso inauguraba un estilo nuevo en España desde la transición, que hemos heredado años después.
Pero, a pesar de eso, seguí votando PSOE. Perrosanches perdió esas elecciones por goleada, creo recordar que en junio de 2016. Lo echaron o poco menos del partido y el hombre, tras algunas extrañas maniobras ocultando las urnas, inició en octubre de 2016 una especie road movie por España con tres sujetos de aspecto muy turbio. Todavía me gustó menos eso. Di buena cuenta en estas páginas varias veces de las dudas que me inspiraba aquello. Aún me pregunto qué pasaría durante esos seis meses en los ratos de ocio, con esos individuos de "polaina ligera" —una expresión de mi padre— (al menos dos de ellos), beneficiándose del guaperas que atrae a las mujeres como las moscas a la miel. Pero eso queda para las revistas del corazón del futuro y si algún "Torrente" se anima a hacer algo...
Y aún me gustó menos su llegada al poder por la corrupción del PP, con ese sujeto ("Carbonerito" Ábalos) defendiendo la moción, un tipo del que yo albergaba serias dudas desde hacía tiempo. Dijo nuestro actual presidente que convocaría elecciones inmediatamente, pero las palabras (especialmente las suyas) se las lleva el viento. Por tanto, a la primera vez que las convocó (2019), voté al PACMA, como he dicho al principio. "Voto inútil", claro. Desde entonces, nunca he votado PSOE. Cuando lo deje este sujeto ya veremos lo que hago, aunque para entonces no sé si seguirá existiendo ese partido. Pero fue muy listo (todo lo tonto que parece ser ahora por no enterarse de nada, como asegura). En efecto, se quitó de en medio a los disidentes peligrosos y supo darles carguitos a algunos de los que se le oponían con más energía entonces (fue selectivo, a otros no), para que, muy agradecidos, ejercieran cumplidamente de lamebotas, como es patente. Lo que quede después, ya se verá.
Es una parte de mi opinión sobre todo esto, aunque ya sé que hay muchas otras que difieren totalmente de la mía, sólo faltaría... Pero no abriré debate alguno sobre ello, en este blog la política es algo residual. Y ahora, acto seguido, pienso en Venezuela. Un abrazo, Orlando, Miquel y Citizen.
Lo siento, por la extensión y el carácter de este texto, que se aproxima algo a alguna de las homilías de GU. SJ. [img]https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggtM_vE3LJ96sZgPVbXwcq5fhl8ctYwzxgoPn-6OMFXa3Z97nHONszYkNsWQwi8lvCRkpFRH2xua14rapL13l09XZaRG_s2bU7mTg-9ddQbF4b1DPvkgO2bzpO_NECm2it9hd78k9Th8sbzOTxdVNoNIG6RgJ7l3zXm0mlM3KiDvyaGrqbgK379B4fR3gN/s600/uribe_jesuita_capilla.jpg[/img]
Al menos, sé de alguien que esta mañana ha estado trabajando para que la UME se desplace allí con sus perros y no creo que haya tenido tiempo de pensar en Sánchez ni en el PSOE.
Yo vivo en zona sísmica y notado muchas veces como el suelo se movía bajo mis pies, he visto bailar la lámpara, he recogido del suelo los trozos de aquella figurita de mi abuelo que tanto me gustaba y he oído ese ruido sordo que no sabes de dónde sale pero te aterroriza. Sé lo que es un terremoto pequeño y llevo toda mi vida temiendo uno grande y ser yo la que me encuentre bajo una tonelada de escombros esperando la muerte. Por eso, en un momento así, soy incapaz de pensar en otra cosa y la política y los políticos pasan a un segundo plano. Vosotros, que quizá no sabéis de qué hablo, podéis seguir con el tema, pero yo me abstengo hasta que se me pase el encogimiento de corazón.
Sé perfectamente de lo que hablas, porque parte de la familia de mi esposa vive en Lorca (ella nació allí), población a la que acudimos con frecuencia. Como sabes, vivió un terremoto muy fuerte (por supuesto, nada equivalente a lo de Venezuela) en el 11 de mayo de 2011, con abundantes réplicas. Los pisos hechos cisco, las calles destrozadas y un miedo en el cuerpo generalizado, porque es zona sísmica situada sobre una de las fallas más activas de la Península Ibérica. Hasta el punto de que se llegó a hablar de fundar una nueva "Lorca" en otro lugar. Y en esas siguen, aunque justo es decir que las ayudas llegaron con bastante puntualidad entonces y que, además, los habitantes son gente muy vitalista, que no se arruga fácilmente, al menos los que yo conozco.
Nada, que se haga presidente del club
ResponderEliminarde fans de la estirada esa, podia haber
dicho, yo con la viuda de Zamarreño,
o la de Fernando Mugica, o la de Lluch,
miserable, lameculos, de tantos que tiene
ese sujeto de Sanchez, buenas noches, un
saludo.
A ninguno se nos escapa que escribir a favor o en contra de esta entrada te posiciona, al menos al ojo del ignorante.
ResponderEliminarTe diré porqué.
Porque nadie, absolutamente nadie se cree parcial y porque está convencido/a de su imparcialidad a pesar de su posición ideológica.
Particularmente, soy socialdemócrata, de la izquierda moderada, y todo pensamiento extremo me molesta.
En mi caso, ya ves, no habiendo cambiando de pensamiento, no habiendo cambiado de siglas, he votado dos partidos diferentes.
Voté PSOE porque no me gustaba Podemos, y aquello de "no dormiría tranquilo" no se cumplió.
Voté PSOE porque me asquea, me repugna Bildú, y creí aquello de "Con Bildu no se acuerda nada, si quiere se lo digo 5 o 20 veces").
Voté PSOE porque como constitucionalista que me siento, al oir hablas a Sánchez decir : que aquello de Puigdemont era "inconstitucional" y "no tenía cabida en el ordenamiento jurídico", le creí.
Voté PSOE porque prometió introducir en el Código Penal el delito de convocatoria de referéndum ilegal. No cumplió, sino que fue todo lo contrario.
Voté PSOE Tpoque prometió traer a Puigdemont de vuelta: En el debate electoral de 2019, se comprometió a traer a Carles Puigdemont de vuelta a España para que rindiera cuentas ante la justicia. No cumplió, sino que lo contrario, hasta hoy.
Voté PSOE porque prometió la independencia de RTVE y de la Fiscalía General: En la oposición, criticó duramente el control político de la televisión pública y de la justicia. Sin embargo, el nombramiento de Dolores Delgado (exministra de Justicia) como Fiscal General del Estado y los sucesivos cambios por decreto en el consejo de RTVE han sido interpretados como un incumplimiento de ese espíritu de despolitización y no contento con ello metió mano para colocar dentro del estamento como favor a la Angelica Rubio.
Voté PSOE, pero no para escuchar eso del cambio de opinión a la medida de "Hacer de la necesidad virtud"
Luego, me dejo la primera, la promesa nunca cumplida de que él quería sacar a Rajoy, estar dos meses, y convocar elecciones generales.
¿He votado o no, dos cosas diferentes sin haber cambiado nunca de partido político?
Un abrazo
Me he dejado el postre para los amantes de la democracia, para aquellos que dicen que Felipe es fascista; Madina, un rencoroso; Lastra, una demagoga, Lobato, un oportunista y el Page, otro fascista del PP.
EliminarMe dejaba, digo, que este gobierno, a todas todas, es anticonstitucional, pues se gobierna con presupuestos de un Congreso que no existe y dejados por un ministro de Economía del PP, metiendo mano en la caja sin saber lo que entra y decretando decretos leyes porque no hay señalas las partidas pertinentes.
¿Qué PSOE nos dejará este señor?...Me lo imagino uno similar al italiano, al francés o al griego. O sea, residual.
A mí me resulta imposible en este momento opinar sobre política, sabiendo que hay cientos, quizá miles, de venezolanos sepultados bajo los escombros y sin medios para rescatarlos.
EliminarSí, Citizen, con lo de Venezuela no es un buen momento para pensar en estas cosas, naturalmente. Pero aquí respondo a los comentarios de Miquel y Orlando, que no quiero que queden sin respuesta.
EliminarNunca he tenido reparo en decir a quién he votado. Lo hice al PSOE desde 1977 hasta 2019, en que dejé de hacerlo en aras del Partido Animalista (PACMA). Lo explico a continuación:
A nuestro actual presidente empecé a ver de qué iba —de buscavidas guaperas; había conocido a varios en la mili— en seguida. Pero me hacía cierta gracia, "marcando tendencia" con sus camisas con coderas y con su cautivadora sonrisa. Y aquí empezó mi distanciamiento: no me gustó nada que en el debate electoral cara a cara de la campaña para las Elecciones Generales del 20 de diciembre de 2015, le espetara a Rajoy que «usted no es una persona decente» (sic). Me quedé de piedra porque, al margen de si lo era o no, eso inauguraba un estilo nuevo en España desde la transición, que hemos heredado años después.
Pero, a pesar de eso, seguí votando PSOE. Perrosanches perdió esas elecciones por goleada, creo recordar que en junio de 2016. Lo echaron o poco menos del partido y el hombre, tras algunas extrañas maniobras ocultando las urnas, inició en octubre de 2016 una especie road movie por España con tres sujetos de aspecto muy turbio. Todavía me gustó menos eso. Di buena cuenta en estas páginas varias veces de las dudas que me inspiraba aquello. Aún me pregunto qué pasaría durante esos seis meses en los ratos de ocio, con esos individuos de "polaina ligera" —una expresión de mi padre— (al menos dos de ellos), beneficiándose del guaperas que atrae a las mujeres como las moscas a la miel. Pero eso queda para las revistas del corazón del futuro y si algún "Torrente" se anima a hacer algo...
Y aún me gustó menos su llegada al poder por la corrupción del PP, con ese sujeto ("Carbonerito" Ábalos) defendiendo la moción, un tipo del que yo albergaba serias dudas desde hacía tiempo. Dijo nuestro actual presidente que convocaría elecciones inmediatamente, pero las palabras (especialmente las suyas) se las lleva el viento. Por tanto, a la primera vez que las convocó (2019), voté al PACMA, como he dicho al principio. "Voto inútil", claro. Desde entonces, nunca he votado PSOE. Cuando lo deje este sujeto ya veremos lo que hago, aunque para entonces no sé si seguirá existiendo ese partido. Pero fue muy listo (todo lo tonto que parece ser ahora por no enterarse de nada, como asegura). En efecto, se quitó de en medio a los disidentes peligrosos y supo darles carguitos a algunos de los que se le oponían con más energía entonces (fue selectivo, a otros no), para que, muy agradecidos, ejercieran cumplidamente de lamebotas, como es patente. Lo que quede después, ya se verá.
Es una parte de mi opinión sobre todo esto, aunque ya sé que hay muchas otras que difieren totalmente de la mía, sólo faltaría... Pero no abriré debate alguno sobre ello, en este blog la política es algo residual. Y ahora, acto seguido, pienso en Venezuela.
Un abrazo, Orlando, Miquel y Citizen.
[img]https://pbs.twimg.com/media/HLvCI3dXgAAArJr?format=jpg&name=900x900[/img]
EliminarLo siento, por la extensión y el carácter de este texto, que se aproxima algo a alguna de las homilías de GU. SJ.
Eliminar[img]https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggtM_vE3LJ96sZgPVbXwcq5fhl8ctYwzxgoPn-6OMFXa3Z97nHONszYkNsWQwi8lvCRkpFRH2xua14rapL13l09XZaRG_s2bU7mTg-9ddQbF4b1DPvkgO2bzpO_NECm2it9hd78k9Th8sbzOTxdVNoNIG6RgJ7l3zXm0mlM3KiDvyaGrqbgK379B4fR3gN/s600/uribe_jesuita_capilla.jpg[/img]
Al menos, sé de alguien que esta mañana ha estado trabajando para que la UME se desplace allí con sus perros y no creo que haya tenido tiempo de pensar en Sánchez ni en el PSOE.
ResponderEliminarYo vivo en zona sísmica y notado muchas veces como el suelo se movía bajo mis pies, he visto bailar la lámpara, he recogido del suelo los trozos de aquella figurita de mi abuelo que tanto me gustaba y he oído ese ruido sordo que no sabes de dónde sale pero te aterroriza. Sé lo que es un terremoto pequeño y llevo toda mi vida temiendo uno grande y ser yo la que me encuentre bajo una tonelada de escombros esperando la muerte. Por eso, en un momento así, soy incapaz de pensar en otra cosa y la política y los políticos pasan a un segundo plano. Vosotros, que quizá no sabéis de qué hablo, podéis seguir con el tema, pero yo me abstengo hasta que se me pase el encogimiento de corazón.
ResponderEliminarPor cierto, el largo enlace solo me lleva a una sucesión de imágenes de Blogger, incluido su logo.
ResponderEliminarSé perfectamente de lo que hablas, porque parte de la familia de mi esposa vive en Lorca (ella nació allí), población a la que acudimos con frecuencia. Como sabes, vivió un terremoto muy fuerte (por supuesto, nada equivalente a lo de Venezuela) en el 11 de mayo de 2011, con abundantes réplicas. Los pisos hechos cisco, las calles destrozadas y un miedo en el cuerpo generalizado, porque es zona sísmica situada sobre una de las fallas más activas de la Península Ibérica. Hasta el punto de que se llegó a hablar de fundar una nueva "Lorca" en otro lugar. Y en esas siguen, aunque justo es decir que las ayudas llegaron con bastante puntualidad entonces y que, además, los habitantes son gente muy vitalista, que no se arruga fácilmente, al menos los que yo conozco.
EliminarRespecto al "largo enlace", no sé de qué se trata. Da igual.
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