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Frank Gehry, frente al Museo Guggenheim recién acabado; Bilbao, abril de
1997 / [Gorka Lejarcegi]
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Ha fallecido Frank Gehry. G.U. se remite a unas palabras, siempre sabias, de
F.C. comentando una entrada de este bloguero de finales de octubre del año
pasado sobre el museo Guggenheim:
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«Cuando vi las primeras fotos del Guggenheim no me gustó nada,
luego cuando lo vi al natural me gustó un poco más, he vuelto a
ver el museo otras veces y siempre me ha parecido una cosa extraña
que satisfacía a los visitantes y a la mayoría de los bilbaínos,
ahora me va gustando la cosa extraña y creo que esta construcción
placas de titanio ha sido positiva para la ciudad.
Otra cosa es el aspecto constructivo y la
irracionalidad estructural. Sé, por información directa, cómo la
pasaron de "canutas" los calculistas y los arquitectos que
tuvieron que resolver aquel artefacto arquitectónico. Concluyo que
Frank Gehry ha proyectado edificios que han complicado la vida a
unos constructores y han dado felicidad a unos espectadores. He
dicho espectadores porque aquellos edificios son una
arquitectura-espectáculo de campanillas».
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Frank Gehry, museo Guggenheim (Bilbao) en la actualidad / [Gonzalo
Azumendi (Getty Images)]
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En efecto. La apertura, en 1997, del Guggenheim Bilbao, le convirtió en
"arquitecto-estrella" ya con 68 tacos, y al edificio en una avanzadilla de lo
que vendría en el siglo XXI. Lo espectacular de la carcasa, con su estructura
de titanio, cambió por completo el aspecto de la ría del Nervión y de toda la
ciudad de Bilbao, que estaba muy descuidada y sin apenas visitantes (lo de ETA
no ayudaba). Y, en unos años, convertida en polo de atracción cultural,
turística y gastronómica. Su impacto fue tal que se lo llegó a llamar
efecto Guggenheim. Vean la diferencia entre esta imagen actual con la
que se hizo del propio Frank Gehry el año de la inauguración, en 1997. En
cuanto al contenido del museo, ese es otro cantar.
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Bilbao, Museo Guggenheim / [granuribe50 (26/3/2002)]
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G.U. tuvo sus dudas y las sigue teniendo, pero ahora el Guggenheim le gusta
más que entonces. Además, él nunca hubiera sido capaz de imaginar ni de
realizar algo así, por falta evidente de condiciones y porque no entiende que
eso no sea otra cosa que "arquitectura-espectáculo".
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[Frank Gehry aparece en los Simpsons en 2005 en el capítulo
The Seven-Beer Stretch y en 2009 en Maggie Roark]
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G.U. es más de la vieja escuela. Sin embargo, no tiene nada contra el
arquitecto Frank Gehry, a quien admira. Ya quisiera él haber tenido su
imaginación, sus encargos y su despacho (arquitectos recién licenciados
escogidos entre lo mejorcito de cada universidad, becarios selectos, expertos
arrugadores de unos papeles que devienen maquetas, calculistas, ingenieros
diversos, economistas, etc.).
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Frank Gehry, hotel en las bodegas Marqués de Riscal, Elciego (Álava)
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Frank Gehry, Hotel Marqués de Riscal, Elciego / [Fotografía: Adrian
Tyler]
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De hecho, además de a Bilbao, ha ido a la Rioja bastantes veces (le encanta
todo aquello) y casi siempre aprovecha para pasarse por las
Bodegas Marqués Riscal, en Elciego, obra del susodicho (el hotel), como es fácil adivinar. Su estilo es
inconfundible. incluso en el "Pez Olímpico" de Barcelona.
DEP, Frank Gehry.
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Barcelona, Frank Gehry, el Pez Olímpico (1992)
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Comparto la opinión. Siempre pensé que era un montón de chatarra hasta que estuve allí. Creo que el paseo tranquilo hasta el museo por la ría del Nervión, el lugar donde se ubica el Guggenheim, la amplitud de sus alrededores, el enorme perro/ seto, la araña gigante los visitantes, el interior... todo jugó a su favor creando una magia especial que me hizo ver aquello de otra manera. Pensé en lo diferente, tranquilo y limpio que había quedado el lugar tras reconvertir el tema industrial y haber los vascos superado una época negra marcada por el terrorismo. Hoy el visitante no tiene temor a pasear por Bilbao.
ResponderEliminarResulta que el anónimo soy yo: Cayetano. Se ve que tu blog no me reconoce.
ResponderEliminarSí, he estado muchas veces en Bilbao, desde "tiempo inmemorial". La ciudad donde nació y vivió mi padre hasta que se casó y se vino a Caltaluña. A mí siempre me gustó, con ese aspecto fabril y deslavado, es que desde joven la vi así. Pero reconozco que con el Guggeheim y el fin de ETA voy allí con más gusto, si cabe. Y ese museo es en parte responsable del cambio. Tengo que reconocerlo, aunque la arquitectura de Gehry me desagrada, por lo general. Hago mías las palabras de F.C., que sabe de esto (y de todo) mucho más que yo.
Eliminar«Frank Gehry es el adalid de la deconstrucción, en su cabeza cualquier cosa arrugada puede convertirse en un anhelo arquitectónico. Sus delirios y caprichos formales son un atropello al orden clásico, y no lo digo como crítica negativa, sino como una aclaración». Pues aclarado queda.
Saludos.
Ahora sí. Cosas del " internés" este. Disculpa.
ResponderEliminarDisculpado estás. A mí también me pasa. El "internés" es impredecible...
EliminarMi querido Gran Uribe. Me encuentro un poco mejor, y paso a comentar tu entrada.
ResponderEliminarNo puedo opinar sobre lo que no entiendo, pero mi instinto me dice si una cosa me gusta , o no.
He estado este año por allí para ver una exposición de una pintora, Hilma af Klint. Y estuve para ver la de los pintores de la revolución de la Unión Soviética. Y volveré a ir cuando se preste otra exposición que sea interesante; ahora bien, aquello no es aprovechable (me refiero al espacio interior), ni práctico. Podrá ser una obra de calculista y de matemáticos, pero no lo sé explicar, aquello me incomoda, no lo veo aprovechado. Respecto a la fachada, pues eso, es la fachada flamígera de la postmodernidad.
Un abrazo y gracias por preocuparte , ya voy mejor
¡Cómo me alegro! Tan acostumbrados estamos a tu cita diaria que, cuando está vacía (solo con lo de hace días), es como si nos faltara algo.
EliminarSé que estuviste allí, en Bilbao, a ver aquella exposición. Me temo que tardarás en volver porque, según la programación, veo que hay pocas que nos puedan interesar. Tenemos un analfatetos artísticos, a día de hoy políticos encargados de cosas culturales. Da pena verlos, Urtasun y otros. Y a veces produce mala leche soportar sus decisiones.
El cómo aguantar esa carcasa fue el gran problema de ese edificio y de muchos otros. Si te asomas al enlace de lo 29 edificios-espectáculo, verás bastantes que padecieron ese problema y crearon dolores de cabeza a los calculistas, de los que algunos no se han recuperado. Esta foto la hice yo, asombrado de cómo se aguantaba el tinglado, ¡menudo lío de jácenas!
[img]https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdr8VlJ15PtCIBHF4c3vYh7KBAVh1yy2pg7jxST5VsYF9IawgtdTC4xQLbm53yVi6Gzq-sZ6CZDM-QJfUIqiIt2ry3-_YyVtcGe8lHkuJMytTe7iafAsa7_0U1CLDvQlXOl5th4gZ1XQ3MOSRU-g0jlbRk96x3cGzWZECESkjByDfu7ofE7AWOm2tPLZHQ/s500/Guggenheim_gehry_granuribe_2002_3.jpg[/img]
Un abrazo
Amigo Gran Uribe, Frank Gehry es el adalid de la deconstrucción, en su cabeza cualquier cosa arrugada puede convertirse en un anhelo arquitectónico. Sus delirios y caprichos formales son un atropello al orden clásico, y no lo digo como crítica negativa, sino como una aclaración.
ResponderEliminarLos edificios de Gehry que he visto en la realidad me han gustado un poquito, y los que he visto en fotografías o planos no me han gustado nada de nada.
Alguien ha dicho que Gehry se inspira en una papelera y en el montón de papeles contenidos en ella, a mí me parece que es una manera de inspirarse como otra cualquiera, otros artistas se inspiran en el canto de los pájaros o en el dolor ajeno, algunos reclaman la intercesión de las musas y otros lo hacen bajo los efectos de algunas sustancias o lo hacen bajo el arrebato de su vanidad, estas cosas producen fantasmas. Hay fantasmas de titanio y arquitectos aficionados a los calcetines holandeses.
Abrazos.
Sí, siempre oí decir que en su despacho había un virguero que tomaba un papel DIN A0, lo arrugaba con estilo, llamaba al maestro y éste decía: adelante, elaboraremos la maqueta y ya veremos lo que hay dentro y cómo se aguanta. Quizá sea una "leyenda urbana", ojo. En realidad, los Simpons vienen a reflejar eso.
EliminarEs cierto, las fuentes de inspiración pueden ser diversas, y el arrebato de engreimiento de ciertos arquitectos-estrella las toma al vuelo, sean suyas o de discípulos suyos.
Un abrazo
Es evidente que el Guggen ha venido muy bien a Bilbao. Lo que me parece menos evidente es la genialidad de F.G. Para mí es como si muchas veces escribiera la misma novela, cambiando la localización, eso sí. Desde luego no respetó lo que había antes y uno bueno hubiera sabido aprovecharlo. Nos quedamos con que ha dado a Bilbao un gran impulso pues se ha logrado un icono. Y como la gente no tiene demasiadas ganas de reflexionar, la existencia de un icono les simplifica la elección. Alguna vez habría que venir a Bilbao a verlo. Y es lo que ha sucedido.
ResponderEliminarComo curiosidad, el famoso perro es de Jeff Koons, exmarido de Ciocciolina, la cual tenía un perrito con el he leído que jugaba procazmente, por ser fino. Su ex lo puso en Bilbao, es decir, en el Mundo, como irónico recuerdo.
Mateo.
El enlace de los 29 edificios espectaculares que pongo al final acreditan lo que dices. Un icono y la gente viene a Bilbao a verlo, no tanto a visitar lo que hay dentro. Es arquitectura-espectáculo, no hay que darle muchas más vueltas. Aun así, yo, sin vivir en Bilbao, creo que es bastante adecuado al lugar donde está situado, aunque ignoro qué había antes allí.. En cuanto al perrito del marido de Cicciolina, lo ignoraba. Esta foto la hice en una de mis visitas.
ResponderEliminar[img]https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhX1lLrzDMACms-kianqhypsj_2tPrQQ8Wz-uUBIb02ID3_DoR-csoJ1WdiKygHN7-TJURB5SHg5vR_WRXixMyi0f9S5-mElQZqHU9K4_K9LUrRU5jdrufJOBbtxV8kt7xLO712beX6-XfhUjgVvM757bNKb_p_pAbu5A4LMFL3toz3Od2ZNJOwviYEIpRW/s1600/Guggenheim_gehry_granuribe_2002.jpg[/img]
Saludos.