 |
| [Barcelona. El Peix, Pez de Oro, de Frank Gehry (1992) / Fotografía: Wikipedia] |
Esta icónica estructura de acero, denominada
Peix o también
Pez de Oro, situada en la playa de la Barceloneta, fue diseñada por el arquitecto
Frank Gehry con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992. Mide 56 metros de largo y 35 metros de alto, y gracias a su enrejado metálico dorado, parece simular escamas que reflejan la luz del sol sobre el Mediterráneo. Es una "obra menor" de ese arquitecto, pero no la peor (opinión de G.U.).
Ayer presidió estos festejos verbeniles en la playa. Tanto desagradan a G.U., que, si de él dependiera, los prohibiría sin dudarlo, —llámenlo facha🧑✈️—; por el daño acústico, por el daño a la arena de la playa y por el daño al agua del mar, ya que toda esa gente hace sus necesidades de toda la noche allí. Además, le deprime esa suciedad que genera la masa.
 |
| [El Periódico. Fotografía: MANU MITRU (24/6/2026] |
Por suerte, de un tiempo a esta parte —era PostColau—, a las seis y media de la mañana entra la policía a intentar desalojarla, empresa que no siempre resulta sencilla.
Y menos mal que lo hace, ya que sería imposible que la brigada de limpieza actuara eficazmente con toda esa gente tumbada por allí durmiendo la mona.
 |
| [El Periódico. Fotografía: MANU MITRU (24/6/2026)] |
Por cierto, nos gustan mucho las fotografías de El Periódico tomadas por
MANU MITRU, en especial la de la gaviota sobrevolando ilusionada la basura (a ver qué pilla) y situada en la imagen precisamente sobre el
Peix de Frank Gehry; está bien tomada y representa bastante bien el asunto del que estamos hablando.
 |
| [El Periódico. Fotografía: MANU MITRU (23/6/2026)] |
Parece que la cosa vuelve a la normalidad, gracias a los buenos oficios de la policía y la limpieza. Hasta el año que viene, aunque habrá otras fiestecitas antes. Esto de hacerlas en la playa, con hogueras incluidas, se puso de moda hace años y no hay quien lo pare.
Tiene que ser un problema de educación porque la mayoría de los ocupantes de la playa son jóvenes, está claro. ¿Tanto cuesta llevarse la basura que se ha generado? Creo que los centros de enseñanza no están difundiendo la cultura de la urbanidad, y, por lo que veo, tampoco los padres. Me parece vergonzoso esta falta de empatía ciudadana. Mis hijas nunca lo habrían hecho porque vieron en casa que jamás tiramos un papel a la calle. Es una cuestión de principios. Penoso, G.U,, penoso.y comprendo tu animadversión por la noche de marras. No sé si en otros países hay mayor cultura cívica. En España se enseñan muchas cosas en los centros de enseñanza pero no a ceder el asiento en los transportes públicos ni a llevarse la basura. Es el fracaso del sistema educativo. Se pretendió hacer una asignatura de Ciudadanía fuertemente ideologizada pero se olvidó lo más real y necesario que son cosas como estas. Saludos.
ResponderEliminarAquellos manuales de Urbanidad, de los que tanto se reía la izquierda no fueron capaces de emularlos en la LOGSE para poner algo así. debidamente actualizado, claro.
Eliminar[img]https://pictures.abebooks.com/inventory/30664571837.jpg[/img]
En su lugar, como dices, pusieron una asignatura llamada Educació per a la ciutadania i els drets humans, que era una "m" pinchada en un palo, totalmente politizada. Cuando hacía guardia en el instituto tuve ocasión de hojear el libro que tenían los zagales y era bastante deprimente; con la excusa de insuflar "valores democráticos y de derechos humanos" te colaban cualquier cosa, y se supone que el profesor ponía de su parte. Por supuesto, de "deberes humanos" no se hablaba. Y eso que me refiero a una época pre-procés… Creo que luego la suprimieron.
[img]https://m.media-amazon.com/images/I/81tIPnCgqdL._AC_UF1000,1000_QL80_.jpg[/img]
Cuánto mejor hubiera sido explicarles en esa asignatura, verbigracia, que el bocadillo de las 11 de la mañana no se tira al WC si no les gusta o al suelo del patio (para mayor gozo de las gaviotas, que acudían a Ripollet desde kilómetros de distancia para disfrutar de ese momento). Lo envuelves y te lo llevas a casa, o se lo das a alguien que lo necesita, que en el propio instituto había algunos.
Saludos
Es una vergüenza cómo dejan la playa. Un beso
ResponderEliminarPues va a ser que sí, pero no sólo la playa. La ciudad queda hecha un desastre. Besos.
EliminarÉrase que se era un colegio de primaria japonés que vino de fin de curso a Barcelona. Los alumnos no sobrepasaban los 14 años. Los maestros tenían organizada una visita al Park Guell.
ResponderEliminarMarchó el colegio después de la vista, pero a la tarde vino otro colegio japonés, de otra provincia, por lo que parece, y uno de los alumnos de este colegio vió un grafiti con los caracteres japoneses retulados sobre uno de los mosaicos del banco de Jujol.
Inmediatamente dio aviso a sus maestros. Estos hicieron fotos y enviaron las mismas a la embajada japonesa en Barcelona. La embajada supo que otro colegio había ido a la mañana.
Ese otro colegio hizo poner en el patio, a los alumnos que habían ido a Barcelona de viaje de fin de curso.
Preguntó quién había rotulado el banco y después de unas indagaciones salió "la" culpable.
Fue multada . El importe de la multa fue del colegio a la embajada japonesa en Barcelona, y de esta al patronato del Park Guell para reparar el grafitti.
PD: La niña fue expulsada del colegio.
No es un cuento, no es un invento, no es una elucubración. En Japón nadie, nadie tira nada al suelo, a nadie se le ocurriría pintar una puerta, grafitear un banco, orinar en una esquina. Esto lo leí hace un par de años en La Vanguardia.
Ahh, en Singapur tiene delito de prisión.
Me lo creo, no hay más
Eliminarque ver los seguidores
japoneses de su selección
en el mundial, recogiendo
lo que tiraron en las gradas,
todo un ejemplo, saludo.
No he visto a los seguidores japoneses del Mundial, pero no me sorprende, Orlando.
EliminarNo recordaba ese incidente que relatas, Miquel, pero tampoco sorprende. Sí que recordaba que, hace algunos años, varias alumnas de un instituto japonés en viaje de fin de curso hicieron pintadas con sus nombres en las paredes de la catedral de Florencia, nada menos. Cuando el colegio de Japón se enteró del asunto, obligó a las estudiantes y a sus padres a pedir disculpas, se pagaron los costes de la limpieza de la catedral y el director del instituto viajó personalmente a Italia a disculparse. Las alumnas fueron suspendidas de clase. Bueno, pues supongo que esta vez sería algo así.
Lo que no sé es si los japoneses/as que viven y trabajan en España (hay muchos/as) conservan esa manera de actuar o... al venir a España se contaminan de la mierda de aquí y ellos y sus hijos/as acaban tirando la basura como se hace por estos lares (por parte de gente no siempre inculta).
Un abrazo a ambos (espero, Miquel, que no les enseñes a tus nietos que la basura se tira al suelo 😂, en lugar de a la papelera o de llevársela a su casa).
La cultura japonesa, y la de Singapur, no digo Corea, ni China, paises que no he pisado, es de una pulcritud absoluta, Gran Uribe. Singapur llega a saber si has tirado de la cadena del WC. Hay prisión. Aquello es una maravilla para los amantes de la pulcritud y el buen hacer.
EliminarUn abrazo
He ido muchas veces al monte, muchas, en su día, cuando se podían hacer hogueras con piedras alrededor del fuego esa era la marca de mi paso, pero nunca deje nada en el monte y no me gusta la gente que deja mierda por donde va. Y yo no tengo ni educación para la ciudadanía, "valores democráticos y de derechos humanos" que me parecen una colección de gilipolleces que alimentan a cuatro zánganos, ni leches, solo tuve una familia "como dios manda" y asi se lo transmití a mis hijos. Que hay cosas que se aprenden en casa. "Valores democráticos" ¡no te jode! ;D
ResponderEliminarUn saludo
Nunca tampoco he dejado en el monte NADA ("NADA ES NADA", diría nuestro actual y apuesto presidente). En cuanto a esa asignatura de la "Ciudadanía" que mencionó Joselu en su comentario (él también sabe de qué va esto), ya he dejado mi opinión en mi respuesta. Allí la calificaba como "m" pinchada en un palo, aunque tú la "matizas" a tu modo. Un saludo.
EliminarD.F. lo ha mencionado. El problema no está en los centros de enseñanza ni en los profesores, pues lo suyo es enseñar, no educar. La educación, o mejor, la no educación, viene de sus casas y lleva ya más de una generación. O sea, que ya hay niños sin educación porque sus padres tampoco la recibieron y quizá ni sus abuelos.
ResponderEliminarHace más de 25 años, un día me encontré en el portal de la casa donde vivo a una vecina que iba con sus dos niñas. Me paré a hablar con ella y, mientras, una de las niñas tiró al suelo el envoltorio de los "gusanitos" que iba comiendo. Yo, instintivamente, me agaché a recogerlo y me encuentro con que la madre me mira con sorpresa y me dice: "¿Para qué quieres eso?" Yo le dije: "Para tirarlo a una papelera" . Y la señora ni siquiera se dió por aludida. Esa niña de los gusanitos, ahora es madre de dos adolescentes que tirarán todo al suelo, porque dos generaciones anteriores no le han enseñado lo contrario.
Hubo un momento, te hablo de hace treinta años (1996) en que de repente se nos citaba a conferencias en las que los inspectores y psicopedagogos nos empezaron a vender que nosotros no éramos profesores, éramos educadores. Mal asunto, pensé ya en ese momento, en línea con lo que comentas en tu primer párrafo. Yo pensaba, inocente de mí, que había estudiado como un cabrón (sorry) para estudiar las oposiciones con el objetivo de explicar mi asignatutra (ahora la llaman "materia") lo mejor posible, Pero resultó que no, que eso era secundario, que lo prioritario era ser "educadores" (o sea, velar sus jueguecitos en un aula que pasó a ser "ludoteca") y aguantar las barbaridades que nos echaban en cara los padres.
EliminarEn cuanto al 2º párarfo, he vivido situaciones muy similares también.
Saludos a ti, a Granada en general y a Otura en particular (lo digo por si ves a Soledad Sevilla por allí, que sepa que la admiro mucho).
¡Gracias! El caso es que no conozco Otura. Conozco personas que viven allí, pero yo no he ido nunca.
EliminarEstos días he leído algunas entrevistas con Soledad Sevilla y me he preguntado que es lo que le habrá empujado a volver a Granada y asentarse aquí para el resto de su vida. Es una decisión un poco rara. ¿No te parece? Sus hijos viven en Barcelona, ella ha desarrollado casi toda su vida en Madrid, pero construirse una casa en Otura parece como decir "aquí me quedo hasta el fin de mis días"
En mi cuadrilla lo comentamos muchas veces este tema. Hacíamos botellon en la calle muchas veces, sobre todo en verano y fiestas de los pueblos. Cuando acabábamos recogíamos todo y a la papelera. Eso va con la persona.
ResponderEliminarTambién te digo que, la mayora de veces, la previsión de contenedores o papeleras extras es nula´, por lo que se desbordan y la basura ya campa a sus anchas
Va con la educación de cada cual. Y respecto a la provisión de contenedores, siempre se quedan cortos.
EliminarYo no he hecho botellón, pero sí picnic y cosas de esas y nunca he dejado ni un miserable papel, y si era una de esas áreas de las autopistas francesas y comíamos en una mesa de esas que hay, nunca dejamos ni un papel ni la mesa sucia. Y por la calle nunca he tirado nada al suelo, aunque a veces cuesta encontrar papelera.