M.C. publica hoy
una entrada con un reloj de sol que está en las cercanías de la plaza Trilla, en el barrio de Gracia, de Barcelona. Adjuntaba un enlace a Google Maps en el que se ve la susodicha plaza, que antiguamente "era el campo de trillar, de aventar, de la masía que había al lado, y de ahí su nombre".
El urbanismo posterior no le hizo mucho favor a ese lugar. Pero, ¡ojo!, allí hay una preciosa fuente de cuatro caños y cuatro farolas, que nos recuerda algo, entre otras, a la de la plaza de la Concordia (en el barrio de G.U.), con algunas diferencias, tales como que ésta sólo dispone de dos caños y tres farolas.
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| Barcelona, plaza de la Concordia (11/12/2025) / [Fotografía: doña Perpetua] |
Pues bien, hará cosa de un par de horas, doña Perpetua ha visto en la susodicha plaza de la Concordia a un joven ¡leyendo un libro a la luz de las tres farolas! En tiempos de Baroja, el camarero de un hotel de lo que se sorprendía era de ver a un viejo
"a su edad y teniendo que leer todavía todavía" (sic).
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| Pío Baroja, Los caprichos de la suerte, Ed. Austral (2016), pág. 170 |
Nos suele sorprender lo contrario; ¿qué hace ese solitario joven con su capuchita leyendo un libro en relente, pudiendo estar tomando unas cervezas a gollete en un bar de la plaza? Quién sabe, pero es un mal —o buen— augurio: un joven leyendo, quizá ampliando campo de visión; mal —o buen— asunto.
Pueden increparle, detenerle, cachearle, interrogarle, torturarle, confinarle finalmente en una húmeda celda... Es un mal ejemplo para la juventud. ¡A quién se le ocurre leer en estos tiempos! Un mal ejemplo. Lo que tiene que hacer ese joven es escuchar reguetón, tomar chupitos con los colegas y hacer botellón. ¡Qué descaro! ¡ Hacer eso en la vía pública y a plena luz del día! ¡A dónde vamos a llegar!
ResponderEliminarHabrá que tomar medidas, sin duda. Esto no se debe expandir, sería un peligro.
Eliminar[img]https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhjoLARmb8hwQz6EYO1-ExgjZJqM_3s0kF2dwP8fqnJ4oc8fadU8c-2YP3BF5kJqFrKsp4DP_-gCeDd-vwKEVppPzmiHRmJ3wzpMohTGB-j7QglHXkZ0MkjFaGrYgJO6SjqUuv1QEcq3EqqMZkW1_CA6g5oZF2NhVfquUU6ZeygSCfLvM8f3VzZFGvhcGPp/s1600/prohibida_la_lectura.png[/img]
¡Pero que se ha creído! ¡A ver si piensa que la calle es suya! . Si es que van como locos, si es que la juventud está atolondrada¡
ResponderEliminar¡A dónde iremos a parar!...Es que no te puedes fiar de nadie ¡
Me voy a denunciarlo
[img]https://emtstatic.com/2016/10/corts.png[/img]
EliminarPuedes ir esta tarde a la comisaría del Prat. Yo me acercaré a la de Les Corts, la tengo al lado. Leo en EL MUNDO TODAY: «Comisaría de Les Corts: Las mejores denuncias por robo de Barcelona». A ese titular se le podrá añadir este otro: «Comisaría de Les Corts: Las mejores denuncias por lectura de Barcelona».
https://www.elmundotoday.com/2016/10/comisaria-de-les-corts-las-mejores-denuncias-por-robo-de-barcelona/
Mucho cuidado con el joven del libro y mucho cuidado con estos escritos y comentarios, no vaya a ser que se monte un sarao y unas manifestaciones para que arranquen los bancos de la plaza y dediquen el espacio para poner más terrazas de bar y cuidado con la fuente que hace la competencia a los bares.
ResponderEliminarSalud.
¡Ostras, Francesc, no les dés ideas. Bastante pocos bancos que hay —creo que seis—, de modo que la gente (ancianos incluso) se tiene que sentar en las escaleras de la iglesia porque no hay sitio para todos. Ahora, eso sí, las plazas en los bares de la plaza siguen aumentando exponenciamente, invadiendo los pasos lógicos de los viandantes que van por la calle.
EliminarSaludos.
A ver si le va a dar por pensar... Un beso
ResponderEliminar¡Peligro, si ese tipo de la foto se pone a pensar! Como esta moda se extienda no sé adónde iremos a parar, se tambalean los cimientos del sistema. Besos.
EliminarHabría que ver qué estba leyendo. Ojo.
EliminarF
Por lo que tengo observado por estos lares, los pocos varones jóvenes que leen libros por la calle (y menos a la luz de un farol) son extranjeros (sobre todo franceses, también ingleses y algún alemán). Hay bastantes pisos Airbnb por el barrio y cada vez más turistas, los exportó Colau a los barrios para descongestionar el centro, por suerte no hay nada de Gaudí en un par de kilómetros a la redonda. Bastantes son alemanes. Por tanto, no es descartable que ese sujeto, que tenía aspecto ario (detectable a pesar de la capucha que protegía su occipucio, había relente), estuviera leyendo algo así, aunque no todos lo hagan.
Eliminar[img]https://www.swissinfo.ch/content/wp-content/uploads/sites/13/2015/12/7366cf5b8fd582b94315d37dca2e454e-image_doc-6r924-data.jpg?resize=1200,1200[/img]
[Hay españoles adictos a ese sujeto, pero no lo leen].
Un abrazo.
Entre los jóvenes los hay muy diferentes y es capcioso categorizarlos potencialmente como no lectores, incultos, bárbaros y enemigos de la cultura. Los hay muy cultivados y valiosos. He visto en mi viaje a Sevilla jóvenes guitarristas que interpretaban a Paco de Lucia maravillosamente, a jóvenes cantaores de flamenco, a lectores interesadísimos en lo que leían. No sé si son muchos o pocos, pero me opongo que haya un cliché generacional. Puede que haya muchos que vayan de botellón lo que no impide que tengan otros valores y, además, los hay que dan vueltas a muchos adultos de otras generaciones. Saludos.
ResponderEliminarDisculpa la pequeña frivolidad. Lo sé, lo sé, hay jóvenes muy preparados, que estudian mucho, cantan en corales o tocan en orquestas sinfónicas o grupos de cámara o interpretan la guitarra flamenca mejor que Sabicas o el "Niño Ricardo" (que ya es decir). Hasta hay excelentes estudiantes de arquitectura y arquitectos. O científicos y médicos, aunque muchos se van. Etc.
EliminarYo no categorizo nada, creo. Era por poner un poco humor respecto al cliché y para publicar una hermosa foto de doña Perpetua. Un humor al que se han apuntado algunos apreciados comentaristas. Porque... no sé tú, pero yo veo a pocos jóvenes leyendo libros a la luz de una farola (o tres) en pleno relente. Nos llamó la atención. La verdad es que en la escuela no se les estimula mucho a hacerlo, aunque algún esforzado profesor lo intente motu proprio.
Saludos.