jueves, 28 de mayo de 2026

Casto Fernández-Shaw, «Cortijos y Rascacielos» y G.U.

Nos lo preguntan en cuanto salimos a la calle, es lo que tiene la inmensa popularidad adquirida vía Blogger. "¿Cómo no dice nada de lo que está pasando?". Aparten de mí este cáliz, no quiero saber nada de esos asuntos, no quiero líos con mis numerosos seguidores. Y descartado ese lodazal, cambiando de tema: "¿Cómo se le ocurrió, G.U., estudiar Arquitectura, siendo así que no se ha dedicado luego a ello?". Respuesta: pues, hablando de ello, vamos con ello, aunque en este blog ha quedado explicado alguna vez
Casto Fernández- Shaw, proyecto para el cine Coliseum (Madrid)
Hacemos "memoria histórica". Cuando Casto Fernández-Shaw (1896-1978) acabó el bachillerato, su familia le preguntó entonces al zagal: "¿qué quieres estudiar?".  Ingeniero de Minas, porque me gusta la física, la química, los minerales, inventar aparatos... Se presentó y recibió una tremenda calabaza en el primer curso. "¿Y ahora qué, Casto?". Pues… me gusta viajar, ver mundo, quiero ser viajante de comercio.  "Pero tú, con tus notas y sabiendo dibujar, ¿por qué no estudias Arquitectura?".

Y eso hizo, estudió esa carrera y acabó siendo un arquitecto muy bueno. ¡Ojo! Tuvo la suerte de tener como profesores a algunos grandes arquitectos del momento, como Antonio Palacios, Aníbal Álvarez, Pedro Muguruza, etc. Así cualquiera... Era en 1913. 
Casto Fernández-Shaw, proyecto para el aeropuerto de Barajas
Tuvo la mala pata en sus comienzos de competir nada menos que con el gran Luis Gutiérrez Soto para el concurso del Aeropuerto de Barajas, al que se presentó con un aerodinámico diseño con planta en forma de avión. Era muy creativo, bastante innovador, pero muy caro construir eso y perdió el concurso. Ojo, el de Gutiérrez Soto (ya hemos hablado aquí) era muy bueno también (ese arquitecto nos gusta mucho).
Nº 11 de la revista Poesía / Pop-up de la gasolinera Porto Pi en ese número 11
[granuribe50]
¡A qué viene esto?, se preguntarán algunos (pocos). Para empezar, G.U. ha estado hojeando (con "h") un ejemplar de la magnífica (maravillosa) revista Poesía, fundada en 1978, que dirigía Gonzalo Armero.
Portada del nº 15 de la revista Poesía, con la portada de algunos ejemplares anteriores
En el nº 11 dedicaba casi media revista a Casto-Fernández-Shaw, con un pop-up desplegable de la gasolinera Porto Pi, en la calle Alberto Aguilera (Madrid), que, aunque con variaciones, no es Arquitectura Inexistente, sino que todavía existe. Aquí la tienen.
La gasolinera Porto Pi, proyecto de Casto Fernández-Shaw y fotografías de la época
En efecto, aunque a alguno de ustedes le pueda parecer mentira, la gasolinera Porto Pi de Fernández-Shaw no es Arquitectura Inexistente, que diría nuesro colega F.C. ¡Aún existe!, a pesar de haber sufrido múltiples avatares que a punto estuvieron de acabar con sus huesos en tierra, recogidos por un camión camino del vertedero.
La gasolinera Porto Pi (Alberto Aguilera, Madrid), de Casto Fernández-Shaw, ¡no ha desaparecido aún!"
A raíz de todo este asunto, hemos escudriñado un poco en la vida de Fernández-Shaw, descubriendo que él fue precisamente el fundador de la revista "Cortijos y Rascacielos". ¡Amigos! Aquí liga todo con lo que G.U. explicaba en este blog. Allí hablaba entonces de esa revista. La tenía en casa nuestro padre, heredada del abuelo, y uno ha conservado esos ejemplares muchos años. Ya no, por desgracia.
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Era una maravilla, que le descubrió cosas que le gustaron  mucho; arte griego, casas antiguas, viviendas rurales, arquitectura de vanguardia (entonces G.U. no sabía que eso era ni "de vanguardia" ni "racionalista"), rascacielos, que eso sí que empezaba a saberlo. Pues bien, fue eso lo que acabó de decidirle, además de lo ya explicado otras veces.
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Y esto es todo, quizá así quede saciada su curiosidad, visto que luego no se dedicó a eso sino a la enseñanza, pero eso ya ha sido contado también en estas páginas.

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