Jaume Maymó
edita mensualmente los llamados "Cuadernos Arias", con temas de arte, más o
menos relacionados con Picasso. Los inició hace 21 años. Se refieren a Eugenio
Arias, el que fuera a lo largo de veinte años barbero de Picasso en el
pueblecito de Vallauris, en Francia.
Situación de Vallauris
El hombre legó toda la obra que le había dado Picasso al pueblo de Buitrago del
Lozoya, un pueblo al norte de la provincia de Madrid, donde ahora hay un museo
que la expone desde 1985.
Situación de Buitrago del Lozoya
Está en el sótano de ese Ay Untamiento, pero se dice que siguen a buen ritmo las
obras para encontrarle una ubicación más digna en un edificio con un magnífico
esgrafiado segoviano, que al parecer está siendo restaurado actualmente. Veremos
si es así, porque de eso se viene hablando hace años y G.U. no se fia ni un pelo
de esa gente. He aquí un render de lo que tal vez será en el futuro:
Simulación del nuevo MUSEO PICASSO / COLECCIÓN EUGENIO ARIAS (Buitrago
del Lozoya)
Pues bien, a veces uno tiende a pensar ¿para qué sirve mi buzón de correos si
sólo recibo notificaciones desagradables o propaganda no deseada? Ayer G.U. se
llevó una alegría, un envío de un bloque de esos cuadernos, que G.U. le solicitó
a Maymó a instancias de M.C. Muchas gracias a ambos dos. El sobre ya "vale un
potosí", con esa tinta roja, el logotipo y el señor con gorro, pipa y
cartapacio.
Aquí tienen desplegado lo que G.U. ha recibido de Maymó, gracias a los buenos
oficios del antes mencionado M.C., que le suministró los datos hacerle la
solicitud por envío postal.
Eugenio Arias era un buen tipo. Tenía a quien parecerse, a su madre, quien le
dijo en su día:
«Hijo, en este combate que es la vida, te podrán robar la cartera,
desvalijar tu casa; pero atención, no te dejes pervertir el alma». Una frase que retrata a Nicolasa, su madre, de la que guardó buena nota su
hijo.
Eugenio Arias posa ante el retrato de su madre Nicolasa, obra de
Picasso
Bueno, desplegamos sobre la mesa los ocho fascículos que nos ha enviado
Maymó. Son cuadernos llenos de arte y buena literatura. Y en uno de
ellos hay un desplegable con las portadas de los cien primeros títulos. Ya
tiene mérito Maymó, con esa constancia tan altruista.
Los cien primeros "Cuadernos Arias" / [Diseño: Fons Gràfic]
Estamos encantados de la vida. El lunes mismo le haremos llegar por vía
postal —of course— nuestro agradecimiento. Y cuando vayamos por los
madriles, que esperemos sea en breve, fijo que nos pasaremos por ese museo,
quizá ya en su nueva ubicación: El museo Picasso Colección Eugenio Arias.
Y, como Buitrago del Lozoya nos suena desde que estudiábamos en la
ETSAB, porque allí había un edificio que nos gustaba mucho, la Central de
Telecomunicaciones (1966), de nuestro admirado arquitectoJulio Cano Lasso, a ver si se nos permite acercarnos, aún a sabiendas de que, caso de que
se nos dejara husmear por allí —cosa harto improbable—, estará muy cambiada.
¡Buena arquitectura!
Alzado de la Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del
Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya
(1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Planta de la Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del
Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto
Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya (1966) /
Julio Cano Lasso, arquitecto
Estación de comunicaciones por satélite de Buitrago del Lozoya (1966) / Julio Cano Lasso, arquitecto Interior da la sala de control en la actualidad [Fotografía: Enrique Encabo Seguí]
¿Qué decir?, salvo que estoy que no quepo en si de gozo por tu nueva correspondencia. A Maymó le agradan las cartas manuscritas, a la antigua usanza, y a servidor, que usa una pluma que se la regaló F.C., también; así que todo estaba programado. Creo, mi buen Álvaro, en las palabras de Lucas, aquel que escribió el libro de los Hechos. Allí, en el 20/35, sino recuerdo mal, hay una frase que es la que utiliza Maymó, la que utilizas tu, y la que utiliza Francesc Cornadó como modo de vida.: Hay más felicidad en dar que en recibir. Un abrazo con toda la fuerza
Tal como me dijiste, le escribí a mano, con mi pluma Montblanch, en lugar de ponerme en contacto con él vía email. Naturalmente, le hablé de mi relación contigo y con F.C. No sabes la ilusión que me ha hecho recibir por correo postal su envío. ¡Muchas gracias! Nunca se me hubiera ocurrido dirigirme a él así, por la patilla, aparte de que no sabía su dirección. Un abrazo
Amigo y colega Gran Uribe, Jaume Maymó es persona de una generosidad extraordinaria. Con Jaume, somos amigos desde que éramos casi unos niños. Jaume montó la exposición "haciendo caminos" para el museo de Buitrago y ahora continuamos con nuevos proyectos, que en su momento ya comentaremos. Abrazos.
«Hay más felicidad en dar que en recibir» o bien, «Más bienaventurado es dar que recibir». Y en ese aspecto, Jaume Maymó es bienaventurado, sin duda. También lo es Eugenio Arias, que habría podido ir vendiendo tranquilamente esas piezas de Picasso y se habría forrado. Quedamos a la espera de esos nuevos proyectos. Abrazos.
No sabía que el Centro de Comunicaciones era de Cano Lasso. Estuvimos afuera hace casi dos años, pues quise ver de cerca las antenas con las que se mandó al mundo la señal de la llegada del Hombre a la Luna, tan de moda estos días. La señal venía de Fresnedilla - Robledo de Chavela y se rebotó a EE.UU. Ahora son los de EE.UU. los que están rebotados con España, giros que tiene la historia. En fin, que aquello está cerrado y no son capaces de ponerlo en valor. Sólo ver las antenas ya tiene su cosa. Por cierto, están muy a las afueras de Buitrago (y se necesita coche para ir), incluso pueden estar ya en territorio del pueblo contiguo. Un saludo. Mateo.
Escribía Julio Cano Lasso acerca de esta Central: «Se sitúa en un ancho valle al pie de Somosierra, en un paisaje natural muy bello. Como es de suponer, la tentación inmediata fue hacer una Arquitectura de tecnologia avanzada, pero pronto comprendimos que por ese camino sólo hubiéramos conseguido poner en evidencia la carencia de esa tecnología. Había también otras razones más profundas para no seguir este camino. Se utilizó el ladrillo. Existía una evidente tensión entre la función muy avanzada de la Central, en aquellos momentos en la frontera de la ciencia-ficción, y algo tan antiguo como una construcción en ladrillo, y pusimos intención en valorarla. Aun cuando se trató de equilibrar lo racional y lo emotivo, el resultado fue una arquitectura expresionista, cargada de evocaciones. El problema de la integración en el paisaje fue uno de los que más nos preocupan desde el primer momento; y creo que uno de los rasgos más destacables de esta obra es precisamente su enraizamiento en la tierra, la forma de unirse a ella». Muchas gracias, Mateo, gracias por la información, no sabía nada de eso, lo tendré en cuenta. Era uno de mis arquitectos preferidos cuando estudiaba, en la biblioteca de la ETSAB me miraba en las revistas de la época sus proyectos. Me gustaba su rigor absoluto y la utilización del ladrillo. Sus hijos continuaron con el despacho, pero ya no es lo mismo. En la isla de Ibiza, en Jesús, hicieron un Centro Cultural del que hablé en su día en el blog. Saludos cordiales. https://granuribe50.blogspot.com/search?q=Julio+Cano+Lasso
¿Qué decir?, salvo que estoy que no quepo en si de gozo por tu nueva correspondencia.
ResponderEliminarA Maymó le agradan las cartas manuscritas, a la antigua usanza, y a servidor, que usa una pluma que se la regaló F.C., también; así que todo estaba programado.
Creo, mi buen Álvaro, en las palabras de Lucas, aquel que escribió el libro de los Hechos. Allí, en el 20/35, sino recuerdo mal, hay una frase que es la que utiliza Maymó, la que utilizas tu, y la que utiliza Francesc Cornadó como modo de vida.: Hay más felicidad en dar que en recibir.
Un abrazo con toda la fuerza
Tal como me dijiste, le escribí a mano, con mi pluma Montblanch, en lugar de ponerme en contacto con él vía email. Naturalmente, le hablé de mi relación contigo y con F.C. No sabes la ilusión que me ha hecho recibir por correo postal su envío.
Eliminar¡Muchas gracias! Nunca se me hubiera ocurrido dirigirme a él así, por la patilla, aparte de que no sabía su dirección.
Un abrazo
Amigo y colega Gran Uribe, Jaume Maymó es persona de una generosidad extraordinaria. Con Jaume, somos amigos desde que éramos casi unos niños. Jaume montó la exposición "haciendo caminos" para el museo de Buitrago y ahora continuamos con nuevos proyectos, que en su momento ya comentaremos.
ResponderEliminarAbrazos.
«Hay más felicidad en dar que en recibir» o bien, «Más bienaventurado es dar que recibir». Y en ese aspecto, Jaume Maymó es bienaventurado, sin duda. También lo es Eugenio Arias, que habría podido ir vendiendo tranquilamente esas piezas de Picasso y se habría forrado.
EliminarQuedamos a la espera de esos nuevos proyectos.
Abrazos.
No sabía que el Centro de Comunicaciones era de Cano Lasso. Estuvimos afuera hace casi dos años, pues quise ver de cerca las antenas con las que se mandó al mundo la señal de la llegada del Hombre a la Luna, tan de moda estos días. La señal venía de Fresnedilla - Robledo de Chavela y se rebotó a EE.UU. Ahora son los de EE.UU. los que están rebotados con España, giros que tiene la historia. En fin, que aquello está cerrado y no son capaces de ponerlo en valor. Sólo ver las antenas ya tiene su cosa. Por cierto, están muy a las afueras de Buitrago (y se necesita coche para ir), incluso pueden estar ya en territorio del pueblo contiguo.
ResponderEliminarUn saludo.
Mateo.
Escribía Julio Cano Lasso acerca de esta Central:
Eliminar«Se sitúa en un ancho valle al pie de Somosierra, en un paisaje natural muy bello. Como es de suponer, la tentación inmediata fue hacer una Arquitectura de tecnologia avanzada, pero pronto comprendimos que por ese camino sólo hubiéramos conseguido poner en evidencia la carencia de esa tecnología. Había también otras razones más profundas para no seguir este camino. Se utilizó el ladrillo. Existía una evidente tensión entre la función muy avanzada de la Central, en aquellos momentos en la frontera de la ciencia-ficción, y algo tan antiguo como una construcción en ladrillo, y pusimos intención en valorarla. Aun cuando se trató de equilibrar lo racional y lo emotivo, el resultado fue una arquitectura expresionista, cargada de evocaciones. El problema de la integración en el paisaje fue uno de los que más nos preocupan desde el primer momento; y creo que uno de los rasgos más destacables de esta obra es precisamente su enraizamiento en la tierra, la forma de unirse a ella».
Muchas gracias, Mateo, gracias por la información, no sabía nada de eso, lo tendré en cuenta. Era uno de mis arquitectos preferidos cuando estudiaba, en la biblioteca de la ETSAB me miraba en las revistas de la época sus proyectos. Me gustaba su rigor absoluto y la utilización del ladrillo. Sus hijos continuaron con el despacho, pero ya no es lo mismo. En la isla de Ibiza, en Jesús, hicieron un Centro Cultural del que hablé en su día en el blog.
Saludos cordiales.
https://granuribe50.blogspot.com/search?q=Julio+Cano+Lasso