jueves, 9 de abril de 2026

Aniversario de la deteriorada «Venus de Milo»

Dedicado a F.C.

Como quizá sepan ustedes, ayer (8 de abril) se cumplieron doscientos seis años del descubrimiento (1820) en la isla de Milos de una obra maestra del arte helenístico. Tal vez sea la que más gusta a G.U., quizá por haberla dibujado al carboncillo varias veces cuando era estudiante y tener en casa una hermosa reproduccion, herencia de su padre, que la tenía de su abuelo y a la que tiene gran aprecio.  
París, Museo del Louvre, Venus de Milo 
En esa isla se había descubierto años antes un teatro griego estupendo (se ha restaurado hace poco), lo que llevó a los exploradores franceses a seguir husmeando por los alrededores, hasta encontrar esa desmembrada pieza. Hallaron fragmentos diversos, pero no se ha acreditado que sean de la Venus.
Teatro griego de Milos / Situación de la isla de Milos
El caso es que un año después ya estaba instalada en el Louvre. Es una escultura espléndida en todas sus proporciones, que se lo pregunten a la actriz Lana Turner, que no estaba mal tampoco (sorry!); aquí la tienen posando junto a la Venus de Milo durante su visita al Louvre, en 1953.
Grabado de la galería del Louvre donde se instaló / Lana Turner, en 1953
París, Museo del Louvre
Nos parece bien. Está bien donde está actualmente. Si han de devolver la escultura a Milos o a Atenas tendríamos que hacer igual con Les demoiselles d´Avignon de vuelta a Barcelona (si es que retrata a las prostitutas de la calle Avinyó) o a Avignon; a Arlés todos los cuadros de Van Gogh que llevan en el título —y que retratan— la esa población o... «La daliniana 'Madonna de Port Lligat' debe irse del Fukuoka de Tokio y acabar en alguna taberna de la población costera, para que le dé la tramontana», como señala Albert Soler irónicamente en El Periódico. Etc, etc, etc., sería larga la lista. ¡Qué lío!

[Es un tema que en el que hay opiniones diversas. G.U. piensa que las obras de arte deben viajar lo justo, con la absoluta seguridad de que no recibirán daños irreparables, y han de situarse allí donde estén protegidas y perfectamente visitables. Viene a cuento por lo del Guernica, que nuestro ínclito ministro de Cultura quiere exportar al Guggenheim de Bilbao, para que los vascos estén contentos].
Francesc Cornadó, Arte deteriorado, SD·Edicions, 2023, págs. 40-41
Pero bueno, el espléndido libro Arte Deteriorado (SD·Edicions, 2023), del colega y sin embargo amigo F.C., le dedica varias páginas, a la escultura y también a la ausencia de sus brazos. Les recomendamos esa obra, de la que seleccionamos dos páginas, con ánimo de "abrirles el apetito" sobre el asunto. Se acerca Sant Jordi y no son malas opciones las que les presentamos, para públicos muy diferentes:
Arte deteriorado  (Francesc Cornadó) / El gallo Valentín y la bufanda de Delia (Enzo Cartisano y Xyomy Durán)

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