martes, 10 de marzo de 2026

Navegando en un «Sillón Voltaire»

Alfredo Bryce Echenique navegando en un "Sillón Voltaire"
Desde Un mundo para Julius, una de las primeras novelas del boom sudamericano, nos caía bien Alfredo Bryce Echenique, fallecido hoy. Estuvimos con én en Almería en un curso de verano en 1985, cuando ya vivía en Barcelona, donde pasó quince años. Ya hablamos de aquello aquí. Era un buen tipo.
Alfredo Bryce Echenique, portadas de La exagerada vida de Martín Romaña, Ed. Argos Vergara, 1981
Anunció que abandonaba Europa, Barcelona y se volvía a Perú en un acto muy entrañable, celebrado exactamente el 22 de enero de 1999, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). En él participaron escritores, periodistas y figuras del mundo cultural barcelonés vinculados al autor.

Al acabar el acto, Alfredo Bryce Echenique le firmó a doña Perpetua un ejemplar de la novela, La exagerada vida de Martín Romaña, cuaderno de navegación en un Sillón Voltaire, que nos gustó siempre mucho y que le había regalado G.U. justamente diecisiete años antes (enero de 1982).
Dedicatoria del libro La exagerada vida de Martín Romaña (22/1/1999)
Al volver a casa, ya de madrugada, una llamadita de nvts (DEP, hermana de G.U.) nos anunciaba el fallecimiento de nuestra madre (23 de enero de 1999). Por eso nunca hemos olvidado ni olvidaremos ese día; desde entonces han estado ligados ambos momentos; de un modo u otro, dos despedidas.



Su obra por aquella época se había vuelto un poco repetitiva, la verdad. Y ya le perdimos de vista, hasta que una denuncia por plagiar varios artículos para un diario (de la que al final resultó absuelto) acabó con su carrera literaria, ya que empezó a ser execrado desde todos los puntos cardinales. Una pena. De ella, nos gusta especialmente la novela que nos firmó Bryce en aquella noche que acabó mal.

Martín Romaña cuenta en la susodicha novela su vida desde Francia, reflexionando sobre sus experiencias en Europa y Perú. El "Sillón Voltaire" es la atalaya o el refugio desde el cual el protagonista, quizá alter ego del propio Bryce, evoca su pasado, con un tono irónico, digresivo y humorístico. La inmadurez, el amor, la crítica social, la visión irónica del mayo del 68 en París, las peripecias de la picaresca contemporánea, con su tan característico estilo de "oralidad expansiva".

Su "cuaderno de navegación" empezaba así, con un cuaderno azul para continuar con otro rojo.
Qué se le va a hacer. Se nos ha ido el último autor de aquel llamado "boom sudamericano", que tuvo grandes autores en sus filas. Recuerdos de otros tiempos que se fueron. DEP, Alfredo Bryce Echenique.

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