jueves, 26 de marzo de 2026

Víctor Gruen, "inventor" de los centros comerciales

No descubrimos nada nuevo si afirmamos que la 2ª guerra mundial fue el motor que transformó EEUU en la máxima potencia económica, tecnológica y militar de la segunda mitad del S.XX. Pocas muertes de soldados (400.000 versus 20 millones de europeos), devastación de ciudades "cero patatero" y diseño, fabricación y venta de armas a porrillo, contando además para todo eso con el talento que aportaron muchos exiliados judíos, en general de mente privilegiada.

Sello conmemorativo del Baby Boom en EEUU

La economía, a diferencia de los años treinta, empezó a "ir como un cohete" (a semejanza de la actual de España 😉). Hubo un baby boom tremendo. Se crearon muchas autopistas; los coches eran relativamente bé de preu. También los créditos eran baratos, especialmente para los "veteranos" de la guerra. Tan es así que muchos empezaron a poblar urbanizaciones fuera de las ciudades, de esas de casa y jardín (las que vemos habitualmente en muchos telefilms americanos) en un entorno más saludable para los niños, alejados del barullo urbano. Todo muy bien pero... what was the problem?

Los hombres trabajando y las mujeres en la parcela (pocas trabajaban fuera de casa); aquello era un rollo, sin tiendas ni cines ni terrazas de cafeterías ni lugares de esparcimiento en los que relacionarse con otros seres humanos en todo el puñetero día, ni siquiera el fin de semana. (¡Y sin móvil!).
Víctor Gruen, observando unos anos de urbanizaciones en su despacho

Y aquí entra en juego el talento visianario de Víctor Gruen, un buen arquitecto vienés de origen judío (su nombre original era Viktor David Grünbaum, pero lo cambió en EEUU), que escapó del nazismo, más listo que el aire. Es el que luego desataría lo que se ha dado en llamar «Transferencia Gruen».

El fue quien diseñó en 1956, ahora hace setenta años, el que se considera siempre el primer gran centro comercial (Shopping Center) cubierto del mundo, el Southdale Center, en Edina (Minnesota).

Exterior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen
Lo imaginó como un espacio habitable y acogedor, que animara a la gente a echarle horas allí, a llevar a los niños, a pasear, a comprar y a relacionarse un poco con los ignotos vecinos de parcela.
Interior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen
Luz natural en un gran patio con lucernarios, vegetación, "música ambiental", terrazas de cafeterías con sombrillitas, tiendas muy diversas, supermercado, cine, espacios para juegos infantiles, etc.
Interior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen
Interior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen
Un entorno atractivo que se convirtió en un espacio de ocio y de ventas, ya que acababas comprando hasta lo que no necesitabas para nada. ¡Un éxito! Es el que se ha llamado «Efecto —o Transferencia— Gruen. Surgieron como setas en EEUU, un modelo que se exportó a Europa. Ya saben...

Dibujo del proyecto del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen
En fin, Víctor Gruen, el que desató el antes citado «Efecto Gruen», un tipo al que no encontraréis en los libros y enciclopedias de arquitectura equiparado a Frank Lloyd Wright, Mies van der Rohe o incluso otro grande, Richard Neutra, pero, en otro plano muy distinto, casi tan influyente como ellos.

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