No descubrimos nada nuevo si afirmamos que la 2ª guerra mundial fue el motor que transformó EEUU en la máxima potencia económica, tecnológica y militar
de la segunda mitad del S.XX. Pocas muertes de soldados (400.000 versus 20
millones de europeos), devastación de ciudades "cero patatero" y diseño, fabricación y
venta de armas a porrillo, contando además para todo eso con el talento que aportaron muchos exiliados judíos, en general de mente privilegiada.
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| Sello conmemorativo del Baby Boom en EEUU |
La economía, a diferencia de los años treinta, empezó a "ir como un cohete" (a semejanza de la actual de España 😉). Hubo un baby boom tremendo. Se
crearon muchas autopistas; los coches eran relativamente bé de preu. También los créditos eran baratos, especialmente para los "veteranos" de la guerra. Tan
es así que muchos empezaron a poblar urbanizaciones fuera de las ciudades, de
esas de casa y jardín (las que vemos habitualmente en muchos telefilms americanos) en un entorno
más saludable para los niños, alejados del barullo urbano. Todo muy bien pero... what was the problem?
Los hombres trabajando y las mujeres en la parcela (pocas trabajaban fuera de casa); aquello era un rollo, sin tiendas ni cines ni terrazas de cafeterías ni lugares de esparcimiento en los que relacionarse con otros seres humanos en todo el puñetero día, ni siquiera el fin de semana. (¡Y sin móvil!).
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| Víctor Gruen, observando unos anos de urbanizaciones en su despacho |
Y aquí entra en juego el talento visianario de Víctor Gruen, un buen
arquitecto vienés de origen judío (su nombre original era Viktor David Grünbaum, pero lo cambió en EEUU), que
escapó del nazismo, más listo que el aire. Es el que luego desataría lo que se
ha dado en llamar «Transferencia Gruen».
El fue quien diseñó en 1956, ahora hace setenta años, el que se considera siempre el primer gran centro comercial (Shopping Center) cubierto del mundo, el Southdale Center, en Edina
(Minnesota).
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| Exterior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen |
Lo imaginó como un espacio habitable y acogedor, que animara a la gente a
echarle horas allí, a llevar a los niños, a pasear, a comprar y a relacionarse un poco con los ignotos vecinos de parcela.
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| Interior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen |
Luz natural en un gran patio con lucernarios, vegetación, "música ambiental",
terrazas de cafeterías con sombrillitas, tiendas muy diversas, supermercado,
cine, espacios para juegos infantiles, etc.
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| Interior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen |
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| Interior del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen |
Un entorno atractivo que se convirtió en un espacio de ocio y de ventas, ya que
acababas comprando hasta lo que no necesitabas para nada. ¡Un éxito! Es el que se ha llamado «Efecto —o Transferencia— Gruen. Surgieron como setas en EEUU, un modelo que se
exportó a Europa. Ya saben...
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| Dibujo del proyecto del Southdale Center (1956), diseñado por Víctor Gruen |
En fin, Víctor Gruen, el que desató el antes citado
«Efecto Gruen», un tipo al
que no encontraréis en los libros y enciclopedias de arquitectura equiparado a Frank Lloyd Wright,
Mies van der Rohe o incluso otro grande,
Richard Neutra, pero, en otro plano muy distinto, casi tan
influyente como ellos.
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