En efecto, este modesto bloguero está en condiciones de asegurarle que a él, a G.U., no le pasará eso porque suele cumplir las leyes que nos obligan a todos, incluso las que no le gustan, aunque no descarta que le puedan suceder todo tipo de adversidades, claro.
El discurso que mantienen sujetos como usted hace mucho daño, sobre todo a la gente más inculta, esa que solo se nutre del fútbol, y a toda la gente dispuesta a creer lo que les digan los mediáticos gurús de turno. Y, de paso, a todos los que soportamos estoicamente esta basura plagada de tergiversaciones y de mentiras desde hace años.
![]() |
| Guardiola llora desconsolado por la prisión de los Jordis |
Usted vende que eso les ha pasado a dos pacíficos viandantes que solo pedían votar, y que han sido detenidos por un capricho de la policía franquista y encarcelados por jueces corruptos, lacayos del régimen dictatorial de Madrit. Por tanto, nos puede pasar en cualquier momento a cualquiera de nosotros, algo que quizá no se lo crea ni usted.
Gran Uribe conoce a testigos presenciales de lo que pasó aquel día de autos (el infame secuestro de la funcionaria judicial a instancias de los dos Jordis y el festivo destrozo de los coches de la guardia civil). Se trata de gente objetiva y fiable que le asegura que aquello... de pacífico no tuvo 'nada de nada' ("überhaupt nichts", dicho en un idioma que usted conoce bien, ya que ha estudiado a los filósofos alemanes, o eso dice, aunque no lo parece).
G.U. sabe perfectamente que a usted no le pasará eso nunca. Pero, como tipo listo que es usted, quizá comprenda que a cierta gente baqueteada en procelosas aguas, esa que "ya ha pasado el Cabo de Hornos aunque no luzca pendiente que lo acredite" (parafraseando a Graciano Palomo), pueda llegar a parecerle, quizá erróneamente, que usted es un cínico, un fariseo, un sujeto espabilado y tramposo que con sus lágrimas de cocodrilo se está intentando labrar la futura presidencia de la Generalitat para cuando deje el fútbol, visto que no está claro quién ha de ocuparla. Si fuera así, muy edificante todo ello. "Y hasta aquí puedo leer", como decían en "1,2,3, responda otra vez" o el susodicho Palomo.










































