Ayer se inició el otoño. Ya saben que días antes G.U. se sentía preotoñal.
Pues bien, quiso dar la bienvenida a la nueva estación, el otoño, en la playa
de Castelldefels, comiendo en la terraza del restaurante de un hotel, bastante
caro por cierto.
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| [granuribe50 (23/9/2026)] |
A pesar de que andamos, como pueden suponer, bastante "tiesos" —las vacaciones pasan implacables su
factura—, pensamos que el día era muy bueno y no era mala idea intentar aprovecharlo,
antes de que nos vengan los fríos y este tipo de planes queden descartados. El
hotel que alberga al restaurante ha sido sometido a diversas reformas
decorativas —incluso en los lavabos— que no nos han gustado nada, como suele
ocurrir. Los decoradores también son gente peligrosa. Lo preferíamos antes.
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| [grnuribe50 (23/9/2026)] |
Pero la terraza está muy bien. Una comida agradable, en un lugar bien atendido
y sin que a uno lo acucien después de comer, permitiendo así quedarse un buen
rato disfrutando del lugar. Allí, tranquilamente, comentamos la calidad de
la fideuà o de las almejas y berberechos. También especulamos sobre lo divino y lo
humano, disfrutamos del paisaje y barruntamos diferentes hipótesis acerca del
fallecimiento en tan extrañas circunstancias del arquitecto Juanpere, sin llegar
todavía a ninguna conclusión. Habrá que esperar, aunque no es descartable que
acabemos sin enterarnos de nada.
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| [granuribe50 (23/9/2026)] |
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| [granuribe50 (23/9/2026)] |
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