viernes, 8 de mayo de 2026

La exposición «Los Nabís» en La Pedrera

Escalera de acceso a la 1ª planta de La Pedrera / [granuribe50 (5/5/2026)]
He aquí la escalera de La Pedrera. Quizá recordando la última vez en que reclamamos los servicios del ascensor, nos los han ofrecido directamente: «Si quieren, pueden subir en el ascensor modernista». Sin embargo, ya con un punto más de agilidad en el aparato locomotor, hemos declinado el ofrecimiento.
Una parte del programa de mano de la exposición «Los Nabís, de Bonnard a Vuillard»
¿Para qué estábamos en La Pedrera?, quizá se pregunten ustedes. Pues la respuesta es bien sencilla: queríamos ver la exposición de "Los Nabís", que cierra a finales de junio. Maurice Denis, uno de los componentes del grupo, lo define bien en esta frase del folleto: «Conviene no olvidar que un cuadro, antes de ser un caballo de batalla, una mujer desnuda o cualquier otra anécdota, es esencialmente una superficie plana, recubierta de colores dispuestos en un orden determinado». Pues eso.
Vista general de la Exposición Universal de 1889 (París)
El movimiento nabís se desarrolló entre 1888 —poco antes de la Exposición Internacional de París— y 1900. Se dice que nació siguiendo la estela de Paul Gauguin, a finales de la década de 1890, tras la última exposición impresionista de 1886. Se ve que quedaron seducidos por el sintetismo de su pintura y por su enfoque simbolista, basado en la sugestión más que en la representación fiel de la realidad.

Inspirados también por el arte japonés, se solían inclinar por colores intensos, formas depuradas y una concepción bidimensional del espacio. Coexistieron en él varias tendencias. Quizá los pintores más conocidos de este movimiento fueron Paul Sérusier, Félix Valloton, Édouard Vuillard, Maurice Denis y Pierre Bonnard. Presentamos algunas de sus obras sin comentarlas, salvo la que inició el movimiento:
Paul Sérusier, Le talisman, Paysage au bois d´amour, 1888, Musée d´Orsay, París
Que es ésta. Siempre nos ha llamado la atención esta pintura, de formas simplificadas y colorido muy vivo, pero no la habíamos visto nunca "en vivo y en directo", valga la redundancia. Ni siquiera en el museo d´Orsay, quizá porque es muy pequeña (27 x 21,5 cm), menos que un DIN A4. En Le talisman, Paul Sérusier parece asumir algunas de las enseñanzas del maestro Gauguin y proclama en cierto modo los principios fundacionales del grupo nabís de no-imitacion exacta de la naturaleza.
Paul Séruiser, Le feu dehors, o Les Mammau, 1893
Féliz Vallotton, Misia à son bureau, 1897
Félix Vallotton, Clair de lune, 1894, Musée d´Orsay (París)
Édouard Vuillard, Deux femmes sous la lampe, 1892, Centre Pompidou
Maurice Denis dudaba en su juventud si meterse a cura o seguir su vocación artística con todas sus consecuencias. Afortunadamente optó por esto último. Quizá por ello, a menudo sus obras tienen un cierto cariz religioso, en donde figura su esposa Marthe Meurier ante paisajes idealizados que sugieren una cierta presencia divina.
Maurice Denis, Saintes femmes au tombeau. Matin de Pâques, 1894
Maurice Denis, La princesse dans la tour, 1894
Maurice Denis, Proyectos de papel pintado, Les harpistes, 1893 / Les trains, 1893
Maurice Denis, Marthe al piano o Le menuet de 'La princesse Maleine', 1891
Musée d´Orsay (París)
Maurice Denis, Portrait de Madame Ranson au chat, 1892 / Pierre Bonnard, France-Champagne, 1891
Pierre Bonnard, Danseuses, 1896, Musée d´Orsay (París)
Hablemos ahora un poco de Arístides Maillol, artista de la Catalunya Nord (nació cerca de la frontera, en Banyuls-sur-mer). Su lengua materna era el catalán, que hablaba con marcado acento francés. Sin embargo, no es muy considerado por estos lares. Hasta el punto de que el Barça propuso en 2017 cambiar el nombre de la Avenida Arístides Maillol, cercana al Camp Nou, por el de Johan Cruyff, pero la propuesta... ¡no prosperó! Como todo artista que se preciara, recaló en París y se afilió a tardíamente al movimiento nabís. Es por ello que hay varias obras suyas en la exposición. Nos gustan mucho.
Arístides Maillol, Mediterranée, 1895, Musée des Beaux Arts (parís)
Arístides Maillol, Mediterranée, 1905
Arístides Maillol, Femme à la mandoline, 1895, Musée Maillol (París)
Arístides Maillol,  Jeune fille au chapeau noir, 1890 / Mademoiselle Faraill au chapeau, 1890 / Jeune fille à l´œillet, 1890
Sólo hemos retratado algunas de las obras, quizá las que más nos llamaron la atención que no tuvieran cristal, por lo de los reflejos. Pero hay más, en un ambiente general oscuro, frío, falto de luxes, algo habitual en las salas de exposición hoy en día. Pero muy bien y... ¡bajamos la escalera sin ascensor!
Bajada por la escalera de acceso a la 1ª planta de La Pedrera / [granuribe50 (5/5/2026)]

3 comentarios:

  1. Que buena pinta tiene esa exposición! tomo nota!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acabo de ver en tu blog, que no conocía, que has nacido en Bilbao (como mi padre; el tuyo quizá supiera quién era Uribe) y que vives en el Maresme. Por tanto, casi lo tienes "a tiro de piedra", en "La Pedrera", valga la redundancia. Si has de venir por aquí... ça vaut le voyage!.
      Saludos

      Eliminar
  2. Ostras, tarda en actualizar, pero lo hace al cabo de un tiempo, Gran Uribe.
    Una exposición guapa de por sí, y muy bien traída por aquí. Buenas fotos y mejores aclaraciones; no me la pienso perder.
    ¡Cómo me gusta Maillol!.
    Gracias por la aclaración al concepto de "Nabis", pues aunque no lo creas no lo tenía muy claro.
    Me alegro que el aparato locomotor te permitiera bajar las escaleras de aquel edificio, dado que son magníficas, así uno puede disfrutar de aquel recinto.
    Lo dicho, tranquilo por lo de las actualizaciones, es un problema que viene de largo y que les cuesta, a estos del Google, solventar.
    Un abrazote grande

    ResponderEliminar