miércoles, 8 de julio de 2026

Raoul Dufy nos ayuda a combatir el calor (y 2)

Raoul Dufy. Árboles verdes en l´Estaque / Fábrica en l´Estaque (1908)
Hubo una época en que Dufy estuvo trabajando con Georges Braque en L´Estaque, cerca de Marsella, pintando temas muy similares ambos, en el lenguaje cubista que elaboraban por entonces Picasso y el propio Braque, algo que Dufy abandonaría pronto.
Vista parcial del despachito de G.U. [granuribe50]
Aquí está G.U., al pie del cañón, pasando calor pero trabajando este asunto, con el objetivo de que no lo pasen ustedes (calor), aunque eso va a ser difícil; estamos en el día más caluroso en Barça desde 1969. Acabamos con Dufy lo que empezamos anteayer.
Raoul Dufy, Interior with Open Window (1928)
Vamos al lío. En este cuadro, Dufy aborda un tema pictórico clásico: el diálogo entre el espacio interior y el exterior. La obra representa la habitación de un hotel frente al mar. A través del gran ventanal abierto se contempla el intenso azul del Mediterráneo de la Bahía de los Ángeles y el mítico paseo Promenade des Anglais, en Niza.
Raoul Dufy, Costa Azul, cerca de Villefranche sur Mer (1926)
Raoul Dufy, Golfe Juan (1928)
Durante esta década de los años veinte, Dufy se trasladó con mucha frecuencia al sur de Francia por motivos de salud y por fascinación estética. En realidad, lo hacían casi todos los artistas franceses (y no franceses) en busca de la luz del Mediterráneo.
Raoul Dufy, Ventana que se abre en Niza (1928)
Pero lo que más le atraía era la ciudad de Niza; no es raro, es preciosa. Y, por supuesto, su mar, la Promenade des Anglais, el casino. Esta obra es muy parecida a la que hemos visto al principio, pero sin el ramo de flores. La radiante luz de allí redefinió su paleta.
Raoul Dufy, Casino de la Jetée, en Niza (1926)
Niza, El casino del muelle (1926)
Bueno, ya lo ven, estas obras cumplen ahora cien años. "Parece que fue ayer"😊. Es el periodo donde comparte motivos temáticos con Henri Matisse, que también pululaba por la Riviera francesa. Dos pintores que daban máxima prioridad a la línea y el color.
Raoul Dufy, Anémonas y tulipanes (1942)




Pero Dufy tenía gran afición a la música y le dedicó muchos cuadros. Con frecuencia, como en obras de otra temática, las líneas van por un lado —con ese trazado elegante— y el color por otro, aunados en un conjunto siempre armonioso, al menos para G.U.
Raoul Dufy, Homenaje a Mozart (1915)
Raoul Dufy, Homenaje a Claude Debussy (1952)
Raoul Dufy, El violín rojo (1948)
Raoul Dufy, Fragmento del mural La Fée Électricité (1937)
Raoul Dufy, Symphonie (1942)
Ya lo ven, Mozart, Debussy, instrumentos musicales (la forma del violín y la de otros instrumentos de cuerda le encandilaba), salas de conciertos. Con ello les dejamos hoy. 

Esto es sólo una muestra de su arte. Ojo al dato: abordó muchos otros temas, y otras técnicas pictóricas (aparte del óleo, acuarela y gouache): aguada, grabado, lápiz graso, carboncillo, etc. También la ilustración de libros, la cerámica, el diseño de tejidos y de indumentaria. De ahí que la exposición ya citada tuviera una extensión en el Museo de la Indumentaria, junto al Museo Picasso. Allí había tapicerías, telas y cerámicas.
Cerámicas de Raoul Dufy (algunas den colaboración con Llorens Artigas)

1 comentario:

  1. Es un pintor curioso, al menos para mí. Una persona que manchaba el lienzo de colores y después dibujaba y pintaba encima de la mancha; algo completamente insólito, lo bueno es que da movimiento a la pintura, le da alegría y color, ese color azul que maneja tan bien.
    Veo que eres un admirador de este artista, incluso tienes colgado algo de él, supongo que te recordará a Ibiza, a la luz, el color, el temperamento mediterráneo y todo lo que comporta.
    Me ha gustado mucho la entrada.
    Un abrazote

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